¿Por qué pelean los bebés gemelos? Causas y soluciones
Los mordiscos entre gemelos, mellizos y trillizos son más frecuentes que entre hermanos de distintas edades. Los niños nacidos en un parto múltiple tienen una relación especial.
Causas comunes de las peleas entre gemelos
Existen varias causas por las que los gemelos tienden a pelear:
- Fase de dentición: En una parte se debe a que tus hijos estén en la fase de la dentición. Por ello necesitan morder.
- Falta de distinción: Ellos todavía no distinguen bien entre sus juguetes y la mano o el pie del hermano gemelo. Todavía están en el proceso de conocer al propio ‘yo’.
- Frustración o enfado: Otra causa, más frecuente, es la frustración o el enfado. El niño ve el objeto que tiene su hermano y lo quiere. Intenta cogerlo y si no lo consigue, muerde.
- Fase pre-verbal: Está todavía en la fase pre-verbal: no tiene palabras para decir lo que quiere, así que recurre al lenguaje corporal.
- Tiempo juntos: Ten en cuenta que parte del problema reside en el hecho de que estén mucho tiempo juntos.
La importancia de la convivencia y el desarrollo del "yo"
Suelen ser frecuentes -algunos días casi continuas- por el hecho de compartir tanto tiempo juntos y estar tan unidos. Los estudios sobre los niños con el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) han puesto de relieve que la impulsividad del niño pequeño tiene una causa biológica; el cerebro de un niño de 2 años no está desarrollado de tal forma que pueda controlarse.
Cualquier niño debe aprender primero el sentido del ‘yo’ antes de poder compartir. Para él los juguetes son parte de este incipiente ‘yo’ y por ello le resulta difícil compartirlos. Dicho de otra forma: los juguetes le ayudan en la adquisición del ‘yo’. Este aprendizaje no es fácil para ellos, ya que el otro (u otros) están defendiendo continuamente lo suyo. Por este motivo las peleas son tan frecuentes.
‘Miguel y Leonardo, de 24 meses, no soportan ver que yo dé alguna muestra de afecto al otro. Inmediatamente se llenan de ira y van a agredir al hermano; le tiran del pelo y muerden. También se muestran muy celosos cuando mi marido y yo nos abrazamos. Enseguida se meten entre medio’.
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Pasan las mismas fases madurativas con necesidades emocionales parecidas simultáneamente. Un hijo mayor puede entender que el pequeño requiere atención extra, pero los hijos de partos múltiples no. Pasan la fase de ‘posesión’ al unísono.
Consejos para evitar y manejar las peleas
Para ayudar a manejar y reducir las peleas entre gemelos, la psicóloga infantil Coks Feenstra recomienda las siguientes pautas:
- Consuela primero a la víctima. Para el ‘agresor’ no es nada agradable ver cómo éste acapara toda tu atención.
- Enséñales palabras clave. Enséñales a los dos palabras como ‘ahora yo’, ‘me lo das’, ‘no’…etc.
- Muestra desaprobación. Cuando uno muerde, muéstrale toda tu desaprobación. ‘Esto no’. Con el tiempo tus hijos lo irán interiorizando.
- Juego separado. Procura que los niños puedan jugar en ciertos momentos del día -los más conflictivos- separados el uno del otro. Por ejemplo, si los mordiscos suelen darse a la última hora de la tarde, sienta a uno en su trona o el parque, mientras el otro juega libremente. Y alterna los turnos.
- Necesidad oral. Como morder también refleja una necesidad oral, no les quites de momento ni el chupete ni el biberón. Estos objetos satisfacen esta necesidad.
- Enseñar expresión para el dolor. Enséñales desde pequeños una expresión para la palabra dolor, como por ejemplo ‘au’. Empléala cada vez cuando uno se haga daño y también cuando uno le cause dolor al otro. Esto les ayudará a ponerse en la piel del otro.
- Finalizar la sesión de juegos. Si la pelea es muy vehemente y dura mucho tiempo, diles que ‘la sesión de juegos’ ha terminado. Prohibirles seguir jugando juntos es un castigo que impresiona. Por ello surte efecto. Además, el estar separados les sirve para calmarse.
- Actividades para liberar agresividad. Cuando uno de los hijos pega mucho, dale un banco de madera, un tambor u otro juguete con lo que pueda dar rienda suelta a su agresividad. En caso de que el niño muerda mucho, conviene darle algo para morder, como un sonajero o un peluche de tela suave. Morder puede indicar una necesidad oral. Por lo tanto conviene no limitar aún el uso del biberón o chupete. Y explícale cada vez que haga daño al hermano, cómo se siente éste y que esto no está bien. Al ver su desaprobación, él mismo terminará asimilando el concepto del bien y del mal.
- Controla tu conducta. Una de las mejores formas de enseñarles la ‘no violencia’ es demostrarles cómo te controlas tú. Si expresas tu enfado de una manera controlada (sin gritar ni pegar), tus hijos acabarán imitando tu ejemplo.
- Separar y preguntar. Sepárales en el caso de que se hagan daño o uno domine al otro. Una vez tranquilos, pregúntales qué causó el problema. Muchas veces se pelean por tener el mismo juguete. Ofréceles ideas para solucionarlo, como hacer turnos para tenerlo. Algunas madres recurren al truco “del reloj de la cocina”: lo ponen a un intervalo de unos cinco minutos, y cuando sueña, es señal de que le toca el turno al otro, al que se le conceden otros cinco minutos. Si notas que el problema sigue presente, esconde el juguete hasta que sepan compartirlo.
- Evitar tomar partido. Lo mejor que puedes hacer es mantenerse neutral en sus peleas. A fin de cuentas, cada niño tiene una parte de la culpa. En ocasiones da la sensación que siempre es el mismo niño quien empieza la pelea; sin embargo, de algún modo (invisible), el otro lo incita a comportarse así. Muchas veces el hecho de que cada uno pueda decir a la mamá lo que le hizo el otro, ya es suficiente para que vuelvan a jugar en armonía.
- Actividades individuales. A veces las peleas son tan frecuentes porque los niños pasan demasiado tiempo juntos. Emprende actividades con sólo uno de ellos, mientras el otro (u otros) se queda con el papá o algún familiar.
- Atención a molestias físicas. En ocasiones las peleas tienen su origen en alguna molestia física de uno de ellos, como estar a punto de coger la gripo. No se encuentra bien y lo “paga” con el hermano. Por esta razón, de repente no congenian en su juego y se pelean por todo. Llévales al parque para que jueguen y corran.
- Repetición de juguetes. Los juguetes originan gran parte de sus peleas. Conviene tenerlos repetidos en cuanto a las piezas grandes. Por ejemplo: un arrastre, un carrito, un triciclo etc. para cada uno. Y otros pueden ser distintos, como un camión para uno, un tractor para el otro y un avión para el tercero. Esto les enseña a compartir.
Estrategias adicionales para fomentar la armonía
Además de las pautas mencionadas, es importante considerar:
- Individualidad: Fomentar su individualidad, permitiéndoles desarrollar sus propios gustos e intereses.
- Actividades separadas: Organizar actividades a solas con cada uno de los gemelos para fortalecer la relación individual con los padres.
- Comunicación: Animarles a expresar sus sentimientos y emociones, ayudándoles a encontrar las palabras adecuadas.
Enseñarles una palabra para el dolor, como ‘au’. Utilízalo cuando uno lo sufre, también cuando sea a causa de la conducta del otro. Así aprenden a ponerse en el lugar del otro. Enséñales a darle al otro un beso sobre la zona dolorida. Es ya el principio del ‘perdón’.
A medida que vayan aprendiendo más palabras, será más fácil expresar sus emociones. Y las patadas y los empujones serán sustituidos por expresiones como ‘ahora yo’, ‘me toca a mí’, etc. Empieza ya a enseñarles palabras relacionadas con las emociones. ‘Estoy enfadado, estoy triste’, etc. Saber estos términos ayuda a regular el estado emocional en el niño. Los varones tardan más en expresar sus emociones y este tipo de ayuda les viene bien.
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Las rabietas en gemelos: cómo afrontarlas
Las famosas rabietas son temidas por todos los padres pero en el caso de los padres de gemelos o mellizos, que las sufrimos por partida doble, el reto es aun mayor. Para saber cómo afrontar las rabietas, es necesario saber por qué se han producido. Conociendo el origen, os será más fácil reducir el número de rabietas de vuestros gemelos.
- Cansancio: Intentad por todos los medios no romper la rutina de las siestas pero si esto no es posible o uno de los gemelos o los dos simplemente no quieren dormir, no dejéis que sigan jugando como lo han hecho por la mañana sino cread un ratito de tranquilidad en el que no se puede hablar alto y aprovechad para leerles un cuento o abrazarles simplemente mientras están tumbados en la cama.
- Aburrimiento: Su propia naturaleza les centra en el descubrimiento, el juego y la exploración y cuando estas posibilidades no existen, llegan las rabietas. Por ejemplo, si les lleváis de compras y se pasan horas sentados en la silla, llegará un momento en que se aburran y empiece el espectáculo sin causa aparente.
- Sobreestimulación: Los niños se sienten desbordados ante un exceso de novedades y estímulos.
- Hambre: Si el entorno es tranquilo y no hay motivo para que estén cansados, una posible razón de la rabieta es algo tan básico como que tengan hambre. Aunque no sea la hora de comer, no pasa nada porque les deis un trocito de pan, una galleta o algo de fruta para que puedan aguantar mejor hasta la hora de comer.
- Frustración por no ser capaces de expresarse: Otra causa muy común entre los 2 y los 3 años; los niños no son capaces todavía de expresar todo lo que sienten y al comprobar que no les entendemos, manifiestan su frustración a través de la rabieta.
- Ganas de llamar la atención: En línea con la frustración de la que hablábamos antes, pueden querer deciros algo y vosotros estáis ocupados en otra cosa, o simplemente no consiguen lo que quieren. Si además estáis en un sitio lleno de gente como por ejemplo un supermercado, mejor que mejor.
- Imitación: Son gemelos y por tanto muchas veces uno se convierte en el espejo del otro, así que estad preparados para que cuando uno está en plena rabieta, el otro simplemente decida imitarle.
Consejos para evitar o reducir las rabietas
- Aprended de las rabietas pasadas; aunque hay reglas generales, cada niño es un mundo y nadie mejor que vosotros para saber qué situaciones son susceptibles de acabar en rabieta en cada caso.
- Sed flexibles en las situaciones de poca importancia.
- Dadles la oportunidad de elegir; esto les hará sentir que son ellos los que deciden y les hará sentirse bien.
Tabla resumen de consejos para padres de gemelos peleones
| Situación | Consejo |
|---|---|
| Peleas frecuentes | Identificar la causa, separar a los niños, enseñar a compartir |
| Rabietas | Mantener la calma, identificar la causa, ofrecer alternativas |
| Celos | Dar atención individualizada, fomentar la individualidad |
| Agresiones físicas | Consolar a la víctima, mostrar desaprobación al agresor, enseñar expresión para el dolor |
Es un problema pasajero. En cuanto sepan expresarse mejor, desaparecerá. Mientras tanto, aplica las pautas mencionadas.
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