Desarrollo del Cerebro Fetal en la Semana 20

31.10.2025

El cerebro, el órgano más complejo del ser humano, comienza su desarrollo a los 18 días de vida, formando las células nerviosas que más adelante se convertirán en las neuronas.

En la tercera semana de gestación se empieza a formar una estructura plana que pocos días después se dobla y se cierra para formar el tubo neural. También en esas primeras semanas de embarazo se forman las primeras neuronas, es decir las células del cerebro, que se multiplicarán incansables.

La base del sistema nervioso se desarrolla en las semanas 16 a 18. En estas semanas las neuronas del bebé se multiplican a un ritmo de 250.000 por minuto. Durante este proceso se produce el doble de células de lo que necesita el bebé. Muchas de ellas necesitan ser estimuladas para que se produzca su conexión con otras. El exceso que no sea estimulado, desaparecerá. Dos semanas después aumenta espectacularmente la superficie del cerebro, de modo que pueden conectarse más células.

Durante el segundo y tercer trimestre de la gestación, las neuronas se “mueven” para colocarse en la zona del cerebro que les corresponde y conectarse entre sí para formar los circuitos neuronales. Esta red va a permitir que cuando tu pequeño nazca pueda mamar: gracias a la conexión de las neuronas implicadas en la succión y la deglución, cuando su boquita toca el pezón se activan los músculos de la boca y de la lengua para succionar, al tiempo que traga.

En la segunda mitad del embarazo, la corteza cerebral comienza a formarse a partir de la proliferación y migración de neuronas. Entre las semanas 20 y 24 de gestación, comienzan a aparecer los característicos surcos del cerebro, también conocidos como circunvoluciones. Estos surcos proporcionan una mayor superficie de tejido cerebral, lo que permite una mayor densidad de neuronas y conexiones. Además, los surcos ayudan a organizar y estructurar el cerebro en regiones responsables de funciones específicas, como el lenguaje y la cognición.

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En las etapas finales del desarrollo fetal y en los primeros años de vida, las neuronas comienzan a mielinizarse: se forma una capa de grasa llamada mielina en los axones de las neuronas (son las partes largas y delgadas de las neuronas que llevan los mensajes eléctricos de una neurona a otra). Esta grasa aumenta la velocidad de transmisión de los impulsos nerviosos.

Como hemos visto, la estimulación prenatal es fundamental desde la semana 20, momento en el que el feto puede empezar a escuchar y notar estímulos del exterior. Durante el embarazo, tu bebé recibe algunos estímulos: notará cómo acaricias tu tripa, podrá oír tu voz, “degustar” sabores… Al nacer, llega a un mundo lleno de luz, ruido, olores….

También la alimentación de la madre tiene mucha influencia en el desarrollo cerebral. Existen una serie de nutrientes que contribuyen a la formación del cerebro. El ácido fólico, por ejemplo, previene los defectos de la médula espinal y el tubo neural.

El cerebro también necesita grasa, proveniente sobre todo de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga: DHA (ácido docosahexaeonico) y AA (ácido araquidónico), cuyas carencias pueden afectar a la inteligencia. Estos ácidos se pueden obtener de la dieta, pero es mejor suplementar ya que es difícil obtener las cantidades necesarias sólo de la alimentación. El DHA es un componente del cerebro: constituye el 25% de los ácidos grasos presentes en él. Durante el embarazo, estos ácidos grasos son cruciales para el desarrollo adecuado del cerebro fetal, especialmente para la formación de neuronas y en las etapas de proliferación y migración neuronal.

La luteína es un nutriente esencial y eso quiere decir que el organismo humano es incapaz de sintetizarlo y que, por lo tanto, necesita adquirirlo a través de la alimentación (verduras, frutas y huevos, sobre todo), y/o suplementos alimenticios cuando con la dieta no es suficiente. Además, en la placenta y en el cordón umbilical, la luteína es el carotenoide más copioso.

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La mayoría del DHA procede del pescado azul, huevos y frutos secos, y aunque es fácil de obtener, algunos estudios señalan que hay segmentos de la población que consumen menos de lo recomendado.

Uno de los factores que influyen en el desarrollo óptimo del cerebro de tu bebé es la alimentación materna y los nutrientes que le llegan al bebé a través de la placenta y el cordón umbilical. Ya sabes que todo lo que tú comas repercute en la salud de tu bebé, ahora y cuando sea mayor. Las investigaciones así lo aseguran.

En la semana 20 de desarrollo fetal todos sus órganos vitales ya están formados y a partir de ahora crecerá y crecerá. En esta semana, la embarazada tiene una cita ineludible con el médico: le harán una ecografía de alta resolución o ecografía morfológica.

"La ecografía de la semana 20 es una de las más importantes del embarazo, porque el bebé ya es lo suficientemente grande como para poder observar todos sus órganos con claridad y evaluar su desarrollo. Estos ya están formados y es posible verlos. Se hace un repaso anatómico del feto y medimos sus huesos para evaluar su crecimiento.

Si observamos una ecografía de las primeras semanas de embarazo, cuando el bebé es un embrión de cuatro o cinco semanas, a ambos lados de lo que en pocos días se convertirá en su cabeza, ya se perciben unas diminutas manchas negras.

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Aquella diminuta célula hoy, 18 semanas más tarde, ya mide unos 20 centímetros y pesa casi un cuarto de kilo. Todos sus órganos vitales están formados, aunque todavía tienen que completar y perfeccionar su funcionamiento. El bebé está suficientemente desarrollado para que puedan apreciarse la mayoría de sus estructuras y órganos. Su forma y proporciones son similares, aunque en tamaño reducido, a las que tendrá al nacer.

A las 20 semanas, la mayoría de embarazadas ya notan los movimientos del feto. El útero se encuentra a la altura del ombligo. En esta etapa también es habitual sentirse cansada y con mucho sueño.

Durante la realización de la ecografía morfológica también puede medirse el Doppler de las arterias uterinas y el cuello de la matriz. La medición del cérvix o cuello uterino sirve para estimar el riesgo de parto prematuro. La mujer ha llegado a la mitad de su embarazo en la semana 20, ya que se calcula que hacia la semana 40 es cuando está programada la fecha del parto.

A lo largo de la semana 20 de embarazo, comenzarán a formarse algunos rasgos de la cara como la nariz, por ejemplo. Además, es posible que el bebé comience a chuparse el dedo, ya que hay una mejora del reflejo de succión. Por otro lado, la embarazada tendrá que tener cuidado con los ruidos exteriores puesto que el bebé empezará a ser más sensible a los sonidos. Esto podría llegar a despertarlo si está durmiendo. Durante esta semana también comienza la formación del vérnix caseosa, es una sustancia grasosa, que empieza a situarse debajo de la piel, protegiéndola del líquido amniótico. En el momento del nacimiento, el bebé está recubierto de vérnix.

Es importante recordar que el desarrollo del cerebro de tu bebé es un proceso complejo que comienza ya en las primeras semanas del embarazo continúa a lo largo de la gestación y no finaliza en el parto, sino años después de su nacimiento. En este largo camino pueden influir diferentes factores, como la genética, los factores medioambientes y la alimentación materna.

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