Morfología y Desarrollo Fetal en el Segundo Trimestre: Semana 20
¡Estás en la semana 20 del desarrollo fetal, en la mitad del embarazo! Aquella diminuta célula hoy, 18 semanas más tarde, ya mide unos 20 centímetros y pesa casi un cuarto de kilo.
En la semana 20, los principales órganos del feto ya se han desarrollado, y ya puede valorarse por ecografía que la anatomía del bebé sea correcta. Todos sus órganos vitales están formados, aunque todavía tienen que completar y perfeccionar su funcionamiento.
Desarrollo del Bebé en la Semana 20
El corazón, riñones, hígado, columna, genitales e intestino ya tienen su forma casi final y a partir de ahora crecerán en tamaño y madurarán. A estas alturas, tanto la forma como sus proporciones son parecidas a las que presentará al nacer; en esta etapa los movimientos son fundamentales para que no presente deformidades en las articulaciones ni en las extremidades.
En la capa más superficial de la piel, la epidermis, empiezan a aparecer los surcos característicos de cada persona en palmas de las manos, dedos y plantas de los pies. La grasa también empieza a aparecer debajo de la piel. La piel es de un color rojizo porque todavía no ha acumulado suficiente grasa debajo de ella, aunque se empieza a engrosar y ya cuenta con sus respectivas capas.
Hace algunas semanas que las glándulas de la piel del feto segregan una sustancia blanquecina y pastosa llamada vérnix caseoso. Esta sustancia protege la piel del feto contra la agresión del líquido amniótico. "El lanugo es un pelo fino y suave que recubre la piel del feto y ayuda a que el vérnix se fije en ella". El vérnix es una sustancia grasa que evita que el líquido amniótico que rodea a tu bebé no dañe su dermis.
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Se empieza a formar el paladar y las papilas gustativas se encuentran en toda la boca y no solo en la lengua, sino alrededor de ella, en el área de los labios e incluso en las mejillas. El bebé ahora chupa el pulgar, juega con el cordón umbilical y se entrena con sus puños como un boxeador.
Sus párpados aún permanecen cerrados, pero aparecen las cejas y las pestañas. "Al nacer todas las estructuras del oído están formadas, pero el pabellón auricular y el conducto auditivo externo que permite la transmisión del sonido al oído medio empezó a formarse en la 5ª semana de gestación y seguirá creciendo hasta los 7-9 años. También en la semana 5 más o menos empezó el desarrollo de la membrana del tímpano e irá creciendo hasta los tres años.
Nunca tendrá tantas neuronas como ahora: cada minuto produce 100.000 neuronas nuevas. Este acontecimiento es básico, ya que la excepcional potencial del cerebro humano no tiene su origen en la masa cerebral sino en la capacidad de conexión que tienen las neuronas. Así, cada neurona se conectará con otras miles.
Y precisamente porque algunas conexiones neuronales ya están listas, pueden funcionar ya los receptores del tacto. "Si hablamos del cuerpo del feto en desarrollo, en las diferentes ecografías, a veces se detecta muy temprano la posición de las manos del bebé en su cara o introduciendo los desos en su boca. Es tacto/contacto, propiamente dicho. Desde tan temprano el feto conoce y se reconoce a través de diferentes formas de tocarse. No es novedad que nos tocamos diariamente unas 500/800 veces al día sin tener consciencia de ello.
Al final de este trimestre, los párpados se comienzan a separar. Cuando nazca tu bebé saboreará la leche materna y será capaz de detectar diferentes sabores (que variarán según tu alimentación). Ese aprendizaje comenzó en el útero materno. A partir de la semana 12 de gestación traga líquido amniótico y se empiezan a desarrollar sus papilas gustativas. Un estudio demostró que el feto reacciona a sabores y olores.
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Por su naricilla, a pesar estar formada y tener sus correspondientes aletas nasales, no puede respirar ya que dentro de tu útero no existe el aire. Pero sí que puede oler. Aunque no lo creas tu bebé capta aromas en el líquido amniótico por un lado gracias a un órgano “vomeronasal”, que se cree que desaparece tras el nacimiento (los científicos no se ponen de acuerdo). Por otro lado su nariz, que se formó entre las semanas 11 y 15 de embarazo, estuvo "taponada" hasta ahora. A partir de ahora el líquido amniótico puede entrar en los orificios nasales y ponerse en contacto con receptores olfativos que se encuentran en su interior. A partir del quinto mes de embarazo puede oler y crea ya asociaciones en su memoria. Por eso, los recién nacidos reconocen por el olfato a su madre, y lo más importante: la leche materna.
Tu bebé tiene mucha “marcha”: realiza entre 20 y 60 movimientos cada media hora a partir de la semana 25 de embarazo. De día… y también de noche. En ocasiones estos movimientos se deben a estímulos externos. Por ejemplo, se ha comprobado que los bebés se mueven más cuando su madre toma algo dulce.
Cambios en la Madre
A las 20 semanas, la mayoría de embarazadas ya notan los movimientos del feto. El útero se encuentra a la altura del ombligo. En esta etapa también es habitual sentirse cansada y con mucho sueño. Al aumentar el útero de tamaño desplaza el estómago hacia arriba y eso favorece la regurgitación de jugos estomacales hacia el esófago causando ardor.
Debido al aumento del volumen sanguíneo y el mayor tamaño del útero, puede ser que aparezcan palpitaciones, sofocos o mareos, sobre todo en situaciones estresantes o al acostarse boca arriba. Al recostarse sobre la espalda, el útero puede comprimir la vena cava inferior (una vena que se encuentra al lado de la columna y circula des de las piernas hasta el corazón) dando una bajada de tensión y mareo. Si esto ocurre, se recomienda acostarse sobre el lado izquierdo, ya que así se descomprime dicha vena y suele pasar el mareo. Por lo tanto, también se aconseja tumbarse sobre el lado izquierdo al dormir o estirarse.
Es habitual que las encías estén más sensibles o sangren al cepillarse los dientes. Los cambios hormonales junto con el aumento de flujo sanguíneo facilitan este sangrado y también predisponen más a infecciones. Las hormonas hacen que los ligamentos y tejidos se vuelvan más flexibles, imprescindible para el parto, pero también causan la inflamación de las encías. La gingivitis gravídica es un problema frecuente, que hay que vigilar. Entre otros problemas, puede provocar caries: al lavarse los dientes, la mujer siente cierta molestias con lo que descuida un poco esa higiene causando un aumento de sarro y la formación de bacterias. Para evitarlo, hay que acudir al dentista. Lo ideal es que la mujer embarazada acuda a la consulta una vez cada tres meses.
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Tu fecha probable de parto cada vez está más cerca. Es posible que notes que no necesitas depilarte tan a menudo como de costumbre y que disminuye el vello corporal. Aunque a algunas mujeres les ocurre lo contrario y notan que les crece vello en zonas en las que nunca habían tenido. No hay que preocuparse, es algo pasajero; tras el parto todo volverá a la normalidad. ¿Has notado que tu pelo luce como nunca? "Debido al aumento de hormonas durante el embarazo, las uñas crecen más rápido y el pelo está más grueso y sedoso. Durante el ciclo de vida del pelo entran mayor cantidad de folículos en fase de crecimiento, por lo que la melena es más densa.
En la semana 25 de embarazo, el desarrollo del feto te permite moverte con facilidad, pero pueden aparecer algunas molestias. Escozor al orinar, picor en la zona, molestias en la tripa… son algunos de los síntomas que te pueden hacer sospechar que tienes una infección de orina o cistitis, una afección muy frecuente en la gestación.
Ecografía Morfológica de la Semana 20
En esta semana, la embarazada tiene una cita ineludible con el médico: le harán una ecografía de alta resolución o ecografía morfológica. ¿Sabes de cuántas semanas estás embarazada y cuál es la edad gestacional de tu bebé?
"La ecografía de la semana 20 es una de las más importantes del embarazo, porque el bebé ya es lo suficientemente grande como para poder observar todos sus órganos con claridad y evaluar su desarrollo. Estos ya están formados y es posible verlos. Se hace un repaso anatómico del feto y medimos sus huesos para evaluar su crecimiento.
Este es el momento ideal para realizar la ecografía morfológica que permitirá valorar toda la anatomía del feto. Durante la realización de la ecografía morfológica también puede medirse el Doppler de las arterias uterinas y el cuello de la matriz. La medición del cérvix o cuello uterino sirve para estimar el riesgo de parto prematuro.
El embarazo avanza y es entre la semana 19 y 22 cuando se realiza la ecografía morfológica que corresponde al segundo trimestre del embarazo. Esta segunda ecografía se suele realizar en la semana 20 del embarazo. Esta semana es el momento de la gestación que se considera más adecuado para realizar una ecografía de gran precisión diagnóstica. Valoración exhaustiva de la anatomía fetal. Esta ecografía del segundo trimestre es donde se comprueba el correcto desarrollo fetal y su anatomía. Se analiza cabeza, tórax, corazón, abdomen, diafragma, columna, cara, identificación de las 4 extremidades, genitales externos, líquido amniótico, cordón umbilical y placenta permitiendo detectar anomalías morfológicas fetales.
La tasa de detección de la ecografía fetal depende del tipo de anomalía y está entre el 18% y el 90%, con una media del 56%, incluso en los casos en que la ecografía es realizada en condiciones óptimas.
La realización de la ecografía del segundo trimestre se inicia por vía abdominal. Para ello se recomienda vestir ropa cómoda. En algunos casos se completará la exploración por vía vaginal; se individualizará en cada caso según las semanas de gestación, características maternas y posición fetal. En general la exploración se realiza con vejiga vacía pero cuando programes la ecografía con el ginecólogo, no dudes en consultarlo. La duración de esta ecografía es variable, aunque de elección el menor tiempo posible para obtener la información más completa. Depende del tiempo de gestación, la posición del feto y diferentes características maternas suele oscilar entorno a los 15 y 30 minutos.
Las ecografías que se recomiendan en un embarazo de bajo riesgo son 3: ecografía de primer trimestre (entre la 11-13+6 semanas, siendo de elección en la semana 12), ecografía morfológica (entre 19-22 semana, de elección en semana 20) y ecografía del tercer trimestre (entre 34-36 semanas). En embarazos de riesgo bien por antecedentes adversos, enfermedades maternas, complicaciones en la gestación o anomalías fetales, se deben realizar mayor número de ecografías generalmente solicitadas por el especialista responsable. Los padres también pueden solicitar la realización de ecografías adicionales para tener una segunda opinión o por motivos médicos, familiares o personales.
Alimentación y Desarrollo Cerebral del Bebé
Una de tus preocupaciones ahora que estás embarazada es el correcto desarrollo de tu bebé. Y en tu alimentación tienes una aliada. Ya sabes que todo lo que tú comas repercute en la salud de tu bebé, ahora y cuando sea mayor. Las investigaciones así lo aseguran.
El desarrollo del cerebro de tu bebé es un proceso complejo que comienza ya en las primeras semanas del embarazo continúa a lo largo de la gestación y no finaliza en el parto, sino años después de su nacimiento. Durante el embarazo, tu bebé recibe algunos estímulos: notará cómo acaricias tu tripa, podrá oír tu voz, “degustar” sabores… Al nacer, llega a un mundo lleno de luz, ruido, olores… Si observamos una ecografía de las primeras semanas de embarazo, cuando el bebé es un embrión de cuatro o cinco semanas, a ambos lados de lo que en pocos días se convertirá en su cabeza, ya se perciben unas diminutas manchas negras.
La vitamina B12, presente en todas las carnes y en la leche, se complementa con la vitamina B9 (ácido fólico) y es imprescindible para su buen funcionamiento. Interviene en la formación de glóbulos rojos sanguíneos, en la secreción de anticuerpos, y en la integridad del sistema nervioso. Las madres vegetarianas deben tomar suplementos, dado que esta vitamina no se encuentra nunca en los vegetales.
Precauciones Importantes
Algunas mujeres piensan erróneamente que en el segundo y tercer trimestre del embarazo, pueden tomar pequeñas cantidades de alcohol ya que el bebé está casi formado. "El alcohol es un tóxico para el organismo y tiene un efecto teratogénico, es decir, produce malformaciones en el bebé durante el embarazo. Ningún estudio realizado ha sido capaz de determinar una dosis mínima segura del alcohol durante el embarazo. La placenta actúa como una barrera entre el feto y la madre, permitiendo y evitando el paso de ciertas sustancias. Pueden atravesar esa barrera los nutrientes necesario para el feto.
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