Amenaza de Aborto y Relaciones Sexuales: Riesgos y Consideraciones
El embarazo es una etapa llena de emociones, cambios y, en muchos casos, dudas sobre qué es seguro y qué no. Entre estas dudas, surgen interrogantes sobre la seguridad de las relaciones sexuales, especialmente ante la amenaza de aborto.
Relaciones Sexuales Durante el Embarazo: ¿Son Seguras?
La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, el sexo es totalmente seguro y saludable durante el embarazo. No solo ayuda a fortalecer la conexión en pareja, sino que también puede proporcionar beneficios físicos y emocionales. No hay ninguna razón médica para evitar las relaciones sexuales en un embarazo sin complicaciones.
Es completamente normal que el deseo sexual cambie a lo largo del embarazo. Algunas mujeres experimentan un aumento de la libido debido a los cambios hormonales, mientras que otras pueden sentirse menos interesadas por el cansancio, las náuseas o las molestias físicas. El embarazo es una etapa de grandes cambios, y la sexualidad no es una excepción. Habrá momentos en los que el deseo sea alto y otros en los que simplemente no apetezca. No existe una única forma de vivir la sexualidad en el embarazo.
Las relaciones sexuales durante el embarazo no solo son seguras en la mayoría de los casos, sino que también pueden aportar beneficios tanto físicos como emocionales:
- Mejoran el estado de ánimo y reducen el estrés.
- Fortalecen la conexión en pareja.
- Favorecen la circulación sanguínea.
- Ayudan a mantener la elasticidad del suelo pélvico.
Si hay dudas sobre qué es lo más adecuado en cada caso, la mejor opción siempre será hablar con el ginecólogo.
Lea también: Actualización sobre el Manejo Farmacológico del Aborto Amenazado
Amenaza de Aborto: ¿Qué es y Cuáles son sus Síntomas?
Una amenaza de aborto es una situación en la que se presenta un sangrado vaginal, generalmente escaso, durante las primeras 20 semanas de la gestación. “La amenaza de aborto es la primera señal de que el embarazo se puede interrumpir de manera precoz.
La experta destaca que “entre el 15 y 25 por ciento de las mujeres presenta una amenaza de aborto” y que en “más de la mitad de los casos el embarazo continúa con normalidad”. Precisamente, los abortos espontáneos se producen cuando el embarazo no se desarrolla con normalidad desde un principio y suelen afectar a mujeres de mayor edad.
Los síntomas de amenaza de aborto son variados, y es crucial que un médico determine si existe un riesgo real de perder al bebé. Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Sangrado vaginal: Se trata de la principal evidencia de esta problemática y suele producirse durante las primeras 20 semanas.
- Cólicos abdominales: Estos también pueden aparecer.
Ante un sangrado vaginal durante el embarazo, la primera sospecha será una amenaza de aborto y se debe consultar inmediatamente con el médico especialista.
Diagnóstico y Tratamiento de la Amenaza de Aborto
En primer lugar, se lleva a cabo una exploración física para valorar la cuantía de la hemorragia y el estado del cuello del útero, que debe estar cerrado y acompañado del tamaño idóneo para la edad gestacional. Es importante descartar mediante atención sanitaria que no se trate de un embarazo ectópico -desarrollo del óvulo fecundado fuera de la placenta-, ya que sus síntomas son similares y es potencialmente peligroso.
Lea también: Música y poesía en Lorca
Otras pruebas diagnósticas incluyen:
- Ecografía vaginal o abdominal para comprobar la cantidad de sangrado, el desarrollo del bebé y su latido cardíaco.
- Análisis de sangre para determinar el nivel de beta-hCG, conteo sanguíneo completo, nivel de progesterona y medición de glóbulos blancos.
Según indica la ginecóloga, la amenaza de aborto “no tiene tratamiento en líneas generales”. Tan solo se demanda a la paciente que realice reposo relativo y cese la actividad sexual hasta que haya cedido el sangrado. Para aliviar el dolor, en ocasiones, se administran relajantes uterinos. El uso de progesterona vía oral o vaginal no está validado para la amenaza de aborto.
El pronóstico depende del grado de desprendimiento que se observe en la ecografía, es decir, de cuánto se haya separado el embrión de la pared del útero. Cuando el desprendimiento es pequeño el pronóstico suele ser bueno y el embarazo continúa su curso.
Amenaza de Aborto y Relaciones Sexuales: ¿Existe Riesgo?
En el caso de que se haya diagnosticado una amenaza de aborto sí se deben evitar las relaciones sexuales, pero únicamente en este supuesto. En este caso sí se deben evitar las relaciones sexuales pues sí podrían derivar en un aborto espontáneo. Del mismo modo que se deben evitar los esfuerzos pues podrían acarrear el mismo resultado. Ante una amenaza de aborto el sexo debe evitarse y es imprescindible realizar reposo.
Obviamente, si hay una situación de placenta previa, pérdida de líquido amniótico, antecedentes de parto prematuro o problemas con el cuello uterino, la matrona o el ginecólogo puede recomendar también que se eviten las relaciones sexuales.
Lea también: Biodescodificación y Riesgo de Aborto
Prevención de la Amenaza de Aborto
Al igual que sucede con los propios abortos espontáneos, la amenaza de aborto no puede prevenirse, ya que no tiene una causa identificable más allá del propio hecho de gestar un ser vivo. Únicamente las mujeres con alguna patología previa que predisponga a las pérdidas gestacionales pueden hallar motivo a estos sucesos. De esta forma, al resto de mujeres se recomienda mantener un estilo de vida saludable y alejarse de factores de riesgo.
Por ejemplo, no fumar, ingerir alcohol, cafeína u otras drogas, así como asegurar una adecuada alimentación. Es recomendable conocer y tratar los problemas de salud antes de quedar embarazada. Barbero también ha recomendado realizar un control correcto de las enfermedades crónicas, en caso de sufrirlas, para tener un embarazo exitoso.
Otras Consideraciones Sobre la Sexualidad Durante el Embarazo
Si hablar de sexo siempre fue tabú, más aun lo ha sido cuando se trataba de relaciones sexuales en el embarazo. El cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios físicos y biológicos durante el embarazo que pueden afectar a su vida sexual.
Durante el embarazo muchas mujeres sieten el mismo deseo de mantener relaciones sexuales e incluso puede aumentar la libido. En cambio, otras mujeres pueden sentir todo lo contrario y perder o ver disminuido su deseo sexual. En estas situaciones es fundamental el apoyo de la pareja, encontrar su empatía y compresión. Se trata de una etapa muy especial para la futura madre y necesita sentirse arropada por su compañero o compañera. Una de las principales causas es el miedo de la pareja a que el feto sufra algún daño. Por ello es tan importante contar con la información necesaria.
El bebé se encuentra protegido por los músculos del útero y por el líquido amniótico, por lo que el hecho de que mantengas relaciones sexuales con penetración no le afectará. También es normal sentir hipersensibilidad en los pechos y en la zona genital, lo que puede hacer que las relaciones sean molestas o incluso dolorosas. La hiperlaxitud del músculo pubo-coccígeo que se produce durante el embarazo también hace que las relaciones sexuales se vean afectadas. Se pueden minimizar o evitar estas molestias con ejercicios para fortalecer el suelo pélvico, como los ejercicios de Kegel.
No hay motivos hormonales que hagan disminuir el deseo sexual durante el embarazo. Durante el segundo trimestre también es frecuente recuperar el deseo sexual, una vez que desaparecen los síntomas que suelen darse al principio del embarazo. Si te encuentras en uno de estos casos tu especialista te explicará qué tipo de relaciones son seguras y las que no lo son. Lo que sí se puede practicar, y además resulta beneficioso para la mujer, es la realización de masaje perineal.
Dentro de poco comprobareis, si no lo habéis hecho ya, que la clásica posición "del misionero" con el varón tendido encima de la mujer resulta incómoda o impracticable.
tags: #amenaza #de #aborto #relaciones #sexuales #riesgos