Alba Lactancia: Conservación Segura de la Leche Materna
Manipular la leche materna da miedo, pero no debería darnos más miedo que manipular cualquier otro alimento. Para hacerlo, simplemente debemos seguir unas normas que garanticen la mayor salubridad de los mismos y para la lactancia materna no es diferente.
Existen diferentes causas por las que una madre puede verse en la necesidad de conservar su leche materna: vuelta al trabajo, separación temporal de madre e hijo o para donarla a un banco de leche. Este preciado tesoro requiere unos cuidados muy concretos para que mantenga todas sus propiedades intactas en el momento en el que el bebé la tome.
Aquí te presentamos algunas preguntas frecuentes sobre el manejo de la leche materna, agrupadas para que puedas conocer todas las claves.
Cómo Sacar la Leche Materna
Hay tres formas de hacerlo:
- Manual
- Con un sacaleches manual
- Con un sacaleches eléctrico
Es normal que al principio sólo se puedan sacar unas pocas gotas de leche. Todo es cuestión de práctica, verás como poco a poco irás consiguiendo sacar más leche. Puede ayudar a estimularte tener al bebé cerca de ti.
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Conservación y Almacenamiento de la Leche Materna
Aquí te damos algunos consejos para conservar y almacenar la leche materna de forma segura:
- Lavarse las manos antes de extraer y manipular la leche.
- Usar recipientes bien lavados (agua caliente y jabón) y aclarados para almacenar la leche. O lavarlos en el lavaplatos.
- Usar leche fresca (no congelada) siempre que sea posible.
- Congelar lo antes posible la leche que seguro no se vaya a usar antes de tres días.
- Si por cualquier razón no se puede o no interesa congelar la leche inmediatamente después de extraerla, guardarla lo antes posible en una nevera, hasta usarla o congelarla.
- Guardar la leche materna en pequeñas cantidades (50 - 100 ml) para poder descongelar solo la que el niño vaya a tomar inmediatamente.
- Etiquetar los recipientes de leche congelada con la fecha.
- Descongelar siempre la leche más antigua.
- Una vez descongelada la leche, removerla bien.
- Siempre hay que conservar la leche en la parte más fría de la nevera o el congelador, evitando la puerta de la nevera.
- En el caso del congelador, intentando buscar un cajón dedicado exclusivamente a la leche materna para evitar la transferencia de olores de otros alimentos a la leche.
Tiempo de Conservación
Es cierto que las recomendaciones de conservación pueden variar mucho. Aquí te damos algunos tiempos de referencia:
- A una temperatura de 0 a 4 grados puede permanecer unos 5 días. Si la temperatura es inferior y se ha realizado con mucha higiene, puede aguantar hasta 8 días.
- La leche congelada puede permanecer en el congelador de manera óptima unos 6 meses. En algunos congeladores cuya temperatura sea inferior a los -20ºC podría aguantar algunos meses más.
- A temperatura ambiente depende del calor que haga. Para que tengamos una referencia, si la leche está a menos de 24ºC será mejor que no esté más de 4 horas sin refrigerar. A mayor temperatura, menos tiempo se va a poder conservar con seguridad. Así que siempre que puedas, refrigera la leche para asegurar su conservación.
Tabla resumen de conservación de la leche materna
| Lugar de conservación | Temperatura | Tiempo de conservación |
|---|---|---|
| Refrigerador | 0-4°C | Hasta 8 días (con higiene) |
| Congelador | -20°C o inferior | Hasta 6 meses o más |
| Temperatura ambiente | Menos de 24°C | Hasta 4 horas |
Descongelación y Calentamiento de la Leche Materna
Para descongelar la leche siempre es mejor hacerlo lo más rápido posible. Hace unos años, se recomendaba dejar la leche descongelándose en la nevera durante unas horas. Aun así, lo idóneo sería descongelarla justo cuando se la vamos a ofrecer al bebé y no dejarla descongelando en la nevera.
Métodos de Descongelación
- Calienta agua en un cazo. Cuando hierva, apaga el fuego e introduce el recipiente con la leche en su interior.
- Como alternativa a este método, calienta agua en un cazo en el microondas. Llena un recipiente con agua caliente del grifo, coloca la leche dentro y deja descongelar.
Si la leche la congelas en cantidades no superiores a 100ml/3,3 onzas, te va a ser mucho más simple descongelar la leche con facilidad.
En primer lugar, asegúrate de que los recipientes que vas a introducir en el microondas sean aptos para ello. Debemos evitar que la leche llegue a hervir. El bebé puede tomar sin ningún tipo de riesgo la leche calentada o descongelada en el microondas y, aunque la leche hierva en un descuido y todas las células vivas se mueran, la leche seguirá conservando muchas propiedades nutricionales.
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Otros Consejos Importantes
- No recalentar la leche: No, una vez ha sido calentada es mejor no repetir el proceso, puesto que cada vez que calentamos la leche alentamos el crecimiento de ciertas bacterias que son potencialmente patógenas.
- Restos de leche: Los restos de leche congelada y calentada que el bebé no ha consumido se pueden guardar durante los 30 minutos posteriores a la toma. La leche que el bebé no se ha terminado es mejor desecharla, ya que ha estado en contacto con su saliva y bacterias. Máximo y apurando, se puede ofrecer dentro de la siguiente media hora y nunca volver a calentar.
- Mezclar leche: Se puede hacer cuando ambas estén a la misma temperatura. Es mejor no mezclar leche refrigerada con leche recién extraída para evitar la proliferación de bacterias.
- Congelar leche refrigerada: Si tienes leche refrigerada que sabes que no vas a usar en dos o tres días es mejor congelarla cuanto antes. Por ello es ideal que congeles la leche de las mismas 24 horas. La deberás etiquetar adecuadamente y congelar para que se conserve de la manera más óptima.
- Degradación de la grasa (lipasa): La leche materna contiene lipasa. La lipasa es una enzima que ayuda al bebé, ya que degrada la grasa de la leche materna y la hace más digerible. Cuando la grasa de la leche materna se degrada adquiere un sabor rancio muy marcado. Este sabor no indica que la leche esté mala o no pueda ser consumida y, de hecho, hay bebés que la aceptan sin problemas.
- Transporte de la leche: Para salir a la calle solo se necesita llevar tu leche extraída, agua caliente en un termo y un recipiente, si al lugar que van no se lo van a poder proporcionar. Si van a tardar en darle la leche o hace mucho calor, es mejor llevarla refrigerada. Si no hace mucho calor o se la van a dar rápidamente se la pueden llevar a temperatura ambiente. Cuando el bebé muestre señales de hambre se pone el agua caliente en el recipiente, y el recipiente de leche dentro.
- Olor de la leche: La leche cuando se pone mala huele muy mal. Hay otro factor que cambia el olor de la leche, que es la degradación de la grasa que produce la lipasa, pero este olor es agrio, no se parecen en nada los dos olores.
En el mercado existen bolsas específicas para la conservación de leche materna.
Según recomienda la Asociación Española de Pediatría y la OMS, la dieta de una madre lactante debe ser saludable, similar a la que ha hecho durante la gestación. Una estándar es ideal para las madres. Las madres deben tomar un suplemento de yodo (200 microgramos al día) y, si son vegetarianas, uno de vitamina B12. La leche materna siempre es buena; no hay leches malas ni de mala calidad. Por lo tanto, la que hacemos seguro que alimenta.
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