Aida de la Cruz: Vida personal y trayectoria profesional

19.11.2025

A continuación, exploraremos la vida y carrera de varias figuras destacadas llamadas Aida, abarcando desde actrices y periodistas hasta chefs y poetas.

Aida Nízar: Triunfo en Italia

Aída Nizar (43 años) ha pisado Italia y ha triunfado. "Penélope Cruz se tuvo que ir de España para tener el reconocimiento que se merece, y Aída Nízar en eso está", comenta la tertuliana a JALEOS. "La Italia me ama, me adora, y sobre todo me dan las gracias porque había necesidad de una mujer como yo en Italia". En las palabras de Aída se nota la admiración y el agradecimiento que siento porque la italiana le haya dado esta oportunidad.

"Soy recibida como merezco. Un éxito que también se traduce en cifras económicas, pues como ya comentó en la última conversación que mantuvo con este periódico ahora le pagan lo que merece: "Me siento por fin valorada como merezco, es que esa es la diferencia. "Lo mejor es que mi madre, cuando fue invitada al programa, pudo disfrutar mi reconocimiento profesional.

Uno de los puntos que más trabaja la presentadora es el idioma. Para ello, además de estas horas de estudio, cuenta con la ayuda de su amiga Giogia. Este es su objetivo principal, tanto que incluso ha decidido dejar de lado los temas sentimentales, y eso que admiradores no le faltan. "La otra noche llegué al plató de televisión y uno de los colaboradores me pidió el teléfono.

Aida González: Pasión por la Gastronomía

Aida González nació el 28 de diciembre de 1987 en La Laguna, Tenerife, y comanda el restaurante Gofio en Madrid, junto al chef Safe Cruz, como jefa de sala, espacio que representa su auténtica pasión. Lagunera a muerte, bailarina de Jazz en los escenarios, pero también en el escenario que representa para ella la sala de un restaurante. Una narradora de historias y maestra de ceremonias inigualable. Irradia pasión por su trabajo, el cual la tiene dividida entre Madrid, Gofio, y Gran Canaria, Cuernocabra, sus dos restaurantes.

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La palabra energía la define y es que no ha parado de moverse desde los tres años. Primero, gimnasia rítmica, luego, Jazz. Cuando le preguntas por ello en la actualidad, siempre lo termina relacionando con su trabajo. “A los tres años empecé en gimnasia rítmica y a los catorce ya me metí en el mundo del Jazz.

Aida González describe la sala como el escenario en el que sucede todo y, desde que comenzó con el proyecto de su vida en 2013, siempre ha sabido que es su lugar en el restaurante. Piensa que la sala sigue siendo la gran olvidada a la hora de hablar de un restaurante, pero que cada día cobra más importancia: “Los clientes te lo dicen cuando vienen al restaurante, la comida ha estado increíble pero gracias a la sala también nos lo hemos pasado bien y hemos entendido el por qué de todo”.

Aún así, cree que no solo es esta la gran olvidada, sino también el papel que desempeña la mujer dentro de un restaurante. “Se sigue sin tener en cuenta nuestra labor en todos los trabajos. Pero cada vez somos más y nos valoran por nuestra profesionalidad”, aclara.

La gastronomía forma parte de su vida las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana, así como el concepto, que tanto ella como Safe Cruz han creado, presente en Gofio, pero también en Cuernocabra. “Todo tiene que ver con la gastronomía y nuestro concepto. Está ligado al cien por cien.

Otra de las pasiones que comparte la pareja, además de la ya mencionada gastronomía, es viajar. Han visitado tantos lugares como han podido, buscando conocer y aprender nuevos conceptos y estilos para nutrirse así de ellos y no parar de aprender. Por tanto, en su tiempo libre, a Aida González le encanta probar cosas nuevas. Además, afirma que el mundo del vino es algo que le apasiona verdaderamente. “En realidad me hace viajar. Me estoy tomando un vino alemán en Madrid y de alguna forma me transporta a Alemania. Todo lo que le apasiona, le inspira.

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Actualmente, su vida se encuentra dividida entre Canarias y Madrid y esto hace que el avión sea tanto para ella, como para Safe Cruz, una guagua que deben coger constantemente. “Al hablar de inspiración, hasta los propios aviones, lo hacen.

En la vida de Aida González, la figura de Safe Cruz siempre ha sido importante, tanto en el ámbito laboral, pues llevan años luchando juntos por su proyecto común, como en el personal. Define la relación de ambos como una «simbiosis» y una «perfecta compenetración«, donde no se entendería nada si uno de los dos faltara. “Safe me aporta todo lo que a mí me falta. Él es un cabezón y no tira la toalla nunca.

Ambos han vivido momentos duros en su trabajo, desde sus inicios en Argüelles en 2013, pero también muchos otros llenos de felicidad. Al hablar de su vida, Aida González la describe como un cúmulo de emociones y sensaciones, de momentos arriba del todo y momentos abajo. Esta actitud luchadora por su trabajo y proyecto hace que, cuando le preguntas por el momento de mayor felicidad en su carrera, ella tenga en mente una fecha clara: 20 de noviembre de 2019, día en el que GOFIO recibe su primera estrella Michelin.

Para Aida González su trabajo es su vida. Cada mañana se levanta con un objetivo en mente. Lucha por lo que quiere, nadie le ha regalado nada y eso lo tiene bien claro. Encuentra inspiración en los pequeños detalles, siempre está atenta a todo. Vive con pasión y al límite. Un claro ejemplo para todas aquellas personas que tienen un sueño o un objetivo y que se quieren dar por vencidos, no hay que rendirse.

Aída Gónzalez Rossi: Periodista y Escritora Canaria

Aída Gónzalez Rossi nace en el municipio de Granadilla de Abona (Tenerife) en el año 1995. Estudió en el IES Granadilla de Abona, y cuando finalizó el instituto, realizó el Grado de Periodismo en la Universidad de La Laguna (ULL). En 2018, comenzó el Máster Universitario en Estudio de Género y Políticas de Igualdad por la misma universidad.

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Es una periodista y escritora canaria, y una de las nuevas voces literarias del momento. Asimismo, es autora de cuatro libros de poemas y una novela; entre ellos se encuentra Pueblo yo, La casa del poeta, Deseo y la tierra y Leche condensada, su última publicación. En todas estas obras se refleja el carácter insular de esta escritora novel. Además, es coautora de Nueve dos ocho, junto a María Magdalena Corujo Guerra.

Aída comenzó a escribir en su adolescencia, cuando internet era el boom entre adolescentes. Como ella misma ha reflejado en alguna ocasión, y empecé a escribir porque tenía que explicarles mi contorno y mi contexto a las personas con las que hablaba por Internet. Eso me hizo desarrollar una especie de “yo escrito”, “yo discursivo”, que después fui convirtiendo en mi voz poética.

Es presentadora del espacio audiovisual sobre poesía joven canaria ‘Hecho de aire’ de la Biblioteca de Canarias. Ha colaborado en proyectos de difusión cultural como ‘Mujeres Canarias’ de Alegando! Magazine, que ofrece información cultural en forma de entrevistas, artículos, reportajes y reseñas sobre la cultura que se hace en Canarias, cuyo objetivo es ofrecer a la infancia referentes de mujeres que han conformado la cultura canaria y trabajar la igualdad de manera transversal.

También ha participado en numerosos encuentros y actividades literarias. Ha publicado poemas en revistas, webs y fanzines, y aparece en las antologías ‘Liberoamericanas: 140 poetas contemporáneas’ (Libero Editorial, 2018), ‘Micasa el mar’ (NACE, 2020) ‘La casa del poeta’ (Trampa Ediciones, 2021) y en la selección ‘#PoetaZetas’ del Instituto Cervantes de Estocolmo, cuya intención es dar visibilidad a la nueva generación de poetas españoles y dar a conocer su trabajo al gran público.

Rossi también ha dejado huella en el periódico Atlántico Hoy. Hasta hace unos meses, solía publicar una columna o artículo mensual dando su opinión crítica sobre distintos temas, y sobre todo, dándole su toque personal. Igualmente ha publicado en Digo.Palabra.txt, un espacio para difundir entrevistas, reseñas y textos de escritores de todo el mundo donde la literatura busca difundirse utilizando los recursos propios del internet. Y también podemos encontrarla en “Liberoamericanas - 140 poetas contemporáneas”, una analogía que recoge la poética de autoras de diferentes países.

Obras literarias de Aída González Rossi

  • PoesíaPueblo yo: publicación de ciento veinte páginas. La autora desarrolla un monólogo interior en el cual se refleja un paisaje y un viaje por el cuerpo de la adolescencia y la juventud.
  • La casa del poeta: contiene ciento once poetas de nuestro país, de todos los rincones de la geografía nacional, a partir de fuentes poéticas acompañadas de imágenes.
  • Deseo y la tierra: El título, según la escritora, hace referencia al deseo de ser, de existir, de comer, de acercarnos a otro cuerpo o de no hacer nada. El término de la tierra hace referencia al espacio que une a la poeta con el entorno, su mundo, pero la tierra también es el suelo, los desechos del cuerpo. Es un libro integrado por poemas en prosa donde la puntuación desaparece en la mayoría de ellos.
  • Leche condensada: Leche condensada da visibilidad a todo aquello que nos sobrepasa en el cambio de la infancia a la adolescencia. Aida nos cuenta la historia de una joven avergonzada debido a su físico. Intenta escapar también de la aparición de una orientación sexual, o incluso la forma en la que Internet puede despejar la mente de una adolescente atormentada.

Aida Folch: Actriz de Cine y Televisión

Aida Folch nació en Reus, Tarragona, un 24 de noviembre de 1986. Es conocida principalmente por su papel de Françoise Alcántara en la exitosa serie de TVE ‘Cuéntame cómo pasó’ y por protagonizar la película ‘El artista y la modelo’, de Fernando Trueba.

Todo empezó para Aida Folch cuando se presentó al casting de Fernando Trueba, que buscaba una niña para 'El embrujo de Shanghai'. Después llegó la televisión, participando en series como 'Cuéntame' o 'Sé quién eres', y ahora en 'Madres'. Tras 20 años de carrera como actriz, uno de sus sueños es poder llegar a dirigir.

MadridDice José Luis Cuerda en sus “Memorias fritas” que las actrices y los actores son los animales más frágiles de la creación porque viven muy expuestos a la luz. Reparé por primera vez en Aida Folch en la conmovedora película de Fernando Trueba “El artista y la modelo” (2012) y fui consciente de su fragilidad, de su enorme exposición a la luz en ese precioso canto a la belleza del cineasta madrileño.

Aida ya sabía que quería pertenecer a este mundo desde poco antes de la adolescencia, según me cuenta: “Fantaseaba con ser muchas cosas, quería ser profesora, cantante, escritora pero sobre todo actriz. Y no tendría más de 7 u 8 años”.

Como Patti Smith en su poemario “Augurios de inocencia” (Lumen, 2019), Aida buscaba la puerta de entrada al territorio de sus sueños y se presentó a un casting gigantesco para participar en 'El Embrujo de Shanghai', la adaptación cinematográfica de Fernando Trueba de la novela de Juan Marsé.

Doy voz a Fernando para que me cuente cómo lo recuerda, cómo descubrió a Aida: “Fue un casting larguísimo -me responde- para encontrar a los niños y sobre todo a la niña. Días, semanas… Y cuando ya andábamos en la parte final, Cristina, mi mujer, me dijo: “La chica que buscamos está ahí afuera”. Era Aida. Seguimos con las pruebas y me convenció, me pareció muy buena, muy segura y con un punto de frescura maravilloso”.

Aida, por su parte, lo vivió así: “Aquello fue tremendo porque un día saliendo del colegio, cuando iba andando a casa, vi que había una agencia de modelos en Reus (Tarragona), de donde yo soy, subí y le dije a una señora que había allí que quería ser actriz, me respondió que como era menor tenía que ir acompañada de mis padres, y que no obstante dejara un número de teléfono. Una semana más tarde llamó a mi casa y dijo que había visto en el periódico local que Fernando Trueba buscaba una niña de mi edad. Mis padres alucinaron porque no les había contado nada de aquello. Hice 5 castings en 2 meses e incluso al primero me presenté con algunas amigas y cada vez que iba pasando pruebas y acercándome al final el estrés era monumental porque aunque era pequeña sabía que mi vida cambiaría por completo si lograba hacer esa película. En el quinto casting, cuando solo quedábamos otra chica y yo, le dije a mi madre que no quería ir, que no soportaba la idea de quedarme a las puertas. Me recuerdo muy superada por la situación pero finalmente cedí, me eligieron y ahí empezó todo…”.

“Hacer aquella película fue muy fuerte, era una superproducción y de un despliegue increíble. Viajé por primera vez en avión, vine a Madrid, el Matadero estaba reconvertido en Shanghái, y allí estaba yo al lado de Fernando Fernán Gómez, Eduard Fernández, Rosa María Sardá… gente a la que admiraba muchísimo. Fue un sueño y todavía hoy al recordarlo me cuesta creer que aquello me hubiera sucedido a mí: ver por primera vez mi nombre escrito en los créditos de una película. He de contarte que me llamo Aida Benítez Folch y fue Trueba quien me convenció que quedaría mejor Aida Folch. Vi también por primera vez mi nombre escrito en los periódicos. Fue muy especial para mí”.

Poco después de trabajar con Trueba, otro Fernando, León de Aranoa, le ofreció un papel en “Los lunes al sol”: “Mira, en ocasiones la ignorancia te ayuda. Yo era muy joven y carecía de cultura cinematográfica, bueno, de cultura en general. Estuve a punto de no ir a la convocatoria de Fernando León (un par de meses después de haber terminado 'El Embrujo de Shanghái') porque había quedado con unas amigas para ir al Retiro -de repente dibuja en su cara una mueca de incredulidad-"."Yo no tenía ni idea de quiénes eran Bardem o Tosar, no entendía nada del guion y además tenía que rodar en los astilleros de Galicia, en un ambiente gris, rodeada de hombres mucho mayores que yo… El plan no me parecía muy atractivo. Ahora me doy cuenta de lo irresponsable, de lo inocente que era. Cuando terminamos la película yo tenía 15 años y fui a verla al Festival de San Sebastián y allí reparé en lo que habíamos hecho. No podía parar de llorar de lo bonita que me parecía, del mensaje que daba, de ese sentido del humor que tenía… A la gente le encantó. Luego vinieron los premios. Era como un sueño ininterrumpido: ese año estuve en los Goya (acababa de llegar a este mundo del cine), y las dos películas en las que había trabajado habían sido las más nominadas. Increíble”.

Unos años después de “El Embrujo de Shanghái”, Trueba dirigió una hermosa película, “El artista y la modelo”, una lúcida reflexión sobre la belleza, sobre la fragilidad de la vida.

De nuevo la voz de Fernando para explicar cómo se fraguó la intervención de Aida en esta película: “Tenía el proyecto en la cabeza pero aun no había comenzado a escribir el guion y me acordé de Aida, no sabía si ella hablaba francés y no quería, por tanto, revelarle nada para no generarle una falsa expectativa que pudiera frustrarla. La llamé en plan informal para preguntarle qué tal iba y como quien no quiere la cosa le pregunté si hablaba francés… Desapareció, y a los 6 meses me llamó hablando en un francés de lo más correcto. Supe que a las dos semanas de nuestra conversación telefónica se había ido a Francia a trabajar y a estudiar el idioma y con toda franqueza me dijo: “ Si al final no encajo en el papel, no te preocupes, al menos has hecho que aprendiera francés”. Lo hizo muy bien, tanto que Jean Rochefort (el protagonista masculino de la película) me dijo que había sido una de las mejores actrices con las que había trabajado en su vida”.

Retomo la conversación con Aida para preguntarle qué lugar ocupa la familia Trueba en su vida: “Pues como bien dices han sido arteriales en mi vida personal y profesional, porque al final en la vida se mezclan mucho las cosas. Él y Cristina (Huete) me dieron mi primera oportunidad, confiaron en mí sin tener nada a mis espaldas, siendo una niña. A mayores me han prestado mucha ayuda, me han ayudado a educarme de una manera muy condescendiente, pusieron a mi alcance libros, músicas… Me decían: estudia, piensa antes de hacer ciertas cosas. Fueron y son muy importantes en mi vida profesional y también les debo mucho de cómo soy por lo que me han inculcado, enseñado. Es por ellos por quienes descubrí el amor por la lectura, por la música, el interés por la filosofía, por otras muchas cosas. Hemos establecido una sólida relación personal a lo largo de los años y, a su lado, he aprendido muchísimo de cine, de la vida, de cómo son las cosas”.

Y en eso llegó la televisión, la propuesta para participar en una de las series más emblemáticas del panorama audiovisual español, 'Cuéntame': “Entré para hacer un episodio y me quedé 5 temporadas -me dice-. Mira, Manuel, a pesar de ser joven viví esa época antigua de una cierta separación, distancia, entre el cine y la televisión. Recuerdo que me habían ofrecido algún papel en alguna serie anterior a 'Cuéntame', me llamaron para 'Compañeros' en su día y mi madre me dijo que no, que tenía que estudiar a pesar de que se trataba de una serie de enorme éxito. Luego todo cambió y había menos oportunidades en el cine que en la tele y fue cuando apareció Cuéntame en mi camino”. “En la tele compones personajes a los que puedes dar un arco más amplio y más o menos encuentro que la manera de trabajar antes era distinta porque en la tele todo iba más rápido que en el cine, pero ahora apenas encuentro diferencias. Con el tiempo empiezas a darte cuenta de que la gente recuerda con cariño tus personajes televisivos”.

En el 2016, Mediaset produjo “Sé quién eres” (Telecinco, 2017), creada por Pau Freixas y galardonada con el Ondas a la mejor serie española. Tuvo un gran éxito y muy buena acogida. Sé que Aida disfrutó mucho haciéndola y por ello la saco en la conversación: “Fue una serie muy especial para mí -me cuenta-, de la que me siento muy orgullosa. El personaje de Eva Durán era maravilloso y el ambiente en la serie no pudo ser mejor. Tengo los mejores recuerdos de aquel rodaje”.

Su andadura en Mediaset continúa con su participación en la serie “Madres”, creada por Aitor Gabilondo y su productora Alea Media para Amazon Prime Video y Telecinco (hace un par de días que se ha estrenado en la plataforma de pago la tercera temporada). Inmersa todavía en este trabajo le pregunto cómo se siente:“Pues igual, 'Madres' es una serie muy especial, hecha por mujeres, que habla fundamentalmente de mujeres y mi personaje, el de una doctora (Olivia Zabala) con escasa habilidad social y rasgos de dureza me encanta”.“Sé quien eres y Madres han sido dos trabajos que me han interesado mucho, han marcado en cierta manera los últimos tiempos de mi vida”.

La primera secuencia de 'Madres' la rodaron Belén Rueda, por ello cito a Belén en esta conversación para que avive su recuerdo de aquel momento: “Aida y yo no nos conocíamos de antes pero después de tantos años en la profesión sabes con quién vas a tener una conexión especial. Es meticulosa con la preparación de los personajes, algo que compartimos. Durante las grabaciones hay muchos tiempos de espera que te dan la oportunidad de hablar sobre muchas cosas y crear vínculos.Aida es pura vida, curiosidad, entusiasmo, sensibilidad. Nos hemos conocido trabajando y nuestra amistad va más allá de los platós. Es bonita por dentro y por fuera”.

La profesión de actriz es como una montaña rusa, jalonada de subidas y bajadas alternativas en la que se requieren grandes dosis de equilibrio. Es sin duda una actividad exigente, ¿cuánto de exigente para ti?“Mucho. Todos intentamos hacer nuestro trabajo de la mejor manera posible, en mi caso siempre he querido demostrar que no me duermo en los laureles. He tenido la suerte de trabajar en esto siempre desde que empecé, hace 20 años, y nunca he trabajado de otra cosa, a veces lo pienso: No sé qué haría si no hiciera esto; es verdad que es muy bonito, me apasiona pero también es muy duro, como bien dices es muy exigente, no te permite desengancharte nunca de tu tarea. El público solo ve el exterior de tu trabajo, por eso cuando me dicen: Me he visto 'Madres' en un fin de semana, enseguida pienso: ¡con lo que nos ha costado! Esta es una profesión en la que no solo tienes que hacerlo bien sino que además ha de gustarte mucho por ello también pienso lo duro que debe ser trabajar en algo que no te gusta. He tenido la inmensa suerte de haber podido desarrollarme dentro de mi vocación y he ido aprovechando las oportunidades que me han brindado”.

Le pregunto a este propósito con qué anda soñando ahora: “Esta me parece una buena pregunta porque ahora mismo y como consecuencia de la situación pandémica, del confinamiento, me empecé a formular muchas preguntas y creo que necesito reposarlas un poco para poder conectarlas con mis anhelos, con lo que de verdad me gusta y hace feliz. Para mí el trabajo siempre ha sido lo más importante porque me ha procurado mucha felicidad pero hay otras cosas que me gustaría hacer: Uno de mis sueños, siempre lo he tenido, sería poder llegar a dirigir pero me da un miedo atroz decirlo. Pero el sueño más grande que tengo es estar en paz y ser feliz haga lo que haga”.

¿Y con qué disfrutas cuando no estás trabajando?“Me encanta leer, ir al cine, al teatro, a exposiciones pero sobre todo quedar con amigos y tener charlas largas, sin tiempo. Me encanta el vino tinto, es una de mis debilidades. Me gusta viajar y me encanta aprender en general.

Otras Aidas Destacadas

Además de las Aidas mencionadas, existen otras mujeres notables con este nombre, cada una dejando su huella en diferentes campos:

  • Aida en Ceuta: Dos jóvenes, Francisco y Aida, eligieron Ceuta como destino de voluntariado y quedaron fascinados por la convivencia cultural en la ciudad.
  • Aida en 'Amar es para siempre': Aida Folch se unió al elenco de la serie 'Amar es para siempre', interpretando a una joven diseñadora.

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