Adriana Abenia: Una Vida Abierta y Llena de Retos

06.11.2025

Es un libro abierto. Permitidnos este cliché para describir la actitud de Adriana Abenia ante los medios de comunicación y las redes sociales a la hora de abordar las cuestiones de su vida personal y profesional de mayor trascendencia.

La presentadora lo ha demostrado a lo largo de los años en dos circunstancias difíciles, cuando le extirparon la tiroides en 2016 y el pasado noviembre cuando anunció que tenía que ser intervenida de un bulto en un pecho que, afortunadamente, no revistió mayor trascendencia.

Una circunstancia que también aprovechó para hacerse un retoque ("para corregir el volumen perdido después de convertirme en mamá y aumentarlo un poquito"), que ella misma desveló en su perfil de Instagram, donde tiene casi 290.000 seguidores.

Gracias precisamente a esta cualidad que subrayamos, Adriana aborda esta y otras cuestiones en esta entrevista, salpicada siempre de risas hasta para contar las cosas más delicadas, con la naturalidad y franqueza que la caracterizan.

Colaboradora habitual de 'Espejo público' en Antena 3, aborda 2021 con la esperanza de que la vida vuelva a la normalidad y nos desvela que sus pasos profesionales podrían llevarle por caminos nuevos en los próximos meses.

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Un Año de Desafíos y Superación

Han sido unos meses complicados. Ha sido un año duro para todos, nos ha puesto a prueba y nos hemos dado cuenta de lo frágiles que somos.

Unos nos lo hemos tomado peor que otros y al final el 2020 ha dejado cicatrices. Lo del pecho fue algo que no sabía si contarlo o no, pero luego pensé que si conseguía que al menos una mujer fuera a hacerse las pruebas diagnósticas iba a merecer la pena, porque parece que ahora con la pandemia solo existe el coronavirus.

Sí, mi cuerpo me juega malas pasadas, aunque con final feliz. En este caso porque fue a tiempo, ya que era un bulto poco común.

Cuando además eres madre no solo piensas en ti, en si te pasa algo con una niña pequeña. Da pánico entrar a quirófano... Fue muy bien y ahora estoy estupenda, ya con la mente en 2021, en emprender las cosas con cariño y que esto pase de una vez. Deseando vacunarme cuando corresponda también.

¡Claro! Y encima me ha quedado el pecho muy bonito y ahora toca lucirlo. Nunca me había planteado hacerme esto, pero ya que tenía que entrar a quirófano, quise arreglármelo, porque ahora mismo pienso que no voy a volver a ser madre.

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Pienso que él lo pasó peor que yo. Cuando está nervioso, le da por tener vértigos... Sabía que era algo que tenía que hacer, pero no lo pensé en exceso. Aun así, perdí cuatro kilos.

Y me di cuenta cuando me preguntaron lo que pesaba antes de la operación, les dije que 64 y al pesarme vieron que eran 60. Igual sí estaba un poco nerviosa. Sergio lleva mucho tiempo conmigo y si a alguno de los dos nos pasa algo, medio mundo se nos viene abajo.

La noche antes de la operación yo dormí estupendamente y él fatal. Tenía la intervención a las 9 de la mañana y a las 7 me había levantado para ducharme, lavarme el pelo y planchármelo... Todo fue muy rápido, pero si te soy franca, aunque se me hicieron eternos los días hasta que me dieron el resultado, lo pasé mucho peor con la tiroides.

Porque me quitaron la tiroides ya que tenía un nódulo de nueve centímetros. Lo pasé mucho peor porque me tocaron el nervio recurrente y me quedé sin poder hablar bastante tiempo y sin saber si iba a recuperar la voz.

Tuve que ir al logopeda para ver si con una cuerda vocal podía suplir a la otra. Fue un trance. En este caso esperar el resultado es cierto que se hizo eterno, como me dijo el cirujano Iván Mañero, que fue estupendo, pero en cuanto me dieron los resultados llamé a mi ginecóloga en Montepríncipe, que fue donde me lo detectaron.

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Tenía ese hándicap y por eso la gente se preocupó tanto por mí. Mi madre tuvo cáncer de pecho y se pilló más tarde de lo que debiera. La operación fue tremenda y era relativamente joven cuando sucedió. Así que se llevó las manos a la cabeza y todo lo que pedía era que no se volviera a repetir la historia.

Mis padres se quedaron con Luna en Madrid durante tres semanas. No regresé porque no podía coger a Luna y hacerle entender que no podía estar con ella. La dejé en las mejores manos.

El regreso fue tremendo porque no te puedes imaginar lo que se emocionó al vernos entrar en la cocina a su padre y a mí. Me di cuenta de lo que nos había echado de menos. Porque como a esa edad no se tiene la sensación de espacio y tiempo, yo pensaba que pasaba de nosotros.

Relaciones y Maternidad

R: Tiene que serlo. Mucha gente me dice que si la voy a dejar sola, pero pienso que es algo relativo. Muchos hermanos no tienen una relación extremadamente estrecha y sobreviven ante las adversidades. Pretendo que Luna sea muy sociable y lo es, lo que me encanta, porque es muy disfrutona. La idea desde un principio es tener un hijo solo, aunque he dicho a tantas cosas que no y he acabado haciéndolas...

Le conocí con 14 años y empezamos a salir a los 15 porque no dio su brazo a torcer, porque era muy de jugar al fútbol y pasaba de las chicas. Fui su primera novia y su primer beso.

Eso no significa que la cosa no se nos vaya al garete en cualquier momento, porque ves relaciones que van a perdurar en el tiempo y de repente se rompen, como ha pasado ahora con Bertín Osborne y Fabiola. Nunca se sabe. Soy más de ir sumando días que de plantearme la vida a muy largo plazo.

Sí, sigo en el programa desde este verano. En cuanto a la publicidad, es fabulosa para los que la hacemos y nos va bien.

Además, me da la oportunidad de pasar más tiempo con mi hija. La niña tiene suerte increíble, porque, además, su padre también puede teletrabajar.

Estoy gozando mucho de la maternidad. Luna tiene 3 añitos y es muy buena, juguetona y todo el día te está diciendo que te quiere. Si comiera bien, sería perfecta, ja, ja, ja.

Luna ha sido lo mejor que he hecho en mi vida. Tendría a mi hija una y mil veces, y eso que he estado dos años sin dormir por su culpa. Luna hace honor a su nombre y es nocturna total. Aunque ahora todo está bien.

Toda mi vida se concibe en torno a esa personita que ha entrado a formar parte de una familia en la que éramos dos y en la que estábamos muy bien avenidos, pero ella ha puesto todo del revés, pero maravillosamente.

Desafíos en el colegio de Luna

Al salir de clase me comentaba que le habían dado patadas, que se había dado con la cabeza de una amiguita, que haciendo el tren también le había sucedido algo y yo pensaba que era cosa de niños. Sin embargo, esta poca importancia cambió cuando más tarde fue a bañar a la pequeña.

La presentadora descubrió dos marcas que parecen ser de mordiscos en la barriguita de Luna, así como un moratón en la barbilla de su hija. De hecho, estoy tan encendida que va a ser mi marido quien llame al colegio porque si llamo yo se puede armar la marimorena. Que va al colegio a aprender, a jugar, no para que suceda esto.

Imagen Pública y Proyectos Futuros

¿Por qué ser madre te impide que sigas siendo mujer? Esa parte de nosotras hay que seguir cuidándola. Y por otro lado sí que es verdad que me importa poco la opinión de los demás. Las críticas constructivas son bien recibidas.

Me gustaría inculcarle a Luna que en la vida haga lo que le hace feliz en cada momento, sin escuchar demasiado... Que dentro de lo que es la vida, que sea divertida, que sea fácil, que consiga sus metas por ella misma y que siga siendo ella. Ser madre no tiene que matar lo que Adriana Abenia, o Adriana a secas, es.

En las redes sociales mostramos solo una parte de nuestra vida y no quería prescindir de ese lado. Y de momento lo estoy cumpliendo. Dejaría de ser yo, perdería mi esencia. Aun así, hay algunos que me dicen que estoy muy recatada. Todos vamos evolucionado e intento encontrar ese equilibrio.

Además, 2020 ha deteriorado cosas nuestras que parecían intocables. De hecho, han aumentado drásticamente los casos de ansiedad y parece que están yendo al psiquiatra más que nunca. Afortunadamente nunca he tenido que recurrir a ninguno porque tengo esa estabilidad en casa que me viene muy bien, porque el mundo en el que me muevo es una montaña rusa.

Sí, gracias a Dios nunca me faltan proyectos. Algunos están en stand-by por esta situación que estamos viviendo y en ese sentido lo agradezco, porque cuando los lleve a cabo quiero estar tranquila y saber que cuando llegue a casa no va a haber ningún problema, que no voy a contagiar.

La ficción me encantaría, me han propuesto alguna cosa, pero hasta que no pase todo esto... Aunque llegó a Barcelona muy acatarrada, Adriana Abenia no perdió la sonrisa e hizo gala de su buen humor habitual durante la XI Cena Benéfica de la Fundación Dr. Iván Mañero.

Sé que el doctor Mañero y su hermana, Ruth, se dejan la vida en este proyecto y siempre que puedo intento ser un altavoz para causas así. El otro día pensaba: "¡Qué suerte tiene Luna de haber nacido en Occidente y que no le falte de nada!".

Sí, y he escrito otra novela que juega mucho con las metáforas, la tristeza, el tiempo, las pérdidas... La tengo prácticamente terminada, pero pienso que no es el momento de publicarla. La promoción de un libro conlleva viajes y dedicación. Ahora mismo, estoy en Madrid, volcada con mi hija y es lo que realmente me apetece.

¡Me encantaría y creo que apunto maneras! Están perdiendo el tiempo al no contratarme, ja, ja, ja. Una "Casa de papel" para ganar seguidores en las redes sociales no estaría mal. De hecho, antes de hacer Turismo estudié interpretación en Corazza.

También tuve la oportunidad de hacer cine con Paula Ortiz, como protagonista de una película que se rodaba en Venecia, pero estábamos en confinamiento y no pude viajar.

En las redes sociales estoy en un momento muy dulce, y estoy bastante volcada en el mundo influencer. Sí, porque yo en realidad en la pandemia pensé 'hasta que no me vacune voy a escapar de todo ese mundo'. Me vino un poco grande y me ausenté del tema de la tele.

He grabado ahora Pasapalabra, y ya estoy otra vez volcadísima en volver a aparecer en la pequeña pantalla porque me apasiona. ¿Quieres preguntarme algo? (ríe). La gente me lo dice. Pero figúrate, yo aquí dando recomendaciones cuando solamente he estado con un tío en toda mi vida. Es que en realidad mi vida amorosa es muy aburrida, no tengo un crush, no tengo un amante...

Aunque el programa continúa en emisión, ya han terminado las grabaciones después de semanas implicada en el proyecto. Han sido unos meses algo anómalos para ella, que se ha visto obligada a adelantar sus vacaciones por todos los compromisos profesionales que tiene entre manos.

Adriana Abenia está a punto de estrenar un ilusionante proyecto del que ya ha revelado algunos detalles en su perfil de Instagram. De hecho, ha creado una carpeta de stories donde ha ido archivando cada una de las pistas. Le acompañará Nicolás Coronado (36), tal y como han compartido ambos por redes sociales.

Lo cierto es que está siendo un programa maravilloso, porque al igual que cuando eres madre redescubres el mundo a través de los ojos de los niños, aquí me está pasando igual. Estoy redescubriendo Madrid: sus rincones, su cielo, sus tejados… Porque cuando vives en una ciudad no te percatas de lo bonita que es.

Es posible porque proyectos no faltan y hay una cosita por ahí que puede que salga. Pero yo no le cuento los proyectos ni a mi madre antes de que salgan porque puede pasar de todo. La tele es muy caprichosa (risas). El año pasado estuve copresentando un programa en Antena 3, 'Mundo brasero', y en esta ocasión hay un proyecto chulo, pero vamos a ver qué pasa.

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