Ardor de Estómago en el Embarazo: Causas y Remedios
Aunque nunca antes hayas notado acidez, durante el embarazo es bastante común sentir ardor de estómago, acidez y reflujo, especialmente a partir del segundo trimestre. Así que si en estos momentos sientes molestias en el estómago, no te preocupes, está dentro de la normalidad.
Causas del Ardor de Estómago en el Embarazo
Es imprescindible que tengas en cuenta que, durante el embarazo, los cambios hormonales que sufren las mujeres favorecen la acidez en el estómago. Al comienzo del embarazo, el cuerpo produce una gran cantidad de estrógenos y de progesterona. Estos relajan la musculatura del organismo, incluyendo la zona gastrointestinal. ¿Qué quiere decir esto?
La acidez de estómago es muy común en el embarazo, afectando hasta al 80% de las embarazadas.
- El alto nivel de progesterona y otras hormonas son las responsables de la relajación de la válvula o esfínter que separa el esófago y el estómago. Esto permite que refluyan hacia arriba los ácidos que causan la sensación de acidez. También provoca que las digestiones sean más lentas.
Además, la producción de la hormona progesterona en los ovarios y la placenta desempeña un papel importante en el embarazo, relajando los músculos uterinos en preparación para el desarrollo del bebé, el parto y el nacimiento. La relaxina es otra hormona que se produce durante el embarazo. Como su nombre indica, esta hormona relaja los ligamentos y articulaciones de la pelvis, facilitando el parto del bebé.
Una consecuencia de estas dos hormonas es la relajación de la válvula entre el esófago y el estómago. Esto puede permitir que el ácido estomacal escape de nuevo al esófago causando ardor estomacal.
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En el último trimestre, como hemos adelantado, además, el útero ejerce presión en el estómago. Esto provoca que el ácido gástrico llegue al esófago lo que produce mucha acidez y reflujo durante el periodo de gestación. Asimismo, suele aparecer tras las comidas o al acostarse.
Durante el tercer trimestre será cuando sufras más ardor de estómago, ¿por qué? Porque la presión del útero sobre el estómago es mucho más notable.
Esta acidez llega a producir molestia e incluso dolor en muchas embarazadas llegando a despertarlas por la noche. La pirosis o ardor se debe al reflujo de del alimentos del estómago hacia el esófago. La causa del ardor es el retraso en la evacuación del estómago debido a la disminución de la motilidad intestinal producida por el aumento de progesterona.
El aumento de progesterona también ocasiona una relajación del esfínter esofágico inferior (que une el esófago con el estómago), facilitando que ascienda la comida con los jugos gástricos.
No es raro sufrir ardor o acidez de estómago durante las primeras etapas del embarazo. Si notas molestias, ardor o acidez, es común en las embarazadas.
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La acidez (o pirosis) es uno de los síntomas gastrointestinales más frecuentes en la mujer embarazada. Su incidencia a nivel mundial se estima entre el 17 % y el 80 %. Parece que la acidez en el embarazo se debe a cambios hormonales y a la presión mecánica.
Dichos cambios hormonales afectan a los músculos encargados de mantener el ácido en el estómago y provocan el paso de ácido hacia la garganta. La acidez es una sensación de ardor o dolor en la porción alta del tubo digestivo, incluida la garganta. Se puede asociar con esofagitis. La acidez puede provocar náuseas y vómitos. La acidez se puede presentar en cualquier trimestre del embarazo, aunque a menudo los síntomas aparecen al final del primero o durante el segundo.
Otros factores que contribuyen al ardor:
- Los gases y el ardor de estómago son malestares muy frecuentes en las embarazadas.
- Los gases son síntomas muy molestos y a veces muy dolorosos. Se deben a la compresión por parte del útero de las asas intestinales.
- Además existe un enlentecimiento del vaciamiento de las asas intestinales debido al aumento de la progesterona, lo que incrementa el acúmulo de gases que llega a ser en ocasiones muy doloroso.
Remedios y Consejos para Aliviar el Ardor de Estómago
Si tienes ardor de estómago durante el embarazo, existen algunos trucos y remedios para aliviar los síntomas de la acidez.
Para aliviar la acidez estomacal que puede notar la embarazada, estas recomendaciones pueden ser muy útiles:
- Hacer pequeñas comidas de manera frecuente para evitar llenar el estómago, comiendo despacio y masticando bien los alimentos. De igual manera, para evitar un excesivo llenado del estómago, es mejor beber agua fuera de las comidas.
- Evitar comidas pesadas y ciertos alimentos como frituras, picantes, café, té, chocolate, cítricos, tomate, refrescos...
- Esperar un tiempo antes de acostarse, agacharse o hacer ejercicio después de haber comido.
- No dormir totalmente plana. Se pueden utilizar almohadones para estar un poco reclinada o alzar ligeramente el cabecero de la cama.
- Además, es recomendable que la embarazada utilice ropa cómoda y holgada, para evitar que se vea comprimida la zona del abdomen.
Hay varias formas de evitar el ardor de estómago durante el embarazo y la mayoría de ellas son muy sencillas de seguir.
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- No comas comidas demasiado grasientas ni copiosas.
- Come más veces al día. Reparte tus comidas a lo largo del día.
- Come despacio. Comer de forma muy rápida no es nada recomendable en ninguna circunstancia, ya que, además, ayuda a coger peso. ¿Cómo comer más despacio?
- No te acuestes inmediatamente después de comer.
- Duerme con la cabeza elevada.
- No fumes.
Cuando notes acidez de estómago, bebe agua en pequeñas cantidades. Masaje en el vientre. Los pequeños masajes harán que te relajes y, por tanto, que disminuya la acidez. Descansa. No descansar puede provocar que la acidez de estómago persista.
Es importante que descubras qué alimentos desencadenan, en tu caso, los síntomas de la acidez y ardor. También es importante recordar que las comidas que antes te sentaban bien, puede que ahora no las toleres igual. Para descubrir qué te afecta, puedes apuntar en una libreta los alimentos y bebidas que te causan molestias.
- Evitar los alimentos que aumentan la acidez y pueden empeorar los síntomas.
- Prescindir de alimentos que retrasan el vaciado gástrico.
- Aumentar la ingesta de líquidos entre las comidas. Y, en cambio, no beber durante las comidas para no aumentar el volumen del estómago. Beber a pequeños intervalos ayuda a prevenir la acidez y las náuseas.
Es muy importante que le des tiempo al cuerpo para digerir adecuadamente los alimentos para evitar la acidez y el ardor. Después de comer, espera unas dos horas antes de tumbarte totalmente. Cuando vayas a la cama a dormir, puedes colocar algo debajo del colchón o bien utilizar otra almohada para mantener la parte superior del cuerpo elevada. Sentarse con la espalda recta durante la comida y media hora después de haber finalizado la comida es un simple gesto que puede aliviar el ardor y la acidez.
Deja por lo menos de 3 a 4 horas después de comer antes de acostarte o irte a la cama.
Tratamiento Médico
El tratamiento inicial de la acidez en el embarazo son las medidas higiénico-dietéticas. Si los cambios en tu dieta no son suficientes, algunos fármacos te pueden ayudar. Yo suelo pautar 2 productos desde hace años con buenos resultados. Los conozco bien y confío en ellos. El primero es el Almax. La dosis recomendada es de un sobre (1,5 g de almagato), tres veces al día, entre media hora antes y una hora después de las comidas. Si se presentan nuevamente las molestias puedes tomar otro sobre. El segundo es el Gaviscon. En sólo 3 minutos, y durante 4 horas, crea una capa protectora encima del contenido gástrico que reduce el reflujo gastroesofágico. Es eficaz en más del 90% de los casos, tanto x la noche como de día.
Recuerda que debes evitar los tratamientos con Ranitidina (Alquen, Zantac,…) porque se ha detectado una sustancia carcinogénica en su composición.
Si el ardor de estómago y la acidez aparecen durante el embarazo puedes tomar Gaviscon. Gaviscon funciona neutralizando el exceso de ácido estomacal y formando una balsa en la parte superior del estómago que evita el ardor causado por reflujo.
Los antiácidos proporcionan un alivio rápido y efectivo de los síntomas. Los antiácidos se pueden utilizar con seguridad durante el embarazo, ya que su acción es fundamentalmente local, no sistémica. La mayoría de los antiácidos disponibles incluyen aluminio, calcio y/o magnesio. Estos no han mostrado efectos teratogénicos en estudios con animales y se consideran seguros para la mujer embarazada.
Dado el beneficio adicional de aumentar la suplementación de calcio, se recomendó priorizar el uso de antiácidos con calcio en una conferencia de consenso europea en 2003. Se debe evitar el tratamiento prolongado con dosis altas de trisilicato de magnesio, ya que aumenta el riesgo de nefrolitiasis, hipotonía, afectación cardiovascular y dificultad respiratoria del feto. La absorción del sucralfato es mínima y no se han observado efectos adversos maternos o fetales.
Si las medidas higiénico-dietéticas y los antiácidos no son eficaces, podría ser adecuado utilizar antagonistas H2, ya que no aumentan el riesgo de malformaciones congénitas ni otras complicaciones del embarazo. El Instituto de la Asociación Americana de Gastroenterología indicó que es preferible utilizar la cimetidina y la ranitidina, ya que la famotidina y la nizatidina tienen menos datos de seguridad. Sin embargo, como medida preventiva, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios retiró la ranitidina oral del mercado en el 2019 debido a la detección de nitrosaminas en el fármaco. Por su parte, hay revisiones que sí incluyen la famotidina entre los antagonistas H2 recomendados para las embarazadas.
Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) se reservan para aquellos casos en los que los síntomas de acidez no se resuelven con medidas higiénico-dietéticas ni con otros fármacos. Esto se debe a que los IBP no se han utilizado ampliamente durante el embarazo, por lo que los datos de seguridad son limitados. El lansoprazol, el pantoprazol y, sobre todo, el omeprazol son los fármacos más utilizados y estudiados durante el embarazo.
Todos los IBP se pueden utilizar en cualquier trimestre del embarazo y tienen una categoría B (los estudios realizados en animales no han demostrado riesgo fetal, pero no hay estudios adecuados, ni bien controlados, en mujeres embarazadas) de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE. UU., excepto el omeprazol, que tiene una categoría C (los estudios realizados en animales han mostrado efectos adversos en el feto y no hay estudios adecuados ni bien controlados en mujeres embarazadas, pero los posibles beneficios pueden justificar el uso del fármaco en mujeres embarazadas a pesar de los posibles riesgos).
Se consideran fármacos efectivos y seguros en el embarazo. Aunque no hay recomendaciones fundamentadas en datos científicos sólidos, se considera que el tratamiento inicial de la acidez en el embarazo debe ser higiénico-dietético. Los antiácidos se consideran el tratamiento de primera línea.
Tabla resumen de recomendaciones
| Recomendación | Descripción |
|---|---|
| Comidas frecuentes y pequeñas | Evitar llenar el estómago, comer despacio y masticar bien. |
| Evitar ciertos alimentos | Frituras, picantes, café, té, chocolate, cítricos, tomate, refrescos. |
| Esperar antes de acostarse | No acostarse, agacharse o hacer ejercicio inmediatamente después de comer. |
| Dormir reclinada | Utilizar almohadones o alzar el cabecero de la cama. |
| Ropa cómoda | Evitar ropa que comprima la zona abdominal. |
| Antiácidos | Consultar con el médico sobre el uso de antiácidos seguros durante el embarazo. |
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