Indignación y Apoyo Tras Agresión a Antonio, Joven con Parálisis Cerebral en Santander

26.10.2025

Una multitudinaria concentración tuvo lugar en apoyo a Antonio, un joven con parálisis cerebral que fue agredido por cuatro de sus compañeros de instituto en Santander. Entre aplausos y gritos de "justicia", Antonio fue recibido a las puertas del centro educativo cántabro.

Los hechos, que trascendieron este pasado miércoles, ocurrieron hace dos semanas, cuando los implicados increparon y grabaron a la víctima en silla de ruedas, mientras le golpeaban hasta con sillas y se burlaban de él. Incluso, en uno de los fragmentos se escucha como uno le dice "agáchate come mierda", para acto seguido propinarle un golpe en la cabeza.

Las imágenes que fueron difundidas por internet llegaron hasta la madre del menor discapacitado que contactó con el centro escolar para que tomaran medidas contra los cuatro agresores de 16 y 17 años. "Vi los vídeos en su móvil, mi hijo los estaba viendo. Algo escuché que no me gustó y le pedí que me dejara el móvil y vimos lo que había. Mi reacción fue llorar y meterme en la cama", relata Carmen, nombre ficticio de la madre del menor.

Carmen denunció en la Fiscalía de Menores lo sucedido y carga contra los protocolos antiacoso de Educación. "Quince días después mi hijo sigue compartiendo clase con los chicos que le hicieron daño", nos cuenta con rabia. Los agresores cumplieron tres días de expulsión disciplinaria pero siguen en la misma clase que Antonio.

Ella ha hecho públicas las grabaciones porque asegura que seguir los protocolos no está solucionando el problema de su hijo. "Tienen que ser inmediatos. Me dicen que mueva yo al niño y no me da la gana. El instituto no puede hacer nada con esos niños me obligan a hacerlo a mí. Y yo por qué tengo que quitar a mi hijo de su entorno de su tutora que es con la que se entiende, sacarle y empezar de nuevo. Es injusto", aseguro.

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Antonio se relaciona con el entorno con tecnología. Es consciente de su discapacidad, trata de integrarse y sabe lo que le ha pasado. Carmen está segura de que no lo ha contado antes en casa para no quedarse sin amigos, "me dijo que iban a dejar de hablarle todos".

Tras la difusión de las imágenes y la denuncia de los agresores, el Ministerio Público ha solicitado una orden de alejamiento de la víctima, así como del instituto, para los agresores. La familia de Antonio comparte esta petición, al igual que el resto de sus compañeros. La Consejería de Educación ha confirmado que no descarta cambiarlos de centro.

La madre de la víctima asegura que no quiere "sacar" a su hijo "de su sitio", ya que "tiene todo el derecho del mundo de estar ahí". Por ello, insiste en que él "no tiene por qué cambiarse a estas alturas del curso ni de clase ni acostumbrarse a otros tutores". Precisamente, ella contó este jueves en Más Vale Tarde que la agresión detonante no era la primera.

Ante lo sucedido, el departamento de Educación regional activó el protocolo de acoso escolar, mientras que el centro abrió un procedimiento disciplinario ordinario a los responsables de la agresión, en el que se incluían medidas cautelares, así como la expulsión del instituto durante cinco días, el plazo máximo que marca la ley y ya cumplido. Si bien, con la apertura del procedimiento por la vía penal, incoado por la familia, dicho expediente se ha parado.

El alumno del instituto Torres Quevedo de Santander agredido por varios de sus compañeros --han sido cuatro los denunciados-- tenía asignado por parte de la Consejería de Educación un técnico sociosanitario para asistirle en su vida diaria en el centro educativo, si bien no estaba presente en el momento en que se produjeron los hechos.

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Así lo ha confirmado este viernes, a preguntas de los medios de comunicación, el consejero de Educación, Sergio Silva (PP), que, al respecto, ha querido ser "prudente y no entrar a hacer valoraciones", si bien ha aclarado que este tipo de técnicos están "con carácter estable" con alumnos que, como el agredido, necesitan apoyo pero eso "no quiere decir que esté permanentemente". "No se puede estar todo el tiempo, pero están con carácter general", ha aseverado.

El consejero ha señalado que el vídeo que ha podido ver, y que se ha difundido en redes sociales y en programas de televisión, en el que varios compañeros increpan e incluso golpean a la víctima, dura unos 96 segundos y ha añadido que "hay que ser razonable".

"Es imposible mantener una atención permanente pero es obvio que tenemos que analizar, y lo estamos haciendo a través de la Inspección Educativa, en qué contexto se ha producido (la agresión), en qué entorno temporal y qué personas ha habido implicadas, no tanto para echar la culpa a alguien sino, sobre todo, mejorar y que no vuelva a pasar", ha señalado.

El consejero ha reconocido que "algo ha fallado" y ha indicado que cuando hay una situación de acoso o de agresión "siempre hay, en cierto modo, un fracaso" porque "estas cosas no tenían que pasar en los centros, pero la realidad es que pasan".

Silva ha señalado que, en el caso concreto de este menor, tras la agresión, se ha "redoblado" la "presencia permanente" con la víctima para que no esté solo y no haya interacción con los agresores, con los que continúa compartiendo aula.

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Por otra parte, Silva ha asegurado que a la Consejería y al propio centro educativo donde han sucedido estos hechos "no les consta" que haya habido otros casos de acoso en el mismo o "al menos de la gravedad" de éste que ha salido a la luz.

Silva ha señalado que, precisamente, con el protocolo que ha abierto Educación por este caso, va a servir para investigar y detectar "posibles situaciones que se puedan calificar de acoso escolar", un fenómeno que, según ha dicho, se "caracteriza por una situación continuada en el tiempo". Así, ha aclarado que lo que se ve en los vídeos es "un episodio de agresión" que puede estar "inmerso", o no, en un "contexto de acoso".

Es por ello, por lo que se está "trabajando en todas las líneas", aunque la "prioridad absoluta es, según Silva, "garantizar la seguridad de la víctima" y que no haya interacción física entre ésta y los agresores, que siguen compartiendo aula tras lo ocurrido.

Además, se está trabajando con las familias de los implicados en el suceso en la posibilidad de cambio de centro de ese alumnado. Se trata, según Silva, de tener "todas las opciones abiertas para intentar normalizar la situación".

También ha señalado que se debe de atender el "potencial problema de seguridad" que se ha generado debido a que han circulado datos de carácter personal de menores, lo que debe hacer estar "atentos y alertas" para que no se dé ningún hecho que "haya que lamentar".

Miranda, la hermana de Antonio, muy afectada por las duras imágenes, explicaba que "no ha podido ver el vídeo y que solo ha podido escucharlo". Además, aseguraba, que después de este suceso todo lo que le sale contra sus agresores es malo: "Es mi hermano el que está ahí", apuntaba.

En referencia a si los padres de los agresores o los propios menores han pedido perdón a la víctima o a sus familiares, Miranda señalaba que no, que nadie se ha disculpado. Respecto a cómo se enteraron de estas agresiones explicaba: "Nos enteramos de casualidad, estaba mi hermano con el móvil, subieron el vídeo al grupo y mi madre lo vio".

Tras conocer que los agresores solo fueron castigados con 5 días de expulsión, Nacho Abad comentaba: "Muy bien, cinco días de vacaciones para irse a esquiar"."Me produce un asco y un rechazo", exclamaba Nacho Abad al ver las terribles imágenes de la agresión.

Vita, la madre de Antonio, explica que la familia no tenía "sospechas" de lo que estaba viviendo Antonio. Su sorpresa llegó hace quince días cuando, estando en casa junto a otra hija y Antonio, escuchó "algo dentro de lo que él está viendo, que no me gusta y le pido que me lo enseñe. Y en ese momento, empezó la histeria, el ataque. Empezó a pegarme, a pegar a su hermana, conseguimos quitarle el móvil, recoger los vídeos y mandármelos a mi móvil. Y es cuando me encuentro con la papeleta", relata Vita.

Es entonces cuando la madre se da cuenta de que son los presuntos agresores los que "le han mandado el vídeo" y Antonio le dice "que no con la misma fuerza"” pero que le cuenta "lo que está ocurriendo".La situación "ha ido creciendo" y aunque "ha empezado flojo", "ha acabado de una manera muy fea". Y Antonio "ha ido normalizando la situación", según su madre, que sostiene que "ha ido normalizando" las agresiones "para poder sentirse integrado".

Vita reconoce que se pasa "la mayor parte del tiempo llorando" y que la familia lo está viviendo con "mucha indignación". Pero "no quiero venganza ni quiero que les ataquen", porque entonces “estaríamos actuando de la misma forma. Sería otros niños que se encuentran en una situación de acoso también. Y no es eso lo que hay que hacer”.

Lo que quiere es que los agresores “hagan horas sociales en centros donde hay personas que tienen dificultades para seguir adelante en su vida, ya sean discapacitados físicos, discapacitados cognitivos, gente mayor o todo lo que tenga que ver con la con la ayuda social a las personas”.

“Que se dieran cuenta”, explica Vita, “que esta situación de tener a una persona con discapacidad puede ocurrir en cualquier momento dentro de tu hogar”. Según la directora del centro escolar, los acosadores "están siendo machacados en redes sociales". Carmen pide tranquilidad y no pagar a los acosadores con la misma moneda: "Seríamos igual que ellos, no es lo que buscamos".

Carmen, la madre de Antonio, ha sido la encargada de contar que este viernes por la tarde está convocada una manifestación en las puertas del centro escolar, y para la que en todo momento piden calma. "Lo que pedimos es 'no violencia', primero para mi hijo, pero también para los demás. Si atacásemos a esos niños que le hacen esto a mi hijo estaríamos haciendo lo mismo que ellos. Las leyes tienen que funcionar, no puede ser que acosado y acosadores tengan que convivir juntos".

Carmen ha explicado también que, durante una reunión celebrada en el día de ayer con la directora del centro, llegó a sentirse muy mal: "Ella me dijo que al haber hecho público esto que le hacen a mi hijo he provocado que se ataque a los acosadores en redes sociales. Salí de allí llorando y ya no por mi hijo, si no por los otros niños. Yo no controlo las redes sociales, pero mis dos hijas y los primos de Antonio están intentando poner calma en este asunto y están pidiendo que no se ataque a estos chicos, porque no es eso lo que buscamos",

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