Bizcocho Apto para Diabetes Gestacional: Receta Deliciosa y Saludable

25.10.2025

Desde hace muchos años, varios se han dirigido a mí pidiéndome una receta o consultándome algún problema que habéis tenido a la hora de elaborar un bizcocho sin azúcar. Por eso te traemos una opción deliciosa y saludable, perfecta para personas con diabetes gestacional, celíacos e intolerantes a la lactosa.

¿Para Quién es Este Bizcocho?

Antes de nada yo establecería 3 casos bien diferenciados de personas que hacen o quieren hacer este tipo de bizcochos:

  1. Personas no diabéticas pero que quieren reducir la ingesta de calorías y pretenden tomar a menudo bizcochos y no engordar, incluso los prueban a hacer con harina integral.
  2. Personas que ya saben que son diabéticas y entre ellas hay 3 subgrupos:
    1. Las que padecen diabetes de tipo I, es decir son insulino dependientes por lo tienen que pincharse insulina a diario y son diabéticos normalmente desde niños o desde la adolescencia.
    2. Las que sufren diabetes de tipo II, es decir que no se tienen que suministrar todavía insulina y se controlan con pastillas, una manera de comer correcta y ejercicio. Para estos casos el antidiabético metformina es un gran aliado. Esta clase de diabetes no insulinodependiente se presentaba hace unos años solo en personas mayores, normalmente con sobrepeso o con antecedentes familiares, pero ahora y precisamente por el grado de sobrepeso e incluso de obesidad de nuestros niños, cada vez es más frecuente encontrarla a edades más tempranas.
    3. Las mujeres que después de un embarazo en el que ya se les manifestó lo que se llama una “diabetes gestacional” siguen siendo diabéticas, en general por antecedentes familiares. Esta clase de diabetes se manifiesta porque las hormonas del embarazo, en determinadas ocasiones, bloquean el trabajo que hace la insulina y entonces los niveles de glucosa se incrementan en la sangre de la mujer. Estos altos niveles de azúcar en sangre suelen volver a la normalidad después del parto. Sin embargo, las mujeres con diabetes gestacional deben vigilarse cuidadosamente después del parto y en citas regulares con el médico para buscar signos de diabetes. Muchas mujeres con diabetes gestacional desarrollan diabetes al cabo de 5 o 10 años después del parto y el riesgo puede incrementarse si son obesas o se han quedado después del parto con varios kilos de más.
  3. Personas que no saben todavía que son diabéticas pero que desgraciadamente lo son. Además el 60% de éstos es obeso, casi la mitad presenta problemas de hipertensión arterial, el 30% fuma, y el 70% es sedentario. Por ello las personas que ya tienen alguno de estos 4 factores, o más de 1, o los 4 deben realizarse analíticas periódicas para saber sus niveles de glucosa ya que una diabetes no conocida y por tanto no tratada no da síntomas durante mucho tiempo y cuando da la cara suele presentar problemas de salud muy graves, algunos de muy difícil solución, como la retinopatía diabética, la ceguera, la amputación de extremidades … y otros muchos.

Consideraciones Importantes

  1. Para las personas del primer grupo, los que quieren rebajar las calorías de un bizcocho, recordarles que la harina con la que se elaboran tiene → 348 calorías por 100 g, los huevos → 150, la grasa si es aceite de oliva que es bastante más sano que la mantequilla → 900 calorías y el azúcar que quieren eliminar → 373 con la particularidad de que la cantidad de harina necesaria para elaborarlos es bastante mayor que la de azúcar, puede ser el doble. O sea que es “el chocolate del loro” y sucede lo mismo cuando alguien en un restaurante después de una comida pantagruélica se toma el café con sacarina ahorrándose las 50 o 55 calorías del sobrecito de azúcar. Si estas personas no quieren engordar deben tomar pocos bizcochos, solo de vez en cuando, completos, es decir con su azúcar correspondiente y disfrutar del momento procurando después aumentar el ejercicio para quemar las calorías que han ingerido de más.
  2. Para los que ya son diabéticos, tienen que procurar ir olvidándose poco a poco del sabor dulce, como muchos diabetólogos aconsejan. Muchos productos dulces especiales para diabéticos que afirman en su publicidad que no llevan azúcar, efectivamente no llevan sacarosa, pero suelen llevar fructosa, que es un azúcar que en pequeña cantidad ellos sí pueden metabolizar pero que según el Dr.Esteban Jodar, Jefe de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Quirón de Madrid y actualmente Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Europea de Madrid «es por lo menos tan mala como la sacarosa». Además el diabético tiene que controlar no solo el azúcar sino la cantidad total de hidratos de carbono y de grasa que ingiere al día. La harina que se usa normalmente es blanca, y por tanto un hidrato de carbono de absorción rápida, es decir que va a producir un pico de glucosa en sangre casi instantáneo. El día que quieran celebrar algo especial y quieran tomar un trocito de dulce, mejor normal o «entero», deberán a lo largo del día no tomar ningún otro hidrato de carbono y ese mismo día incrementar también el ejercicio para «quemarlo».
  3. Y finalmente para las personas que no saben todavía que son diabéticas, simplemente si tienen kilos de más u obesidad, tampoco deberían tomarlos, por muy golosos que sean por los mismos motivos explicados anteriormente. Por muy sanos que sean, suponiendo que sean caseros, van a influir en el número de calorías que ingieren, van a ir aumentando su sobrepeso, y cuanto mayor sea éste más probabilidades tendrán de sufrir lo que hoy se llama «síndrome metabólico» que es todo un conjunto de cuadros o «enfermedades»→ hipertensión arterial + diabetes + colesterolemia + niveles altos de triglicéridos + exceso de grasa alrededor de la cintura.

Receta de Bizcocho sin Harina, sin Azúcar y sin Lactosa

Esta receta es una excelente opción para quienes buscan un postre saludable y delicioso, apto para diversas restricciones alimentarias.

Ingredientes:

  • 200 gr. Almendra Molida (harina de Almendras)
  • 200 ml. Leche de Almendras
  • 1 sobre Levadura química, la de los bizcochos 15 gr.
  • 3 Claras de Huevo
  • 2 Cucharadas de mantequilla light y sin lactosa (También puede ser 2 cucharadas de aceite de coco)
  • 15 gr. Stevia
  • Ralladura de un limón y una naranja
  • Una pizca de canela
  • Una pizca de sal

Elaboración:

  1. En un bol incorporamos las 3 claras de huevo y una pizca de sal. Batimos hasta que tenga el punto de nievo. Cuando demos la vuelta al bol no se caiga las claras. Reservar en la nevera.
  2. En un bol añadimos la leche de almendra, la mantequilla y la stevia. Añadimos la mezcla.
  3. Mi molde es de 16.5 centímetros , si usáis moldes más grandes hay que doblar los ingredientes. Pongo papel de horno en el molde.
  4. Tenemos el horno precalentado a a180º . Horneamos el bizcocho durante unos 35 minutos, depende de la potencia de cada horno. Pinchamos con un palillo y si sale seco ya tenemos nuestro bizcocho.
  5. Cuando esté templado lo pongo sobre unas rejillas que termine de enfriarse.

Alternativas Seguras para Postres Durante el Embarazo

Para las mujeres embarazadas, es crucial tener precaución con los postres que consumen. Aquí hay algunas alternativas seguras y recomendaciones:

  • Tiramisú: Si te gusta el tiramisú, puedes evitar el huevo o usar yemas de huevo pasteurizadas. ¡Ah! También es fundamental evitar el vino Marsala. De esta manera, se puede mantener el sabor característico del postre sin comprometer la seguridad.
  • Mousse: Es perfectamente posible elaborar una mousse sin utilizar huevo crudo, aunque el resultado puede no ser el mismo. No obstante, su principal ventaja es que no pierde sabor y la textura que se consigue es casi perfecta. También es posible preparar una mousse segura utilizando claras de huevo pasteurizadas.
  • Soufflés fríos: Para seguir disfrutando de un soufflé durante el embarazo, puedes optar por sustituir el soufflé frío por el caliente (el que se cocina en el horno). Esto garantiza que las claras de huevo estén completamente cocidas, eliminando el riesgo de salmonelosis.

Consejos Adicionales:

  • Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud o un nutricionista durante el embarazo para recibir orientación sobre una dieta adecuada.
  • Mantener una dieta balanceada durante el embarazo es bueno para el desarrollo del bebé y para la salud de la madre.
  • Optar por endulzantes naturales como la stevia o el azúcar de coco puede ser una buena idea.

Fresas: Un Complemento Saludable

Estamos en plena temporada de fresas y ¡qué mejor que aprovecharnos de ellas en la época en la que están más ricas y baratas! Tienen pocas calorías y poco azúcar, menos que la manzana, por lo que los diabéticos también pueden disfrutar de ellas siempre que no les añadan ninguna. Tienen más vitamina C que las naranjas y los kiwis, aunque menos que los pimientos, y si las preparáis como os voy a explicar, todavía tendrán más.

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Preparación de las Fresas:

  1. Lo ideal es lavarlas en cuanto se llega a casa pues son muy perecederas, y cuanto menos tiempo estén fuera de la nevera mucho mejor. Hacerlo debajo del grifo poco abierto, de 1 en 1, frotándolas ligeramente con los dedos pues pueden llevar polvo e incluso tierra. No las sumerjáis nunca en agua ya que las encharcaríais y ellas ya tienen agua suficiente, casi un 90%.
  2. A continuación cortarles el rabito, nunca antes de lavarlas porque se “desangrarían”.
  3. En una ensaladera más o menos grande, dependiendo de la cantidad de fruta que se tenga, exprimir 1 o 2 limones. Como están en la nevera, que es donde deben estar siempre pues se conservan frescos durante mucho más tiempo, estarán muy fríos y costará mucho más sacarles el zumo.
  4. Para ello meter un buen limón, de 150-180 g, en el microondas → 30 segundos → potencia máxima. Darle la vuelta y repetir la operación del otro lado → 30 segundos → potencia máxima. El limón está ahora calentito y simplemente al introducir el cuchillo para cortarlo por la mitad ya empieza a salir jugo. Si introducís en cada una de estas 2 partes un tenedor y lo vais girando, comprobaréis que sacáis una cantidad considerable de zumo, algo insospechado. Repetir la operación con la otra mitad y retirar las pepitas que habrán caído.
  5. A medida que vais limpiando las fresas las vais echando en esta ensaladera. Si fueran fresas muy gordas, fresones, partirlos por la mitad a lo largo.
  6. Cuando hayáis terminado con todas removerlas bien en la ensaladera para que se mezclen con el zumo y añadirles ahora el azúcar que os guste, volviendo a remover.
  7. Meterla en la nevera hasta la hora de comer. Veréis que por la acción del ácido ascórbico del limón, es decir la vitamina C, se consigue que saquen al exterior una gran cantidad de jugo interior, que no deja de ser su “agua de constitución”.
  8. Algunas personas en lugar de limón les añaden vinagre, pero este ácido acético no tiene ninguna propiedad interesante y el zumo de limón muchas. Además la «acidez» que proporciona esta fruta es totalmente distinta a la del vinagre, es mucho más suave y una vez mezclado con las fresas… ¡ni se nota!
  9. Os recuerdo que para aprovechar el zumo de los limones hay que escogerlos de piel fina, con mucha mayor cantidad, y dejar los de piel gruesa para rallar.

Hidratos de Carbono: Rápidos vs. Lentos

Ya hemos hablado en varios posts de los hidratos de carbono de absorción rápida y de absorción lenta, y ambos también se denominan azúcares o glúcidos rápidos y lentos.

  1. Aunque todos los hidratos de carbono tienen las mismas calorías, 4 por cada 100 g, ya vimos en el post que solo se podían contabilizar el 75% o el 80% de los mismos, es decir 3,2 calorías. Pero además, no todos se comportan de la misma manera y por tanto no son iguales.
  2. Los hidratos de carbono de absorción lenta o glúcidos lentos son absorbidos o digeridos por nuestro organismo de una manera lenta proporcionándole por tanto una energía lenta pero duradera, es decir que van liberando la glucosa poco a poco y son el mejor “carburante” para nuestro cerebro. Estaremos saciados durante más tiempo, no tendremos hambre ni estaremos cansados y por tanto no tendremos la necesidad de picotear. La liberación de insulina que producen es baja y lenta y se dice que tienen un índice glucémico bajo.
  3. Estos glúcidos son especialmente importantes para los diabéticos, para los que sufren comas hipoglucémicos aun no siendo diabéticos y para los que quieren adelgazar o mantenerse en forma y no engordar. La hipoglucemia no necesariamente tiene que estar enmarcada en un contexto de diabetes ya que puede ocurrir por una secreción inadecuada del páncreas, lo que se llama hiperinsulinismo, y puede darse en personas normales y sanas pero que tienen un pequeño error metabólico o desrregulación en la función de su páncreas. A ellos no les valen las recomendaciones y dietas de los diabéticos. Estas personas comen bien, pero a las pocas horas su páncreas vuelve a segregar insulina que motiva las bajadas de azúcar. A ellos se les recomienda que predominen en su dieta los hidratos de carbono de absorción lenta para alargar el tiempo entre estos picos de insulina y digamos «apaciguar» su páncreas...
  4. La insulina es una hormona que favorece la acumulación de grasa por parte de nuestro organismo, pero al segregarse despacio y en pequeña cantidad ayuda a conservar la línea y no engordar. Por tanto estos glúcidos lentos tomados con moderación, como siempre, no contribuyen a la toma de kilos.
  5. Los glúcidos lentos están presentes en la mayoría de las frutas y verduras, las legumbres, la pasta al dente, el arroz blanco poco cocido, en su punto, aunque mejor es el vaporizado y el integral, los copos de avena y en ciertas clases de pan, integral, de centeno, multicereal… es decir cuando la harina de su fabricación está poco “trabajada”, no excesivamente molida y el pan aparece con aspecto denso, compacto, como apretado o comprimido, justo lo contrario de lo que a la mayoría de las personas les gusta, un pan muy blanco, aireado, ligero… y ¡muy peligroso para el control del peso!
  6. Al revés, si se ingieren hidratos o glúcidos rápidos, el azúcar en sangre subirá vertiginosamente, casi de inmediato, recibiéndose como un “chute” de energía que durará aproximadamente 1 hora, pero rápidamente bajará a un nivel más bajo que el normal. De repente os encontraréis cansados, hasta deprimidos y tendréis la necesidad de picar, justamente lo que más apetece que es lo que más engorda. Por ser la descarga de insulina tan rápida, tienen un índice glucémico alto y son los que van a contribuir al sobrepeso.

Edulcorantes: Naturales vs. Artificiales

El gusto o la atracción por el sabor dulce existe ya en el feto y sigue existiendo después del nacimiento, por eso antaño cuando el bebé lloraba y lloraba, posiblemente porque padecía un “cólico del recién nacido”, le callaban poniéndole un chupete mojado en azúcar o en leche condensada. Si se repetía frecuentemente esta costumbre las caries futuras en los dientes de leche estaban aseguradas. Sin embargo se puede vivir sin tomar nunca productos de sabor dulce… aunque “endulzan” nuestra vida y producen a muchos un cierto placer.

Los edulcorantes son sustancias que nos proporcionan este sabor dulce tan codiciado y se pueden clasificar en:

  • naturales como la miel, el azúcar de mesa o sacarosa, la fructosa, la lactosa, la glucosa, la maltosa, los azúcares refinados, el jarabe de glucosa y de fructosa y otros, la dextrosa, los edulcorantes provenientes del maíz, el jugo concentrado de frutas, los azúcares invertidos…, o
  • artificiales considerados todos oficialmente como aditivos, tanto en España como en la Unión Europea, y todos llevan por tanto su identificación característica, la E seguida de un número.

Los naturales se denominan también nutritivos ya que nos aportan, como hidratos de carbono que son, 4 calorías por gramo. Los edulcorantes artificiales pueden ser:

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  • no nutritivos, con un valor calórico cero, es decir sin calorías, como la sacarina, el aspartamo, el ciclamato…,
  • o nutritivos como los llamados polioles que nos aportan 2,4 calorías por gramo. Entre ellos está el Sorbitol = E 420, el Xylitol = E 967, el Manitol = E 421, el Maltitol = E 953, el Isomalt = E 953, el Lactitol = E 966…, y se usan mucho en la fabricación de chicles y bombones. Tienen la ventaja de que no favorecen las caries puesto que no son azúcares, pero si son consumidos en exceso pueden producir diarreas y también pueden engordar puesto que tienen calorías, menos que los azúcares tradicionales, pero tienen.

Los alimentos que van acompañados de edulcorantes artificiales deben llevar siempre la etiqueta de “sin azúcar” o “Light”. Estos edulcorantes se pueden encontrar en polvo, para los postres, en comprimidos para disolver y en forma líquida.

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