Analítica de Fertilidad Femenina: Pruebas y Evaluación

16.11.2025

La evaluación de una mujer por infertilidad es apropiada para las mujeres que no se han quedado embarazadas después de tener 12 meses de relaciones sexuales regulares y sin protección. Es apropiado evaluar antes, después de seis meses, a las mujeres mayores de 35 años o que tengan uno de los siguientes datos en su historia clínica o examen físico:

  • Historial de ciclos menstruales irregulares (con más de 35 días de diferencia o sin periodos)
  • Problemas conocidos o sospechosos con el útero (matriz), las trompas u otros problemas en la cavidad abdominal (como endometriosis o adherencias)
  • Problemas de infertilidad masculina conocidos o sospechados.

Toda evaluación de la infertilidad debe realizarse de forma centrada y rentable para encontrar todos los factores relevantes, y debe incluir tanto a la pareja masculina como a la femenina. Los métodos menos invasivos que pueden detectar las causas más comunes de infertilidad deben realizarse primero.

Pruebas Comunes en la Evaluación de la Fertilidad Femenina

No hay una sola forma de hacer una prueba de fertilidad en la mujer. En función de tu historial, la persona experta te recomendará unas pruebas u otras.

Normalmente, las pruebas para valorar la fertilidad femenina suelen ser similares en la mayoría de las mujeres. En primer lugar, se comenzará con una revisión ginecológica para valorar el estado de los ovarios y del útero, seguido de una analítica hormonal.

Análisis Hormonal

Esta es una de las primeras pruebas que se hace con el fin de comprobar que no existen problemas endocrinos que afecten al ciclo menstrual. Además, los valores hormonales también aportan información sobre la reserva ovárica, la funcionalidad de los ovarios y de la hipófisis de la mujer.

Lea también: Valores Normales Embarazo

En esta analítica se determinarán los valores de las hormonas FSH, LH, estradiol, AMH, prolactina y progesterona. Cabe destacar que el estudio hormonal se debe hacer en el día 3-5 del ciclo menstrual, salvo la progesterona que se evaluará el día 21.

Las hormonas principales que se analizan son:

  • Hormona Antimülleriana (AMH): esta hormona la producen los folículos. Si es alta (por encima de 3,1 ng/ml), significará que la reserva ovárica es elevada. Si, por el contrario, es baja (menos de 1 ng/ml), indica que la reserva está disminuida y el tiempo de vida fértil o capacidad reproductiva de la mujer será más corto.
  • FSH, LH y estradiol: la hormona folículo estimulante (FSH) se ocupa de activar y seleccionar los folículos para que crezcan. La hormona luteinizante (LH) es la que induce la ovulación, y el estradiol es la hormona que fabrican los folículos según van madurando. Todas ellas aportan información útil para valorar tu potencial de fertilidad. En general, valores de FSH por encima de 10 y/o estradiol basal mayor de 80 pg/ml indican una baja reserva ovárica, aunque pueden fluctuar entre ciclos (varían más de ciclo a ciclo que la hormona antimülleriana).
  • Progesterona: la produce el ovario tras la ovulación. Indica la liberación del óvulo o posibles problemas de anovulación.

Otros análisis de sangre incluyen la hormona TSH y la prolactina. Los niveles de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) y de la prolactina son útiles para identificar los trastornos de la tiroides y la hiperprolactinemia, que pueden causar problemas de fertilidad, irregularidades menstruales y abortos espontáneos repetidos.

Otras hormonas que suelen valorarse junto al anterior análisis de sangre son las siguientes: TSH, tiroxina libre, triyodotironina libre y testosterona total. Aunque no son hormonas sexuales, si sus niveles están fuera de lo normal, pueden influir directamente en las hormonas que controlan el ciclo menstrual y en la ovulación.

Las guías médicas aconsejan que la TSH esté por debajo de 2,5 mIU/L en el periodo previo al embarazo para optimizar las probabilidades de concepción y reducir riesgos tempranos. También se ha visto que valores de TSH entre 2,5 y 4 mIU/L no necesariamente retrasan el embarazo, aunque estar por debajo de 2,5 mIU/L continúa siendo recomendable.

Lea también: Glucosa y valores normales en la semana 24

En las mujeres, niveles elevados de TSH, además de posible hipertiroidismo, pueden afectar a la fertilidad al alterar el equilibrio hormonal necesario para la ovulación. Los niveles bajos de T4L pueden estar asociados con problemas de fertilidad en las mujeres. La baja concentración de T4L puede afectar el equilibrio hormonal en el cuerpo, lo que puede alterar la ovulación y el ciclo menstrual. La ovulación irregular o la ausencia de ovulación (anovulación) pueden ser causas de infertilidad.

Evaluación de la Reserva Ovárica

Cuando se intenta evaluar la reserva ovárica de una mujer, el clínico trata de predecir si puede producir uno o varios óvulos de buena calidad y en qué medida sus ovarios responden a las señales hormonales de su cerebro.

Esta prueba se realiza estudiando la concentración de hormona antimülleriana en una muestra de sangre gracias a una analítica sanguínea. Esta concentración se determina mediante la extracción de una muestra de sangre de la mujer y puede realizarse en cualquier momento del ciclo. Este test no necesita indicaciones especiales para la realización del análisis de sangre.

Se considera reserva ovárica normal a aquella situación en la que la mujer tiene 10 folículos en ambos ovarios. La reserva ovárica que se estudia mediante la hormona antimülleriana, indica la cantidad de óvulos que tiene una mujer, relacionando este dato con la posibilidad de embarazo.

La principal hormona que se analiza en este test es la hormona antimulleriana. La reserva ovárica es baja si hay 4 ovocitos en cada ovario por ciclo o 7 sumando los dos ovarios. A esto, hay que añadir si los niveles de hormona antimulleriana son inferiores a 1 ng/ml.

Lea también: Analítica del Cribado: Ayuno Necesario

La hormona antimülleriana es una proteína que liberan los folículos ováricos. Con la edad, la cantidad de hormona antimülleriana disminuye en la mujer, por lo tanto, se convierte en un indicador muy útil tanto para conocer el número aproximado de óvulos como para determinar su calidad y, por lo tanto, la fertilidad. La prueba de reserva ovárica se realiza a través de un simple análisis de sangre que determina los niveles de hormona antimülleriana y permite estimar la cantidad y calidad de los ovocitos y el nivel de fertilidad de la mujer.

Además, esta prueba también es utilizada para predecir la respuesta al tratamiento por fecundación in vitro, inseminación artificial y otras técnicas de reproducción asistida, así como para orientar hacia la necesidad de recurrir a la donación de ovocitos.

La reserva ovárica también puede verse afectada por otros factores como enfermedades genéticas o malos hábitos de vida que pueden derivar en una menopausia precoz.

Ecografía Vaginal

En un estudio de fertilidad femenina, se realiza una ecografía transvaginal a la mujer para observar el útero y los ovarios con dos objetivos claros:

  • Comprobar si existe alguna malformación uterina u otra complicación anatómica.
  • Hacer un recuento de folículos antrales (RFA) en los primeros días del ciclo para valorar la reserva ovárica.

Su objetivo es examinar los órganos reproductores, como los ovarios y el útero. Es necesaria para detectar cualquier posible irregularidad -como miomas, pólipos, quistes, etc. - o problema estructural, como puede ser alguna malformación o disfunción en el útero o tu sistema reproductor.

Para hacer la ecografía, el ginecólogo introduce a través de la vagina una sonda cubierta por un preservativo y con gel lubricante. Esta sonda envía ondas sonoras que permiten visualizar en una pantalla la estructura del útero y los ovarios al rebotar contra estos órganos. La mujer puede notar una leve molestia por la presión de la sonda, pero la prueba es indolora.

En esta misma consulta del ginecólogo, también suele hacerse una citología vaginal o test de Papanicolaou para ver si existe algún tipo de infección o alteración en el cérvix que esté afectando a la fertilidad. Para ello, se obtiene una pequeña cantidad de células del cuello uterino a través de un suave raspado y se mandan a analizar.

Requiere realizar una ecografía transvaginal entre el tercer y quinto día del ciclo menstrual. El objetivo es hacer un recuento del número de folículos que contiene cada ovario. Los folículos son como “bolsitas de líquido” en cuyo interior hay un óvulo sin madurar. Si se detectan más de 10 folículos (sumando los 2 ovarios), significa que la reserva ovárica es correcta. Un recuento igual o inferior a 4 ovocitos por ovario, o de 7 en total (sumando los de ambos ovarios) se considera una baja reserva ovárica.

Histerosalpingografía (HSG)

La histerosalpingografía o uterosalpingografía es una prueba diagnóstica que se utiliza para ver la estructura del útero y las trompas de Falopio mediante rayos X y un medio de contraste. Además, esta prueba también aporta información sobre la permeabilidad de las trompas.

Esto es muy importante a la hora de determinar la técnica de reproducción asistida más adecuada, ya que si las trompas no son permeables, la fecundación natural no podrá tener lugar y será necesario recurrir a una fecundación in vitro (FIV).

Para hacer la HSG, la mujer se coloca en una camilla en posición ginecológica y se introduce un catéter en el cérvix. A través de este catéter pasará un contraste líquido radiopaco que circulará por el cuello uterino, el útero y las trompas, lo que permitirá tomar diferentes imágenes con radiografía. Finalmente, el contraste saldrá a la cavidad pélvica si no existe ninguna obstrucción en las trompas.

El estudio de la histerosalpingografía ayuda diagnosticar alteraciones como las siguientes:

  • Malformaciones uterinas estructurales: útero unicorne, septos, etc.
  • Formaciones anormales en el útero: miomas, pólipos o adherencias.
  • Patologías que inflaman las trompas, como la salpingitis.
  • Patologías que obstruyen las trompas, como el hidrosalpinx.

Asimismo, puede ocurrir que la histerosalpingografía abra las trompas de Falopio gracias a la presión del paso del contraste líquido. Por ello, hay mujeres que logran el embarazo natural después de realizar esta prueba.

Estudio del Cariotipo

El cariotipo es el conjunto cromosomas que tiene cada célula, donde el material genético se encuentra compactado. En el ser humano, la dotación cromosómica es de 46 cromosomas, entre los cuales se diferencian 22 pares de cromosomas no sexuales (autosomas) y 2 cromosomas sexuales (XX para la mujer y XY para el varón).

Por tanto, el estudio del cariotipo sirve para buscar posibles alteraciones en el número o estructura de los cromosomas que provocan infertilidad. La prueba del cariotipo es especialmente importante en casos de aborto de repetición o fallos de implantación.

Como todas las células que tienen núcleo disponen de cromosomas, este estudio puede hacerse mediante un simple análisis de sangre. Las células a analizar serían los glóbulos blancos o los linfocitos.

Una de las causas genéticas de infertilidad más frecuentes son las anomalías cromosómicas, que pueden ser superiores en pacientes estériles en comparación con la población fértil. El análisis de la fertilidad mediante el estudio del cariotipo en sangre es una herramienta clave para identificar alteraciones cromosómicas vinculadas a la infertilidad, siendo especialmente recomendado para personas que enfrentan problemas de fertilidad.

Otras Pruebas Complementarias

En algunos casos, se necesitan pruebas adicionales.

  • Histeroscopia (HSC): La histeroscopia es una prueba endoscópica que permite ver directamente el útero para diagnosticar anomalías uterinas como pólipos, miomas o lesiones en el endometrio que no se pueden diagnosticar de forma certera por ecografía o histerosalpingografía.
  • Biopsia endometrial: Consiste en la extracción de una pequeña muestra de tejido del revestimiento del útero (endometrio) para su análisis. Permite diagnosticar infecciones, alteraciones celulares e irregularidades como la hiperplasia endometrial.

¿Cuándo Acudir al Especialista?

Después de un año manteniendo relaciones sexuales sin conseguir el embarazo, es posible que la pareja tenga problemas de esterilidad y, por ello, tanto el hombre como la mujer deberían hacerse las pruebas de fertilidad necesarias.

En general, se considera que existe infertilidad cuando la pareja lleva al menos un año manteniendo relaciones sexuales sin protección y, aún así, no ha conseguido el embarazo.

Sin embargo, este tiempo se reduce a los 6 meses si la mujer tiene más de 35-36 años.

Coste de las Pruebas de Fertilidad

El precio del estudio de fertilidad puede variar según el centro responsable y de las pruebas que incluya. De forma general, un estudio de fertilidad femenino básico tiene un precio aproximado de entre 150 y 400€.

Si se necesita realizar una histerosalpingografía para evaluar la permeabilidad tubárica, el precio de esta prueba ronda los 100 y 150€. En cambio, la ecografía transvaginal, la citología y una revisión ginecológica es mucho más económico, en torno a los 50-150€.

Por último, el análisis hormonal cuesta sobre 100-150€ aproximadamente.

tags: #analítica #fertilidad #femenina #pruebas

Publicaciones populares: