Amanda Bynes: Entre el Éxito Infantil, los Problemas Personales y los Rumores de Embarazo
Con sólo siete años, Amanda Bynes conoció los gajes del éxito. Desde 1997 protagonizó grandes series en canales infantiles y su estatus de estrella juvenil la llevó a trabajar con grandes como Colin Firth o John Travolta. Una subida a la cima que no supo controlar.
Amanda Bynes, quien llegó a consolidarse como una de las actrices más queridas de Nickelodeon en los años 90 y principios de los 2000, ha vivido una transformación drástica marcada por diversos problemas personales y una vida de excesos y adicciones.
Su ascenso al estrellato comenzó cuando era apenas una niña, destacándose por en programas como 'All That', y de ahí pasó a ser la estrella de 'The Amanda Show'. Rápidamente, se convirtió en una de las actrices juveniles más populares, protagonizando otros éxitos como 'Un sueño para ella' y 'Ella es el chico', llegando incluso a estar entre las 25 estrellas infantiles más exitosas según la revista Teen People.
Con solo 19 años era ya toda una estrella que ingresaba más de 2,5 millones de dólares al año (según datos de Forbes) y que estaba sometida a un alto nivel de trabajo. Ella misma explicó que en 2006 grabar Ella es el chico fue una "experiencia estresante" que la hizo obsesionarse con su apariencia física: "Cuando salió la película y la vi, entré en una profunda depresión durante cuatro o seis meses porque no me gustaba cómo me veía de niño.
Sin embargo, detrás de ese éxito, Bynes empezó a lidiar con serios problemas personales. A partir de los 16 años, comenzó a consumir drogas como la marihuana y anfetaminas, lo que afectó duramente tanto a su vida personal como, obviamente, a la profesional. Tras poco a poco ir perdiendo oportunidades laborales, en 2010 anunció su retiro de la actuación a través de un tuit, afirmando que ya no disfrutaba de actuar y que, "si no me gusta algo, lo dejo".
Lea también: Amanda Miguel: Ícono de la Canción Romántica
Este fue solo el inicio de un período complicado, lleno de arrestos y de comportamientos, digamos, que no del todo correctos. Sus padres pasaron a ser de nuevo sus tutores legales ya que Amanda estaba legalmente incapacitada para cuidar de sí misma, una tutela que la exactriz 'recuperó' en 2022, con ya 34 años.
A lo largo de los años, Bynes ha estado involucrada en diversos episodios preocupantes, incluyendo una serie de hospitalizaciones psiquiátricas, la más reciente de ellas en 2023 (sí, solo un año de recuperar su propia tutela), cuando fue encontrada desorientada y desnuda en las calles de Los Ángeles. Finalmente, fue internada tres semanas en un psiquiátrico.
Tras su paso por el centro, Amanda trató de reconducir su vida y conseguir la ansiada estabilidad con el lanzamiento de un pódcast, aunque ha preferido mantenerse alejada del foco mediático. Su historia no es el primer ejemplo, ni será el último, de cómo el estrellato infantil puede derivar en una vida plagada de dificultades, adicciones y excesos, dejando una marca profunda que permanecerá durante toda la vida de Amanda.
Cuando su estela parecía inagotable, malas decisiones en su vida la llevaron a una espiral autodestructiva de abusos de sustancias y problemas de salud mental. Ella misma dejó claro al inicio del 2020 que llevaba un año limpia, junto a la ayuda y la compañía de su novio, Paul Michael.
A esta buena noticia le siguió el anuncio de su compromiso, pero el pasado 10 de marzo parecía que todo se truncaba entre ellos, cuando la exactriz borraba todas las imágenes con su pareja, poniendo fin a una futura boda.
Lea también: Amanda Bynes: Aborto, el rumor
Pese a sus éxitos, en el 2010 Amanda Bynes decidió dejar de lado de la interpretación. Ya eran varios los años que había convivido con las adicciones, lo que le llevó a ser detenida en numerosas ocasiones por consumo o posesión. "Sé que 24 años es una edad muy joven para retirarse, pero tienen la primicia, me he retirado. Ser actriz no es tan divertido como parece. Si ya no amo algo, lo dejo de hacer. Junto a esta nueva vida, siguieron años de infierno. Ella misma aseguró que hasta el 2019 había seguido ligada a los malos hábitos. Todo ello unido a un cambio físico evidente. Nada queda del rostro angelical de la chica Disney.
Tras dos meses alejada de las redes sociales, Amanda Bynes ha vuelto a compartir noticias con sus seguidores. La que fuera protagonista de Ella es el chico ha solventado las dudas sobre su relación, después de unas sonadas idas y venidas y de un embarazo que finalmente no fue tal.
"Aún comprometida con el amor de mi vida, Paul", zanjaba la actriz después de explicar en qué situación se encuentra en el proceso de recuperación de sus adicciones en el que está inmersa. "Actualización: Sacándome mi grado en Instituto de Diseño de Moda y marketing, llendo a clases online, intentando sacar un cuatro de nota media. Deseando montar mi tienda online como uno de los objetivos para el futuro. Pasé los últimos dos meses en tratamiento. Trabajé mis habilidades para lidiar con la ansiedad social que me causó abandonar los estudias hace meses. ¡Ahora de vuelta y haciéndolo bien! Estoy viviendo un periodo de transición y haciendo terapia durante la semana", ha escrito Amanda después de una etapa llena de altibajos.
Tras revelar sus planes en el mundo de la moda y el buen camino de su recuperación, ha confirmado que también su relación con Paul va viento en popa. Hace casi tres meses la que fuera estrella Disney sorprendía anunciando su compromiso cuando no se le conocía ninguna relación, pero tres semanas después sus sueños parecían truncarse y el propio Paul confirmaba a la revsita InTouch que habían roto, aunque mantenían una buena amistad.
La carrera cinematográfica de Amanda Bynes, de 34 años, se truncó tras ser diagonosticada de trastorno bipolar unido a una drogodependencia, que la acabaron llevando a un centro de desintoxicación. Tras este episodio, un juez decidió que sus padres fueran sus tutores legales hasta agosto de 2020.
Lea también: La historia de Amanda Bynes
Este duro proceso de recuperación ha llevado a la joven a protagonizar más de una polémica, como cuando en 2013 comenzó a insultar a varias celebrities entre las que se encuentran Rihanna, Chrissy Teigen, Jay-Z y hasta el matrimonio Obama. A todos ellos les pedía perdón en el mismo vídeo en el que anunciaba su compromiso.
MADRID, 18 Mar. (CHANCE) - Amanda Bynes está embarazada de su primer hijo. La actriz y su pareja, Paul Michael, están esperando la llegada de su primer retoño tras haberse reconciliado. Este martes, Michael compartió una captura de pantalla en su perfil de Instagram donde se veía una ecografía con el nombre de Bynes. "Bebé haciéndose", escribía Michael en esta imagen. Un anuncio que todavía no ha compartido la que fuera estrella de Disney en su perfil de Instagram.
Amanda ha retomado su día a día después de someterse a un programa para tratar su alcoholismo y problemas con las drogas, además, la intérprete continúa tratándose en un centro especialista de sus problemas mentales. Una buena nueva que llega después del anuncio que hicieron recientemente de su compromiso matrimonial. Una pedida de mano que se ha producido después de que rompieran.
En marzo de este año se publicó el documental Quiet on Set: The Dark Side of Kids TV en Max. En el audiovisual de cinco episodios, varias ex estrellas del canal de entretenimiento Nickelodeon se reunieron con la presentadora Soledad O'Brien para debatir sobre la cara oculta de la televisión infantil. En él se explicaron casos de explotación, abusos y violaciones a los menores delante y detrás de la pantalla. Como la del actor Drake Bell, de la popular serie Drake & Josh, perpetrada por su propio representante cuando era un niño. Uno de los capítulos estaba centrado en la figura de Amanda Bynes, la actriz y presentadora que debutó en la televisión con su propio talk show infantil; el primero en la historia de su categoría. Bynes prefirió no hablar porque Wno tenía nada que decir" y por estar transitando una depresión. Una enfermedad recurrente en su vida tras su paso por la televisión y cuyos progresos relata en su perfil de Instagram. Una cuenta en la cual ha aparecido irreconocible en las últimas semanas del mes.
Bynes, de 38 años, ha sido uno de los últimos juguetes rotos de la factoría televisiva. Como ya le ocurrieran a otras artistas como Lindsay Lohan o Britney Spears, la fama a tan corta edad y las malas compañías del sector, además de varios problemas de salud mental, provocaron que cayese en un bucle de infelicidad y autodestrucción.
Nacida el 3 de abril de 1986 en Thousand Oaks, California, Amanda Bynes proviene de una familia conservadora. Su padre Rick es dentista, y su madre, Lynn, asistente dental. Comenzó a actuar profesionalmente a la edad de siete años, en anuncios de televisión y en musicales.
Durante su estancia en un campamento de comedia en Los Ángeles, donde improvisó un divertido monólogo, fue descubierta por el productor de Nickelodeon Dan Schneider, actualmente en el centro de la polémica, y a quien Bynes ha descargado de toda culpa.
Desde 1996 al año 2000, interpretó varios papeles en la serie de comedia All That. Se convirtió en un referente infantil y ganó un premio Kids 'Choice Awards, ofrecido por la misma cadena. Viendo su potencial, con solo 13 años, la productora le propuso tener su propio talk show, The Amanda Show. Durante tres años, Bynes fue una inspiración para los más pequeños, conduciendo entrevistas, haciendo sketches y cantando. “Fue un sueño hecho realidad”, dijo la actriz a PAPER en 2018. Aunque conforme se acercaba a la puberta, Bynes sentía que ya no tenía un hueco en la televisión infantil.
Con esta inquietud, hizo su transición a la gran pantalla, actuando en películas como Gordo mentiroso de Shawn Levy (Deadpool y Lobezno, Noche en el Museo) o Ella es el chico, que se convirtió en un icono generacional a principios de los 2000. Fue nombrada una de las “25 estrellas infantiles más exitosas”, en el año 2006, en la publicación Teen People. Bynes estaba en lo más alto.
A medida que avanzaba profesionalmente, sus problemas personales comenzaban a acumularse. A los 16 años comenzó a consumir marijuana, dextroanfetamina y anfetamina. A la vez, empezaba a sentirse incómoda con su propia imagen.
En el año 2003, a la edad de 17 años, pidió la separación legal de sus padres. Como recoje Independent, pidió ayuda a sus compañeros de profesión para conseguirlo. “Es lo que ella quería, así que recurrió a su equipo, que incluía a su abogado, su agente, su mánager, su publicista, a mí... porque me incluía como parte de su equipo. La apoyamos, intentó emanciparse. Al final no funcionó", explicó Schneider.
Los estudios dejaron de ofrecer papeles, a la vez que protagonizaba titulares relacionados con casos de violencia, arrestos y consumo de drogas. Según los medios, además de los problemas de adicción, sufría trastornos depresivos y síndrome bipolar. En 2010, la actriz se retiró definitivamente de la actuación. “Ya no me gusta actuar, así que he dejado de hacerlo. Ser actriz no es tan divertido como parece”, tuiteó Bynes entonces.
Como le ocurrió a Spears, sus padres tomaron el control de su tutela legal. Durante muchos años mantuvo un perfil bajo en sus redes sociales, con varias excepciones que saltaron las alarmas. En 2019 se hizo un tatuaje de un corazón en la cara. En 2020 estuvo comprometida con un hombre llamado Paul Michael, con quien sacó una canción de título Diamonds. La relación terminó en 2022, según E! News.
Justo en ese año, tanto ella como sus padres acordaron que la tutela debería finalizar. El juez dictó: “El tribunal determina que ya no se requiere la tutela, ya que no existen motivos para continuar". Su abogado, Roger Lund, explicó que Bynes había demostrado competencia para manejar sus propios asuntos, incluida su salud mental y otros tratamientos médicos.
Sin embargo, un año después, volvió a acaparar titulares cuando fue encontrada desnuda y desorientada, paseando por las calles de Los Ángeles. Fue internada de urgencia en un hospital psiquiátrico durante 22 días, para volver a ingresar, unos meses después y por decisión propia.
A finales del mes de diciembre, publicó su propio podcast: Amanda Bynes & Paul Sieminski: The Podcast. Se trata de un espacio semanal que presentaba junto a un amigo que conoció durante su tratamiento psiquiátrico, donde hablaban del mundo de la farándula, a través del testimonio de varios amigos artistas.
La imagen de Bynes impactó a sus seguidores, por su pelo rubio platino, la cara llena de pendientes y el tatuaje de su ceja derecha -otro corazón- un poco más difuminado. Tras múltiples comentarios de sus seguidores, se excusó diciendo que “lo que notaban diferente” es que se había sometido a una cirugía estética en los párpados para eliminar sus ojeras: “Ha sido una de las mejores cosas que he hecho para aumentar la confianza en mí misma. Pienso que mi piel se ve mucho mejor”, agregó Bynes.
Las últimas imágenes de Bynes confirman que no ha completado su proceso de mejora. A principios del mes de junio, compartió una imagen en su Instagram donde explicaba que había ganado mucho peso. “He subido más de nueve kilos en los últimos meses debido a la depresión. Ahora estoy mucho mejor y he aprendido a hacer lo contrario cuando no tengo ganas de hacer ejercicio o comer sano”. Además, aparece con el pelo teñido de negro y las muy cejas muy gruesas y pintadas de azul. Aunque parecía que se había eliminado el corazón de su pómulo derecho, no ha dado el paso.
tags: #amanda #bynes #embarazo #noticias