Alimentos que causan estreñimiento en el embarazo
Aunque el estreñimiento es una afección muy común, no todo el mundo sabe exactamente qué es, cuáles son sus síntomas y qué lo causa. En este artículo encontrarás la respuesta a estas y otras preguntas sobre el estreñimiento.
¿Qué es el estreñimiento?
El estreñimiento es un trastorno muy frecuente, especialmente en países industrializados. Se estima que afecta al 10-15% de la población y engloba diferentes síntomas asociados con la dificultad de defecación. Cuando no hay una causa orgánica para padecer esta sintomatología hablamos de estreñimiento funcional, trastorno que se ha relacionado con la microbiota. Según su duración podemos estar ante un caso de estreñimiento puntual o crónico, cuando los síntomas persisten, al menos, durante tres meses.
Síntomas del estreñimiento
En general, se considera que una persona padece estreñimiento si realiza menos de tres deposiciones por semana. Sin embargo, los síntomas del estreñimiento van más allá de visitar pocas veces el baño en nuestra rutina semanal. El estreñimiento se asocia con síntomas como los movimientos intestinales poco frecuentes, las heces duras, la dificultad para defecar, la sensación de evacuación incompleta u obstrucción anorrectal, e incluso, en algunos casos la necesidad de maniobras manuales para facilitar la defecación.
Para comprender mejor la consistencia de las heces y facilitar el manejo del estreñimiento se ha establecido la escala de consistencia de las heces de Bristol (Figura 1), donde el tipo 1 y 2 se corresponden con el estreñimiento.
Causas del estreñimiento
Las causas del estreñimiento pueden ser variadas. El estreñimiento puede ser un síntoma primario o secundario, es decir, puede aparecer asociado a otros problemas o situaciones. Como por ejemplo:
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- Estreñimiento asociado a trastornos anatómicos: neoplasias, estenosis, divertículos, etc.
- Estreñimiento causado por la toma de fármacos como opioides, antidepresivos y medicamentos para la presión arterial.
- Estreñimiento favorecido por ciertos hábitos de vida como el sedentarismo, la mala hidratación o las dietas pobres en fibra.
- Estreñimiento asociado a ciertas patologías metabólicas, endocrinas o neurológicas. Un ejemplo son las personas con Enfermedad de Parkinson que presentan con frecuencia estreñimiento.
El estreñimiento también es habitual en el embarazo debido a los cambios hormonales, por cuestiones mecánicas, ya que el útero presiona el recto, o causado por cierta medicación como antieméticos o suplementos de hierro, entre otros factores.
Estreñimiento y embarazo
Durante el embarazo algunas mujeres se sienten más estreñidas que en otras épocas de su vida y con más cantidad de gases. Es normal. Los cambios hormonales que tienen lugar durante la gestación y, en especial, el aumento de la progesterona, ralentizan el proceso digestivo y el tránsito intestinal. Así que no te preocupes. Lo importante es seguir una dieta rica en fibra, realizar ejercicio y establecer una rutina.
Además de esta subida de la progesterona, también favorece el estreñimiento el hecho de que, a medida que el embarazo avanza, el útero va presionando cada vez más el recto, la parte final del intestino grueso.
Avanza la gestación y con ella el incremento de las hormonas del embarazo. Los efectos que estas causan en la disminución de la movilidad intestinal ya comienzan a hacer efecto. En la última etapa el útero se ha distendido tanto que comprime a nivel intestinal. "Además se produce un aumento de la hormona aldosterona, que aumenta la absorción de líquidos y electrolitos del intestino dificultando más aún el tránsito intestinal", señala la experta. Es el trimestre más proclive al estreñimiento y el tratamiento es el mismo: beber líquidos, reajustar la dieta con alimentos ricos en fibra, según la tolerancia digestiva (aumentar el consumo de algunos alimentos ricos en fibra y que sean bien tolerados) y realizar actividad física.
La causa más importante del estreñimiento durante el embarazo es hormonal. Durante el embarazo hay una hormona que está elevada, la progesterona. Esta hormona tiene el efecto de relajar la musculatura en general, y esto incluye la del sistema gastrointestinal con lo que se produce una debilidad en los movimientos peristálticos responsables del avance de las heces a lo largo del tubo digestivo. También se ha asociado al embarazo una disminución en la cantidad de otra hormona, llamada motilina, que también está relacionada con el movimiento intestinal.
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A esto se puede asociar el crecimiento uterino, que puede comprimir las vísceras circundantes, el intestino, dificultando el paso de las heces, sumado al hecho que se produce una cierta retención de líquido durante el embarazo, que se acumula en los tejidos (tobillos hinchados…) y seca el interior del tubo digestivo.
Y hay otros factores que pueden estar asociados: muchas embarazadas cambian su dieta durante el embarazo, o reducen su actividad física. También frecuentemente se recomiendan suplementos de hierro durante el embarazo que tienen un efecto astringente. Además, las hemorroides, que también son habituales en las últimas semanas de embarazo, y que causan dolor durante las deposiciones, pueden condicionar que la gestante retrase el momento de ir al baño y eso empeora el problema.
Alimentos prohibidos para el estreñimiento
Algunos alimentos pueden favorecer el estreñimiento. Es el caso del arroz refinado, también el chocolate, algunas frutas como el plátano poco maduro o las dietas con un aporte elevado de carne.
En general, si la alimentación se basa en alimentos ultraprocesados, donde hay un bajo aporte de alimentos con fibra prebiótica, se puede favorecer el estreñimiento.
Hay alimentos que, en determinadas personas, pueden ralentizar el tránsito intestinal. Uno de los grandes grupos a vigilar son los alimentos procesados y pobres en fibra: pan blanco, bollería, snacks, comidas preparadas, cereales refinados… Estos productos no solo aportan escasa fibra, sino que suelen ir acompañados de grasas saturadas y aditivos que dificultan la digestión. Otro alimento a tener en cuenta es la carne roja, sobre todo si se consume en exceso. Es muy baja en fibra y puede desplazar a otros alimentos más beneficiosos, como las verduras o las legumbres, de su dieta diaria. Los productos lácteos también pueden estar detrás de algunos casos de estreñimiento, especialmente en personas con intolerancia a la lactosa o sensibilidad a ciertas proteínas como la caseína. En otro orden de cosas, ¿ha oído hablar del plátano verde? Aunque es una fruta saludable, cuando no está maduro contiene almidón resistente, que puede ser difícil de digerir. ¡Y no olvidemos que el arroz blanco es otro clásico! Al igual que el pan blanco, al haber sido refinado ha perdido su fibra natural.
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Tratamiento y prevención del estreñimiento
Cuando se sufre estreñimiento se buscan remedios caseros o soluciones instantáneas, que no siempre son eficaces, para atajar este síntoma tan molesto, pero ¿Qué formas tenemos de solucionar el estreñimiento?
Cambios dietéticos y del estilo de vida
El tratamiento inicial del estreñimiento suele basarse en cambios en el estilo de vida y la dieta. El incremento en la ingesta de líquido es una de las recomendaciones. Al menos, en personas que sufren deshidratación se ha demostrado que aumentar el consumo de agua mejora la frecuencia de las evacuaciones.
También se recomienda hacer ejercicio para mejorar el estreñimiento crónico. La actividad física aumenta la estimulación de los músculos abdominales, ayudando a que las heces se muevan hacia el recto. La dieta es otro aspecto que se debe cuidar cuando hay estreñimiento. La fibra soluble y fermentable ayuda a mejorar la retención de agua de las heces, formando geles que lubrican y proporcionan volumen, estimulando la peristalsis.
Como ya se comentó, la dieta rica en alimentos prebióticos, una buena hidratación y la actividad física tienen un impacto positivo en la salud intestinal y mejorando el estreñimiento.
La clave para prevenir el estreñimiento durante el embarazo es la dieta. Como más ricas sean en fibra, mucho mejor. Por eso es importante que la embarazada aumente la ingesta de fibra (verduras, frutas, vegetales, legumbres, cereales…), de cereales integrales y beba abundante agua todos los días. Tomar un vaso de agua tibia en ayunas cada mañana suele ser una medida muy eficaz.
Consumir alimentos ricos en fibra como frutas, verduras, frutos secos, pan integral y otros cereales completos. Pero ten presente que hay verduras como la col, la coliflor, el brócoli, la col de Bruselas, las cebollas o la alcachofa, que pueden causar flatulencias si se consumen en exceso. Limitar los alimentos que no contienen fibra o que endurecen las heces, como el azúcar, los caramelos, los quesos curados o el arroz.
Para evitar el estreñimiento durante el embarazo es muy importante tener unos buenos hábitos, que se basan en tres pilares básicos:
- La dieta: ha de ser rica en fibra, y, por tanto, que incluya frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y legumbres. La fibra aumenta el volumen de las heces y facilita su paso por el intestino. De todos modos, una dieta rica en fibra o los suplementos de fibra, si no hay una buena hidratación acompañante, pueden agravar el problema, así que hay que beber abundante agua. En cuanto a la dieta, también es importante evitar alimentos que favorecen el estreñimiento, como los cereales refinados, el chocolate, los dulces y los productos procesados.
- Buena hidratación
- Ejercicio regular
El consumo de fruta contribuye a aliviar el estreñimiento durante la gestación.
Laxantes
Cuando las intervenciones dietéticas y sobre los hábitos de vida no solucionan el estreñimiento los facultativos pueden recurrir a laxantes. Los laxantes osmóticos aumentan la cantidad de agua en el intestino, lo que estimula la evacuación de las heces. Algunos ejemplos son la lactulosa, el polietilenglicol o el sorbitol. En algunos casos, los laxantes osmóticos pueden causar efectos secundarios como gases o hinchazón.
Los laxantes también pueden ser estimulantes (aumentan motilidad) como el aceite de ricino, formadores de masa (aumentan volumen de las heces) como la fibra de psyllium, o lubricantes, que facilitan el paso de las heces a través del intestino.
Si, a pesar de llevar una buena dieta e incrementar la actividad física, caminar o nadar durante 20-30 minutos al día, no se corrige este problema se pueden incorporar ciertos tipos de laxantes que son inocuos durante el embarazo y que ha de aconsejar el ginecólogo. También puede recurrirse a suplementos de fibra, que como ya hemos comentado, han de acompañarse de forma imprescindible de abundante líquido pues de lo contrario son contraproducentes. Otra estrategia que se puede incorporar es el uso de microenemas o supositorios para generar el reflejo de defecación para crear la rutina o no dejar pasar más tiempo cuando la defecación se retrasa, pues es un acto que no podemos evitar y que cuanto más se pospone más se complica.
Agentes formadores de masa (o suplementos de fibra). Son la primera opción si los cambios en la dieta y el estilo de vida no funcionan. ¨Son compuestos que actúan como la fibra (Plantago ovata y las semillas de lino son los más usados). Se consideran seguros para un uso prolongado durante el embarazo¨, explica Natalia Hernández. Su objetivo es aumentar el volumen de las heces, lo que provoca al mismo tiempo una mayor tensión en la pared del intestino. Laxantes emolientes. ¨El más usado es el docusato. Ablanda las heces, pero su uso debe ser algo puntual¨, explica la experta. Laxantes lubricantes. Son aceites que lubrican las heces para facilitar su salida. El más común es la parafina. Laxantes estimulantes. Su forma de actuar es provocando contracciones rítmicas en los músculos intestinales. Pertenecen a este grupo la sen (Cassia angustifolia), bisacodilo, frángula, aceite de ricino o aloe. Laxantes osmóticos. “Estos productos atraen agua al interior del intestino. Un ejemplo serían las sales de magnesio o el bisacodilo. No deben usarse en el embarazo, ya que hay un riesgo de absorción que puede provocar, entre otras cosas, una alteración en la conducción cardiaca (palpitaciones, arritmias, falta de aire, molestia en el pecho, etc.)”.
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