Bolsas Recolectoras de Leche Materna: Información Esencial
La leche materna es una fuente de nutrición sostenible, renovable, saludable y no contaminante para el planeta. Además, es un alimento que no necesita ser empaquetado ni transportado, pues va directamente del productor al consumidor. En los primeros meses de vida de los niños, la leche materna es necesaria para su alimentación, aportando una gran cantidad de beneficios que favorecen su crecimiento y el desarrollo de su sistema inmunológico.
Sin embargo, existe la posibilidad, ya sea por motivos laborales, emocionales, personales, etc., de que la madre se encuentre indispuesta y la idea de extraer y almacenar la leche materna en recipientes, es una solución para que el bebe pueda alimentarse aun cuando la madre no pueda estar presente. Para esto hay varias opciones de almacenamiento que además, permiten integrar al padre y a otros miembros familiares en el proceso de lactancia, lo cual incrementa los lazos de afecto con el bebé sin comprometer la calidad de su alimentación.
¿Por Qué Almacenar Leche Materna?
Cuando das el pecho y extraes leche para tu bebé, habrá ocasiones en las que necesites almacenarla para usarla posteriormente; por ejemplo, si das el pecho y trabajas a tiempo completo, si sales una noche, o, simplemente, si quieres tener una reserva de leche materna extraída para que otro cuidador pueda alimentar a tu bebé mientras descansas.
Además, si tienes un suministro excesivo de leche materna, es recomendable que la guardes de forma segura en lugar de desperdiciarla: la leche materna conserva la mayoría de sus propiedades beneficiosas para la salud, por lo que es mejor para tu bebé que la leche de fórmula.
Tipos de Bolsas para Almacenar Leche Materna
Existen diversas opciones en el mercado para almacenar leche materna, adaptándose a diferentes necesidades y preferencias:
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- Bolsas plásticas: Son bolsas plásticas diseñadas especialmente para la conservación y recolección de la leche materna, pues además de estar esterilizadas, también pueden soportar el proceso de congelación, almacenamiento y descongelación. Son muy poco voluminosas, por lo que no ocupan gran espacio en el refrigerador. No obstante, las bolsas plásticas de almacenamiento de leche materna solo pueden utilizarse una sola vez, por lo que son desechables.
- Bolsas de silicona: Las bolsas de almacenamiento de leche materna de silicona son el mejor reemplazo de las bolsas plásticas desechables ya que ¡sí que son reutilizables! Estas bolsas no solo son sostenibles y protegen al medioambiente sino que, además, son económicas, prácticas y multifuncionales. Estas bolsas están libres de BPA, PVC y químicos nocivos que puedan filtrarse en la leche. Las bolsas de silicona son también versátiles, pues no sólo pueden almacenar leche materna, sino que una vez hayas terminado de amamantar, estas pueden utilizarse para guardar otros alimentos como zumos, papillas, cereales de arroz, dulces congelados, etc. Es un producto infinitamente reutilizable que es seguro para los niños y para el planeta.
- Bandejas de almacenamiento: Otra alternativa son las bandejas de almacenamiento de leche materna, que son envases de plástico que facilitan la congelación, recolección y descongelación de la producción de leche materna en secciones pequeñas. Son lavables y reutilizables y se pueden apilar fácilmente en el refrigerador para maximizar el espacio de almacenamiento. Esta es una opción ideal para recién nacidos o bebés con pocos meses de edad, pues es cuando menos onzas de leche se beben a la vez.
- Botellas y recipientes de vidrio: Por último, otra opción sostenible son las botellas y los recipientes de vidrio, ya que pueden ser lavados y reutilizados, lo cual genera menos desechos. Los envases de vidrio, a diferencia de las bolsas plásticas de almacenamiento de leche materna, son mucho más resistentes y es menos probable que el contenido se filtre y se derrame.
Características de las Bolsas para Leche Materna Lansinoh y Avent
Las Bolsas para leche materna Lansinoh son bolsas de almacenamiento para leche materna. Las Bolsas para leche materna Lansinoh están indicadas para almacenar leche materna para su uso posterior. Las Bolsas para leche materna Lansinoh están hechas de polietileno de grado alimentario que es seguro para almacenar leche materna. Bolsas para Leche Materna perfectas para conservar la leche materna en la nevera o en el congelador, tanto en posición horizontal, como de pie.
Las bolsas Avent para congelar la leche materna son bolsas de almacenamiento de leche materna diseñadas para ser utilizadas en el congelador. Están diseñadas para proteger la leche materna de la contaminación y la oxidación. El material de polietileno seguro para alimentos y la doble capa de protección ayudan a prevenir derrames y fugas, lo que significa que tu leche materna estará segura y protegida durante el almacenamiento. Las bolsas Avent para congelar la leche materna tienen una abertura ancha que facilita el llenado y el vaciado. Estas bolsas también tienen un área de escritura en la que puedes etiquetar la fecha y la cantidad de leche en la bolsa. Estas bolsas tienen una capacidad de hasta 180 ml, lo que las hace ideales para almacenar porciones individuales de leche materna. Estas bolsas pre-esterilizadas son prácticas, eficaces y seguras.
Almacenamiento y Transporte de la Leche Materna
Si extraes tu leche directamente en biberones, transferirla a las bolsas de almacenamiento de leche materna para su almacenamiento y transporte. Estas bolsas permanecen en posición vertical para un manejo sencillo, aunque también se pueden tumbar una vez selladas para su almacenamiento en el frigorífico. Y, además, se pueden congelar. Las bolsas de almacenamiento de leche también facilitan tu vida después, cuando quieres descongelar y calentar tu leche materna congelada para alimentar a tu bebé.
Las bolsas para leche materna incluyen una práctica funda de transporte que las mantiene juntas y organizadas, sin necesidad de ocupar mucho espacio. La funda también tiene impresas unas instrucciones claras y con ilustraciones, para que te sientas segura a la hora de utilizar las bolsas cuando estés fuera de casa. Tampoco te tienes que preocupar por posibles fugas, ya que cada bolsa de leche materna cuenta con una protección con autocierre doble y doble pared, y las uniones están termoselladas para evitar desgarros, roturas o fisuras.
Aunque la leche materna extraída se puede mantener a temperatura ambiente de forma segura durante un máximo de cuatro horas, si tienes que transportarla durante periodos de tiempo más largos, necesitarás poner las bolsas de almacenamiento de leche en una nevera portátil con paquetes de hielo. Para obtener más información, lee nuestro artículo sobre viajes y extracción.
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Higiene en el Uso de las Bolsas para Leche Materna
Una higiene adecuada es fundamental para garantizar que tu bebé pueda tomar de forma segura la leche materna extraída. Lávate bien las manos con agua potable y jabón. A continuación, sécalas con una toalla limpia o con una toallita de papel de un solo uso antes de tocar la bolsa de almacenamiento de leche. Intenta no tocar el interior de la bolsa.
Debido a cuestiones de higiene, las bolsas de almacenamiento de leche materna solo se deben utilizar una vez. No vuelvas a utilizar la misma bolsa, ya que esto podría provocar contaminación cruzada. La buena noticia es que, como están disponibles en paquetes de 25, 50 y 100 unidades, tendrás suficientes para no tener que preocuparte.
Congelación y Descongelación de la Leche Materna
Las bolsas de almacenamiento de leche materna son ideales para congelar la leche materna extraída, ya que son aptas para congelador, están listas para su uso y son fáciles de etiquetar. Solo tienes que rellenar el panel situado en la parte delantera de la bolsa para mantener un seguimiento de las fechas. Recuerda que, como sucede con todos los líquidos, la leche materna se expande cuando se congela, por lo que no debes llenar las bolsas para leche materna más allá de la marca de 180 ml, que aparece claramente indicada. Gracias a su forma plana, las bolsas se pueden colocar fácilmente en el congelador. Y también ofrecen una rápida descongelación.
Para evitar que se pierdan todas las vitaminas, minerales y otros ingredientes importantes de tu leche materna, descongela siempre la bolsa de almacenamiento de leche materna congelada en el interior del frigorífico. Este proceso durará unas ocho horas, así que asegúrate de tener en cuenta este tiempo a la hora de planificar las tomas. No intentes acelerar este proceso calentando una bolsa en el microondas o poniéndola a hervir en un cazo con agua, ya que estos métodos pueden provocar la aparición de «puntos calientes» en la leche, con el consiguiente riesgo de quemaduras.
Cómo Calentar la Leche Materna
Lo más probable es que tu bebé prefiera tomar la leche extraída si está a la temperatura corporal, ya que se parecerá más a la leche que sale directamente del pecho.
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Extracción de Leche Materna
La leche materna se puede extraer y almacenar en cualquier momento del día. Las primeras horas tras el parto, para estimular el pecho, si hay separación madre- hijo. Cuando hay separación madre-niño durante el periodo de lactancia. La leche se puede extraer de forma manual o utilizando extractores.
Técnicas de Extracción Manual:
- Realizar masaje de forma circular,como si girase el pecho.
- Presionar: de la periferia en dirección al pezón.
- Presionar después con los dedos, como caminando sobre el pecho, hacia el pezón.
- Presionar con dos dedos la areola durante cinco segundos y dejar ir la presión.
- Colocar los dedos pulgar e índice a 3 centímetros de la base del pezón (1), realizar presión en dirección al tórax, comprimiendo (2) el pecho entre el pulgar y el resto de los dedos.
Extracción con Extractor:
- Adapte el kit al extractor.
- Estimule 10 minutos cada pecho.
- Retire el émbolo del biberón, proporcione al bebé la leche, o guárdela en la nevera.
- Lave el material con agua y jabón y séquelo de forma correcta.
Frecuencia de Extracción:
- En caso de extracción por separación madre-hijopor ingreso del niño al nacer, es decir, antes de instaurarse la lactancia, debe hacerlo cada 3 horas durante el día y por la noche cada 4h, durante el primer mes. Posteriormente puede ir espaciando las extracciones nocturnas.
- Los primeros 2-3 días (inicio de lactancia), SÓLO obtendrá unas gotas de leche llamada calostro. Es rico en elementos de inmunidad, siendo pues muy beneficioso.
- En caso de extracción puntual,por no poder dar alguna toma… respete los horarios de las tomas del bebé.
- Preparar una reservapor previsión de separación madre-hijo (ej: vuelta al trabajo), tras la toma del bebé, acabar de vaciar los pechos. Si no va a utilizarla de forma inmediata, identifique el recipiente (la fecha y la cantidad extraída).
Descongelación de la Leche:
- Para descongelarla, es preferible hacerlo en el menor tiempo posible y lo más cerca de la toma.
- Puede hacerlo por ejemplo al baño maría, sin fuego, es decir, sumergiendo el recipiente en agua calentada de forma previa.
- Si no es posible, puede descongelar en nevera, es decir, sacándola del congelador con antelación.
¿Qué puedo hacer para aumentar la producción de leche?
El método más eficaz para aumentar la producción es aumentar la estimulación. Si no hay problemas específicos, producimos la cantidad de leche que se demanda. Si tras dar el pecho estimulamos con el sacaleches o de forma manual, aumentaremos la producción ya que nuestro organismo interpretará que precisa producir más cantidad.
¿La mujer que da el pecho puede tomar medicación?
Pocos medicamentos afectan la lactancia.
¿Cuándo se debe solicitar ayuda?
Si tiene dolor en el pecho cuando se extrae leche y/o enrojecimiento alrededor de la areola acompañado de fiebre, consulte a su médico. Puede consultar con grupos de apoyo a la lactancia.
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