Estreñimiento en el Embarazo: Causas y Remedios

24.10.2025

El estreñimiento es un problema frecuente que afecta a un porcentaje elevado de mujeres durante el embarazo, estimándose entre un 11% y un 38%. Este problema puede afectar la calidad de vida diaria de las pacientes, y es tan frecuente que representa la molestia gastrointestinal más común durante el embarazo sólo superado por las náuseas.

¿Qué causa el estreñimiento en el embarazo?

Existen distintas causas responsables de que una de cada tres embarazadas tenga dificultades para evacuar regularmente durante la gestación. Es más frecuente en mujeres que ya han tenido hijos previamente que en las primerizas. La causa más importante del estreñimiento durante el embarazo es hormonal.

Durante el embarazo hay una hormona que está elevada, la progesterona. Esta hormona tiene el efecto de relajar la musculatura en general, y esto incluye la del sistema gastrointestinal con lo que se produce una debilidad en los movimientos peristálticos responsables del avance de las heces a lo largo del tubo digestivo. También se ha asociado al embarazo una disminución en la cantidad de otra hormona, llamada motilina, que también está relacionada con el movimiento intestinal.

A esto se puede asociar el crecimiento uterino, que puede comprimir las vísceras circundantes, el intestino, dificultando el paso de las heces, sumado al hecho que se produce una cierta retención de líquido durante el embarazo, que se acumula en los tejidos (tobillos hinchados…) y seca el interior del tubo digestivo.

Y hay otros factores que pueden estar asociados: muchas embarazadas cambian su dieta durante el embarazo, o reducen su actividad física. También frecuentemente se recomiendan suplementos de hierro durante el embarazo que tienen un efecto astringente. Además, las hemorroides, que también son habituales en las últimas semanas de embarazo, y que causan dolor durante las deposiciones, pueden condicionar que la gestante retrase el momento de ir al baño y eso empeora el problema.

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Conforme aumentan los niveles de estrógenos y progesterona durante el embarazo este efecto es más acusado, por lo que el estreñimiento es más frecuente durante el segundo y tercer trimestre, frente al primer trimestre y el período postparto.

Por otro lado, el agrandamiento del útero que va ocurriendo con el paso de los meses es también una causa frecuente del estreñimiento en embarazadas. Puede también representar un obstáculo mecánico para el tránsito intestinal normal, sobre todo durante el tercer trimestre. Asimismo, la disminución de la actividad física que puede estar indicada en algunos embarazos, o bien, por fuerza mayor debido a las molestias propias del embarazo, influye en el normal funcionamiento y movimiento intestinal. Los suplementos de hierro son necesarios también de forma muy habitual durante la gestación y se relacionan de forma directa con el estreñimiento.

Por último, recalcar que el estreñimiento puede ser una manifestación del hipotiroidismo, por lo que también sería conveniente descartarlo dada la implicación que tiene su correcto tratamiento durante la gestación.

Remedios para prevenir el estreñimiento

Para evitar el estreñimiento durante el embarazo es muy importante tener unos buenos hábitos, que se basan en tres pilares básicos:

La dieta

Ha de ser rica en fibra, y, por tanto, que incluya frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y legumbres. La fibra aumenta el volumen de las heces y facilita su paso por el intestino. Incluye en tu dieta alimentos ricos en fibra, que te ayudarán a aliviar tu estreñimiento.

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Es recomendable consumir entre 25 y 30 gramos de fibra al día, que puedes obtener, por ejemplo, del pan integral, los cereales o las legumbres. No escatimes en hortalizas y verduras, que puedes consumir con su piel siempre y cuando estén bien lavadas.

Sin embargo, no todas las frutas son adecuadas para combatir el estreñimiento. En cambio, vía libre a la fruta y a las verduras cocidas de cualquier tipo.

De todos modos, una dieta rica en fibra o los suplementos de fibra, si no hay una buena hidratación acompañante, pueden agravar el problema, así que hay que beber abundante agua. En cuanto a la dieta, también es importante evitar alimentos que favorecen el estreñimiento, como los cereales refinados, el chocolate, los dulces y los productos procesados. Se recomienda comer unos 25-35 gramos al día, algo que no es difícil de conseguir.

  • Limitar los alimentos que no contienen fibra o que endurecen las heces, como el azúcar, los caramelos, los quesos curados o el arroz.
  • Pero ten presente que hay verduras como la col, la coliflor, el brócoli, la col de Bruselas, las cebollas o la alcachofa, que pueden causar flatulencias si se consumen en exceso.

Buena hidratación

Mantente muy bien hidratada. Deberás beber mucha agua, tanto para prevenir el estreñimiento como para curarlo. Los zumos y los batidos naturales también pueden ayudarte en este aspecto: lo importante es estar muy hidratada y beber un mínimo de dos litros de líquidos al día. Beber mucha agua a lo largo del día, que las heces se ablanden y por tanto mejora el tránsito intestinal. Bebe un vaso de agua tibia o a temperatura ambiente por la mañana, antes del desayuno.

Ejercicio regular

Practica ejercicio de forma regular, siempre adaptando la intensidad a tu estado de gestación. El embarazo no es equivalente a un periodo de inactividad. Avanza la gestación y con ella el incremento de las hormonas del embarazo.

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Los efectos que estas causan en la disminución de la movilidad intestinal ya comienzan a hacer efecto. Por ello, como destaca la dietista-nutricionista, ¨es fundamental la actividad física diaria. El ejercicio físico promueve el movimiento intestinal normal, se recomienda como mínimo un ejercicio moderado de 30 minutos al día (por ejemplo, caminar rápido).

Otros consejos útiles

  • Intenta encontrar un momento del día sin prisa para ir al baño, al levantarse o después de alguna comida, y así aprovechar el reflejo gastro-cólico, la inercia que se produce en el intestino después de la ingesta de alimentos.
  • Si lo intentamos cada día a la misma hora podemos conseguir educar al intestino.
  • También es importante no posponer el reflejo cuando se presenta.
  • Podemos facilitar la evacuación con una adecuada postura: si colocamos un pequeño escalón bajo los pies de manera que las rodillas queden ligeramente por encima de las caderas, se rectifica el ángulo del recto haciendo que las fuerzas abdominales sean más efectivas.
  • Busca tu regularidad. Intenta ir al baño siempre a las mismas horas para que tu cuerpo se acostumbre. También es bueno que seas regular en las comidas, ya que ambos aspectos están muy relacionados.

Además, puedes empezar el día con un vaso de agua tibia antes del desayuno, añadir al yogur semillas de lino o empezar el día con una pieza de fruta rica en fibra como el kiwi o la manzana con piel.

Otras medidas

Si, a pesar de llevar una buena dieta e incrementar la actividad física, caminar o nadar durante 20-30 minutos al día, no se corrige este problema se pueden incorporar ciertos tipos de laxantes que son inocuos durante el embarazo y que ha de aconsejar el ginecólogo. También puede recurrirse a suplementos de fibra, que como ya hemos comentado, han de acompañarse de forma imprescindible de abundante líquido pues de lo contrario son contraproducentes.

Otra estrategia que se puede incorporar es el uso de microenemas o supositorios para generar el reflejo de defecación para crear la rutina o no dejar pasar más tiempo cuando la defecación se retrasa, pues es un acto que no podemos evitar y que cuanto más se pospone más se complica.

Tipos de laxantes para embarazadas estreñidas

Si no resultara efectivo lo anterior, se precisaría el uso de medidas farmacológicas, entre las que se encuentran los agentes formadores de bolo, agentes emolientes o ablandadores de heces, lubricantes, laxantes osmóticos, laxantes estimulantes, enemas y supositorios.

Es importante recalcar que el empleo de medicamentos para el estreñimiento del embarazo debe siempre acompañarse de las medidas anteriores, manteniendo siempre una ingesta abundante de líquido para evitar la deshidratación que pueden producir estos fármacos. Recuerda que la prescripción y uso de estos fármacos debe ser supervisada por el médico para establecer la dosis y el tiempo necesario de tratamiento oportunos para cada paciente en particular.

Agentes formadores de bolo

Se trata de sustancias que no son absorbidas por el tracto gastrointestinal, al igual que comentábamos con la fibra; absorben agua aumentando así el bolo fecal, favoreciendo su eliminación. Dentro de este grupo encontraríamos el Psillyum, plantago ovata, metilcelulosa y el salvado. Son los más fisiológicos y no se han asociado con un mayor riesgo de malformaciones; por lo tanto, se consideran seguros para un uso prolongado durante el embarazo y suelen ser la primera línea de tratamiento cuando no se mejora con las medidas no farmacológicas antes descritas.

Son la primera opción si los cambios en la dieta y el estilo de vida no funcionan. ¨Son compuestos que actúan como la fibra (Plantago ovata y las semillas de lino son los más usados). Se consideran seguros para un uso prolongado durante el embarazo¨, explica Natalia Hernández. Su objetivo es aumentar el volumen de las heces, lo que provoca al mismo tiempo una mayor tensión en la pared del intestino.

Ablandadores de heces/emolientes

Se trata de sustancias que estimulan la secreción neta de agua, sodio, cloruro y potasio a la luz intestinal e inhiben la absorción neta de glucosa y bicarbonato en el yeyuno. En este grupo tenemos el docusato de sodio y de calcio. Existen varios estudios donde no se han asociado con efectos adversos durante el embarazo, por lo que también se considera seguro su uso.

¨El más usado es el docusato. Ablanda las heces, pero su uso debe ser algo puntual¨, explica la experta.

Laxantes lubricantes

Son sustancias que lubrican y disminuyen la tensión superficial del contenido del intestino para que el líquido permanezca en las heces, facilitando la evacuación y con una disminución del esfuerzo defecatorio. En este grupo tenemos el aceite mineral o parafina. El aceite se absorbe de forma muy escasa en el tracto gastrointestinal por lo que no parece estar asociado con efectos adversos en el embarazo.

Son aceites que lubrican las heces para facilitar su salida. El más común es la parafina.

Laxantes osmóticos

Son sustancias hiperomolares que ocasionan una mayor recolección de agua en las heces produciendo distensión del bolo y aumento de la actividad intestinal (peristalsis) facilitando así la evacuación. Tendríamos las sales (Cloruro de sodio, cloruro de potasio), el sulfato o citrato de magnesio, la lactulosa, el sorbitol y el polietilenglicol o macrogol. La lactulosa, por ejemplo. Lo que hacen es atraer agua hacia el interior del intestino y tardan en hacer efecto de 1 a 4 días.

“Estos productos atraen agua al interior del intestino. Un ejemplo serían las sales de magnesio o el bisacodilo. No deben usarse en el embarazo, ya que hay un riesgo de absorción que puede provocar, entre otras cosas, una alteración en la conducción cardiaca (palpitaciones, arritmias, falta de aire, molestia en el pecho, etc.)”.

Laxantes estimulantes

Son sustancias que actúan localmente estimulando la motilidad colónica y disminuyendo la absorción de agua del intestino grueso. Tendríamos el Bisacodilo, cáscara sagrada y sen. Su forma de actuar es provocando contracciones rítmicas en los músculos intestinales. Pertenecen a este grupo la sen (Cassia angustifolia), bisacodilo, frángula, aceite de ricino o aloe.

Enemas y supositorios

Son preparaciones de los laxantes vistos anteriormente preparados para su administración rectal. Suelen pautarse cuando fallan las formas orales buscando un alivio rápido a corto plazo debido a su actividad a nivel local. Pueden provocar irritación rectal y disconfort.

Los más usados son los de bisacodilo y los de glicerina, que actúan por contacto directo en la mucosa rectal una vez disuelto el supositorio. Bisacodilo estimula la motilidad como hemos comentado previamente, su pico de acción en supositorio ocurre entre los 20 minutos y 3 horas tras aplicarlo, así que es útil para aliviar el estreñimiento de forma rápida. Además son útiles si la embarazada no puede tomar comprimidos (por vómitos por ejemplo). La glicerina es osmótica, actúa estimulando la mucosa intestinal y aumenta el agua en las heces, haciendo más fácil el paso de las mismas. Los enemas salinos también tiene propiedades osmóticas semejantes a la glicerina y pueden causar molestias abdominales y distensión rectal.

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