Consejos para una Lactancia Feliz con Gemelos o Mellizos
La lactancia materna en embarazos gemelares es totalmente posible y puede ser una experiencia gratificante tanto para la madre como para los bebés.
Durante el Embarazo
1. Documéntate acerca de la lactancia con múltiples
Evidentemente la lactancia a nivel biológico funciona exactamente igual que con un solo bebé, pero en el caso de un embarazo múltiple te enfrentarás además a algunos retos adicionales como la posible prematuridad y estancia en la incubadora de los bebés o el hecho de estar estableciendo a la vez una lactancia con dos personas distintas (y cada uno con su carácter y sus circunstancias).
Así que mi consejo es que te empapes de información especializada y busques experiencias de otras mamás de gemelos o mellizos. Conocer otras experiencias positivas de lactancia con gemelos o mellizos te permitirá ganar confianza en tí misma y conocer experiencias negativas te posibilitará anticiparte a los posibles problemas que puedan surgir.
2. Consigue el apoyo de tu pareja
Este es un punto fundamental en el éxito de cualquier lactancia, pero que cobra especial importancia cuando se trata de amamantar a dos o más bebés a la vez ya que es un reto mucho más exigente, y por tanto la presión será también mayor.
Involucra a tu pareja en tu aprendizaje, hazle saber lo importante que es para tí y comunícale de forma clara lo que esperas de él durante esa etapa. Por ejemplo, es posible que después del parto tengas que permanecer unas horas en una sala de recuperación y tenga que ser él quien comunique tu intención de amamantar al personal sanitario (para que no le den chupetes a los bebés o para solicitar que no los alimenten con biberón).
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Pensad entre los dos cómo os vais a organizar cuando llegue el momento y cuales serán los roles de cada uno. Generalmente la lactancia te ocupará muchísimo tiempo durante los primeros meses por lo que tendrá que ser él quien se ocupe de otras tareas domésticas o logísticas como preparar las comidas, hacer la compra o atender a las visitas.
3. No dejes que te desanimen
A lo largo del embarazo mucha gente tratará de desanimarte contándote experiencias negativas de lactancia de conocidas, pronosticando que es imposible que tengas leche para los dos bebés o contándote cualquier otro mito de la lactancia con múltiples. Pero lo cierto es que, aunque muchas mujeres fracasan en su lactancia múltiple, otras muchas lo consiguen.
Si tú realmente deseas darle el pecho a tus bebés no dejes que esos comentarios te desanimen. Es más, ni siquiera estás obligada a hablar del tema con nadie. Yo personalmente nunca comuniqué mi intención de amamantar a mis mellizos durante el embarazo precisamente para evitar tener que oír ese tipo de comentarios y siempre contestaba con frases genéricas como “no se si me animaré” o “ya veré como todo después del parto”.
4. Compra un buen cojín de lactancia
Un buen cojín de lactancia es una herramienta fundamental para darle el pecho con comodidad a tus gemelos o mellizos a la vez. Te permitirá sujetar con comodidad a los dos bebés sin apenas esfuerzo, para que tus hombros y tu espalda no se resientan.
Huye de los típicos cojines con forma de churro (porque se te resbalarán los bebés por los lados) y compra uno bien grande preferentemente con forma cuadrada o de herradura. Te parecerá un artículo aparatoso, y realmente lo es, pero es exactamente lo que necesitas.
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5. Infórmate de los protocolos del hospital
Tratándose de un embarazo múltiple el riesgo de la prematuridad y la posibilidad de que surjan otras complicaciones postparto siempre está presente. Por eso es muy importante que te informes con antelación de aspectos como:
- El protocolo en caso de parto vaginal o cesárea. ¿Suelen separar a las mamás y a los bebés por rutina? ¿Qué pasaría con los bebés en caso de que tú tuvieras que quedar ingresada y ellos no?
- Las condiciones de las salas de Neonatología. ¿Qué horario tienen? ¿Cuáles son las normas para transportar leche materna en caso de que alguno o ambos bebés queden ingresados? ¿Te permitirán alimentar a los bebés a demanda? ¿Existe la posibilidad de que usen métodos alternativos para alimentar a los bebés en caso de que sea necesario (ver punto 11)?
- El grado de apoyo a la lactancia por parte del hospital. ¿Te podrían proporcionar un buen sacaleches eléctrico en caso de necesitarlo? ¿Es un hospital amigo de los niños (IHAN)? ¿Disponen de un banco de leche materna por si necesitases ayuda al principio? ¿Existe un Comité de Lactancia o personal especializado que te pueda proporcionar ayuda en caso de que lo necesites? ¿Tienen algún grupo de apoyo a la lactancia al que puedas acudir después del parto?
6. Mentalízate, ¡Al principio será muy duro!
No te fíes de esa imagen tan edulcorada que nos presentan las revistas de bebés sobre la lactancia. Amamantar puede llegar a ser muy duro, y con dos bebés a la vez más aún. Las primeras semanas harán muchísimas tomas y muy largas, y te podrá resultar muy pesado. Pero de pronto, en torno a los 2 o tres meses, estas tomas se irán acortando y espaciando y se convertirá en una experiencia mucho más placentera. ¡Aguanta!
Que haya obstáculos por el camino no significa que no puedas llegar a completarlo. Por ejemplo, puede que al principio tengas que empezar por una lactancia mixta pero eso no significa que no puedas llegar a alcanzar una lactancia materna exclusiva. Y si no te lo crees, mira lo que me pasó a mí.
En el Hospital
7. Comienza a amamantar o a extraerte leche lo antes posible
Lo ideal es que comiences durante las 3 primeras horas después del parto como muy tarde pero eso dependerá mucho de los protocolos del hospital, del estado de salud de tus bebés y de las circunstancias que rodeen tu parto. En cualquier caso, mentalízate para comenzar con las extracciones lo antes que puedas (y que te dejen). Si el hospital no dispone de un sacaleches eléctrico puedes optar por comprarte uno o alquilarlo en una farmacia.
8. Realiza extracciones cortas pero frecuentes
No sirve de nada estar horas machacándose el pecho con el sacaleches, lo único que conseguirás es deprimirte y cogerle fobia al aparato. Las extracciones deben ser cortas (10 o 15 minutos) pero muy frecuentes (cada 3 horas como máximo). E intenta no saltarte las tomas nocturnas ya que estas son muy importantes para aumentar la producción.
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9. Al principio saldrá muy poca leche, ¡No te rindas!
¿Sabes cuanta leche me salió a mí la primera vez que utilicé un sacaleches eléctrico después de casi una hora? ¡5 mililitros! Y dos meses después, aún amamantando a mis mellizos a demanda durante todo el día, me sacaba fácilmente 300 ml en menos de 20 minutos.
¿Recuerdas lo mal que lo hiciste la primera vez que condujiste un coche? ¿Y lo ininteligible que era tu caligrafía cuando aprendiste a escribir? Lo cierto es que si nunca has utilizado un sacaleches, tienes que tener en cuenta que es un artilugio extraño que tendrás que aprender a usar y con paciencia acabarás dominando la técnica. Puede que incluso tengas que probar varios modelos hasta que encuentres el que mejor se adapta a tí.
Ten en cuenta también que el hecho de que te salga poca leche no significa que no tengas leche, ya que ni el mejor sacaleches del mundo puede imitar la efectividad del estímulo de un bebé de verdad.
Y por último, no pienses que un recién nacido debe tomarse un biberón entero porque el estómago del bebé recién nacido tiene el tamaño de ¡Una canica! O sea que mis 5ml tampoco estaban tan mal 🙂
Este es el tamaño del estómago de un bebé recién nacido. El primer día tiene el tamaño de una canica y a la semana el tamaño de una pelota de ping-pong. Por eso realizan tantas tomas, como puedes ver se llenan muy rápido.
10. Practica el método canguro
El método canguro no sólo te ayudará a establecer la lactancia sino que además es muy bueno para la salud del bebé, y para la salud emocional de la mamá. Así que fuera ropa, fuera chupetes y a practicar mucho piel con piel.
11. Solicita métodos de alimentación alternativos
Si tus bebés tienen que quedarse ingresados, o tienes que empezar con una lactancia mixta por la razón que sea, evita el uso de biberones. El objetivo es minimizar el riesgo de que se produzcan problemas de enganche y que tus bebés rechacen el pecho debido a la confusión tetina-pezón.
¿Y qué métodos son esos? Los bebés pueden ser alimentados mediante jeringuillas, o vasitos y cucharas especiales. Aunque mi método favorito es sin duda el relactador (SNS, sistema de nutrición suplementaria) porque mientras le proporcionas el suplemento al bebé, este va estimulando tu pecho y favoreciendo el incremento de la producción de leche materna.
El suplemento de leche artificial se introduce en el relactador, y este va unido al pezón de la madre mediante un tubo. Al ingerir el suplemento el bebé estimula el pecho.
No te cortes en pedirle al hospital su colaboración en este sentido. De hecho me consta que ya en algunos hospitales alimentan así de forma rutinaria a los bebés ingresados cuyas madres han expresado su deseo de amamantar. Que no te pase lo que me ocurrió a mí que di por hecho que no era posible y cuando le dieron el alta a mi hija me proporcionaron un montón de jeringuillas para introducirle los suplementos en casa. ¡Si lo hubiera preguntado dos meses antes la de problemas que me hubiese ahorrado!
Y si no te queda más remedio que utilizar un biberón, elige un biberón especial para lactancia (por ejemplo, el Calma de Medela) e infórmate acerca del método Kassing.
12. Pide ayuda para colocarte a los bebés las primeras veces
Si nunca has amamantado a un bebé, te recomiendo que empieces por darles el pecho uno a uno, preferentemente con la ayuda de un experto en lactancia (matrona, enfermera) que pueda asesorarte acerca de si la postura es correcta y si la succión parece ser eficaz.
13. Huye de metas imposibles
Pues eso mismo, marcarte metas imposibles lo único que va a hacer es desanimarte y hacerte perder la fe en tí misma. Cada uno hace lo que puede dentro de sus circunstancias, y la mayor parte de las veces hay muchas cosas que no podemos elegir. Como dice la DGT, lo importante es llegar y despacito y con calma estoy segura de que llegarás, pero guárdate fuerzas para el camino que el puerperio con dos bebés es muy duro. Ya en casa, con más tranquilidad, podrás hacer las cosas a tu manera y con menos presión.
En Casa
14. Despreocúpate de las tareas del hogar
Acabas de parir a dos bebés, estáis tratando de conoceros unos a otros y de establecer una lactancia materna múltiple. ¿Realmente es tan importante en esos momentos que la casa esté ordenada? Olvídate de todo lo demás y concéntrate en tus bebés.
15. Limita y educa a las visitas
Es muy difícil establecer una lactancia en un lugar lleno de gente que entra y sale, te da conversación, intenta coger todo el tiempo a tus bebés… Limita las visitas al mínimo imprescindible y no dudes en pedir su colaboración para hacer el puerperio más llevadero.
Pídeles que te traigan comida hecha, que lleven a tu hijo mayor al parque un rato o que te pongan un lavavajillas antes de irse. No creo que nadie que te aprecie se vaya a sentir ofendido y en el peor de los casos te servirá para descubrir quien te aprecia de verdad.
16. Aprende a amamantar a los dos bebés a la vez
Una vez que le vayas cogiendo el truco a la lactancia con cada bebé anímate a probar con los dos bebés a la vez para que las tomas no se te hagan tan largas. Al principio necesitarás ayuda para colocarte a los bebés pero ya verás como después de un par de veces podrás hacerlo tú solita sin problemas.
17. Practica la lactancia a oferta
Si bien siempre se habla de dar la lactancia completamente a demanda (cada vez que te pidan y todo el tiempo que te lo pidan), cuando hablamos de lactancia con gemelos o mellizos se aplica también la lactancia a oferta. Esto significa que, cuando te pida pecho el primer bebé, trates de ofrecerle también al segundo bebé, para que tus días no se conviertan en una sucesión interminable de tomas. ¡Yo he llegado a amamantarles incluso completamente dormidos!
18. Ten paciencia, poco a poco las tomas se irán espaciando
Esto ya lo hemos hablado en el punto 6, pero no está de más recordártelo. Nuestros pequeños prematuros necesitarán alimentarse con mucha frecuencia las primeras semanas pero poco a poco irás viendo la luz al final del túnel, ¡Te lo prometo!
19. No temas amamantar en público
Que estés amamantando en exclusiva a tus gemelos o mellizos no significa que debas permanecer encerrada en casa durante seis meses. Y te lo dice alguien que es tan sumamente vergonzosa para estas cosas que no es capaz de dar el pecho incluso delante de su propio padre (y de desconocidos ni te cuento).
Estás en tu derecho de dar el pecho en cualquier lugar público que desees, pero si no te sientes cómoda siempre puedes utilizar ropa especial para la lactancia o una gasa o pañuelo que te tape (o ambas cosas, como yo). No dejes que el pudor te limite, ¡Sal a descubrir mundo con tus bebés que esta etapa sólo se vive una vez!
Por cierto, ese pudor se va perdiendo con el tiempo y la práctica, ya verás.
20. Confía en tu cuerpo
¿Cómo crees que se han alimentado todos los gemelos y mellizos a lo largo de la historia hasta la reciente aparición de la lactancia artificial? Si tus bebés están sanos, activos, hacen pis y caca con frecuencia, y cogen el peso que tienen que coger deja de preocuparte por si tienes suficiente leche y disfruta de la experiencia.
Los bebés no siempre lloran por hambre, aunque las madres tendemos a interpretarlo así. Con la lactancia materna realmente desconocemos cuanta leche ingiere exactamente el bebé, lo que lo convierte de alguna manera en un acto de fe. Así que ten fe en tí misma y en tu cuerpo.
21. Siéntete orgullosa de tí misma
Quizá llevas muchos meses amamantando a tus gemelos o mellizos y la gente empieza a preguntarte irónicamente si les vas a dar el pecho hasta que les salga el bigote. Tal vez no hayas logrado establecer una lactancia materna exclusiva y debas conformarte con una lactancia mixta. O puede que te haya vencido el cansancio y no hayas podido amamantarles más que un par de semanas.
Sea como sea no olvides nunca que tienes un millón de razones para sentirte orgullosa de tí misma. No dejes nunca que nadie te juzgue ni te presione y, como me dijo una lectora hace unos días, no seas tú misma tu peor juez.
Posiciones para amamantar a gemelos
Encontrar la posición adecuada para la lactancia de tus gemelos puede marcar una gran diferencia. Las posiciones son las diferentes maneras de colocar a tu/s bebé/s para mamar, y pueden practicarse de manera individual con un solo bebé o combinarlas para amamantar a ambos al mismo tiempo.
- Posición en tándem: La forma más común de hacerlo es la posición de Rugby o Fútbol Americano Doble: cada bebé se sostiene debajo de cada brazo, con los cuerpos de los bebés apuntando hacia los lados y sus pies hacia la espalda de la madre.
- Posición de Cuna y Fútbol Americano: Un bebé está en la posición de cuna tradicional (cradle hold) y el otro en la posición de fútbol americano (football hold).
- Posición de Cuna Doble: Ambos bebés están en posición de cuna tradicional.
- Posición de Recuperación o Lateral: La madre se acuesta de lado con un bebé en cada pecho.
- Posición en «V» o «Paralela»: Los bebés están paralelos uno al otro, ambos acostados sobre cojines de lactancia frente a la madre.
Beneficios de la Lactancia Materna para Gemelos
Amamantar reporta muchos beneficios físicos y también emocionales para los niños. La leche materna contiene todos los nutrientes que necesitan y algunos anticuerpos que les sirven de protección ante muchas enfermedades.
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