Miedo a Morir en el Parto: Causas y Soluciones
Tras nueve meses de embarazo, el primer encuentro madre-hijo es un momento muy soñado y recreado.
¿Qué es la Tocofobia?
La tocofobia es un miedo desmesurado y patológico al embarazo y al parto. A este temor se le ha llamado ‘tocofobia’. Puede iniciarse en la niñez y producirse al recibir explicaciones o ver cómo funciona el proceso de embarazo y parto.
La tocofobia (del griego “tokos” (nacimiento) y “phobos” (miedo)) se define como el miedo irracional e incontrolable al embarazo y al parto. Como muchas fobias, puede ser desarrollada por experiencias traumáticas previas o también deberse a causas familiares o psicológicas. Es una fobia que debe ser tratada por un especialista.
Los síntomas comprenden desde náuseas, ataques de pánico o ansiedad ante la idea del embarazo y parto propio o de otra mujer.
Tipos de Tocofobia
Existe una tocofobia, o miedo al parto, primaria y secundaria:
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- Tocofobia primaria: Es el miedo y temor profundo al parto anterior a un embarazo, y suele comenzar en la adolescencia desde la experiencia de la madre o de otras personas que lo describen como una experiencia muy dolorosa y difícil.
- Tocofobia secundaria: Se relaciona más directamente con la propia experiencia previa de un parto traumático, una mala práctica obstétrica, o con una depresión postparto.
Causas del Miedo al Parto
El miedo al parto, o tocofobia, habitualmente consiste en el miedo al dolor y al sufrimiento durante el embarazo y el parto. Es un miedo provocado en ocasiones por las historias que cuentan otras personas que han vivido partos difíciles.
Además, en nuestra cultura tradicionalmente se ha descrito el parto como un momento traumático y peligroso. A todo esto se añade el miedo a morir en el parto, a la propia integridad física, a los desgarros o a que el bebé nazca mal, lesionado o con malformaciones.
Uno de los mayores temores es no saber a qué nos enfrentamos, el desconocimiento de una experiencia que nunca hemos vivido. Por eso, los partos posteriores suelen enfrentarse con menos temor, salvo que la primera experiencia haya sido traumática.
Por otra parte, hay miedos ancestrales que llevamos dentro de nuestro ser. El miedo a la muerte, el miedo al dolor, el miedo a perder el control de las situaciones, el miedo a lo desconocido...
El miedo al parto y al dolor del parto lo llevamos inculcado desde dentro en nuestra cultura. Ese ancestral mandato bíblico de <
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Es importante conocer todos estos miedos y trabajarlos antes del parto para poder controlarlos. El diálogo con otras mujeres, una doula, la propia matrona que nos atenderá en nuestro parto e incluso la pareja, puede ayudarnos a ahuyentar estos miedos El miedo es en cierto modo algo aprendido, que por tanto, se puede <
Factores Desencadenantes del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)
Entre los factores desencadenantes del trastorno se han señalado el alto grado de intervencionismo obstétrico y la percepción de cuidados inadecuados en el parto. La prevalencia también es mayor en madres de bebés prematuros o gravemente enfermos tras el parto.
Los últimos estudios muestran además que un estilo de apego evitativo en la madre puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de TEPT postparto, especialmente para las mujeres que han sufrido un parto instrumentalizado (Ayers, 2013).
¿Cómo Afecta el Miedo al Parto?
Un excesivo temor al parto afecta al estado de ánimo y puede provocar depresión durante el embarazo. El miedo y la ansiedad son factores que pueden alterar su curso haciéndolo más largo, con mayor dolor.
Este miedo tan intenso puede llevar a solicitar una cesárea, someterse a la esterilización, o el propio deseo de interrumpir el embarazo. La tocofobia se asocia también a vómitos intensos durante la gestación y a un síndrome de estrés postraumático después del parto.
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Para tener una conciencia de lo que realmente afecta a la mujer en el parto, el miedo y el estrés derivado de éste, solo hay que constatar los resultados de diversos estudios: El miedo al parto puede provocar problemas significativos durante el parto y el postparto.
El miedo durante el parto está asociado con un mayor dolor durante el proceso, una prolongación del primer y segundo período del parto y un mayor sentimiento de insatisfacción. Además, el miedo tiene una relación más fuerte que el estrés con el dolor y la duración del parto.
La anestesia epidural disminuye inicialmente el dolor, pero las mujeres que la usan tienen más miedo. El miedo en el parto se ha demostrado que está también implicado en el 7-22% de las cesáreas electivas por parte de la madre, sin justificación médica, lo que aumenta la tasa de cesáreas .
El grupo de Ryding y colaboradores encontró a su vez que el miedo severo puede causar que el parto desemboque en una cesárea de emergencia.
No sólo el miedo, sino la ansiedad y el estrés durante el parto aumentan el nivel de adrenalina y disminuyen las contracciones uterinas, además prolonga la duración del parto y empeora el estado fetal. Es más, el simple hecho de entrar en el hospital puede afectar notablemente a las contracciones uterinas, como consecuencia del cambio de escenario.
Soluciones para Vencer el Miedo al Parto
La primera arma que puede tener una mujer para vencer el miedo es conocer a fondo el proceso de parto en toda su dimensión. No sólo desde el punto de vista fisiológico, sino también desde el punto de vista de “saber” realmente qué es lo que puede sucederle.
Conocer físicamente el lugar donde se va a dar a luz, conocer la manera de proceder del personal que nos va a atender, sus protocolos, etc. va a contribuir muy favorablemente a disminuir el miedo al proceso de parto.
Asimismo, la redacción de un plan de parto en el cual la mujer sepa de antemano que se van a respetar sus deseos respecto a cómo se quiere que acontezca este suceso, puede ser un elemento crucial para disminuir el umbral del miedo al parto.
Las variables más importantes para conseguir que el parto sea una experiencia positiva son que la mujer sienta que tiene el control y el apoyo de una comadrona.
Por este motivo, en Suecia se puso en marcha un equipo de ayuda y apoyo psicológico a mujeres con especial miedo al parto denominado “Aurorateams”. Este equipo, integrado fundamentalmente por matronas, aborda el parto desde un enfoque más natural y cuenta con una serie de sesiones previas al parto que ayudan a la madre a disminuir su ansiedad y a entrar a la fase de parto más tranquila.
Además, se redacta un plan de parto junto con la mujer, donde se pone especial énfasis en atender los aspectos que más estrés causan a la mujer. Los resultados de esta iniciativa son sorprendentes ya que suponen una reducción de un 50-62% en el número de cesáreas electivas y partos vaginales más cortos y satisfactorios que entre mujeres no tratadas.
Tratamiento psicológico del miedo al parto, o tocofobia
El tratamiento psicológico del miedo al parto suele resolverse bien con técnicas como la relajación, las visualizaciones, la hipnosis clínica o la autohipnosis.
Adicionalmente, puede también considerarse también el uso del EMDR o el Brainspotting, aunque el asistir a terapias de grupo con mujeres embarazadas suele ser igualmente un buen recurso terapéutico.
Técnicas para superar el miedo al embarazo y al parto
Algunas técnicas o procedimientos que aconsejan los psicólogos perinatales o matronas para superar el miedo al embarazo y al parto son los siguientes:
- Asistir a clases de preparación al parto
- Practicar deporte para embarazadas
- Hacer meditación o mindfulness
- Dar a luz en una casa de partos
- Recurrir a una doula
- Consultar con las matronas cualquier duda que pueda surgir acerca de la maternidad
Parto Traumático y Recuperación Emocional
Como el parto traumático puede llegar a marcar la vida de la mujer, es esencial atender sus emociones para sanarlas, y hacerlo cuando antes. Cuanto menos tiempo transcurra desde lo sucedido, más probabilidades hay de que la mujer pueda recuperarse bien.
“Diversos estudios afirman que tanto la atención psicológica perinatal individual como los grupos de apoyo tienen buenos resultados tanto en la mejoría como en el alivio sintomático de la madres”, resalta la experta. Así, con la primera, se explicarían las consecuencias fisiológicas y emocionales del trauma para que ella “pueda entenderse y dar sentido a lo que está sintiendo”.
Hay que tener en cuenta que las mujeres que han pasado por esta circunstancia tienen la necesidad de contar lo sucedido varias veces, “no solo con la finalidad de expresarlo sino también tratando de entender, dar sentido a lo que han vivido y saber por qué sucedió”. En este sentido, en el trabajo psicológico de recuperación tras el trauma, la mujer debe estar en un entorno seguro donde pueda expresarse y ser validada.
Síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)
Revivir el parto sin poder evitarlo durante semanas o meses, sentirnos enfadadas con los que nos rodean y con el personal médico, tener un interés desmesurado por todo lo que rodea la atención al parto y el aislamiento social, son pistas que deben conducirnos lo antes posible a solicitar la ayuda de un profesional cualificado.
Algunos síntomas comunes incluyen:
- Continuamente recuerdan y reviven el parto mediante flashbacks y pesadillas durante semanas o meses.
- Se sienten desconectadas o extrañadas ante sus bebés y ausentes de la realidad, como si no estuvieran allí o no fueran las mismas.
- El trauma vivido hace que necesiten entender y hablar continuamente de lo que les sucedió y que busquen información obstétrica de forma obsesiva.
- Se sienten enfadadas con los profesionales, con sus familiares y consigo mismas. Presentan síntomas de ansiedad y depresión.
- Su experiencia de la maternidad puede verse afectada. A menudo se sienten distanciadas de sus hijos. Tienen muchas dificultades para relacionarse con otras madres, no pueden evitar comparar su parto con el de las otras.
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