Cuidado de la Boca del Recién Nacido: Guía Completa

28.10.2025

El cuidado de la higiene oral en el recién nacido constituye una de las acciones más importantes para la salud del pequeño. Asegurar una correcta higiene bucodental desde los primeros días permitirá sentar las bases para desarrollar una boca sana en la edad adulta. Muchos padres creen, erróneamente, que hasta que no aparecen los primeros dientes no es necesario prestarle mayor atención a la salud dental de los más pequeños.

Que un recién nacido no tenga dientes no significa que no deba tenerse de su higiene bucal. El cuidado de la boca en el recién nacido tiene igual o más importancia que en la época adulta. Es la etapa de preparación para una boca con dientes sanos, y el inicio de buenos hábitos de higiene.

Técnicas de Limpieza para Bebés sin Dientes

Para cuidar la salud bucal de los bebés se utilizan algunas técnicas muy sencillas que evitan la formación de la placa bacteriana. Hay que tener en cuenta que la dieta de los bebés se compone principalmente de leche materna, que se impregna en sus encías y en la lengua. Los profesionales de Odontopediatría afirman que la limpieza ya se puede realizar cuando el bebé tiene tres meses, incluso antes si se desea.

Una de las técnicas más recomendadas para la limpieza y cuidado de la boca del bebé es el “dedo cepillo”. Consiste en tomar un trozo de gasa estéril y humedecerla en agua tibia hervida. Luego te envuelves el dedo índice con la gasa y se pasa por las encías del bebé, así como también por la lengua y paladar, retirando aquellos restos de la dieta que pueden quedar acumulados.

En el , después de cada toma, o como mínimo después de la toma de la noche, sería conveniente introducir el dedo índice limpio, y preferiblemente con un dedal de silicona, dentro de la cavidad oral del bebé y recorrer, con movimientos suaves y circulares, todas las superficies, para retirar los restos de leche que hubieran podido quedar. Otra posibilidad sería hacerlo envolviendo el dedo con una gasa o un paño humedecidos.

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Con este proceso se limpian las mucosas de la boca del bebé, los carrillos de las encías y su lengua, que absorbe todo tipo de sustancias que pasan por ella. Lo ideal es repetir esta limpieza básica todos los días dos veces como mínimo. La técnica del “dedo cepillo” debe ser utilizada preferiblemente después de cada toma de alimento y antes de dormir en las noches.

La frecuencia del dedo cepillo dependerá de la dieta y de la edad del bebé. Los padres o la persona responsable de la higiene dental del bebé, deben envolver un dedo con una gasa humedecida en agua tibia. A continuación, con suavidad irán frotando las encías, lengua y paladar, realizando movimientos circulares. En el mercado existen también cepillos especiales para bebés recién nacidos. Más allá del elemento que se utilice, hay que prestar especial atención a que sean productos esterilizados.

Primeros Dientes y Rutinas de Higiene

A lo largo del primer año de vida del niño, irán surgiendo los primeros dientes temporales. Cuando comience su dentición pon especial cuidado en limpiar sus dientes desde el primer día. Su esmalte es todavía frágil y, por lo tanto, más vulnerable a los ácidos que las bacterias forman durante el proceso de fermentación.

En cuanto , desde el primer día, es conveniente frotarlos suavemente con una gasa humedecida, con el dedal de silicona, o con un cepillo de dientes especial para bebés. El esmalte es especialmente vulnerable a los ácidos formados por las bacterias durante el proceso de fermentación en esta etapa, por lo que es conveniente no abandonar la salud bucodental en este momento.

Sin embargo, deberíamos utilizar el cepillo con el primer diente, cosa que ocurre generalmente alrededor de los seis meses. Desde la salida del primer diente, deberíamos empezar a cepillar la boca de nuestro bebé dos veces al día utilizando. Para ello, debe utilizarse un cepillo de dientes para niños y una pasta adecuada. Respecto a la pasta de dientes infantil, esta debe contener flúor, así como ingredientes como el xilitol, que contribuyen a reforzar los dientes y a protegerlos contra las caries. Tan solo es necesario usar una pequeña cantidad de dentífrico.

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Alrededor de su primer cumpleaños puedes comenzar a limpiar su dentadura con un cepillo de cabezal pequeño y suave, mojado y adecuado para su edad. No es necesario, ni recomendable, que utilices aún un dentífrico, aunque sea infantil y mucho menos si contiene flúor. Lo más importante de la limpieza dental es el arrastre de la placa bacteriana, mediante una buena técnica de cepillado.

Con el bebé sentado sobre tu regazo y su espalda sobre tu abdomen, colócate frente a un espejo y mueve el cepillo con movimientos hacia abajo desde las encías. Una técnica de cepillado correcta, que arrastre la placa bacteriana con movimientos del cepillo desde las encías hacia abajo, será la más adecuada. Primero serán los cuidadores quienes la realizarán y, , se permitirá a los niños que empiecen a manejar el cepillo, para que vayan familiarizándose con el instrumento, con la técnica y con los hábitos y, de este modo, acaben convirtiéndose en adultos responsables de su salud.

, sería conveniente introducir el cepillado de todos los dientes con un cepillo de un cabezal adecuado a las dimensiones de su boca y de cerdas suaves, sólo o con un granito de arroz de pasta dental fluorada. Además, en cuanto empiecen a salir las muelas, podrá pasarse el hilo dental entre las zonas de contacto antes de irse a dormir. En cuanto el niño tiene dientes y muelas que se tocan entre ellos, ya se puede utilizar un sistema interdental. Para ayudar a los papás, en PHB ofrecemos nuestro divertido y práctico flosser, un utensilio donde colocar el hilo dental con el que pasar fácilmente el hilo por los espacios interdentales.

A partir de los 2 años, ceda la responsabilidad a su bebé del cepillado de sus dientes, así le crea el hábito además estimula la motricidad. Luego que su bebé termine, continue para garantizar que queden limpios los dientes, encías y lengua. Utiliza un cepillo infantil y una pequeña cantidad de pasta dentífrica fluorada.

Importancia de los Dientes de Leche

Existe la falsa creencia de que los dientes de leche no son importantes porque son temporales y van a ser reemplazados por los definitivos. Debemos tener en cuenta que los dientes de leche preservan el espacio de los permanentes y ayudan al bebé a masticar y hablar.

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Aunque los dientes de leche siempre terminan cayéndose, un cepillado diario permitirá cuidarlos y evitará que aparezcan caries e infecciones.

Consejos Adicionales para una Buena Salud Bucal

Otra de las recomendaciones más importantes en beneficio de la buena salud bucal y general del bebé, es evitar el contacto directo de besos y especialmente saliva con la boca del recién nacido. Es importante recordar que los bebés son muy delicados y ante cualquier virus o bacteria pueden enfermar rápidamente. Básicamente porque estaríamos introduciendo virus o bacterias en la comida del bebé sin ser conscientes.

Acciones como limpiar el chupete con la boca o probar la comida con el mismo utensilio que se utilizará para alimentar después a la criatura deberán evitarse, porque el riesgo de trasmitirle microorganismos propios de la boca del adulto es alto. Llegado el momento de la alimentación complementaria no pruebes su comida con los cubiertos que utilizas para él, ni soples sobre los alimentos para enfriarlos. Ten en cuenta que puedes transmitirle bacterias de tu saliva y que la flora bacteriana de los bebés es diferente a la de los adultos. Por la misma razón, nunca pruebes un biberón para saber si está a la temperatura adecuada, ni utilices tu boca para limpiar chupetes, mordedores, o cualquier utensilio que tu bebé se lleve a la suya.

Procura limpiar su boca después de darle alimentos ricos en carbohidratos (leche, papilla de frutas, de cereales, zumos, galletas, pan, arroz…) y, especialmente, por la noche. Después de cada amamantamiento si continúas con lactancia materna a demanda nocturna y, si es artificial, tras el último biberón o después de cada uno que los que le des durante la noche.

Elija una dieta balanceada evitando el consumo de almidones y azúcares. Cuando ingiera estos alimentos, trate de hacerlo con la comida y no entre comidas. Además de estos consejos de higiene, debemos recordar que los alimentos dulces son un factor determinante para la aparición de caries.

Alivio de Molestias por la Erupción Dental

En esto de la salida de los dientes hay diferentes teorías. Mientras que algunas voces afirman que no duele, hay otras que apuntan hacia todo lo contrario. En lo que sí parecen coincidir es en las molestias que les ocasiona la erupción, ya que se les inflaman las encías y pueden acumular tensión en la zona. Es en ese momento cuando el mordedor se convierte en un imprescindible.

Ten varios mordedores y recuerda lavarlos con agua y jabón frecuentemente, así evitas la proliferación de bacterias. Existen geles bálsamos para las encías específicamente formulados con el fin de protegerlas y aliviar estas molestias.

Hábito de Higiene Oral

Es muy importante para la higiene oral del recién nacido ayudarle a adquirir el hábito existen ciertos recursos, como que los padres se cepillen a la vez que el niño, y multitud de aplicaciones, juegos, canciones, etc.

Y como último consejo: disfrutad del proceso. Enseñar con paciencia, amor y diversión cualquier hábito, siempre ofrece buenos resultados.

Visitas al Odontopediatra

Una vez que aparece el primer diente, hay que realizar una visita al odontólogo o al odontopediatra. Tras una revisión, el profesional aconseja sobre los mejores rituales para su higiene y para la enseñanza a los pequeños. Ante cualquier duda, en PHB os aconsejamos acudir al odontopediatra.

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