Dolor de Cabeza en Niños: Causas, Síntomas y Cuándo Preocuparse
La cefalea o dolor de cabeza es un motivo muy frecuente de consulta al pediatra y fuente de preocupación de muchos padres. Hasta un 96% de los niños habrán tenido una cefalea durante los primeros 14 años de vida y muchos de ellos, lo habrán sufrido en más de una ocasión.
El dolor de cabeza es un síntoma muy frecuente en los niños. De hecho, casi todos los niños habrán sufrido al menos un episodio de este tipo al cumplir los 14 años, se calcula que el 96%. Hasta el 75% de los niños sufrirá algún episodio de dolor de cabeza significativo antes de los 15 años. La mayoría de las cefaleas en los niños son benignas y no necesitan ningún estudio, ni tratamiento especial.
¿Por qué se produce el dolor de cabeza en niños?
Cuando nuestro hijo se queja de la cabeza, casi de forma instintiva, los padres le ponemos el termómetro. Pues no vamos desencaminados ya que la causa más frecuente son las infecciones leves-moderadas febriles que secundariamente a la fiebre y al malestar, generan cefalea.
El dolor de cabeza la mayoría de las veces es un síntoma más de procesos infecciosos de los niños: catarro, gripe, gastroenteritis, otitis, sinusitis, faringitis… Otras veces, el cansancio, la falta de sueño o el estrés son los desencadenantes.
Algunos niños pueden tener dolor de cabeza de forma repetida. La migraña y la cefalea tensional (por estrés) son las causas más frecuentes de esta cefalea recurrente.
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Tipos de dolores de cabeza en niños
Pero si no tienen fiebre y además no es la primera vez que viene del colegio con el dolor, ya nos empezamos a preocupar ¿o no? Es entonces cuando nos asaltan las dudas y nos empezamos a preguntar: ¿Cuándo fue la primera vez que se quejó? ¿Desde cuándo está con este dolor? ¿Tendrá algo raro y no le estoy haciendo ni caso? ¿Lo consultaré con su pediatra?
Pues bien, excluyendo a las infecciones como principales causas de dolor de cabeza, dividiremos esta dolencia en 3 grupos:
1. Cefaleas tensionales
Las cefaleas tensionales son las más comunes en niños. La cefalea tensional la vemos sobre todo en los adolescentes. Se trata de un tipo de dolor de cabeza bilateral o alrededor de toda la cabeza.
Tras un periodo de estrés, falta de sueño, problemas personales…etc, el niño se queja de dolor de cabeza. Lo mismo nos ocurre a nosotros tras un mal día en el trabajo ¿Verdad? Y no por ello nos saltan las alarmas. En los niños ocurre algo similar. Estos dolores tienen unas características muy concretas que tras una detallada historia clínica, no necesitan de otros estudios ni pruebas.
- Dolor leve o moderado.
- Suelen afectar a ambos lados de la cabeza, sobre todo, frente.
- Dolor continúo (como si le estuviesen apretando la cabeza o como si llevase un casco muy apretado)
- No suele haber nauseas ni vómitos.
- No suele molestar el ruido (fonofobia) ni la luz (fotofobia)
- Desaparecen con analgesia habitual
- No les despierta por la noche.
2. Migrañas
No es muy habitual que los niños sufran migrañas, suele ocurrir cuando el padre o la madre tiene también este problema. Las migrañas son bastante menos frecuentes. Suelen tener un componente hereditario claro; o el padre o la madre sufrirán migrañas.
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La migraña es la cefalea primaria más prevalente en la edad pediátrica. Es un dolor de cabeza de inicio más o menos repentino en un solo lado de la cabeza y con carácter pulsátil. Los niños lo suelen referir como que les late un lado de la cabeza o que notan los latidos del corazón, lo cual incrementa la sensación de dolor.
Es un dolor intenso en pinchazos o martillazos (pulsátil) en un lado de la cabeza o cara (unilateral). Les molesta la luz (fotofobia) y el ruido (fonofobia). A veces tienen nauseas y/o vómitos. Les duele tanto que dejan de hacer lo que estaban haciendo por la intensidad del dolor. Encontraremos a nuestro hijo realmente afectado, pálido y a veces sudoroso.
Como desencadenantes están ciertos alimentos, fármacos, ejercicio, ayuno, alcohol, tabaco. Los episodios de migraña suelen durar entre 2 y 72 horas, afectando sobre todo al rendimiento escolar de los niños y adolescentes, que encontrarán serias dificultades para concentrarse. Existen algunos factores de riesgo de la migraña, como el cansancio o la falta de sueño. También se ha demostrado que determinados alimentos pueden iniciar este dolor de cabeza, como es el caso del chocolate.
3. Cefaleas de origen neurológico maligno
Realmente esta es la causa menos frecuente con muchísima diferencia pero por motivos obvios, genera una gran angustia familiar y es una de las causa por la que la inmensa mayoría de vosotros acudís al pediatra.
¿Qué síntomas tienen este tipo de dolores de cabeza?
Si el dolor empieza de forma súbita, especialmente por las mañanas, y va aumentando con el paso de las horas. Si el dolor le despierta en mitad de la noche. Si tiene vómitos violentos, sin nauseas, sobre todo matutinos. Visión doble. Si empeora con el ejercicio o la tos. Si hay cambios en el comportamiento del niño: está más adormilado, o por el contrario más agitado, rebelde, confuso, mareado. Si hay alteración en su lenguaje: habla diferente, se le olvidan las palabras, habla más despacio de lo habitual.
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Es en estos casos cuando, sin más demora, deberá ser evaluado por un pediatra.
¿Cuándo debo consultar al pediatra?
Se debe consultar al pediatra si:
- Menos de 5 años y no tiene ningún proceso infeccioso en ese momento (no está acatarrado ni tiene fiebre).
- No cede con los fármacos analgésicos habituales.
- Dolor es muy intenso y aparece bruscamente.
- Tiempo de evolución corto y curso progresivo (es cada vez más fuerte).
- Le despierta por la noche.
- Interfiere con su actividad cotidiana (juego, estudio).
- Se acompaña de vómitos persistentes, sobre todo matutinos.
- Si el niño duerme mucho, más de lo habitual, o es difícil despertarle.
- Si el niño tiene fiebre, se queja de dolor de cabeza intenso y vomita varias veces.
- Si el niño tiene otros síntomas neurológicos persistentes: ve mal, no mueve bien los brazos o las piernas, camina o habla con dificultad.
Diagnóstico del dolor de cabeza en niños
El diagnóstico del dolor de cabeza se basa en una historia clínica detallada (tipo de dolor, evolución, frecuencia, duración y horarios, intensidad, factores precipitares, síntomas acompañantes…)y una exploración física general y neurológica. En la mayoría de las ocasiones no será precisó realizar otras pruebas adicionales.
A veces los antecedentes familiares ayudan a establecer el diagnóstico, como en el caso de las migrañas. Si los episodios de dolor de cabeza se repiten periódicamente en vuestro peque es interesante llevar un registro mensual o calendario de cefaleas para que el pediatra pueda definir mejor los episodios y desencadenantes.
Tratamiento del dolor de cabeza en niños
La mayoría de las cefaleas pueden ser tratadas en el domicilio y no es necesario consultar. Algunos consejos ante el dolor de cabeza son:
- El niño debe estar en un sitio tranquilo, sin muchos ruidos ni luz.
- Intentar que se acueste y descanse.
- Evitar pantallas.
El tratamiento, inicialmente, es el ibuprofeno. La mayoría de las cefaleas pueden ser tratadas en el domicilio y no es necesario consultar.
El tratamiento del dolor de cabeza se basa en fármacos analgésicos como el paracetamol o el ibuprofeno. Es conveniente que durante el episodio agudo el niño esté en reposo en un ambiente tranquilo, sin mucho ruido ni luz. Si se identifican situaciones que los empeoran (como comer determinados alimentos, el exceso o la falta de sueño) se tratarán de evitar.
En los casos de migraña aconsejamos también favorecer el reposo de los niños en un ambiente tranquilo, sin ruido ni luces fuertes.
Medidas no farmacológicas para la prevención de la migraña
Un estilo de vida ordenado es beneficioso en los niños y adolescentes con migraña. En la adolescencia es difícil ajustar determinados hábitos considerando los cambios físicos, cognitivos y emocionales que se producen. Es positivo que el médico explique bien a los niños y a los adolescentes, y a sus familiares, los hábitos de vida convenientes para intentar reducir la frecuencia de los dolores de cabeza.
Es conveniente dormir el número de hora adecuado que es variable dependiendo de la edad. Entre los 3-5 años es aconsejable dormir 10-13 horas al día, entre los 6-12 años 9-12 horas al día, y entre los 13-18 años 8-10 horas al día. Es también adecuado mantener un ritmo de sueño constante, incluyendo el fin de semana. En la adolescencia es especialmente difícil seguir estas indicaciones.
La ingestión de abundantes líquidos puede contribuir a mejorar los dolores de cabeza.
En relación con la alimentación es necesario que se hagan tres comidas al día, evitando periodos prolongados de ayuno. Para algunos adolescentes el problema es la falta de tiempo o la inapetencia por la mañana temprano para poder desayunar adecuadamente. En estos casos puede ser conveniente tener el desayuno preparado (ej. frutas, queso) para poder llevárselo.
No debe tomarse café en la infancia y en la adolescencia debe evitarse el consumo excesivo. Lo máximo recomendado son dos tazas de café al día. No es conveniente el cambio de frecuencia de su uso, sobre todo en los fines de semana.
El ejercicio físico continuado, suave y aeróbico varias veces a la semana se ha demostrado útil en la prevención. En ocasiones el ejercicio físico puede facilitar crisis migrañosas.
La terapia cognitivo-conductual es un tipo de tratamiento psicológico (psicoterapia) que, junto con ajustes en el estilo de vida, ha mostrado su eficacia en la disminución de los dolores de cabeza.
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