¿Cuántas abejas viven en un panal? Explorando la vida dentro de una colmena
Imagina una gran ciudad en hora punta, con calles repletas de gente moviéndose de aquí para allá. Esa actividad y bullicio es similar a la vida dentro de una colmena. Este es su hogar y funciona de una manera similar a como lo hacen las urbes humanas. Aunque estamos seguros de que ellas son mucho más organizadas que nosotros.
¿Sabías que una colmena de *Apis mellifera* puede llegar a albergar hasta 80.000 abejas? Teniendo en cuenta este número podemos entender que el hecho de que exista una jerarquía dentro de ella es esencial para que la vida de estos insectos se perpetúe y su comunidad no se convierta en un caos completo que conduzca a su caída. Esta organización es fuerte y está clara para todos sus habitantes, que cumplen con su función y contribuyen a mantener el equilibrio de la sociedad en la que viven.
Tipos de abejas en una colmena
Para entender mejor cómo están organizadas, debes saber qué tipos de abejas hay en una colmena: las abejas obreras, los zánganos y la abeja reina. Como estos insectos son amantes del orden, cada tipo ocupa un lugar concreto dentro de su “ciudad” y, a su vez, dentro de los panales.
Abejas Obreras
Es el tipo de abeja más numerosa dentro de la colmena, se calcula que es el 95% de la población total. Las abejas obreras son las otras hembras de la colmena. En la colonia, conviven distintas generaciones de abejas obreras que trabajan de manera conjunta y coordinada, y, en función de su edad y las necesidades de la colonia, realizan diferentes tareas.
Nada más emerger del opérculo, durante aproximadamente los primeros 12 días, se dedican a labores de limpieza manteniendo las celdas de cría limpias. Debido al desarrollo de sus glándulas hipofaríngeas son capaces de producir jalea real, de modo que se dedican a la alimentación y cuidado de la cría. Después de ese tiempo se atrofian las glándulas de producción de jalea real y se desarrollan las glándulas cereras, por lo que durante una semana se dedicarán principalmente a labores de construcción de panales y su mantenimiento. Más tarde, durante casi otra semana, saldrán ya a la piquera para vigilar la entrada, y harán vuelos de reconocimiento de su entorno. Finalmente, en la última parte de su vida, unas 2-3 semanas, se encargarán de la recolección de néctar, polen, propóleos y agua del exterior.
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Establecemos tres periodos: los primeros 15 días, de 15 a 30 días y de los 30 a los 45 días. Este ciclo, como los de los zánganos y las reinas, puede adelantarse o retrasarse hasta un día dependiendo de las temperaturas.
- Limpiadoras (primeros 15 días de vida aprox.) - Las abejas que preparan las celdas para la puesta de la reina suelen ser obreras muy jóvenes, dejando todo limpio para la siguiente generación.
- Nodrizas (primeros 15 días de vida aprox.) - Se encargan de los diferentes cuidados indispensables para el desarrollo de la cría.
- Almacenadoras (de los 15 a los 30 días de vida aprox.) - Cuando una pecoreadora regresa a la colmena con su carga, intenta liberarse de ella para volver a pecorear.
- Ventiladoras (de los 15 a los 30 días de vida aprox.) - Practican la ventilación para controlar el microclima de la colonia, especialmente la temperatura.
- Guardianas (de los 15 a los 30 días de vida aprox.) - Desempeñan un papel de defensa fundamental. Al verificar que las abejas que entran en la colmena forman parte de la colonia, impiden el pillaje de sus reservas.
- Pecoreadoras (de los 30 a los 45 días de vida aprox.) - Este comportamiento aparece en las obreras de más edad y tiene objeto recolectar néctar, polen y agua, así como el propóleos. Una pecoreadora realiza una decena de viajes al día como medía, pero puede hacer más de un centenar si las flores están cerca.
En la época activa, primavera-verano, una abeja obrera tiene un desgaste importante, por lo cual vive aproximadamente 40-45 días.
Zánganos
Tanto las obreras como la reina son hembras, así que los zánganos son las únicas abejas macho de la colmena. Su principal objetivo es asegurar la supervivencia de su comunidad, manteniendo su continuidad cumpliendo con su función: fecundar a la abeja reina. ¿Sabías que este tipo de apareamiento recibe el nombre de “vuelo nupcial”? Esta danza tan especial tiene lugar fuera de la colmena y en ella los zánganos, reunidos en grupos, se aproximan a la reina para aparearse con ella.
Son los machos reproductores, encargados de la fecundación de las reinas y, en algunas situaciones, colaboran en la ventilación de la colmena. Se caracteriza por su cuerpo más robusto y de mayor tamaño que las obreras. También tiene unos ojos más grandes y unas antenas más largas. Carece de aguijón.
Cuando la reina, al ir a depositar el huevo en la celda, detecta que ésta tiene mayor tamaño que el de una obrera, deposita en ella un huevo sin fecundar, que dará lugar a un zángano. Es alimentado con jalea real durante los 2,5 - 3 primeros días. Luego continúan alimentando con una mezcla de miel y polen llamado pan de abeja durante tres días.
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Las colonias comienzan a criarlos en primavera y su número dentro de la colmena es variable, generalmente en una colonia bien poblada hay varios cientos. En los climas templados y si las condiciones ambientales son buenas, pueden estar presentes en las colmenas hasta el comienzo del otoño. Normalmente a finales de verano o comienzos del otoño suelen ser expulsados de la colonia. La expulsión también puede producirse en otra época del año si el flujo de néctar que llega a la colmena disminuye.
Abeja Reina
Como ya te contamos en otro de nuestros posts, la abeja reina es un insecto muy especial. Solo hay una por colmena y es tan importante que hasta el resto de abejas se apartan para dejarla pasar. Es la madre de todas ellas y es que su función vital es poner huevos y perpetuar la especie, ¡puede llegar a poner hasta 2.000 huevos al día!
La reina es la única hembra fértil y deposita los huevos de los cuales nacerán todas las demás abejas. La reina deposita sus huevos en panales de cera que las obreras construyen con celdas hexagonales. El huevo después del tercer día se transforma en una pequeña larva que es alimentada por las abejas nodrizas. Luego de aproximadamente una semana (dependiendo de la especie), la larva es sellada en su celda por las abejas nodrizas, produciéndose el estadío de ninfa o pupa.
En una colmena bien organizada y en correcto funcionamiento, debe existir una sola reina. Es una hembra sexualmente funcional, la que será fecundada por los zánganos; posteriormente pondrá huevos y así asegurará el desarrollo de la familia y la perpetuación de la especie. Desde el punto de vista anatómico, la reina es muy distinta de los zánganos y las obreras. Su cuerpo es largo, con un abdomen mucho mayor que el de una abeja obrera. Sus mandíbulas están armadas con afilados dientes cortantes, mientras que sus descendientes tienen mandíbulas sin dientes. Tiene un aguijón sin pua.
La reina produce una serie de feromonas que tienen por función evitar que las obreras desarrollen postura, marcando la colonia entera mediante trofalaxis.
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La reina es una larva alimentada por secreciones de las abejas obreras nodrizas durante toda su vida. La celda que dará origen a una reina, es denominada celda real, tiene la forma de una caja de maní, de aproximadamente 2 a 2,5 centímetros de largo. La reina es la única hembra que esta completamente desarrollada sexualmente. Esto es el resultado de una dieta total de jalea real durante el período de desarrollo. Se distingue por su apariencia larga y delgada causada por el desarrollo completo de los ovarios en el abdomen.
Aproximadamente cinco días después de salir de la celda, la reina virgen hace unos vuelos de fecundación. Hace varios vuelos en un período de dos o tres días, y puede copular con diez o más zánganos. Guarda el esperma de los zánganos en un órgano especial, la espermateca, y no copula más después de este periodo.
Alrededor de cinco días después de los vuelos de fecundación, la reina comienza a poner huevos. Durante periodos favorecedores una reina buena puede poner más de 1500 huevos al día. Factores que afectan la postura son: el clima, el néctar y la recolección de polen, el tamaño de la reina, y la condición de la colonia. El número de huevos puestos varía con el ciclo anual según la variación de néctar y polen disponibles.
Las reinas no son criadas en las típicas celdas horizontales del panal, sino que sus celdas son construidas para ser de mayor tamaño y en posición vertical. Se ha demostrado que es esta alimentación especial lo que hace que una hembra se desarrolle como reina y no como obrera. Durante la etapa de pupa, las abejas obreras tapan o sellan la celda real.
Una reina en su etapa más productiva dura entre un año y año y medio. La reina puede vivir hasta cuatro años, pero en los trópicos, donde el periodo anual de postura es más largo, la reina no vive tanto.
Las reinas se pintan en la parte superior del tórax con el fin de mantener un control del año en que fueron puestas en la colmena. Existe un código internacional de colores aceptado por todos los apicultores que identifica el año de nacimiento de una reina:
- Azul (años terminados en 0 ó 5)
- Blanco (terminados en 1 ó 6)
- Amarillo (terminados en 2 ó 7)
- Rojo (terminados en 3 ó 8)
- Verde (terminados en 4 ó 9)
La reina sigue un orden en la postura, la que realiza en forma de espiral. Inicia la postura en el centro del panal y sin dejar espacios o celdillas libres pone un huevo en la cada celdilla. Una buena reina y en plena época de recolección de néctar puede llegar a poner hasta 3.000 huevos diarios.
El hecho que desde el mismo origen que una obrera, un huevo fecundado. Es esta diferencia, en el volumen de jalea real, la que determinará el desarrollo de una individuo diferente y sexualmente funcional. Conjuntamente con la mayor atención alimenticia, otras obreras construyen una celda de mayor tamaño, la que sobresale del panal y es más alargada.
Tabla de Tareas de las Abejas Obreras por Edad
| Días | Tareas |
|---|---|
| Del 2º al 12º | Limpiar celdas y calentar a la cría. Alimentar a las larvas (se les llama abejas nodrizas). Producción de jalea real. |
| Del 12º al 16º | Producción de cera y construcción de panales. En caso de ser necesario, están capacitadas para la crianza de una nueva reina mediante construcción de la celda real. |
| Del 17º al 21º | Defensa de la entrada de la colmena. |
| Del 22º al 42º | Recolección de néctar, polen, propóleos y agua en el campo. |
En los insectos sociales, la comunicación, permite armonizar los comportamientos. Los insectos se comunican por el olor de determinadas sustancias químicas. La reina produce varias feromonas, para evitar la cría de otras reinas, agrupar las obreras, etc. Las larvas jóvenes emiten feromonas que obligan a las obreras jóvenes a alimentarlas, y a las pecoreadoras a acopiar polen. Las larvas viejas emiten otra que fuerza la operculación. Las obreras viejas, otras que regula la cantidad de abejas jóvenes que quedan en la colmena, haciéndolas envejecer si hay mucho acopio fuera. Otra fuente de información durante la actividad de comunicación es el aroma de la flor. Existe evidencia de que estos olores se adhieren a la capa de cutícula cerosa que cubre el cuerpo de la abeja. Cuando una abeja sale a explorar un área determinada y encuentra una fuente de alimento, lo ingerirá y enseguida volverá a la colmena a comunicarlo e indicar donde se encuentra.
Las abejas nunca dan saltos al vacío. Cuando una reina empieza a fallar automáticamente, se ponen a criar una. Puede ser mínimo en una colmena 20.000 abejas y máximo 60.000 abejas. Esa dinámica fluctuará a lo largo de la temporada, desde el invierno que la colmena está reducida a su mínimo unas 20 mil hasta el apogeo en la primavera, que podemos llegar a 60.000 abejas.
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