Chasquido al Lactar en Bebés: Causas, Soluciones y Cuándo Preocuparse
Durante el transcurso de la lactancia, tu bebé pasará por situaciones en las que las tomas no sean ni tan regulares ni tan tranquilas como de costumbre. Los bebés, cuando maman, suelen hacer bastante ruido; es un comportamiento habitual en los lactantes. La mayoría están relacionados con la lengua y con la deglución de la leche.
¿Qué es el chasquido al lactar?
El chasquido es el ruido similar a un “clec-clec” que realiza el bebé con la lengua mientras mama. A veces el chasqueo es tan evidente que es extremadamente escandaloso y las madres se preocupan. El momento de aparición del chasqueo y la edad del bebé nos pueden dar una primera idea de cuál puede ser la causa, hay varias posibles causas.
Causas del chasquido al lactar
Existen muchas situaciones que pueden provocar el chasquido al lactar, y es importante identificar la causa para poder solucionarla adecuadamente:
- Subida de leche y congestión mamaria: Se produce en los días posteriores al parto, cuando se produce la subida de leche y debido a un mal drenaje del pecho y por un exceso de líquidos endovenosos durante el parto. Todo ello puede producir que el pecho esté duro como una piedra. Cuando el pecho está tan duro, el bebé es incapaz de agarrarse, ya que no puede hacer la fuerza suficiente con la lengua para succionar y extraer la leche.
- Mal agarre: Un bebé que mama en mala posición o que presenta un mal agarre no puede sellar bien el complejo areola-pezón en su boca. Ante este caso, lo primero que debemos hacer es mejorar el agarre. La causa principal de dificultades y sobretodo de dolor en la lactancia es un mal agarre del bebé. El bebé está cogido al pecho y no solo al pezón. Al succionar se mueve toda la mandíbula del bebé, con las mejillas llenas y redondeadas.
- Frenillo labial corto: El frenillo del labio superior puede ser también extremadamente corto e imposibilitar que el bebé puede realizar bien el sellado para mamar y esto le hacer perder constantemente el agarre.
- Flujo de leche abundante: Cuando a la madre le sale mucha leche de golpe del pecho el bebé tiene dificultades para gestionar tal volumen de leche. Por esa razón, usa la lengua como un freno y poder deglutir más despacio. Al hacer esto oímos el chasquido y hasta cómo se atraganta.
- Macroglosia: Puede ser por una patología o sin ella, hay bebés que tienen la lengua muy grande. Son bebés que les cuesta colocar la lengua, al ser tan grande, y a la hora de mamar la mueven para intentar colocarla, lo que causa el casqueo.
Otras causas y condiciones relacionadas
- Anquiloglosia: Lengua sujeta en exceso al suelo de la boca por un frenillo sublingual corto. Los problemas de succión por anquiloglosia pueden paliarse cambiando las posturas del bebé al pecho, de forma que el agarre sea lo más profundo y ventral posible.
- Retrognatia: Mandíbula inferior retrasada en exceso. Esta es una particularidad anatómica frecuente, que a menudo se asocia a la anquiloglosia, y produce unas dificultades muy similares en cuanto a la succión. La retrognatia suele irse suavizando con el tiempo, y desaparecer en torno a los tres meses.
- Paladar hendido y/o labio leporino: Estas son malformaciones congénitas que impiden la formación del vacío intra-oral imprescindible para succionar.
- Hipertonía: Exceso de tono muscular, estos bebés se muestran sobre-estimulados, suelen ser inquietos, irritables y tienden a arquearse y a estar en tensión incluso cuando se alimentan.
- Laringomalacia: La laringomalacia es congénita y se produce porque la parte superior de la laringe está flácida o blanda, los anillos de cartílago no se han endurecido. En casos como la laringomalacia, el estridor puede aparecer entre las 2 y 4 semanas de vida.
Soluciones y recomendaciones
Para corregir el chasquido al lactar, es fundamental abordar la causa subyacente.
- Corregir el agarre: Lo primero es crear unas condiciones ideales para que sea más fácil para los dos. Esto incluye asegurarse que la madre está cómoda y tiene cerca todo lo que pueda necesitar y ofrecerle el pecho al bebé antes que llore de hambre. Cuándo el bebé esté bien cogido al pecho, acuérdate de relajarte tú también. Otra manera efectiva de conseguir un buen agarre es dejar que sea el bebé que espontáneamente se agarre al pecho.
- Prestar atención a la postura de la madre: Si se le ha cogido un cierto temor a la lactancia por la presencia de dolor, es fácil que se acaben afrontando las tomas con el cuerpo en tensión, lo que en sí mismo dificultará todavía más la situación. Si, por ejemplo, el bebé está muy separado de la madre, si lo colocamos muy al codo (en vez de en la parte media del antebrazo), si tiene la cabeza girada…Una posición inadecuada dificultará la extracción de leche y será el comienzo de muchas dificultades en la lactancia.
- Lactancia a demanda: Optar siempre por la lactancia a demanda, aquella en que el bebé decide la frecuencia y la duración de las tomas. No esperar hasta que el bebé llore. El llanto es el último de los indicios de que un bebé tiene hambre.
- Evitar interferencias: Evitar las interferencias hasta que la lactancia esté establecida. Los movimientos que realizan los bebés para tomar un biberón o calmarse con un chupete son diferentes de los que debe realizar para agarrarse correctamente al pecho y extraer la leche materna.
- Buscar apoyo profesional: Buscar apoyo en la matrona o un grupo de lactancia. La lactancia es una habilidad que requiere práctica y es muy útil ver cómo otras madres se manejan en sus lactancias y solucionan sus problemas.
- Otras recomendaciones:
- Aplicar frío en el pecho después de la toma para aliviar la congestión.
- Cambiar la posición del bebé. Existen muchas posiciones distintas para ofrecer el pecho al bebé: sentada, tumbada, inclinada.
- Evitar el lavado excesivo de los pechos.
Crisis de lactancia
Durante la lactancia, es común que los bebés pasen por crisis de lactancia, que son períodos en los que el comportamiento del bebé al pecho cambia. Suelen ocurrir cuando el bebé se está desarrollando, por esto hablamos también de brotes de crecimiento, y hay una mayor demanda de leche materna. Las crisis de lactancia son situaciones en las que el comportamiento de tu bebé al pecho cambia.
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Tipos de crisis de lactancia
- Primera crisis (15-20 días): Tu bebé ha crecido y como cualquier bebé cuando crece, necesita comer más. Por eso, aumenta su demanda de leche materna de manera que, o bien no quiere soltar el pecho, o bien quiere mamar cada media hora.
- Segunda crisis (mes y medio): Tu bebé parece que está incómodo con tu pecho: lo agarra, lo estira, lo suelta, arquea la espalda, estira las piernas… El sistema digestivo de tu bebé ha madurado y tu leche materna cambia para adaptarse, pero al hacerlo cambia de sabor y eso es lo que hace que algunos bebes se comporten así.
- Tercera crisis (3 meses): Tu bebé comienza hacer tomas bastante más cortas de lo habitual, suelta el pecho con cualquier ruido o movimiento, se enfada si se lo ofreces muy a menudo... Todo es debido a que tiene mucha más fuerza y destreza para succionar, por lo que en muy pocos minutos es capaz de vaciar el pecho.
- Falsas crisis (4 y 8-9 meses): Cuando alcance los 4 meses de edad es posible que los despertares nocturnos sean más frecuentes y en las tomas se muestren más inquietos. A los 8 o 9 meses también pueden presentar una de estas falsas crisis.
¿Cuándo preocuparse?
El chasquido puede ser algo sin importancia si no afecta a la lactancia. Si no tienes dolor y el bebé crece correctamente el ruido que pueda hacer con la lengua es una mera curiosidad. Sin embargo, si la succión no es efectiva, el bebé necesitará el doble de tiempo para extraer la cantidad de leche que necesita. Estará todo el día al pecho, pero no se acabará nunca de saciar del todo.
Si ya hay síntomas, no esperes. Lo primero que debes hacer es encontrar la causa. Para ello, lo mejor es visitar al pediatra. De esta forma, podrás descartar cólicos, reflujos o alergias. También sería conveniente hacer una visita al experto en lactancia para que te asesore.
¿Por qué mi bebé llora cuando mama?
Que el bebé esté inquieto o llore cuando mama el pecho es una situación que no tiene por qué indicar que algo va mal, siempre y cuando el crecimiento del bebé sea normal. Si te preguntas por qué tu bebé llora cuando mama, a continuación vamos a exponer algunas de las situaciones más comunes.
- Una de las causas más frecuentes es que el bebé no tiene la postura correcta a la hora de tomar el pecho.
- El hecho de estar enfermo también hacer que el bebé llore durante las tomas.
- Es posible que tu bebé tenga algún tipo de alergia a algún alimento que hayas consumido.
- Si el bebé se arquea mucho antes o después de las tomas, es posible que sufra reflujo gastroesofágico.
- La vuelta de la menstruación de la madre, o un nuevo embarazo, la leche puede cambiar de sabor en estas circunstancias.
Recomendaciones si el bebé llora cuando mama
- Vigila lo que comes. No todos los alimentos son aptos para la lactancia. Evita alimentos como el chocolate, los productos con cafeína, las bebidas dietéticas y las comidas picantes. Sigue una dieta mediterránea para garantizar la salud de tu bebé y, sobre todo, la tuya.
- El colecho le ayudará a tranquilizarse. Pégalo a tu piel y háblale para evitar ese nerviosismo durante las tomas. Asimismo, mecerlo o pasearlo también puede ser una buena solución para parar el llanto.
- Recibir masajes también le ayuda a tranquilizarse, especialmente si está pasando por una época de cólicos debido a la lactancia.
- Ármate de paciencia y de amor.
Advertencia importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés.
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