Bajada de Leche y Lactancia Materna: Consejos para Superar las Crisis
La lactancia materna es una experiencia única, pero puede presentar desafíos. Uno de ellos son las crisis de lactancia, también conocidas como brotes o escalones de crecimiento. Estas crisis se manifiestan como un desajuste entre la producción de leche materna y las necesidades del bebé.
¿Qué es una Crisis de Lactancia?
Una crisis de lactancia es un período en el que parece haber un desajuste entre la producción de leche materna y las necesidades del bebé. Es importante saber que estas crisis son pasajeras y se deben a un cambio en la demanda y en el comportamiento del bebé.
Al tratarse de un desajuste entre la demanda de leche por parte del bebé y la producción de ésta, su origen se encuentra en la necesidad de conseguir un aumento de la producción de leche materna. Hay que saber que el organismo de la madre fabrica tanta leche como demanda su bebé. Durante las épocas de crisis, el bebé succiona más y esto hace que se incremente la cantidad de leche producida por la madre.
Tipos de Crisis de Lactancia
- Crisis de las 6-7 semanas: Se debe a un cambio transitorio en el sabor de la leche.
- Crisis de los 3 meses: Se debe a la modificación del sistema de producción de la leche en el cuerpo de la madre, lo que puede disgustar al bebé al principio porque la leche tardará en salir un poco más de lo que lo había hecho hasta entonces. La más complicada es la que suele ocurrir cuando el bebé tiene 3 meses, ya que afecta tanto a la madre como al bebé y la situación puede durar hasta un mes. En este crisis, el bebé ya no pide pecho tan a menudo, hace tomas muy cortas en las que se distrae por cualquier cosa y, a menudo, llora al poco de haber empezado a mamar.
¿Qué Hacer Ante una Crisis de Lactancia?
A pesar de saber a qué se debe la crisis de lactancia, es duro tener que enfrentarse a una y complicado de manejar.
- Intenta mantener la calma, aunque no siempre resulte fácil.
- No debes olvidar que la crisis de lactancia es un proceso natural y pasajero.
- No dudes en pedir ayuda a familiares, amigos o profesionales de la salud.
- En caso de dudar sobre si se trata de una crisis de lactancia o no siempre es recomendable acudir a tu matrona o pediatra.
- Las mamás deben saber que tienen la leche suficiente como para satisfacer las necesidades de sus bebés y que solo hay que tener paciencia para superar las necesidades de ajuste.
Disminución de Leche Materna: Causas y Soluciones
La lactancia materna es una experiencia inolvidable, pero los problemas con la leche materna pueden ser una fuente de preocupación. Comprender las causas de una disminución en la producción de leche materna es importante.
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Como dice el comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría "El principal estímulo para la producción de leche es la succión del niño y el vaciado del pecho, por ello, cuantas más veces mame más cantidad de leche se producirá. La leche no se gasta, cuanta más toma el bebé, más produce la madre."
Causas de la Baja Producción de Leche
- Problemas de salud como infecciones, cirugías previas en el pecho o condiciones hormonales como hipotiroidismo.
- Dificultades en el agarre del bebé, uso de técnicas de lactancia inadecuadas o un uso ineficiente del sacaleches. No se recomiendan el empleo de chupetes ni tetinas, hasta que la lactancia esté bien instaurada (al menos las primeras 4-6 semanas). Además las tetinas pueden favorecer un mal agarre y la aparición de grietas. Tampoco se recomienda el uso de pezoneras de manera sistemática. Sólo en casos especiales, y prescritas por un profesional experto en lactancia, pueden resultar útiles. Para el bebé puede ser más fácil encontrar el pezón recubierto por la pezonera, pero le será más difícil extraer la leche, sobre todo la del final de la toma, que contiene más grasa.
- Mantener una nutrición inadecuada y beber poco agua.
- Se debe evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como de productos de fitoterapia, ya que pueden contener principios activos que pueden provocar toxicidad en el bebé.
- El estrés, también puede influir.
Medidas para Aumentar la Producción de Leche
Algunas medidas, planificadas y recomendadas de forma personalizada por los profesionales de maternidad del Hospital Sanitas La Zarzuela pueden ayudar a mejorar la cantidad de leche y la experiencia de lactancia, pide cita con nuestro equipo médico.
Aunque cada plan debe estar orientado a una paciente concreta, estas son algunas de las principales medidas a aplicar cuando se busca aumentar la producción de leche materna:
- Asegurarse de que el bebé tenga un buen agarre y cambiar las posiciones durante la lactancia puede mejorar la estimulación del pecho.
- Amamantar o extraer leche con más frecuencia puede estimular la producción de leche materna de forma natural. Lactancia a demanda significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma).
- Mantener una dieta equilibrada, hidratarse adecuadamente y descansar lo suficiente son acciones esenciales para garantizar una buena producción de leche.
¿Qué pasa si un pecho produce menos leche que el otro? ¿Es normal?
En cuanto a si un pecho produce menos leche que el otro, aunque no se trata de algo excesivamente preocupante, sí que conviene tener en cuenta algunas acciones que pueden volver a reactivar la lactancia de forma normal en el pecho menos productivo, como por ejemplo comenzar a alimentar al bebé con el pecho que presenta dificultades, extraer leche tras la toma con el sacaleches para aumentar la estimulación o ser paciente y constante.
Por supuesto, si no se nota mejoría, lo mejor es consultar con uno de nuestros especialistas.
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Relactación: Recuperando la Lactancia Perdida
Amamantar es la mejor forma de alimentar a un bebé. Además, es una forma de relación especial madre-hijo que muchas mujeres desean disfrutar. A veces, un mal consejo, una separación imprevista o un problema de salud puede interrumpirlo. Relactar es recuperar la lactancia perdida. Si lo deseas puedes conseguirlo. Para ello necesitarás ayuda, tiempo, paciencia, determinación y un bebé que colabore.
Algunas mujeres consiguen recuperar la lactancia por completo, otras necesitan la recuperan de forma parcial. Cualquier cantidad de amamantamiento será buena para la madre y para el bebé. Si lo deseas, merece la pena intentarlo.
¿Cómo se Produce la Leche?
Durante el embarazo, la glándula mamaria se desarrolla y prepara para producir leche debido al efecto de las hormonas (prolactina y oxitocina). Una vez que se expulsa la placenta tras el parto, el cerebro materno fabrica prolactina cuando el bebé mama. Gracias a ello, el pecho comienza a fabricar leche (al principio calostro). Después, el olor, el contacto y el chupeteo del bebé, hacen que se produzca oxitocina en el cerebro de la madre. Esta hormona también se conoce como la hormona del amor porque favorece que la madre se enamore de su bebé. Su efecto es exprimir y empujar la leche hacia el pezón.
Cuanto más se vacía el pecho y más tomas hace el bebé, más leche se produce. Así, la cantidad se adapta a lo que el bebé necesita desde las primeras gotas de calostro. Si no hay succión, ni se vacía la mama, cesa la producción de leche y el pecho vuelve al estado “durmiente” previo al embarazo. Pero si de nuevo hay succión frecuente, las mamas pueden “despertar” y volver a fabricar leche.
¿De qué Depende Tener Éxito en la Relactación?
El éxito de la relactación y la cantidad de leche que se produce depende de:
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- La edad del bebé (cuanto más pequeño más fácil será conseguirlo).
- El tiempo transcurrido tras el parto (más fácil si han pasado menos de 3 meses).
- Que haya o no enfermedades maternas (diabetes, hipotiroidismo, hipertensión y algunas causas de infertilidad) o problemas de los pechos (poco desarrollados o cirugía mamaria).
- Si hubo una lactancia previa con buena producción.
- La frecuencia de las tomas o de las extracciones de leche (cuanto más frecuentes y largas, mayor probabilidad de éxito).
- Tu deseo de amamantar, tu determinación, perseverancia, paciencia y el apoyo de tu entorno.
Pasos para la Relactación
- Estimular la producción de leche:
- Cuando el bebé se engancha al pecho pero no hay leche o hay poca: Usa un sistema de para ofrecer el alimento al pecho (relactador). Si el bebé agarra bien el pecho y tiene una buena succión, ofrecerle el alimento directamente en el pecho con mucha frecuencia es la mejor manera de estimular la producción de leche.
- Cuando no se desea usar relactador o el bebé lo rechaza: Si tienes leche pero quieres aumentar tu producción, ofrece siempre el pecho antes y después de las tomas de suplemento y ofrece los dos pechos en cada toma.
- Si el bebé no se engancha al pecho o para aumentar más la estimulación: Aplica masaje y realiza extracción manual o con un sacaleches durante al menos 10 minutos, al menos 7 veces al día.
- Favorecer que el bebé se enganche al pecho:
- Si tu bebé sigue enganchándose al pecho, la relactación es más fácil.
- Si tu bebé no se engancha al pecho: Aplica un poco de leche extraída sobre el pecho, ofrece el pecho con el relactador desde el principio, háblale, no le obligues, ten paciencia.
- Sustancias para aumentar la producción de leche: El fenogreco, la canela, la cúrcuma o el jengibre pueden aumentar la producción de leche en algunas madres. Ciertos medicamentos utilizados para el tratamiento de las náuseas también tienen este efecto. Todos pueden tener efectos secundarios para la salud, consulta con tu médico antes de tomarlos.
Extracción de Leche Materna
La extracción de la leche materna es necesaria cuando la madre y el niño no pueden estar juntos por enfermedad de uno de los dos y cuando se desea establecer, aumentar o mantener la producción. La mayoría de los recién nacidos necesitan mamar cada 2 o 3 horas. Por tanto, esta sería la frecuencia recomendable si hay una separación madre-hijo. En otras situaciones la frecuencia se ajustará al motivo de extracción.
- Realizar ejercicios de relajación y respiraciones profundas y tranquilas.
- Masajear firmemente el pecho oprimiéndolo hacia las costillas, usando un movimiento circular con los dedos en un mismo punto sin deslizarlos sobre la piel. Frotar el pecho cuidadosamente desde la parte superior hacia el pezón.
La leche puede extraerse de forma manual o con sacaleches. Los resultados van mejorando a medida que la madre coge práctica y confianza. La extracción manual es más laboriosa pero muchas madres la prefieren.
- Empujar los dedos hacia atrás (hacia las costillas), sin separarlos.
- Rotar la posición de los dedos para vaciar otras partes del pecho.
- Repetir todo el proceso (bajada -> extracción) una o dos veces más.
Si se va a usar durante tiempo es preferible el eléctrico. Es más cómodo y eficaz, aunque también más caro. Usar 5 -7 minutos en cada lado (previo masaje) o hasta que el chorro o las gotas sean más lentas. Igual que con la extracción manual puede que en las primeras extracciones sólo se obtengan unas cuantas gotas.
- Colocar la copa de tamaño adecuado sobre el pecho.
- Encender el extractor. Cuando aparezca algo de leche, aumentar poco a poco el nivel de aspiración, hasta alcanzar el máximo vacío que no produzca dolor.
- Realizar la extracción alternando ambos pechos. Extraer durante 5 a 7 minutos o hasta que empiece a gotear mas lentamente, cambiar de pecho, masajear, sacudir y volver a extraer. Con los sacaleches bilaterales se realiza el mismo proceso pero en ambos pechos a la vez.
Consejos Adicionales para una Lactancia Exitosa
- Corregir el agarre: La causa principal de dificultades y sobre todo de dolor en la lactancia es un mal agarre del bebé. El bebé está cogido al pecho y no solo al pezón.
- Prestar atención a la postura de la madre: Si se le ha cogido un cierto temor a la lactancia por la presencia de dolor, es fácil que se acaben afrontando las tomas con el cuerpo en tensión.
- Optar siempre por la lactancia a demanda: Aquella en que el bebé decide la frecuencia y la duración de las tomas.
- Evitar las interferencias hasta que la lactancia esté establecida: Los movimientos que realizan los bebés para tomar un biberón o calmarse con un chupete son diferentes de los que debe realizar para agarrarse correctamente al pecho y extraer la leche materna.
- Buscar apoyo en la matrona o un grupo de lactancia: La lactancia es una habilidad que requiere práctica y es muy útil ver cómo otras madres se manejan en sus lactancias y solucionan sus problemas.
Aplicar frío en el pecho después de la toma para aliviar la congestión. No esperar hasta que el bebé llore. El llanto es el último de los indicios de que un bebé tiene hambre. Cambiar la posición del bebé. Existen muchas posiciones distintas para ofrecer el pecho al bebé: sentada, tumbada, inclinada.
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