¿Por qué mi leche materna es muy clara? Causas y variaciones de color
Seguro que si te preguntan de qué color es la leche materna, tu primera respuesta sea que es blanca. A lo mejor te lanzas y dices que puede ser amarillenta. Pero… ¿azul?, ¿marrón?, ¿verde?
La leche materna es un líquido vivo que va cambiando su composición según las necesidades del bebé. No siempre es del mismo color, este puede cambiar debido principalmente a tres motivos: causas fisiológicas, dietéticas y patológicas. Y sí, puede tomar tonalidades tan variadas como marrón, rosácea, azulada e incluso verdosa.
Variaciones de color y sus causas
Leche Marrón: Síndrome de las Tuberías Oxidadas
Cuando la leche materna toma este color recibe el nombre de síndrome de las tuberías oxidadas. Esto pasa en los primeros días tras el nacimiento del bebé y tiene una causa fisiológica. En los días justo antes del parto aumenta la circulación sanguínea en los conductos galactóforos.
Leche Amarilla: Calostro
La primera leche tras el parto recibe el nombre de calostro. También se le conoce como “oro líquido” debido al color amarillo que tiene y, sobre todo, a la gran cantidad de nutrientes que tiene. Es una leche espesa y escasa. También puede aparecer hacia la segunda mitad de las tomas, cuando la leche es más grasa y densa y suele tener un color blanco o amarillo.
Leche Roja
Este color se produce cuando la madre tiene grietas en el pezón o con lesiones más profundas y severas, como una mastitis. A pesar de que el aspecto puede asustar un poco, al bebé no le pasa nada por tomar esta leche.
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Leche Verdosa
Puede aparecer por causas dietéticas si se toma una cantidad excesiva de verduras de hoja verde, suplementos de algas o bebidas isotónicas. También los suplementos de vitaminas pueden provocar esta tonalidad.
Leche Negra
Hay algunos medicamentos, como la minociclina (fármaco para el acné) que pueden teñir la leche materna de color negro.
Leche Azulada
La leche materna extraída adquiere un precioso color azulado, esto sucede si la leche la dejas reposar en la nevera u observas la que sale al principio ya que está más aguada.
¿Cuándo consultar al especialista?
En caso de duda, es siempre preferible consultar al especialista, para que valore si las causas del cambio de color son fisiológicas, dietéticas o si puede deberse a causas patológicas que haya que tratar. Igualmente, antes de tomar cualquier medicamento, complejo vitamínico o producto que genere dudas, hay que informar al especialista de que se está amamantando.
En la siguiente tabla, se resumen las causas de los diferentes colores de la leche materna:
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| Color de la Leche | Causa Principal |
|---|---|
| Marrón | Síndrome de las tuberías oxidadas |
| Amarilla | Calostro |
| Roja | Grietas en el pezón o mastitis |
| Verdosa | Consumo excesivo de verduras de hoja verde, suplementos de algas o bebidas isotónicas |
| Negra | Medicamentos como la minociclina |
| Azulada | Leche reposada en la nevera o leche del principio de la toma (más aguada) |
Otras consideraciones importantes sobre la lactancia materna
Suplementos de vitaminas y yodo
Los lactantes menores de un año alimentados al pecho deben recibir un suplemento de 400 UI/día de vitamina D. Estos suplementos se deben iniciar en los primeros días de vida y se mantendrán hasta que, después del destete, el niño tome 1 litro diario de fórmula adaptada enriquecida en vitamina D. Todos los lactantes menores de un año alimentados con sucedáneo de leche humana que ingieren menos de 1 litro diario de fórmula también han de recibir un suplemento de 400 UI/día.
Se recomienda que todas las madres que viven en España tomen un suplemento de yodo durante la gestación y el periodo de lactancia.
¿Necesita el bebé agua adicional?
Si el bebé tiene menos de 6 meses y toma el pecho "a demanda", es decir siempre que lo solicita, NO necesita ningún otro líquido, ni agua, ni infusiones. Ni siquiera en los meses de mucho calor, ni siquiera si lo llevan de vacaciones a la India en agosto.
Si el bebé tiene más de 6 meses y ya come otros alimentos después de las tomas de pecho, de vez en cuando se le puede ofrecer agua. Si se le ofrece el pecho antes de las papillas o purés (como se recomienda durante el primer año), probablemente no necesitará agua y no la querrá.
Problemas comunes durante la lactancia y cómo abordarlos
Hay dificultades que pueden requerir la intervención de profesionales con experiencia en lactancia. Es importante que desde el comienzo te asegures de tener todo el apoyo y ayuda necesarios en caso de que se presente algún problema. Las complicaciones más frecuentes, como la ingurgitación mamaria, el dolor, las grietas en los pezones y las mastitis, suelen ser consecuencia de problemas con la técnica de la lactancia.
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Ingurgitación mamaria
La ingurgitación mamaria puede aparecer a los dos o tres días del parto en ambos pechos, que se ponen tensos, hinchados y calientes. Suele generar mucha preocupación, porque los pechos están hinchados y doloridos, el bebé tiene dificultad para agarrarse y la madre se siente impotente al intentar vaciar el pecho sin conseguirlo. En realidad la ingurgitación no se debe a un acúmulo de leche, sino a la congestión de la glándula mamaria, es decir, a la inflamación debida a la dilatación vascular producida en la glándula que se está preparando para la lactancia. Si tuvieras una ingurgitación es importante relajarse antes de la toma.
Dolor y grietas en los pezones
Los primeros días es normal sentir una molestia en los pezones durante la toma, ya que el embarazo produce un aumento de la sensibilidad en los pezones que suele desaparecer poco después del parto. Sin embargo, un dolor intenso o persistente no puede considerarse normal y suele indicar que existe algún problema. Lo más frecuente es que el dolor se deba a una compresión del pezón.
Las grietas suelen ser el resultado de un problema de agarre que ocasiona un traumatismo en el pezón. Si tienes grietas es importante que consultes con un profesional experto en lactancia para que identifique la causa y la trate.
Mastitis
Si notas dolor y enrojecimiento en alguna parte del pecho, acompañado o no de fiebre y malestar general, puedes estar desarrollando una mastitis. Debes saber que la mastitis no siempre es infecciosa y que puede ser simplemente la consecuencia de una inflamación de una zona de la mama por un vaciado incompleto. Por eso ante la sospecha de una mastitis es muy importante continuar con la lactancia aumentando la frecuencia de las tomas, o si esto te produce demasiado dolor, vaciando el pecho con sacaleches.
Pezones planos o invertidos
El tamaño y la forma del pecho y de los pezones no tiene por qué ser un motivo de preocupación, a menos que tu bebé tenga dificultades para hacer un agarre adecuado. Los pezones planos no suelen ser un problema dado que para mamar de forma eficaz el bebé debe introducir en la boca no sólo el pezón, sino una parte importante de la areola.
Baja producción de leche
Si tu bebé hace tomas frecuentes, no sientes dolor al agarre ni durante la toma, queda satisfecho y relajado, suelta espontáneamente el pezón, moja y ensucia pañales, está tomando suficiente leche. Si, por el contrario, tienes grietas o dolor, zonas induradas en el pecho, el bebé mama inquieto o se duerme en las tomas y “está todo el día colgado al pecho”, puede no estar tomando toda la leche que necesita.
Independientemente de la causa de la hipogalactia, las primeras medidas a tomar serán aumentar la frecuencia de las tomas y ofrecer ambos pechos en cada una de ellas, comprimir el pecho durante la succión para facilitar la salida de la leche, permitir que sea el bebé el que suelte espontáneamente el pezón y completar, si es necesario el vaciado mediante la extracción manual o con sacaleches.
Galactogogos
Varios medicamentos actúan estimulando la producción de leche, se les llama galactogogos. Los más utilizados son: el Sulpiride, la Metoclopramida y la Domperidona. Cualquiera de ellos es efectivo, pero no deben usarse más que cuando los métodos naturales se han agotado: puestas al pecho frecuentes, con el niño bien cogido en una postura correcta, asegurar un correcto descanso de la madre y que beba lo que la sed le pide.
Conservación de la leche materna
- Siempre hay que conservar la leche en la parte más fría de la nevera o el congelador, evitando la puerta de la nevera.
- A una temperatura de 0 a 4 grados puede permanecer unos 5 días.
- La leche congelada puede permanecer en el congelador de manera óptima unos 6 meses.
- A temperatura ambiente depende del calor que haga. Para que tengamos una referencia, si la leche está a menos de 24ºC será mejor que no esté más de 4 horas sin refrigerar.
- No, una vez ha sido calentada es mejor no repetir el proceso.
- La leche que el bebé no se ha terminado es mejor desecharla, ya que ha estado en contacto con su saliva y bacterias.
- Para descongelar la leche siempre es mejor hacerlo lo más rápido posible.
- Si tienes leche refrigerada que sabes que no vas a usar en dos o tres días es mejor congelarla cuanto antes.
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