Biodescodificación de la Infertilidad Femenina: Causas y Tratamiento

18.11.2025

La infertilidad afecta a 1 de cada 8 parejas en el mundo, de las cuales, el 60% oculta a su entorno que padece un problema reproductivo y solo el 5% busca ayuda psicológica para afrontarlo. En el Instituto Bernabeu, queremos que nuestros pacientes se sientan acompañados y respaldados en todo momento. La atención hacia la persona que se somete a un tratamiento de fertilidad debe ser integral e incluir también el cuidado de sus emociones y sentimientos.

¿Cómo funciona la reserva ovárica?

Antes de entrar en detalle sobre la reserva ovárica y las causas de su disminución, es necesario explicar el funcionamiento básico de los ovarios en cuanto a la producción de ovocitos se refiere.

En el momento del desarrollo embrionario, cuando la futura mujer es tan sólo un feto en el vientre de su madre, se inicia la formación de los ovocitos. Este periodo concluye antes del nacimiento de la mujer, y hasta donde hoy día se conoce, no es posible prolongarlo.

Esto quiere decir que la mujer nace con un determinado número de ovocitos (millones de ellos), y que éstos deberán ser guardados como un gran tesoro en los ovarios, hasta el momento en que deban ser utilizados en la búsqueda de un embarazo.

Por otra parte, se sabe que la mujer ovula, de forma habitual, un solo ovocito al mes. Sin embargo, pocas personas conocen la lucha encarnizada de los ovocitos, que pugnan por ser ovulados. En general, la naturaleza busca la conservación de la especie, intentando asegurar mediante la competición que sus procesos sean los más eficientes.

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En el caso de la reproducción, la idea es que en la creación de una nueva vida se utilice el mejor espermatozoide junto al mejor óvulo. De todos es conocida la carrera en la que millones de espermatozoides participan, en la que aquel mejor y más rápido es capaz de penetrar en el ovocito el primero, se alza con la victoria y es partícipe en la creación del nuevo bebé.

Algo parecido ocurre con los ovocitos. Decenas de ovocitos inactivos, en la reserva, son cada mes (según se comentaba clásicamente, ahora sabemos que incluso con una cadencia más corta) seleccionados para que en un proceso que dura unos 3 meses sólo uno de ellos consiga ser ovulado.

La mujer utiliza decenas de ovocitos para ovular habitualmente sólo uno de ellos. Esta es la razón por la cual, a lo largo de la vida de una mujer, no se producen millones de ovulaciones. Sino que, de forma variable, a una edad cercana a los 50 años aparece la menopausia.

Características de la reserva ovárica

Así pues, el número de ovocitos que una mujer tiene en un momento dado es básicamente la resta entre el número de óvulos que la mujer consiguió generar antes de su nacimiento (variable en cada persona) y el número de ovocitos que la mujer ha utilizado a lo largo de su vida para ovular.

Este es el concepto de reserva ovárica y, como se deduce de todo lo explicado, tiene las siguientes características:

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  • La reserva ovárica no puede aumentar nunca (hasta donde hoy sabemos). Los aumentos que en ocasiones vemos en los marcadores bioquímicos de reserva ovárica no se corresponden a aumentos reales de la misma, sino a variaciones de estos parámetros y a cuestiones técnicas de los laboratorios.
  • La reserva ovárica disminuirá con el tiempo de forma inevitable, dado que la mujer ovula a lo largo de su vida, gastando decenas de ovocitos cada mes.
  • Determinados agentes externos pueden disminuir el número de ovocitos de una paciente (cirugías en las que resecamos una parte del ovario, infecciones sobre el ovario, quimioterapia o radioterapia, etc). En general, todo aquello que químicamente o mecánicamente dañe los ovarios tendrá como efecto la disminución de la reserva ovárica.
  • El proceso por el que los ovocitos se seleccionan para competir en el proceso de ovulación es irreversible. Si el ovocito no es ovulado, éste muere y sufre lo que se conoce como atresia.
  • Además, la selección ovocitaria es independiente de las hormonas femeninas clásicas. Esto quiere decir que este proceso no se detiene en el embarazo o con la toma de anticonceptivos. Incluso se produce en las niñas antes de la pubertad.

Dicho de otra forma, tratamientos hormonales como los anticonceptivos, la fecundación in vitro o la donación de ovocitos sólo influyen sobre el crecimiento de los ovocitos, pero no sobre la activación de los mismos y, por tanto, no influyen sobre la reserva ovárica.

Causas de la reserva ovárica baja

Por todo lo comentando hasta el momento, es fácil llegar a la conclusión de que el principal motivo de la baja reserva ovárica es la edad de la mujer. Además de disminuir el número de óvulos, con el paso de los años también disminuye su calidad, lo cual agrava el problema de infertilidad.

Este envejecimiento ovárico tiene lugar de forma muy progresiva, pero empieza a ser más evidente a partir de los 35 años sobre todo. Sin embargo, hay mujeres jóvenes que también sufren baja reserva ovárica, aunque de forma menos frecuente. Por ello, además de la edad avanzada, otras causas de tener una reserva ovárica disminuida son las siguientes:

  • Insuficiencia ovárica prematura
  • Enfermedades como la endometriosis, trastornos autoinmunes, infecciones crónicas, etc.
  • Factores genéticos que determinan una menor dotación de ovocitos o un agotamiento ovocitario más rápido
  • Tratamientos anticancerígenos como la quimioterapia y la radioterapia
  • Intervenciones quirúrgicas en los ovarios, para extirpar quistes, teratomas, etc.
  • Hábitos de vida poco saludables: estrés, obesidad, anorexia, tabaco, etc.
  • Contaminación ambiental

En el caso de las mujeres jóvenes con poca reserva ovárica, cabe destacar que la calidad ovocitaria no tiene por qué estar afectada, por lo que estas mujeres tendrán más posibilidades de conseguir un embarazo con sus propios óvulos gracias a los tratamientos de reproducción asistida.

Embarazo con baja reserva ovárica

En la mayoría de casos, la mujer no descubre que tiene una reserva ovárica reducida hasta el momento de buscar un embarazo. Después de estar un tiempo con relaciones sexuales desprotegidas y no conseguir la gestación, llega la hora de hacerse un estudio de esterilidad y ahí puede llegar el diagnóstico de baja reserva de óvulos.

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En ese caso, y teniendo en cuenta todos los factores de la pareja, se pueden llevar a cabo varias estrategias o tratamientos de fertilidad para que la mujer pueda ser madre.

Tratamientos de fertilidad

Fecundación in vitro (FIV)

La fecundación in vitro (FIV) es la técnica indicada para todas aquellas mujeres con una reserva ovárica comprometida. Gracias a la estimulación ovárica, es posible evitar el proceso de selección ovocitaria que tiene lugar todos los meses y rescatar los ovocitos condenados a morir.

De esta manera, la mujer puede desarrollar varios folículos ováricos durante el ciclo y, a continuación, recuperar los óvulos maduros mediante la punción folicular. Si la reserva ovárica está muy al límite, es posible que sea necesario realizar varios ciclos de acumulación de ovocitos para aumentar las posibilidades de éxito.

Ovodonación

En casos más graves, con una reserva ovárica prácticamente agotada y una edad materna avanzada, el tratamiento indicado sería el de FIV con donación de óvulos. Resulta muy duro tener que aceptar renunciar a la carga genética, pero hoy en día la ovodonación ha permitido a miles de mujeres poder ser madres.

Además, las tasas de éxito de la ovodonación son de las más elevadas, pues se trata de óvulos jóvenes y de gran calidad. Esto hace que el desgaste emocional con este tratamiento sea mucho menor que con la FIV.

Preservación de la fertilidad

Las campañas de concientización sobre la fertilidad femenina y el retraso de la maternidad llevadas a cabo por multitud de clínicas recientemente han logrado que muchas mujeres se interesen por el estado de su reserva ovárica.

Gracias a ello, está siendo posible identificar casos de reserva ovárica disminuida en mujeres jóvenes de entre 20 y 35 años. Sin embargo, es común que estás mujeres no estén interesadas en ser madres todavía, por lo que es recomendable hacer una preservación de la fertilidad antes de que la reserva ovárica disminuya más drásticamente.

El tratamiento consiste en hacer una estimulación ovárica para obtener multitud de ovocitos maduros y congelarlos en nitrógeno líquido durante un tiempo ilimitado, hasta que la mujer decida utilizarlos para tener un hijo.

Aspectos emocionales y psicológicos

Los motivos que llevan a una persona a acudir a una unidad de reproducción asistida pueden ser variados, pero en este momento todas han llegado a la conclusión de que necesitan ayuda médica. Cada ciclo implica una carga emocional de esperanza, ilusión y alegría pero cada fracaso conlleva un sentimiento de pérdida de control, de sentirse fracasado y desesperanzado.

Hay diferencias entre hombres y mujeres. La mayoría de las mujeres tiende a estar muy pendiente de sus ciclos menstruales (puede suponer un hecho muy traumático emocionalmente, ej. ausencia de embarazo). La relación puede sufrir cambios: la comunicación se ve afectada ya que uno trata de evitar expresar sus pensamientos para proteger a su pareja, sin embargo puede crear la sensación de rabia o resentimiento, aumentando la tensión en la relación.

A pesar de todo, es sorprendente el cambio de opinión y de actitud que se produce en las parejas respecto a su problema y las posibles soluciones al mismo.

Fases emocionales durante el proceso

  • Shock: cuando las parejas son diagnosticadas con infertilidad, la mayoría de ellas responden con una sensación de shock y de decrecimiento. Después de haber planeado su vida con hijos, sus planes cambian de forma drástica.
  • Negación: inicialmente pude reaccionar negando el problema en vez de afrontarlo. Esta fase sirve también para adaptarse a la experiencia de la infertilidad. Sólo se convierte en algo no saludable cuando continúa por un largo tiempo.
  • Culpa: sentirse culpable por quitarle a su pareja y a sus padres la posibilidad de tener hijos y nietos. La culpa es una respuesta incómoda pero común.
  • Rabia: sensación de que la infertilidad no es justa. Es común experimentar resentimiento contra otras mujeres embarazadas y expresar enojo ante profesionales de la salud, familiares y amigos.
  • Aislamiento: con frecuencia las parejas se sienten solas y esto hace más difícil sobrellevar la situación.
  • Desesperanza: es habitual sentirse al comienzo de cada ciclo esperanzado y luego comenzar a perderla a medida que los ciclos repetidos no tienen éxito. Es difícil mantener una actitud positiva pero debe pensar que cada intento fallido es un paso más hacia la solución final, ya sea el éxito del tratamiento o hacia otras alternativas.
  • Prisa por obtener un resultado: “¡Quiero un hijo ahora!”ya no quieren esperar más, todo les resulta eterno incluso 5 minutos en la sala de espera para ser atendidos.
  • Ausencia de otros proyectos: Sensación de “nada tiene sentido en mi vida si no tengo un hijo”.

Recomendaciones para afrontar el proceso emocional

  • AMPLÍE SUS LÍMITES: cuantos más amplios sean los límites del objetivo que desean alcanzar, más posibilidades tenemos de lograrlo.
  • TOMA DE DECISIONES: es de gran importancia llegar a un consenso entre la pareja sobre las alternativas que nos ofrecen, sobre “donde está el límite”, para ello es imprescindible disponer de una buena información para valorar los pros y los contras de cada una de las alternativas y elegir de manera conjunta la opción con mayor puntuación positiva.
  • EL TRATAMIENTO: la consulta en la clínica suele ser inquietante e intensa por lo que sirve de mucha ayuda contar con el apoyo de la pareja.
  • EXPRESE SUS SENTIMIENTOS: No debemos dar por supuesto que las personas que nos rodean conocen y comprenden nuestras necesidades y pensamientos.
  • SENSACIÓN DE CONTROL: Existen varias estrategias para adquirir mayor sensación de control sobre su vida: obtener toda la información posible del equipo que le está tratando, participar activamente en las decisiones que se llevan a cabo sobre su tratamiento y planear el número de años o ciclos de tratamiento dispuestos a realizar.
  • LA ESPERA: La espera durante el tratamiento y hasta el día del test se hace interminable. Debe evitar: ir al lavabo constantemente para comprobar si ha llegado la menstruación y examinar su cuerpo para observar algún cambio.
  • REEVALÚE SUS PLANES INICIALES para poder tener la familia que nos proponemos, aunque con alternativas diferentes a las planeadas inicialmente.

El impacto del estrés, la ansiedad y la depresión

Está más que demostrado que la salud emocional tiene una influencia muy significativa sobre diversas funciones corporales, incluida la capacidad de concebir. El estrés, una respuesta natural del cuerpo ante situaciones de amenaza, en caso de volverse crónico, puede afectar gravemente a la salud reproductiva. La ansiedad, por su parte, es una respuesta emocional a situaciones de incertidumbre que es muy común entre las parejas que enfrentan problemas de fertilidad.

La depresión conlleva una profunda tristeza, pérdida de autoestima y falta de interés en la realización de actividades, pero no sólo eso. Además, también suele ir acompañada de una desregulación hormonal, en la que bajan los niveles de hormonas sexuales esenciales como los estrógenos y la progesterona en mujeres, y la testosterona en hombres. Como consecuencia de ello, se puede producir una alteración del ciclo menstrual.

Estas emociones negativas no solo afectan a la fertilidad natural, sino que también interfieren con los tratamientos de reproducción asistida. Aquellas parejas con altos niveles de estrés o ansiedad tienen mayores dificultades para animarse a realizar un tratamiento, asistir a las citas y mantener, en general, una actitud positiva.

La relación entre las emociones y la fertilidad ha sido objeto de numerosos estudios que demuestran cómo el estrés, la ansiedad y la depresión afectan a la capacidad reproductiva. La ansiedad crónica afecta a la producción de hormonas esenciales para la ovulación y la calidad del esperma.

Estrategias para mejorar las posibilidades de éxito

  • Busca apoyo psicológico profesional: Existen psicólogos especializados en reproducción asistida que pueden proporcionar las herramientas y las técnicas correctas para manejar el estrés y la ansiedad, como por ejemplo la terapia cognitivo-conductual (TCC).
  • Comparte tu experiencia con personas que hayan pasado por la misma situación que tú.
  • Adopta un estilo de vida saludable.
  • Realiza actividades que no estén directamente relacionadas con el tratamiento de reproducción asistida: Planifica y participa en actividades recreativas, céntrate en tus hobbies, y pasa tiempo con tu pareja o con tus personas cercanas.

El útero y su significado emocional

El útero es un órgano muscular hueco, su pared interior está tapizada por un tejido esponjoso cuya misión es contener al huevo fecundado durante el embarazo y expulsar al bebé en el momento del parto. Se distinguen en él dos partes. El útero es la sede de la creatividad y la fertilidad. Es el primer lugar en el que habita el futuro bebé, el que lo acoge y lo hace crecer, en el que la madre lleva al hijo.

Por lo tanto, el útero simboliza el hijo, la gestación, la capacidad para tener hijos; también el nido, la casa, la familia; la pareja, la capacidad para encontrar pareja y la sexualidad, ya que ésta función es una de las más fuertes en la naturaleza.

  • Útero: mucosa del cuerpo (endometrio).
  • Útero: músculos lisos.
  • Deseo de un embarazo ideal.

Conflictos emocionales asociados a problemas uterinos

  • Fibromas: La diferencia entre padecer un fibroma o un cáncer depende de la intensidad con la que hemos vivido el conflicto.
  • Conflicto sexual: “Ritmos sexuales”.
    • Conflicto de frustración sexual. Aunque la mujer tiene a su hombre, se siente frustrada.
  • Afecciones del cuello del útero: están relacionadas con la pareja, expresan frustraciones afectivas y/o sexuales, se manifiestan sólo en aquellas mujeres que no se sienten deseadas y viven su relación sexual como algo destructor; sienten que su pareja, por su manera de ser, están matando algo en ella y por eso el contacto con él se convierte en un veneno.
  • Problemas de reproducción: Para que pueda llevarse a cabo la reproducción es necesaria la entrega a la pareja. Los problemas en éste órgano nos indican que existen dificultades en el contacto físico entre la pareja, que no hay una entrega total.
  • Cáncer del cuerpo del útero: nos habla de un problema emocional muy profundo, de un resentimiento y culpabilidad en relación con el hogar o los hijos. Del mismo modo puede indicar un conflicto de desvalorización por no quedar embarazada.

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual

  • ¿Cómo te sientes respecto de ser mujer? ¿Sobre tener o no hijos?
  • ¿Has padecido un sentimiento profundo de vergüenza o culpabilidad, o tal vez de traición?
  • ¿Cómo va tu vida? ¿Cómo sientes tu hogar?
  • ¿Te cuesta aceptar a tu pareja? ¿Tu pareja te encuentra atractiva como mujer?
  • Debes aprender a tomarte tu tiempo antes de actuar, aprender a discernir cuál es el momento preciso para actuar espontáneamente.
  • Todo lo que nos rodea es como un gran espejo en el que nos vemos a nosotros mismos. Debemos aprender a reconocernos en todo lo que vemos.

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