Biodescodificación del Aborto Voluntario: Causas Emocionales

25.09.2025

Cuando una mujer se queda embarazada, se han producido en su organismo previamente un gran número de procesos, que si sólo uno no se da en la cantidad y momento adecuados, sería imposible dicho embarazo. A nivel inconsciente ninguna concepción es no deseada. Puede vivirse como una agresión, como un accidente o cómo un peligro, pero la concepción en sí, es un fenómeno biológico que se inicia a nivel inconsciente mucho antes de que se produzca el coito.

Para la biología de la mujer, la concepción implica la presencia de la prolactina antes de la ovulación anterior. Esta hormona es crucial para diversos procesos relacionados con la concepción y el embarazo. Antes de que la mujer sea consciente de que está embarazada, se inicia la descarga de los programas y memorias de su propia concepción y de los embarazos de hasta la 4º generación anterior (en ocasiones más).

El Impacto del Aborto en el Clan Familiar

Cuando la madre o el padre consideran el aborto, la memoria colectiva percibe que el embarazo no es bienvenido en el clan. El clan no puede permitirse a nivel inconsciente que un aborto pase como si nada, porque en la reproducción va en juego la supervivencia del mismo. Un aborto espontaneo suele ser la forma de compensar al clan por un aborto que no fue tan inesperado o que no pudo gestionarse.

Cuando se corta una rama, la sabia tiene que seguir subiendo por las demás. Dicho de otra forma, ningún aborto está libre de ser un lastre en el inconsciente de quienes le sucedan. Sea voluntario o no. Los síntomas de un aborto en Bioneuroemoción varían según la intensidad emocional pendiente de equilibrar y los conflictos múltiples que pueden estar presentes, como ser heredero o provocador de abortos.

En mujeres, estos síntomas pueden incluir retención de peso, problemas hormonales y menstruales, tristeza, dificultad para concebir y problemas de pareja o sexuales. No dejes que el peso emocional de un aborto no resuelto te impida vivir plenamente. Si estás experimentando síntomas físicos o emocionales relacionados con un aborto en tu historia personal o familiar, no dudes en buscar ayuda. Estoy aquí para acompañarte en este proceso de sanación y crecimiento emocional. Únicamente estando en nuestro lugar podemos hacer uso de nuestro poder y libertad.

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Cuando nos salimos del lugar que nos corresponde, la fuerza del Universo nos obliga a regresar a él a través del dolor. El que llegó primero siempre es el primero, aunque sea un aborto o haya vivido sólo unas horas. Dentro de los Órdenes del Amor referidos por su creador, Bert Hellinger, se encuentran el de la Pertenencia y el del Orden, que expresan la obligatoriedad de que todo miembro del sistema ha de ser incluido en el mismo, y ocupar el lugar que le corresponde, hecho que evitará el desorden en las futuras generaciones.

Quizá, de todos ellos y sin restar importancia al resto, sean los abortos los grandes excluidos… ¡en ocasiones ni siquiera se es consciente de que se haya producido un embarazado! Más aún cuando el aborto no ha sido natural o accidental, ya que el rechazo que se experimenta puede desatar síntomas de gran intensidad. En cualquiera de los casos no deja de ser una muerte, una despedida. En Constelaciones Familiares este acto asegura el orden y la pertenencia en el sistema, y procura que las siguientes generaciones no sufran ningún tipo de afectación a tal respecto en sus vidas (más abajo te dejo diversas visualizaciones para cerrar el duelo correspondiente).

Si es tu caso léelo con atención porque, como hemos visto, es fundamental que incluyas el aborto como un miembro más de tu sistema familiar, dándole el lugar que ocupa, y realices el cierre de duelo, que básicamente consiste en que despidas a este hijo desde el corazón y le agradezcas por haberte elegido como madre o padre, según corresponda.

Ejemplo de Integración del Aborto en el Sistema Familiar

Veámoslo con un ejemplo. Imaginemos una pareja que aguarda ilusionada la llegada de su segundo hijo. Al poco de quedar embarazada, sin embargo, se produce un aborto espontáneo provocando angustia, frustración y tristeza. Dos, no. Tienen tres hijos. Dos vivos y uno no nacido: el primogénito, el aborto, y el niño que ocupa el tercer puesto en la fratría.

En el caso de relegar este aborto al olvido, o no cerrar el duelo, o no darle su lugar, el más pequeño de los hijos estará ocupando el lugar de su hermano fallecido, es decir, de alguien que no está en la vida (no existe, no merece). Con mucha probabilidad, el último hijo presentará una serie de síntomas (ver yacente horizontal) y desequilibrios que le condicionarán su vida, en tanto en cuanto no se haga consciente del vínculo creado y no resuelto con este hermano no nacido. Las intrincaciones familiares nos muestran estos desequilibrios.

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Cuando a nivel inconsciente se está reemplazando a un miembro excluido, por lealtad o fidelidad hacia ese miembro se tiende a la repetición o manifestación de su destino en cualquier área de la vida. Sentirse desubicado, como fuera de lugar, no solo en su familia nuclear (de origen), sino que se proyecta en sus futuras relaciones (pareja, amigos, compañeros, etc). Infertilidad o numerosos abortos. No tener pareja (1) y/o problemáticas de pareja. Obesidad o sobrepeso ubicado en el vientre. Simbólicamente el vientre aloja a los no nacidos, bien por memorias transgeneracionales o presentes.

Siempre que se da un reemplazo transgeneracional, en estos casos hacia madres del sistema familiar, ante todo se procede devolviéndoles el lugar que ocupan como madres de sus hijos y despidiendo a sus abortos. «Querido hermano, no sabía de tu existencia. Ahora que lo sé, te veo, te respeto y te doy tu lugar en nuestra familia. «Querido hijo, el miedo (culpa, vergüenza, rabia, angustia…) me impidió tenerte. Ahora te veo y veo mi dolor. Ahora te doy tu lugar, tú eres el primero (segundo, tercero… según corresponda) de mis hijos. Tú también perteneces a esta familia. «Papá, mamá, gracias por ser mis padres, os honro y respeto. Sé que hicisteis cuanto pudisteis y es suficiente para mí. “Veo vuestro dolor. Todos pertenecéis y tenéis vuestro lugar en nuestra familia. Podéis descansar en paz, vuestro sufrimiento ha terminado. Finalmente cuanto vivimos forma parte de una historia de vida. Date cuenta también, que el fallecimiento de ese hijo fue lo que quizá dio lugar a que llegase el siguiente retoño, al que tú tanto amas.

«Me hubiera encantado conocerte… no pudo ser. Te veo hijo mío, y digo sí a tu destino. Gracias por tanto. Te llevo en mi corazón, formas parte de mí, me elegiste como madre. Gracias a ti pudo nacer tu hermano pequeño. Los actos simbólicos pueden ser herramientas muy útiles para expresar y manejar emociones y creencias. Como personas, a veces podemos tener dificultades para lidiar directamente con ciertas emociones o creencias, y los actos simbólicos pueden proporcionar una salida indirecta, pero significativa.

Actos Simbólicos para la Sanación

El aborto, independientemente de cómo ocurra, puede ser una experiencia muy emotiva y potencialmente traumática. Sin embargo, a través de actos simbólicos y una atención cuidadosa a la salud mental, las mujeres pueden comenzar el proceso de sanación.Estos actos simbólicos pueden tomar diversas formas, como rituales de duelo, terapia, actividades creativas o cualquier cosa que permita a la mujer expresar sus emociones y procesar su experiencia.

Necesitarás un lugar tranquilo, una música relajante a muy bajo volumen, un lápiz y un papel. Puedes empezar por ponerte en una postura cómoda y cerrar los ojos, para recordar las imágenes o pensamientos que te llegan cuando piensas en los momentos previos al aborto.

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«Querido bebé, hoy te escribo porque siento que quedó pendiente algo contigo y conmigo. El día que supe que estaba embarazada de ti me sentí …….., pensé cómo iba a cambiar mi vida y mi relación con la familia ………. Quiero que sepas que tu concepción fue para mí una experiencia ………….., el tiempo que estuve embarazada me sentí ……….., hasta el momento en que ya no estabas, ese momento fue para mí …………. Quiero que sepas que no tuviste la culpa de nada de todo esto, y que desde este momento no culparé a nadie más, ni a tu padre ni a mi misma, ni a nadie de mi familia o entorno.

Hoy quiero que formes parte de mí como algo bueno, quiero que sepas que te hubieras llamado ……………………, serías el ………….. de mis hijos, y tendrías aproximadamente …….. Hay muchas experiencias que no viviremos juntos, pero estarás siempre en mi corazón, prometo recordar el tiempo que estuvimos unidos con amor a partir de ahora, liberándote y liberándome del sufrimiento, el rencor y el dolor, para que puedas continuar con tu viaje allá donde estés. Hoy más que antes, te quiero y me quiero por lo que compartimos y lo que aprendí contigo.

Escribir los sentimientos en una carta permite una expresión segura de esos sentimientos. Después de redactar la carta, lo recomendable es leerla tantas veces como sea necesario hasta que haya salido toda la emoción. La acción de destruir la carta puede representar un acto simbólico más potente, al dejar ir esos sentimientos. Enterrar la carta en un lugar natural y hermoso agrega un nivel adicional de respeto y simbolismo al proceso.

Estos actos simbólicos pueden variar de una persona a otra, ya que cada individuo tiene sus propias formas de procesar la pérdida. También se puede comprar un objeto infantil que nos recuerde a ese bebé y donarlo a la caridad personalmente. Este acto simbólico está diseñado para no tener que repetirlo, si no surgen emociones en el momento, es válido y saludable posponerlo hasta que te sientas que es el momento para abordarlo.

Es importante recordar que los hombres también pueden verse afectados emocionalmente por un aborto. Adaptar la carta para que se ajuste a su perspectiva puede ser una forma valiosa de permitirles expresar sus emociones, despedirse y comenzar a sanar. Es esencial recordar que cada persona tiene su propio proceso de sanación y lo que funciona para una puede no ser lo mejor para otra.

No es lo más sano para la psique apadrinar a los abortos anteriores, porque de alguna forma ya se estarán reparando a través de otros aspectos de la vida y sólo reforzaríamos la creencia inconsciente de «tengo que cargar con las responsabilidades de otros para merecer amor». Por ejemplo, buscar ayuda profesional a través de la terapia puede ser una forma efectiva de explorar y procesar estas emociones complejas.

El Útero y su Simbolismo

El útero es un órgano muscular hueco, su pared interior está tapizada por un tejido esponjoso cuya misión es contener al huevo fecundado durante el embarazo y expulsar al bebé en el momento del parto. Se distinguen en él dos partes. El útero es la sede de la creatividad y la fertilidad. Es el primer lugar en el que habita el futuro bebé, el que lo acoge y lo hace crecer, en el que la madre lleva al hijo. Por lo tanto, el útero simboliza el hijo, la gestación, la capacidad para tener hijos; también el nido, la casa, la familia; la pareja, la capacidad para encontrar pareja y la sexualidad, ya que ésta función es una de las más fuertes en la naturaleza.

Útero: mucosa del cuerpo (endometrio). Útero: músculos lisos. - Deseo de un embarazo ideal. Fibromas: La diferencia entre padecer un fibroma o un cáncer depende de la intensidad con la que hemos vivido el conflicto. Conflicto sexual: “Ritmos sexuales”. - Conflicto de frustración sexual. Aunque la mujer tiene a su hombre, se siente frustrada.Las afecciones del cuello del útero están relacionadas con la pareja, expresan frustraciones afectivas y/o sexuales, se manifiestan sólo en aquellas mujeres que no se sienten deseadas y viven su relación sexual como algo destructor; sienten que su pareja, por su manera de ser, están matando algo en ella y por eso el contacto con él se convierte en un veneno. Suele tratarse de mujeres que viven una relación pasional de «amor a muerte» con un compañero, que en lugar de darle amor como ella desearía, la utiliza de manera perversa.

“Conflicto de frustración sexual. - Conflicto de frustración afectiva, emocional, por el abandono o por la separación de la pareja. “No puedo obtener el contacto, lo he perdido”. “No estoy en contacto con el ser querido”. “Deseo de ser poseída”. - Conflicto por sentirse dependiente de su pareja. Reproducción: Para que pueda llevarse a cabo la reproducción es necesaria la entrega a la pareja. Los problemas en éste órgano nos indican que existen dificultades en el contacto físico entre la pareja, que no hay una entrega total. Las enfermedades del útero también pueden manifestar un deseo frustrado de tener hijos; o quizás nos pueden hablar de un sentimiento de culpabilidad por no haber creado un hogar bueno y acogedor para los seres queridos.

Normalmente, toda mujer con problemas en el útero, tiene dificultad para hacer germinar una idea o un proyecto nuevo porque no suele dedicar el tiempo necesario para su concreción, le cuesta saber cuál es el momento adecuado para actuar. El cáncer del cuerpo del útero nos habla de un problema emocional muy profundo, de un resentimiento y culpabilidad en relación con el hogar o los hijos. Del mismo modo puede indicar un conflicto de desvalorización por no quedar embarazada.

Recomendaciones para Recuperar la Salud Física, Emocional y Espiritual:

  • ¿Cómo te sientes respecto de ser mujer?
  • ¿Sobre tener o no hijos?
  • ¿Has padecido un sentimiento profundo de vergüenza o culpabilidad, o tal vez de traición?
  • ¿Cómo va tu vida?
  • ¿Cómo sientes tu hogar?
  • ¿Te cuesta aceptar a tu pareja?
  • ¿Tu pareja te encuentra atractiva como mujer?

Debes aprender a tomarte tu tiempo antes de actuar, aprender a discernir cuál es el momento preciso para actuar espontáneamente. Todo lo que nos rodea es como un gran espejo en el que nos vemos a nosotros mismos. Debemos aprender a reconocernos en todo lo que vemos.

El Aborto y los Órdenes del Amor

Uno de los principales motivos por los que los abortos son excluidos es el dolor emocional que los rodea. Para muchas madres y padres, la experiencia de la pérdida de un hijo no nacido ya sea espontáneo o provocado, puede ser extremadamente dolorosa y traumática. En otros casos, especialmente cuando se trata de una interrupción voluntaria del embarazo puede llevar asociado sentimientos de culpa y vergüenza originados en creencias personales, religiosas o culturales. El aborto en sí se convierte en un tema tabú que es más fácil ignorar que enfrentar. La sociedad no siempre contribuye al reconocimiento del aborto. Mientras que las muertes físicas de personas ya nacidas tienen ritos formales como funerales, los abortos suelen carecer de un espacio cultural que permita procesar y reconocer la pérdida.

Lo que sí está claro es que, desde el punto de vista sistémico, los abortos ya sean espontáneos o provocados, crean un vacío dentro del sistema familiar que puede tener consecuencias si no se aborda. Según el principio de pertenencia, todos los miembros del sistema familiar tienen derecho a pertenecer, incluyendo a los hijos no nacidos. En el sistema familiar, hay un orden natural basado en la temporalidad. Los hijos llegan al sistema en un orden cronológico, y el hecho de que un hijo no nacido sea ignorado o excluido va a alterar este orden. El principio del equilibrio también puede verse afectado por el aborto, sobre todo en el caso de los padres.

Cuando experimentamos culpa, vergüenza o dolor no resuelto, nuestra atención queda atrapada en ello, impidiéndonos estar plenamente presentes para los hijos. Cuando un aborto no es reconocido o integrado en el sistema familiar, el impacto puede manifestarse de diversas maneras, y afecta tanto a los padres como a los hijos.

Es posible que, especialmente la madre, pueden sentir una profunda culpa o tristeza tras un aborto, incluso si no lo reconocen conscientemente (a veces lo niega por proteger a sus hijos). Como decíamos anteriores, atrapan nuestra atención e impiden que estemos plenamente presentes. Los hijos nacidos después de un aborto también pueden sentir, de manera inconsciente, que hay "algo" o "alguien" que está faltando en la familia, esto puede generarles sentimientos de vacío o culpa. A menudo, estos niños no entienden el origen de estas emociones, ya que no son conscientes del aborto. También pueden sentirse confusos en relación a su rol y lugar en la familia, así como manifestar ciertas lealtades invisibles hacia el hermanito no nacido. Tal vez sea una tristeza inexplicable, dificultades para prosperar en la vida o problemas de salud. En todo esto juega un papel importantísimo las experiencias perinatales que vive el hijo en el vientre de su madre.

El aborto también puede afectar a la relación de pareja, especialmente si uno de los miembros no procesa adecuadamente el duelo o la culpa. A veces, la relación se enfría o puede que se generen conflictos no resueltos que se arrastran a lo largo del tiempo.

Pasos en las Constelaciones Familiares para Abordar el Aborto

El primer paso a dar en una constelación, es reconocer que el hijo no nacido tiene un lugar en el sistema familiar. Este reconocimiento puede ser un momento profundamente sanador para los padres, ya que a menudo el aborto es un tema que se guarda en silencio o con vergüenza. El segundo paso que damos es el de crear el espacio para que los padres procesen el duelo o la culpa asociada con el aborto. Muchas veces, las emociones relacionadas con el aborto son reprimidas o ignoradas, lo que impide una sanación completa. Y por último, el último paso a dar es el de liberar a los hijos nacidos posteriormente de las dinámicas inconscientes que los atan al aborto.

El hacer consciente de la herida y la carga emocional que ha supuesto la experiencia del aborto permite que todo salga de lo inconsciente y que los padres sen consciente de cuál es el lugar correcto de cada uno de los hijos en las familias.

En fin, los excluidos siempre desean ser vistos, porque si no, no pueden seguir con su evolución. Para que eso suceda, lo que solemos hacer en Constelaciones Familiares, es darles a cada uno su lugar correspondiente, como hijos nuestros, de manera que ellos se sientan incluidos dentro del árbol familiar.

También pueden haber abortos naturales, que pueden no haber sido procesados emocionalmente, porque han causado mucha tristeza y no hubo apoyo emocional para poder o saber gestionarlo, o porque la madre ya tenía otros hijos de los que ocuparse, y no pudo hacer el duelo correspondiente. Este tipo de experiencias muy emocionales, suelen quedarse pendientes de gestionar, es decir, que la persona fallece y ese tema aún está por resolver en su interior, todavía le atribula.

Consecuencias psicológicas del aborto

Estas son algunas de las consecuencias que puede tener un aborto:

  • Inmediatas: sentimientos de vacío, malestar, alteraciones del apetito, del deseo sexual y del sueño.
  • Mediatas: estrés post-traumático, hiperexcitación, intrusión y constricción.

Hiperexcitación:

  • respuestas exageradamente sobresaltadas
  • ataques de ansiedad
  • irritabilidad
  • rabia
  • dificultad para concentrarse
  • para conciliar el sueño

Intrusión:

  • revivir el hecho traumático involuntaria e inesperadamente
  • pensamientos recurrentes e intrusitos sobre el aborto
  • pesadillas
  • reacciones de intenso pesar o depresión en la fecha de aniversario del aborto

Constricción:

  • paralizar los recursos emocionales, evitando los estímulos asociados con el trauma
  • incapacidad para recordar la experiencia abortiva
  • esfuerzos por evitar actividades que pueden excitar los recuerdos del aborto

Fases psicológicas tras un aborto

  • Fase de shock: puede durar entre unas horas y dos semanas. Inconscientemente no aceptan la pérdida.
  • Fase de búsqueda: episodios agudos de dolor, distrés, desfallecimiento, que van disminuyendo gradualmente. Intentan buscar una explicación de lo sucedido.
  • Fase de desorganización: se reanudan las actividades cotidianas, tristeza, falta de autoestima, indiferencia. Puede durar 6-12 meses.
  • Fase de reorganización: aceptación de la pérdida del feto. Puede aparecer melancolía al recordarlo.

Recomendaciones para la relajación y el pensamiento positivo

  • Aprender a relajarse y a pensar positivamente
  • Aprender técnicas de respiración
  • Aprender a eliminar pensamientos negativos recurrentes por otros de carácter positivo con imágenes agradables y relajantes

Clarificar los valores para reducir la ansiedad cuando una persona no sabe qué hacer ante una situación o se pregunta si ha hecho la elección correcta. En general, después de un aborto aparece un gran deseo de embarazo.

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