Carlos Baute y su hijo no reconocido: Una historia de reconciliación

25.10.2025

José Daniel Arellán es ya un hijo reconocido de Carlos Baute. El cantante venezolano le ha pedido públicamente perdón en Instagram compartiendo una foto de los dos. El artista venezolano ha sorprendido este domingo a sus seguidores de Instagram al publicar una imagen de ambos muy sonrientes y abrazados del hombro.

Carlos Baute ha aprovechado el Día del Padre para zanjar uno de los temas relacionados con su vida privada que más polémica ha generado durante los últimos años. "Celebrando hoy el día del padre, les comparto esta foto que me hace inmensamente feliz. Después de tantos malentendidos por ambas partes, José Daniel y yo tenemos la relación padre e hijo que debió haber sido desde siempre. Te pido perdón por mis errores y de ahora en adelante vamos a recuperar el tiempo perdido Te quiero, hijo❤️", dice el texto que acompaña la imagen.

Además, Baute ha aprovechado para disculparse públicamente con su primogénito: «Te pido perdón por mis errores y de ahora en adelante vamos a recuperar el tiempo perdido. Te quiero hijo». Además, ha terminado la publicación dando las gracias a su actual pareja, Astrid Klisans, por su "apoyo incondicional".

El inicio de todo: Una relación adolescente

José Daniel nació fruto de la unión de Carlos Baute con Zerimar Nallera cuando ambos tenían tan solo 15 y 14 años respectivamente. Según el diario El País, José Daniel Arellán tiene 33 años y nació de una relación adolescente que el cantante vivió en Caracas cuando él apenas tenía 15 y la madre del chico, Nallera, 13 (el niño nació cuando ella tenía 14 años).

La mujer explicó en su momento que cuando se enteró de que estaba embarazada ya estaba de cuatro meses, y que intentó localizar al cantante sin mucho éxito: "Se asustó y no volví a verle jamás. Incluso su familia me retiró el saludo. Carlos supo del nacimiento de nuestro hijo por un amigo común, pero nunca se acercó a conocerle".

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Nació hace 33 años cuando el cantante tenía 15 años y Náyera, 14. Los dos vivían en el mismo barrio de Caracas. "Vivían en el mismo barrio, en el centro de Caracas, eran vecinos y amigos desde pequeños. Cuando mi madre quedó embarazada, mi abuela, que era quien mantenía el hogar, fue a decírselo a la familia de Baute para ver qué podían hacer. Su respuesta fue darle con la puerta en las narices. Luego se mudaron de barrio y se rompió definitivamente la relación", contó el joven en una entrevista con La Otra Crónica de El Mundo en junio de 2020.

Baute y Náyera estuvieron juntos un año y medio. "Éramos niños que jugábamos a ser mayores, íbamos al colegio aún", contó la madre de José Daniel en la revista Pronto en 2015. "Si en aquella época estaba mal visto que una chica se quedara en estado, imagínate una niña de 13 años", dijo Náyera sobre el embarazo que logró ocultar durante cuatro meses y medio.

"Llamé a Carlos por teléfono y se asustó cuando le dije que estaba embarazada. No volví a verle nunca más y su familia me retiró el saludo". Carlos Baute se enteró por un amigo común del nacimiento de José Daniel, pero nunca se acercó a conocerlo: "Cuando me lo encontraba mientras iba con el niño en el carrito, giraba la cabeza para no verlo".

La lucha por el reconocimiento

Después de que la justicia declarase a José Daniel hijo biológico de Baute en 2013 tras una batalla en los tribunales, poco más se había sabido de cómo había quedado esta historia, hasta ahora. La justicia confirmó la paternidad en 2013, pero Carlos Baute no asumió la paternidad y decidió seguir con su vida junto a Astrid Klisans, madre de sus otros tres hijos (Markuss, Liene y Alisse). El joven respondió años después reclamando 20.000 euros de indemnización por daños morales.

José Daniel supo que su madre era Carlos Baute por un compañero de clase y conoció al artista en 2009, hace ahora 12 años. Fue cuando murió el padre del cantante. "Acudí a su funeral en Caracas. Yo sí mantenía relación con mi abuelo. De hecho, él quería mediar entre mi padre y yo. Cuando me acerqué a saludarle, me estrechó la mano diciéndome fríamente "hola, encantado" como si fuera uno cualquiera de los asistentes al funeral. Enseguida vino su mánager y me apartó", reveló sobre el primer encuentro.

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El segundo llegó un año después, en 2010, cuando José Daniel vivía ya en España. "Su mánager me contactó para una reunión entre mi padre y yo en Madrid. Antes tuve varias conversaciones porque querían saber mis intenciones", explicó. Según contó, fue un encuentro un poco raro. El joven tenía entonces 22 años y lo primero que le preguntó Baute fue con cuántas chicas se había acostado. "Además, cuando bajé del coche, el mánager me registró por si llevaba una grabadora, algo que ni se me había pasado por la cabeza", explicó.

"Ya en el apartamento, conversamos y me preguntó cómo estaba mi madre...", añadió sobre esa cita de la que no salió demasiado contento. "No fue lo que esperaba, inocente de mí, pensaba que podría tener un trato normal con mi padre y hacer borrón y cuenta nueva". Su siguiente paso fue interponer una demanda. En 2013 los tribunales le dieron la razón, aunque Baute siguió sin querer saber nada de él.

Demandas y dificultades económicas

Lo peor que llevó José Daniel de ese rechazo fue la actitud que adoptó Baute con él. "Me dolió mucho que dijera una vez que si necesitaba ayuda fuera a Cáritas a pedirla", confesó el joven, que vive en Jaén y trabaja en una gasolinera. “No quiero una pensión para toda la vida. Solo mientras dure mi situación y mis problemas económicos", confesó en un vídeo que compartió en 2020 a través de la revista Semana.

Entonces llevaba siete años de lucha. En 2014 interpuso una demanda por abandono y, viviendo inmerso en la penuria, reclamó a su padre 140.000 euros "en concepto de alimentos provisionales y de indemnización por daño moral". Lee exigió una compensación económica de 90.000 euros por los motivos citados y al mismo tiempo una pensión de 900 euros al mes durante los próximos cinco años.

Cuatro años más tarde, en 2019, interpuso una nueva demanda asegurando que el cantante le había causado graves padecimientos psíquicos por su actitud omisiva y negando su paternidad. Los abogados pidieron entonces una indemnización de 20.000 euros en concepto de responsabilidad por los daños morales producidos.

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El acuerdo y el perdón

El acuerdo ha llegado en 2021. Según publica Vanitatis, José Daniel retiró la demanda de manutención en abril, lo que resultó definitivo para que Baute recapacitara. "Ha sido una labor de todos: padre, hijo y abogados. Veíamos que podíamos sentar un precedente muy positivo para solucionar este conflicto y otros muchos que hay", contó su abogado Fernando Osuna.

El otro que ha hablado es Carlos Baute, quien ha asegurado en El Español que están felices por el paso dado: "Hubo unas nubes durante todo este tiempo y gracias a Dios ya esas nubes no existen. El cantante ha querido zanjar todos los problemas del pasado posando orgulloso junto al joven y afirmando que quiere recuperar el tiempo perdido.

Carlos Baute se ha reconciliado con su hijo biológico tras doce años de disputas legales. Se han visto cara a cara en los juzgados, y José Daniel ha tenido que vivir sabiendo que su padre no lo reconocía. Así lo ha demostrado el artista en su perfil de Instagram, donde ha subido una fotografía junto a su hijo que le hace «inmensamente feliz». Junto a la instantánea, en la que aparecen los dos sonriendo, ha escrito: «Después de tantos malentendidos por ambas partes, José Daniel y yo tenemos la relación padre e hijo que debió haber sido desde siempre«, ha reconocido.

El rol de Astrid Klisans

Fue Astrid Klisans, la mujer del cantante quien le animó al reencuentro. Dicen que fue Astrid la que insistió a su marido para que regularizara su relación con José Daniel. Y, de hecho, le abrió las puertas de la familia y de la casa matrimonial. El mismo Baute contó hace unos días que el encuentro de la reconciliación fue el 20 de junio de hace dos años.

Al verse se fundieron en un gran y emotivo abrazo. Atrás quedaba un pasado injusto para José Daniel, ignorado por su padre y saliendo adelante malamente. Aclarados los desafueros, José Daniel sigue viviendo en Jaén y Carlos en Madrid, pero suelen verse con frecuencia. La distancia no impide el contacto y hablan por teléfono casi todos los días.

Reacciones y reflexiones

La imagen de complicidad y concordia que el cantante Carlos Baute ha hecho pública esta semana junto a su hijo, José Daniel Arellán, ha sorprendido a la vez que ha llenado de felicidad, no solo a sus seguidores, sino a todos aquellos que consideraban que el venezolano llevaba años cometiendo un injusto error con el joven.

Al ser testigos del bonito gesto de Baute con José Daniel Arellán, resulta inevitable pensar en todos esos hijos e hijas no reconocidos por sus padres que aún continúan esperando que sus progenitores rectifiquen su conducta. El impacto de una noticia así en ellos es grande porque remueve muchos fantasmas con los que conviven desde su niñez.

“Los padres son muy egoístas y los hijos no reconocidos lo pasan fatal. Viven situaciones muy embarazosas cuando son niños y tienen que escuchar constantemente por qué su padre no viene a un cumpleaños a una tutoría… Los niños se ven obligados a dar explicaciones y lo pasan muy mal. Un caso como el de Baute puede tener influencia. Me conformaría con que tan solo un 10% de estos padres tan egoístas presentes en los muchísimos de los casos que llevamos, que son más de 600, secundasen a Baute. Sería ideal. Sería feliz”, nos comenta Fernando Osuna, abogado experto en este tipo de litigios, que se encarga, además del de José Daniel Arellán, de muchos otros casos de hijos no reconocidos por parte de padres famosos o con un gran poder adquisitivo, como el de Javier Sánchez Santos, hijo de Julio Iglesias, o el de Erika, hija de Eto’o, entre otros.

Fernando Osuna ha mostrado a este medio la gran satisfacción que ha sentido ante la decisión de Carlos Baute: “El paso dado por Carlos Baute me produjo una gran alegría. Ha demostrado tener unos grandes valores humanos. Nunca pensé que tendría esa reacción tan fantástica. Ojalá sirva en otros de los muchísimos casos que llevamos nosotros. La verdad es que ha sido un acto precioso, constructivo y edificante, el entonar ese mea culpa y el reconocer que es su hijo y que no lo ha atendido durante muchísimos años. Eso demuestra una talla moral y ética de Baute muy grande, porque el egoísmo reina en muchísimas situaciones de este tipo y en estos padres. Ojalá sirva el ejemplo para Julio Iglesias y otros muchos padres".

Carlos Baute ha visitado esta semana Plan de Tarde junto a Tutto Durán para promocionar su último single, “Esta canción”. Aprovechando la noticia de la semana, la reconciliación entre Manuel Díaz y Manuel Benítez, el Cordobés, Toñi Moreno ha querido preguntarle a Baute por su primer hijo.

En aquel momento el cantante tenía 15 años y ella 14, eran tan solo unos niños. No fue hasta 2013 cuando una sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 17 de Madrid, declaró que José Daniel era hijo de Carlos Baute. Siete años después, y con una demanda de José Daniel al cantante, solicitándole una pensión alimenticia de 1.400 euros mensual, llegaron a un acuerdo extrajudicial, y Carlos Baute se disculpó públicamente con su hijo por todo el daño que le había causado.

José Daniel ahora tiene 33 años, y fue con 23 cuando por fin se le reconoció como hijo de Carlos Baute. El cantante ha reconocido que fue una pena perderse toda la niñez y la adolescencia de José Daniel, y que cuando por fin pudo conocerle se dio cuenta de que era un niño espectacular. “Olvídate del pasado, vamos a disfrutar”, fue la conclusión a la que llegaron ambos. Después de todos esos años de espera no querían seguir desperdiciando el tiempo y solo querían recuperar el tiempo perdido.

Carlos Baute ha asegurado que aquella “fue su primera vez”. Más allá de las risas que ha provocado el comentario, ha querido dejar claro que ahora están mejor que nunca y que ha sido muy fácil incluirle en su familia, algo en lo que ha sido fundamental la intervención y la opinión de su esposa, Astrid, que le ha ayudado y le ha apoyado en todo momento.

La perspectiva de José Daniel

Interviene en la conversación, es el momento de padre e hijo juntos, mano a mano en la charla y, afortunadamente ya, en la vida.

José Daniel, por tu parte, ¿queda algún resquemor? -¡Qué va! Nada de eso, me caracterizo por no tener rencor y así soy feliz -Ríe.

¿Para ti también queda todo olvidado?-Por supuesto. Como dicen por ahí, el pasado, pisado.

¿Qué supone tener hoy aquí a tu padre a tu lado? -Un sueño cumplido. A día de hoy, estoy muy agradecido y muy feliz, me siento totalmente pleno.

¿Cómo fue el acercamiento con tu padre, cómo lo viviste tú?-El acercamiento con mi padre fue muy positivo, porque creo que ambos estábamos receptivos y, desde que nos vimos, empezaron las bromas para romper el hielo y de cierta manera eso ayudó para que fluyera la relación. Él me llamo por teléfono y me dijo que quería quedar conmigo y se acordó una reunión en casa de un amigo.

¿Hoy por hoy cómo es tu relación con él y qué supone su apoyo?-No gané un padre, sino también un gran amigo. Estoy muy feliz de crear un vínculo tan cercano con él.

Habrán sido duros también para ti estos años de demandas. ¿Crees que mereció la pena? -No es plato de buen gusto recordar ese tipo de situaciones, pero ya eso ha quedado en el pasado. De todo lo que ocurrió años atrás, me quedo con que, sin duda, valió la pena esperar para tener esta relación que actualmente tenemos.

¿Y por qué lo hiciste? -Básicamente por mi familia, y defender mi verdad.

¿Nunca pensaste que quizá esa no era la mejor manera de tener relación con tu padre?-Lo pensé muchas veces, y sé que no era la mejor manera, pero ya eso es pasado, como digo, y realmente me quedo con todas las cosas positivas que nos están pasando ahora mismo.

¿Crees que tomaste decisiones erróneas? -Posiblemente.

¿De qué te arrepientes?-En cierta manera, me puedo arrepentir de haberme metido en tantos pleitos judiciales y tenía que haber buscado otro camino para llegar a mi padre.

¿Y de las cosas que pudiste decir de él en un momento dado?-Eso para mí ya queda en el pasado, me quedo con el buen feeling que tenemos, e intentar crear momentos y disfrutar de nuestro presente y futuro.

¿Y cómo miras hacia el futuro ahora?-Intentar crear más momentos juntos y compartir en familia, porque hay una química brutal!

¿Qué ha sido lo más difícil en este tiempo ? -Lo más difícil fue tener a mi familia lejos, aunque constantemente hablamos por videollamada y, en cierta manera, aunque estén lejos, los siento cerca.

¿Qué dice tu madre? ¿La has visto o no has podido viajar? -Pues mi madre está encantada con que se haya producido este acercamiento, más que nada porque me ve bien, me ve plenamente feliz y creo que uno de los deseos más grandes de una madre es ver a su hijo feliz, ¿no? No he podido viajar, el tema de la pandemia ha complicado las cosas.

¿Cuándo llegaste a Jaén y por qué te fuiste allí?-En principio yo vivía en Madrid, en esos tiempos estaba intentando tener un acercamiento con mi padre, y por casualidad conocí a una chica y me mude a Jaén, eso hace ya poco más de 9 años, es decir llegue a esta tierra por amor, jajaja

¿Sigues viviendo allí? ¿A qué te dedicas?-Actualmente sigo viviendo en Jaén y soy un currante.

¿Y seguirás viviendo en Jaén o has pensado en mudarte a Madrid? ¿Qué planes tienes?-No me lo había planteado, ya que lo dices, no es mala idea -ríe-.

¿Qué te ha sorprendido más de tu padre que no te esperabas? -La receptividad y el gran feeling que tenemos desde e...

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