Alexander Dreymon: Vida Personal y Éxito en la Pantalla

25.10.2025

El actor Alexander Dreymon, conocido por su papel como Uhtred de Bebbanburg en la exitosa serie de Netflix 'The Last Kingdom' y la película 'Siete reyes deben morir', ha cautivado a una gran audiencia. Su interpretación de este seductor vikingo ha dejado una marca imborrable, y recientemente, Dreymon ha regalado a sus fans un momento viral inolvidable.

Un Striptease Inesperado

Un video de Alexander Dreymon al ritmo de ‘(You Drive Me) Crazy’ de Britney Spears se ha vuelto viral. En esta divertida secuencia, acompañado por una persona del departamento de vestuario, el actor alemán protagoniza un striptease.

Imaginamos que al finalizar cada jornada de grabación de la serie, que ha tenido como escenario los paisajes agrestes de Hungría, Alexander Dreymon ha contado con ayuda para desprenderse del traje de Uhtred, de numerosas capas. Esta vez, sin cerrar la puerta de la caravana y con una intención clara, ha regalado a sus fans un striptease. Todo ha empezado al quitarse el cinturón, y Dreymon ha iniciado un insinuante baile. Incluso se ha subido a una silla para aumentar la emoción del momento, mientras su ayudante era víctima de un ataque de risa por su espontánea actuación.

También ha habido un momento de dificultad, ya que la chaqueta solo ha salido tras un fuerte tirón. Pero Dreymon ha celebrado cada instante arrojando la ropa que se quitaba al exterior. Esta es la forma del actor y productor de responder a la fidelidad de sus fieles durante cinco temporadas de la serie.

Estos quedaron cautivos de la arrogancia y descaro del personaje, y Alexander algo comparte con él. “Me gusta que se meta en situaciones complicadas. Es impulsivo y divertido de interpretar incluso en escenas arriesgadas”, decía el actor durante su presentación.

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El show se interrumpe cuando Alexander se desprende de la chaqueta. Respecto a las escenas en las que aparece desnudo, el ahora también productor ha expresado su opinión repetidas veces: “No quiero ser el chico que aparece con el torso desnudo”. Pudimos verle como Uhtred emergiendo de un lago sin ropa. El actor, que fue padre hace un año con la actriz Allison Williams, reconoce que no le gusta mucho la idea de mostrarse de eso modo, aunque en la serie se hace de “manera correcta”. “Al principio no me sentía cómodo, pero el resto de escenas se han hecho con humor, y no se detienen porque yo esté desnudo”. La ironía ha sido la tónica en la grabación de ‘The Last Kingdom’, y este inesperado regalo visual es una muestra de ello.

El Final de una Era

Cuando Siete reyes deben morir se estrenó en Netflix, marcó el final de una era para el reparto y el equipo de The Last Kingdom. Siete reyes deben morir no sólo puso fin a la saga de Uhtred de Bebbanburg (Alexander Dreymon), sino que cerró un importante capítulo personal para el reparto y el equipo.

"Pasé una década [en esto] de principio a fin", dijo Nigel Marchant, productor ejecutivo tanto de The Last Kingdom como de Siete reyes deben morir. "Obviamente, hemos visto a gente que mantiene relaciones, se casa y tiene hijos. Así que hemos crecido con esos actores y también con el equipo de Budapest. Rodamos durante una década en Hungría. Así que me sentí, sí, muy agridulce".

Los fans, la prensa, el reparto y el equipo de Siete reyes deben morir se reunieron en el Teatro París para asistir al estreno de la película The Last Kingdom y brindar por el equipo que está detrás de ella. El ambiente era decididamente "agridulce", como lo describió Marchant. Alexander Dreymon, estrella de Siete reyes deben morir y productor ejecutivo, se emocionó al contar lo mucho que significaban para él los coprotagonistas Arnas Fedaravicius y Mark Rowley antes de la proyección, y volvió a llorar al presentar la película.

Durante la sesión de preguntas y respuestas posterior a la película, moderada por Joel Otterson, Dreymon explicó que la lección de vida más importante que se lleva de interpretar a "Uhtred hijo de Uhtred" es lo vital que es fomentar una experiencia de trabajo positiva en los platós.

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"Creo que lo más importante que he aprendido es que es posible crear un entorno de trabajo que fomente el respeto y el amor, y la capacidad de ser luz en los momentos oscuros y de seguir adelante en los días difíciles de rodaje", dijo Dreymon. "Espero que todos podamos llevarnos eso a nuestros próximos trabajos y desempeñar el papel que podamos para crearlo en cualquier plató en el que estemos".

"Adoramos [a Alexander Dreymon]. No lo digo por decir", dijo Marchant. "De nuevo, se remonta a que has estado con estas personas durante una larga parte de sus vidas y has visto a la gente crecer ante la cámara. Lo cual es encantador y, obviamente, cuando trabajas tan cerca de la gente, se convierten en tus amigos. Así que le adoramos".

Triunfo en Otras Series

Durante el rodaje de The Last Kingdom y Siete reyes deben morir, Marchant y su equipo se encargaron de seleccionar a un reparto rotativo de actores. Además de que el reparto se unió como una familia, la franquicia también destacó a talentos consagrados y emergentes. Antes de convertirse en Tom Wambsgans en Succession, Matthew Macfadyen interpretó el papel fundamental del padre de Uhtred en el sangriento episodio de estreno de The Last Kingdom. Otro éxito de la HBO, La casa del dragón, fichó a Ewan Mitchell y Phia Saban para interpretar a dos herederos de los Targaryen, Aemond y Heleana.

Anécdotas de Alexander Dreymon

El actor protagonista de la serie de acción de Netflix es reservado, pero muy enérgico en el trabajo. La temporada 5 de The Last Kingdom acaba de estrenarse en Netflix. Supone la última tanda de episodios de la ficción y el regreso de sus personajes casi dos años después del estreno de la cuarta entrega. Es, desde hace años, una de las series más seguidas de la plataforma de 'streaming' y, aunque no llega al nivel de la ficción de George R.R. Martin, ofrece una buena dosis de historia, aventuras y acción que seguro que convence a los fans del género. Al frente, dando vida al protagonista Uhtred, está Alexander Dreymon, un actor que ha tenido una vida llena de anécdotas, aunque menos arriesgadas que las que vive su personaje.

Aquí recopilamos algunas anécdotas sobre el protagonista de The Last Kingdom, desde el porqué de que hable varios idiomas hasta su gusto por las escenas peligrosas.

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Habla Varios Idiomas

Alexander Dreymon habla alemán, francés e inglés. El actor ha vivido en diferentes países a lo largo de su vida y, por ello, habla varios idiomas. Nació en Múnich, Alemania, pero ha crecido en países como Francia, Suiza y Estados Unidos. Su presencia en estos lugares no ha sido simplemente testimonial. Dreymon ha estudiado en París y después pasó tres años en el Drama Centre de Londres, preparándose para ser actor.

Como declaró en una entrevista con The Guardian, su familia viajaba mucho cuando era un niño y nunca se sintió que perteneciese a un lugar en específico. "Cuando era niño era duro porque llegaba a un nuevo colegio y tenía que hacer nuevos amigos o me sentaba en clase durante meses sin hablar el idioma, pero a medida que crecí me di cuenta de las posibilidades que había de descubrir nuevas culturas y lenguas", señalaba el intérprete.

Hombre de Acción

Dreymon es un hombre de acción y le encanta mantenerse activo. Cuando tiene tiempo libre, le encanta practicar jiu-jitsu, deporte de combate y sistema de defensa personal. "Me encanta el lado estratégico y el hecho de que cuando estás en ello no hay forma de que puedas pensar en otra cosa, tienes que estar en el momento.

Que su familia fuese una trotamundos le ha llevado a vivir experiencias increíbles, como poder vivir en un rancho en Dakota del Sur cuando era un preadolescente y montar a caballo de manera habitual. "Simplemente cogía un caballo y me iba a montar", cuenta en una entrevista con DA MAN. Esto le ha sido de gran ayuda para su carrera como actor, aunque asegura que cuando era pequeño él dejaba que el caballo le llevase donde quisiera, cosa que cambia drásticamente en un rodaje. "Aprender a comunicarme con los caballos es mi parte favorita [del entrenamiento]", asegura en una entrevista con Men's Journal.

Escenas de Acción

El equipo de The Last Kingdom cuenta con un grupo de actores de acción que bien podrían ser una especie de escuadrón suicida. "Son guerreros reales. Siempre van al 100% y, en tres temporadas, nunca les he escuchado quejarse de lesiones, el frío o las largas jornadas", cuenta Dreymon a Men's Journal. Ellos se encargan de hacer lo más peligroso, pero al actor le gusta participar y, siempre que puede, realiza alguna de sus escenas de acción.

"He aprendido mucho de mi doble, Tamás Katrics, y de nuestro coordinador, Levente Laezsák, que es un hombre deportivo de forma natural", cuenta a Muscle & Fitness, y reconoce que una de las cosas que lleva a cabo es galopar: "Sientes una conexión con el animal que va mucho más allá de lo que imaginé. Puedes influir en su comportamiento controlando tu propia energía".

Accidente en el Set

Alexander Dreymon disfruta rodando sus escenas de acción, pero igual sus compañeros no piensan lo mismo. Él mismo ha reconocido en una entrevista con Express que, durante el rodaje de una escena de lucha, quizás se entusiasmó demasiado y casi le rompe la nariz a un compañero.

"Durante esa secuencia [del final de la temporada 1], le di una patada a alguien en la cara y casi le rompo la nariz. Ese fue uno de los peores momentos", señala, "Tu corazón late con fuerza y tu adrenalina se dispara y solo esperas que esté bien". Afortunadamente, el que recibió el golpe estaba bien y no tuvo ninguna herida grave.

Anonimato

Alexander Dreymon siempre ha querido ser actor, pero no le gusta la fama que eso implica. El papel que le ha hecho famoso le obliga a llevar una caracterización que normalmente no utiliza en su día a día y, aunque esto puede salvarle un poco, no quita que de vez en cuando sea reconocido por la calle. En una entrevista con The Carousel, el actor contó una anécdota que le pasó yendo en el metro de Londres. Estaba leyendo un libro tranquilamente cuando se dio cuenta de que una pareja no paraba de mirarle. "La chica se inclinó hacia el chico y le dijo algo al oído. Y yo pensé: 'Oh, dios mío'. El tipo, de repente, me dijo 'oye, oye, ¿sales en la tv?'. Y yo 'no, no'. Él continuó 'sí, eres Uhtred de The Last Kingdom'. Y yo 'no, lo siento, no soy yo", cuenta entre risas.

Romance con Allison Williams

La casa de moda italiana Versace ha presentado su colección de Otoño-Invierno 2023/24 en Los Ángeles. Allison Williams y su prometido, el actor alemán Alexander Dreymon, asistieron juntos al evento, demostrando su gran amor desde finales de 2019. La pareja, que se conoció durante el rodaje de la película Horizon Line, ha derrochado química y pasión desde su llegada a las inmediaciones del show. Besos, abrazos, cacajadas y gestos de cariño han sido el denominador común de esta aparición, que llega un año después de que saliera a la luz el nacimiento de su primer hijo, el pequeño Arlo, a quien dieron la bienvenida al mundo en invierno de 2021.

Para la ocasión la actriz ha elegido un espectacular vestido de tirantes en tonos rosados y buganvilla con estampado floral y marcados volantes sobrepuesto por encima de unos pantalones estilo cargo de color negro. Con zapatos de charol negros, pañuelo a conjunto anudado alrededor de su cuello, cadenas doradas con detalles en crudo y una pulsera en su muñeca izquierda, Allison ha dado una lección de buen gusto en esta cita. Lo ha hecho con la ayuda de su estilista Cristina Ehrlich y el gran trabajo del peluquero Renato Campora, que ha peinado su larga melena con suaves ondas que han realzado la belleza y naturalidad de sus facciones y del outfit elegido.

En lo que respecta al make up, Jenna Kristina, experta maquilladora, ha sido la encargada de su puesta a punto. Por su parte, Alexander ha optado por la sencillez de un cásico y atemporal traje de chaqueta en azul marino que ha combinado con camisa blanca.

La feliz pareja se comprometió en diciembre del pasado año, algo que se encargó de anunciar el futuro marido, que tiene 40 años recién cumplidos, a través de su perfil social, donde suma 1.300.000 fans: "Estoy tan orgulloso de mi hermosa prometida", dijo el día 9 de ese mes coincidiendo con la fiesta de estreno de Megan, filme de terror dirigido por Gerard Johnstone en el que su novia tiene un importante papel y que vio la luz a inicios de 2023.

Paralelismos con 'Wild' y 'Tiny Beautiful Things'

La palabra 'fluir' y el rostro en primerísimo plano de Reese Witherspoon. Así finalizaba 'Wild' o, para ser correctos, 'Alma salvaje', el título telefilmero con el que se estrenó en España la adaptación del libro de Cheryl Strayed. Recordamos su premisa: la de Strayed era la historia de una mochilera mutada en escritora, que narra en primera persona su caminata por el Pacific Crest, una especie de Camino de Santiago a la americana. Ese peregrinaje a solas le sirvió para exorcizar sus demonios; para superar la muerte de su madre, que la había llevado a las drogas, al sexo desenfrenado y a la ruptura con su pareja. Al final, todo se resumía (SPOILER de nuevo) en ese 'fluir', en un dejarse llevar sin ceder ante el sufrimiento. 'Alma salvaje' o 'Wild' nos venía a decir que el camino del dolor es igual de sanador que el de la alegría.

Tras aquel éxito de aquella cinta, Strayed vuelve a la ficción: ella es la impulsora de 'Tiny Beautiful Things' (mucho mejor llamarla así que 'Pequeñas cosas hermosas', título algo cursi que puede espantar a un sinfín de espectadores). La serie, de la que también es productora ejecutiva, es una nueva vuelta a su propia historia de redención. Solo que en esta ocasión está narrada en dos tiempos. Uno presente (y completamente ficticio) que nos cuenta qué habría ocurrido si Cheryl (o Clare, como se llama aquí) nunca hubiese transitado aquel sendero que nos narraba 'Wild'. También somos testigos, vía flashback, del pasado de la protagonista. Y este sigue, de forma casi literal (y por eso recuerda tanto a la película protagonizada por Witherspoon), la historia real de Strayed, el relato de cómo la rápida e inesperada muerte de su madre por cáncer la sumió en un caos de drogas, sexo y autodesprecio.

Los vínculos con aquella película (infravalorada y siempre comparada, desfavorablemente, con 'Hacia rutas salvajes') son muchos. El primero es Reese Witherspoon y Laura Dern (esta última encarnaba a la madre de Strayed). Otro punto de unión es la importancia de las canciones, que en 'Wild' vertebraban la historia y servían de banda sonora de la soledad de la protagonista.

'Tiny Beautiful Things' no recurre a la música de la misma forma, pero ningún tema musical aparece de manera gratuita. Todos tienen un sentido. La serie no inventa la bombilla (tampoco lo hacía la película, aunque su estructura y su dureza la conviertan en una de las cintas a recuperar de la pasada década), pero algunos de sus elementos describen muy bien un tema de máxima actualidad: la importancia de la salud mental.

La protagonista de 'Tiny Beautiful Things' es madre de una adolescente, tiene problemas serios con su pareja (con la que va a terapia y con la que no puede convivir momentáneamente). Su trabajo en una residencia de ancianos, su apariencia física y su orden mental han degenerado bastante. En la primera secuencia ya la vemos borracha en un Uber compartido, toda una declaración de intenciones. Una columna de consejos, de la que acabará siendo autora, será su pasaporte a la salvación, como la escritura lo fue para Strayed.

Como 'Wild', lo mejor de 'Tiny Beautiful Things' es que es una miniserie sin moralejas obvias, con una protagonista que no es ejemplo de nada, sino más bien de todo lo contrario. Aunque tiene más subrayados que los de la película basada en la vida de Strayed, la miniserie cumple con un mandamiento de la ficción actual: mostrar la realidad de muchas mujeres sin adoctrinar ni aleccionar, retratándolas como seres humanos imperfectos, sin caer en el machismo rancio o en la hagiografía facilona. La estructura en flashback y el formato (las miniseries vs. las películas) permiten profundizar en los personajes; no solo en el de Clare, sino también en el de su hija o en un marido que no sabe cómo lidiar con ella.

Series de Acción en Netflix

¿Cuál es el entretenimiento perfecto para tus días libres estas fiestas? ¿El fútbol? ¿Ver Coco con tus sobrinos por decimocuarta vez? ¿Algún programa de culto en la tele? ¿Otra historia de familias disfuncionales? Si ninguno de estos planes te cuadra, y lo que te va realmente es la acción, estás de suerte.

Dos series de acción estrenan temporada en Netflix esta semana: Narcos: México y la tercera entrega de The Last Kingdom. Avisamos de que ambas son de lo más sangriento, pero también son sofisticadas y envolventes (Narcos) o maravillosamente fáciles (The Last Kingdom).

Narcos: México es la cuarta temporada de la serie de Netflix que aborda las guerras entre cárteles de la droga. Las temporadas 1 y 2 siguieron el ascenso y la caída de Pablo Escobar en Colombia; y la tercera, el año pasado, se extendió hasta el cártel de Cali. La aventura en México supone una especie de reinicio (y muy sabiamente no requiere saber nada de lo que pasó anteriormente). La trama regresa a 1985 e introduce un elenco completamente nuevo, en el que destacan especialmente Michael Peña y Diego Luna, el primero en el papel del agente de la DEA (de la vida real) Kiki Camarena y el segundo, en el del capo de la droga que este persigue, Miguel Ángel Félix Gallardo.

A primera vista, Narcos es fiel al género: hombres duros, uno o dos narcotraficantes y armas y balas en abundancia. Pero la serie cuenta con un aire documental muy seductor. Al filmar las tres primeras temporadas en Colombia, con casi todos los diálogos en español, los creadores demostraron no rendirse a la típica audiencia del sábado noche con gusto por los tiroteos. Este espíritu se duplica en la nueva temporada, rodada por completo en México el año pasado con una autenticidad patente desde el primer fotograma saturado de sol y polvo (se nota que los directores, entre ellos los talentosos Andrés Baiz y Amat Escalante, saben lo que se hacen).

Si lo que quieres es entretenimiento puro, y si prefieres las espadas a las pistolas, opta por The Last Kingdom, cuya tercera temporada acaba de estrenarse en Netflix. Lo que disuade un poco de ver la serie de la BBC, ambientada en la Gran Bretaña del siglo IX y basada en la saga de novelas de Bernard Cornwell, es que puede parecer un sucedáneo pobre de Juego de tronos. Y sí, la estética es la misma: pieles y fortalezas, paganos profusamente tatuados y batallas sangrientas en campos ventosos. Pero la razón por la que The Last Kingdom se ha convertido en un placer culpable para muchos desde su estreno en 2015 es su particular forma de transitar entre el drama más solemne y la comedia más camp. Siempre tenemos la sensación de que el actor principal, el bellezón Alexander Dreymon (que se llama a sí mismo "¡Uhtred, hijo de Uhtred!" al comienzo de cada episodio), casi no puede contener la risa.

La serie te pide verla desde el principio y la primera temporada es estupenda. Hay decenas de personajes y localizaciones con nombres a la antigua muy divertidos, pero todo se une con solvencia gracias a una trama de lo más sencillo. La Gran Bretaña del siglo IX es un campo de batalla dividido entre los vikingos invasores y los anglosajones que, como devotos cristianos, intentan contenerlos. Uhtred está atrapado entre ambos bandos: nacido danés, juró sin embargo pleitesía al rey sajón, un David Dawson de rostro imperturbable. Pero, por naturaleza, es un ser solitario, un espadachín tan invencible como buen galán, con una debilidad especial por las brujas.

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