Dermatitis del Pañal en Bebés: Causas, Diagnóstico y Tratamiento
La dermatitis del pañal es una de las afecciones cutáneas más comunes en bebés y niños pequeños. Se caracteriza por irritación en la zona cubierta por el pañal, causando incomodidad tanto en el niño como en los padres. La dermatitis del pañal es una inflamación de la piel que ocurre debido a la exposición prolongada a la humedad, irritantes químicos o fricción en el área del pañal. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas, reparar la barrera cutánea y prevenir recurrencias.
Su prevalencia se estima en más del 35% y ocurre, sobre todo, en neonatos y entre los 8 y 12 meses de edad, sin diferencias de género o raza.
Diagnóstico de la Dermatitis del Pañal
El diagnóstico de la dermatitis del pañal es clínico y no hay ninguna prueba de laboratorio que lo confirme. La historia clínica y la exploración son esenciales, ya que no hay ninguna prueba de laboratorio diagnóstica.
Las lesiones aparecen inicialmente en las zonas convexas, que tienen un contacto más directo con el pañal, como son: los genitales externos, las nalgas, los muslos y el periné, respetando característicamente los pliegues. Inicialmente, la lesión es un eritema rosado que si no se controla, se va haciendo cada vez más intenso y confluente hasta afectar también a los pliegues, con exudación, y en las formas más severas erosiones y ulceraciones (sifiloide posterosivo de Sevestre-Jacquet).
Cuando no se cambia el pañal con frecuencia, se produce sobrehidratación y maceración en el estrato córneo, que hace a la piel más sensible a la fricción, alterando la función barrera y permitiendo la exposición de las capas más inferiores de la epidermis a los irritantes.
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Complicaciones de la Dermatitis del Pañal
Las complicaciones más habituales son las infecciones, sobre todo la candidiasis por Candida albicans, con la que hay una correlación significativa. Clínicamente, la candidiasis del pañal cursa con un eritema intenso de tinte rojo violáceo, localizado inicialmente en los pliegues, con formación de pápulas y pápulo-pústulas satélites, alrededor de la lesión inicial.
Las infecciones por estafilococos o estreptococos son también complicaciones de la dermatitis del pañal, que ocurren, sobre todo en las zonas convexas y, clínicamente, son similares a los que aparecen en otras zonas del tegumento. En el caso del impétigo estreptocócico o estafilocócico, son lesiones erosivas, cubiertas por costras amarillentas y, a veces, ampollas, aunque en este caso suelen asentar sobre una piel eritematosa.
Diagnóstico Diferencial
Es importante considerar siempre la posibilidad de otras enfermedades, que pueden ser graves. La dermatitis alérgica de contacto puede asociase a una dermatitis del pañal o aparecer directamente como tal. La causa más frecuente es la alergia a alguno de los componentes de las cremas o toallitas utilizadas para el cuidado de la piel o para el tratamiento de la dermatitis del pañal, pero también a la goma de los pañales.
Las lesiones son áreas eritematosas de contornos bien definidos y que afectan a cualquier parte de la zona cubierta por el pañal.
La miliaria ocurre por el aumento de calor y humedad en la piel cubierta por el pañal y se debe a la retención de sudor ecrino en los ductos. Típicamente, son pápulas o pequeñas pústulas, en los pliegues, generalmente pruriginosas. El tratamiento consiste en disminuir la temperatura de la zona “aireándola”.
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En la zona del pañal, la dermatitis seborreica se manifiesta como placas eritematosas, bien delimitadas en las ingles, pero sin el componente descamativo habitual en las lesiones del cuero cabelludo. Generalmente, en pocos días, aparecen también lesiones típicas en cuero cabelludo, detrás de las orejas, etc., que son las que permiten hacer el diagnóstico.
Las lesiones de psoriasis en la zona del pañal son placas simétricas, muy bien definidas, eritematosas sin la descamación habitual en otras localizaciones. Suele haber una historia familiar de psoriasis, que junto con la falta de respuesta a corticoides tópicos de baja potencia, permiten el diagnóstico.
La deficiencia de zinc afecta, sobre todo, a niños prematuros, porque sus necesidades de zinc pueden ser superiores a las que les proporciona la leche materna. También ocurre: en situaciones de malabsorción, en el curso de una diarrea prolongada, por una alergia a las proteínas de la leche o en pacientes con fibrosis quística. Son lesiones eritematosas, maculopapulosas, a menudo brillantes, con bordes delimitados y descamación periférica.
La acrodermatitis enteropatica es una alteración autosómica recesiva del metabolismo del zinc, en la que faltan los transportadores del zinc en el intestino que ayudan en la absorción gastrointestinal. Suele manifestarse cuando los niños cambian de la lactancia materna a la artificial o cuando sus demandas de zinc son mayores que las que la leche de su madre puede proporcionar.
La biotina está en muchos alimentos y es sintetizada por las enterobacterias, por lo que su déficit es excepcional, apareciendo solo en pacientes con dieta parenteral sin biotina o en tratamiento con antibióticos de amplio espectro durante mucho tiempo. También puede ocurrir en pacientes con déficit congénito de carboxilasas, la holocarboxilasa sintetasa y la biotinidasa. Las manifestaciones cutáneas son similares a las de la acrodermatitis enteropática: lesiones eritemato-descamativas periorificiales. Se asocia también con alopecia, conjuntivitis y glositis, y si la deficiencia persiste, alteraciones neurológicas (irritabilidad, letargia, parestesias, etc.).
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La dermatitis atópica suele respetar el área del pañal, pero en ocasiones, generalmente en el contexto de lesiones generalizadas, también afecta a esa zona. Son lesiones eritematosas de bordes mal definidos. El diagnóstico se establece por el resto de lesiones en localizaciones típicas. El tratamiento incluye cremas de corticoides e inhibidores de la calcineurina, además de las medidas de prevención (baños cortos, emolientes, etc.).
Cuando se presentan en el área del pañal, los hemangiomas infantiles pueden confundirse con eritema y con frecuencia se ulceran (más del 50%).
El vitíligo plantea el diagnóstico diferencial con las lesiones hipocrómicas, postinflamatorias que pueden ocurrir en la dermatitis del pañal cuando curan las lesiones agudas. El vitíligo, sin embargo, habitualmente aparece también en otras localizaciones (alrededor de ojos y labios, dorso de manos, codos, rodillas, axilas, ingles, ombligo, etc.) y presenta antecedentes familiares.
Se caracteriza por la aparición de ampollas tensas, a menudo agrupadas sobre una piel inflamada, en periné y, también, en otras localizaciones (periorales e intraorales sobre todo, pero también en cualquier otra localización).
Las lesiones nuevas van apareciendo alrededor de las antiguas formando un collarete. Es rara la presencia de síntomas generales. El diagnóstico se establece por la biopsia y la inmunofluorescencia (depósitos de IgA en la membrana basal).
La afectación de las ingles puede ser la primera manifestación de esta rara enfermedad.
Son pápulas hemorrágicas y petequias junto con erosiones y ulceraciones y suele haber también afectación del cuero cabelludo, orejas y mucosa oral. A veces, hay también lesiones en el tronco. La biopsia de las lesiones nos da el diagnóstico. Es otra enfermedad importante, potencialmente peligrosa para la vida, en la que la erupción perineal puede ser clave para el diagnóstico.
La mayoría de los pacientes tienen un eritema importante y, a veces, pápulas en ingles, que se descaman rápidamente. Se acompañan de: fiebre alta mantenida, adenopatías cervicales, inyección conjuntival, labios rojos, secos y fisurados, lengua aframbuesada, eritema y/o edema de manos y pies con descamación posterior de los dedos en los días siguientes.
La enfermedad boca-mano-pie, cursa en un porcentaje importante de casos con un exantema vesículo ampolloso y erosivo en otras localizaciones y especialmente en áreas donde hay una dermatitis previa, como es la dermatitis del pañal.
La sífilis congénita es aquella adquirida en el útero a través de la placenta. La erupción cutánea, que aparece inmediatamente después del nacimiento, suele ser ampollosa (pénfigo sifilítico), además de muy infecciosa, pero si lo hace unas semanas más tarde ya es máculopapulosa, con lesiones rojo-cobrizas pequeñas y que suelen acompañarse de condilomas planos o fisuras perianales, además de síntomas de afectación general (piel seca y arrugada, fiebre, hepatoesplenomegalia y rinitis persistente).
El herpes simple neonatal (perinatal) aparece en los primeros días o semanas después del parto en forma de vesículas o ampollas que progresan a erosiones, a veces, en sacabocados. Puede haber otros síntomas generales asociados, pero el diagnóstico se establece por: la clínica, una tinción de Tzanck o cultivos virales.
La infección estreptocócica perianal por estreptococos del grupo A beta hemolítico, se caracteriza por un eritema brillante, perianal, sin lesiones satélite, aunque puede extenderse hacia el periné. Hay dolor y puede haber fiebre.
Tratamiento y Cuidados
- Limpiar cuidadosamente con agua tibia y una esponja suave y secar también cuidadosamente.
- En el impétigo: fomentos secantes y antisépticos con permanganato potásico 1:10.000 o sulfato de cobre/zinc al 1:1.000, 2-3 veces al día, seguidos de la aplicación de una crema antibiótica (ácido fusídico o mupirocina) o si la inflamación es importante, con corticoides de baja potencia + antibiótico, 2 veces al día, habitualmente 8-9 días.
- En el granuloma glúteo infantil: suspender los corticoides tópicos y añadir una pasta grasa o “al agua” (con óxido de zinc) en cada cambio de pañal.
Cuando los síntomas de la dermatitis del pañal se manifiestan, se pueden tomar varias medidas para calmar la piel y ayudar a que cure. Cambiar con frecuencia el pañal y lavar la zona cada vez, además de permitir que la piel seque al aire libre (si es posible), puede ser de ayuda.
Si la dermatitis del pañal no mejora después de unos días de cuidados en casa, podría ser necesario acudir a un pediatra. El especialista probablemente recomiende un tratamiento suave mediante una crema con hidrocortisona, una crema antifúngica o un antibiótico oral o tópico en función del tipo de dermatitis del pañal. Asimismo, es importante vigilar los síntomas poco frecuentes o especialmente graves que sigan empeorando, sobre todo el sangrado y la supuración.
Durante la etapa de lactante menor (de 0 a 12 meses), lo primero que tienes que valorar es que no todas las dermatitis son iguales, lo que implica que tampoco van a requerir los mismos cuidados. En este sentido, te informamos de que la más común, que es para la que te vamos a dar recomendaciones, es la dermatitis irritativa. Se reconoce por las manchas rojizas y rosáceas, las cuales se encuentran donde tapa el pañal, los pliegues de la ingle suelen quedar protegidos y ausentes de dermatitis. Estas irritaciones son provocadas por el efecto agresivo que tienen sobre la piel, cuando están largo tiempo en contacto con ella, las sustancias orgánicas contenidas en la orina y las heces.
Sin embargo, hay otras dermatitis del pañal que te interesa identificar, puesto que sus tratamientos diferirán en algunos aspectos. Por ejemplo, existen las candidiasis del pañal, que son ocasionadas por el crecimiento de hongos y se pueden manifestar con granos, llagas y sangre. Aunque es bastante raro de ver, se puede producir dermatitis del pañal debido a una infección bacteriana de estafilococo o estreptococo. Y, por último, también se dan las reacciones alérgicas ante componentes de las pomadas o los pañales.
Durante la etapa de lactante mayor (de 12 a 24 meses), si bien puede presentarse un tipo de dermatitis como las mencionadas, también puede darse la dermatitis amoniacal.
Una de las primeras cosas que debes valorar es que conviene cambiar los pañales cada dos o tres horas. No olvides que los excrementos y la orina en descomposición generan sustancias irritantes para la piel, como por ejemplo, cuando los bebés tragan más saliva, al salirles los dientes, lo que tiende a producir episodios de diarrea más frecuentes. Incluso es buena idea que estén algunos ratos largos limpios y sin pañal.
Una vez cambiado el pañal, tienes que emplear toallitas desechables que no lleven ni alcohol ni otros componentes que puedan resultar irritantes (cuidado también, en este aspecto, con las reacciones a algunos antibióticos). La labor de limpieza ha de ser lenta y a fondo, sin ningún tipo de brusquedad. Intenta no frotar con fuerza.
El siguiente paso consiste en aplicar sobre la piel limpia lo que tiene que convertirse en una efectiva barrera de protección frente a las citadas sustancias irritantes.
Finalmente, has de optar por pañales que tengan prestaciones superabsorbentes para que las humedades no empeoren el cuadro de la dermatitis.
Este tipo de pomadas protectoras contienen sustancias emolientes, antisépticas y protectoras de la piel. Las sustancias emolientes tienen la función de formar una capa protectora que mantiene hidratada la superficie de la piel, relajando las zonas de piel inflamada. Las sustancias protectoras reducen la irritación de la piel.
Con estos sencillos consejos, la dermatitis del pañal debería mejorar considerablemente en poco tiempo.
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