Chupete Ergonómico para Recién Nacido: Beneficios y Riesgos

02.11.2025

El chupete es un instrumento muy útil que puede ayudarnos a calmar y dormir al bebé. La succión es un reflejo innato del recién nacido que le ayuda a calmarse y lo reconforta.

Por eso, los bebés se calman al pecho, no solo porque tengan hambre, sino porque esa succión les proporciona tranquilidad. Como no puedes estar todo el día con el bebé colgado de tu pecho, una solución es ofrecerle un chupete para que pueda realizar esa succión.

¿Por qué los bebés tienen ese deseo tan intenso de meterse en la boca todo lo que logran alcanzar?

El bebé necesita succionar y masticar objetos. La concentración de terminaciones nerviosas de su boca es mayor que en cualquier otra parte de su cuerpo. Por ello, llevarse a la boca todo lo que está a su alcance es la mejor manera de conocer el mundo, hasta después de su segundo año de vida.

Beneficios del uso del chupete

El chupete proporciona un efecto calmante y relajante para el bebé. A continuación, te damos algunas razones que hay detrás del uso del chupete por parte del recién nacido:

  • Ayuda al bebé a conciliar el sueño
  • Calma a un bebé asustado
  • Ayuda a la digestión

Estas razones tienen una característica común: mantienen la calma del bebé al satisfacer su necesidad innata de succión.

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Entre las ventajas del chupete y su uso destacan:

  • Satisface la necesidad de succión: Satisface la necesidad de un bebé de mamar. Mientras que el pecho o el biberón pueden satisfacer esta necesidad, los chupetes pueden ayudar a calmar al bebé durante las sesiones de alimentación. Los chupetes no se deben usar ni como reemplazo ni para retrasar las comidas.
  • Ayuda al bebé a calmarse: Puede ayudar al bebé a calmarse cuando esté llorando o molesto.
  • Calma al bebé durante los procedimientos dolorosos: Un chupete es una excelente manera de reducir el dolor y mantenerlo tranquilo en la consulta del pediatra.
  • Ayuda a que el bebé se duerma: El chupete puede usarse para ayudar al bebé a quedarse dormido, justo antes de la siesta o después de una comida. La mayoría de los bebés encuentran relajante la succión.
  • Puedes controlar el uso del chupete: Puedes controlar cuándo el bebé usa un chupete, lo que te da la capacidad de limitar el uso o quitárselo, facilitando romper el hábito cuando llegue el momento.
  • Reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Según numerosas investigaciones, el chupete disminuye el riesgo de muerte súbita del lactante cuando es utilizado durante el sueño. Para ello, ofrece un chupete durante la siesta o durante la noche hasta que cumplan un año.

Por otro lado, es de sobra conocido el efecto calmante, sobre todo en los primeros meses de vida.

El chupete no es imprescindible, pero sí puede ser útil como elemento de consuelo. Sustituye el acto de succión no nutritiva, ayudando a calmar al bebé cuando no está alimentándose.

Tranquiliza al bebé. La succión es analgésica. Contribuye a la conciliación del sueño. Regula los cambios de presión durante un vuelo. A edades tan tempranas, su organismo no es capaz de afrontar los cambios de presión del aire como ocurre con los adultos.

Riesgos del uso del chupete

A pesar de los beneficios del chupete en los más pequeños, hacer un mal uso de los chupetes para bebés puede provocar malformaciones o enfermedades.

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Entre las desventajas del chupete en los bebés destacan:

  • Puede interferir con la lactancia materna: La succión del chupete es diferente a la del pezón, por lo que el uso de chupete podría dificultar el aprendizaje de la técnica de la lactancia materna en los primeros días de vida.
  • Confusión con el pezón: La confusión con el pezón es una preocupación para muchas madres, aunque no haya evidencia científica que lo respalde. Se recomienda que esperes hasta que tu bebé se esté amamantando bien antes de ofrecerle un chupete, que suele ser alrededor de las tres o cuatro semanas de vida.
  • Se caen fácilmente: Los chupetes tienden a caerse fácilmente al suelo, lo que exige una limpieza adecuada antes de volver a colocarlos en la boca del recién nacido.
  • Recurso limitado: El bebé puede estar más irritable cuando necesite su chupete. Si vas a confiar en los chupetes para satisfacer las necesidades de succión del bebé, asegúrate de tener algún chupete de repuesto en caso de que tu bebé lo pierda.
  • Puede afectar al crecimiento maxilar: El uso continuado y pasados los 18 meses del chupete puede causar comprensión del maxilar, deformaciones del paladar, incluso maloclusiones dentarias permanentes y protrusión de los dientes anteriores si su uso se prolonga mucho tiempo.
  • Aumenta el riesgo de otitis media: La succión constante aumenta la producción saliva, medio de transmisión de microorganismos y, por lo tanto, de infecciones. Además, puede alterar el funcionamiento de la trompa de Eustaquio, que protege la cavidad del oído medio del reflujo de secreciones.
  • Reduce el riesgo de caries. Algunos estudios han demostrado que el uso del chupete aumenta la colonización oral por Lactobacillus y Candida, lo cual puede influir sobre la producción de caries.

¿El chupete es perjudicial para la boca del bebé? ¿Puede afectar el chupete a los dientes?

Es habitual que los padres tengan cierto temor a que el uso del chupete pueda producir malformaciones en la boca del niño. El impacto del chupete en los dientes depende del tiempo y la frecuencia de uso.

Posiblemente habrás escuchado que el chupete es malo para los dientes. Lo primero que debes tener en cuenta es que el chupete, a edades tempranas, no tiene ningún efecto negativo en la estructura bucal de tu bebé, ya que esta sigue desarrollándose mucho después de la retirada.

Es cierto que una de las consecuencias del chupete en los dientes, si su uso es inadecuado o prolongado, es provocar problemas dentales, como la alineación de los dientes.

Cuando el bebé deja el chupete, las estructuras bucales aún están en pleno crecimiento, lo que permite una reversibilidad en la mayoría de las alteraciones leves. Observa si el niño mantiene la boca abierta o tiene dificultades al pronunciar ciertos sonidos.

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Tipos de chupetes

Existen diferentes tipos de chupetes, entre ellos:

  • Chupete anatómico: Este tipo de chupete, a pesar de que se dice que tiene una forma similar a la del pezón de la madre durante la lactancia, no es cierto.
  • Chupete de gota: El chupete de gota también es conocido como chupete ortodóncico o fisiológico. Su tetina tiene una forma plana y más ancha en la parte superior, similar a una gota invertida. Este diseño se basa en la idea de que el chupete no debe interferir con el desarrollo de la boca del bebé y su dentición.
  • Chupete de cereza o tetina redonda: Este chupete es el más grande todos.

Un chupete adecuado debe ajustarse al paladar del bebé y permitir una succión que se asemeje lo máximo posible a la del pecho materno. Durante la lactancia, la lengua del bebé se impulsa hacia delante y la mandíbula se mueve rítmicamente de arriba a abajo. Cada etapa del desarrollo requiere un chupete adaptado a la edad, el tamaño del paladar y la fuerza de succión del bebé.

Materiales de los chupetes

Los chupetes pueden estar hechos de:

  • Silicona: Se trata de un material blando y elástico que no absorbe olores ni sabores. Es el que solemos recomendar ya que no produce alergia. Inerte, higiénico, no absorbe olores ni sabores. Puede rasgarse si se corta.
  • Látex: Esta goma natural es más resistente y elástica que la silicona. Su color es entre ámbar y amarillo. Sin embargo, tiende a hincharse con el paso del tiempo y absorbe olores. Además, puede producir alergias. Natural, muy blando y elástico. Tiende a absorber olores y humedad.

¿Cómo elegir el mejor chupete?

Una vez te has informado de los pros y contras del uso del chupete, si has tomado la decisión de ofrecer chupete a tu bebé llega el momento de elegir uno, y te explicamos qué debes tener en cuenta.

Está claro que cada persona puede tener criterios diferentes a la hora de escoger un chupete, según la edad del bebé y el uso que le quiera dar. Y, por supuesto, la decisión es tuya.

Que la tetina sea de silicona preferiblemente. Escoge siempre la talla más pequeña posible de chupete, cuanto más pequeño, mejor.

Según la normativa europea, la tetina no debe tener una longitud superior a los 30 milímetros. Hazte con chupetes que no deforman el paladar. El cuello debe ser fino. Comprueba que el escudo del chupete no puede separarse nunca de la tetina, incluso si tu bebé tira de él. Los mejores tipos de chupetes para recién nacidos cuentan con dos orificios para facilitar la respiración y evitar la obstrucción de saliva.

Higiene y cuidado del chupete

El chupete está en contacto constante con la boca del bebé, por lo que es fundamental mantenerlo limpio, desinfectado y en buen estado para evitar infecciones, hongos, caries o contaminación por bacterias. Limita el uso del chupete. Mantén el chupete limpio. El sistema inmune de los recién nacidos es muy frágil, sobre todo los primeros 6 meses. Por ello, asegúrate de mantener una buena higiene y lavarlo con frecuencia.

Algunas recomendaciones para la limpieza del chupete son:

  • Hervir en agua durante 5 minutos.
  • No “limpiar” el chupete en tu boca si se cae.
  • Mantener el chupete limpio es una forma de cuidar la salud bucal y general de tu bebé.

¿Cuándo se puede empezar a usar el chupete?

En bebés alimentados con fórmula, desde el nacimiento. Aún así, es recomendable no ofrecerlo en las primeras seis semanas de vida del bebé. Cualquier succión diferente al pecho (como en el caso de la succión del chupete o también la tetina del biberón) puede modificar la succión del bebé y entorpecer la lactancia. En los recién nacidos amamantados se debe evitar el chupete durante los primeros días de vida.

¿Cómo dejar el chupete? Estrategias para una retirada respetuosa

Muchos padres se enfrentan al momento de decir adiós al chupete con dudas, miedo al rechazo y culpabilidad. Y es normal: el chupete no solo calma, también forma parte del vínculo emocional del bebé con su rutina de consuelo.

Algunas estrategias para una retirada respetuosa son:

  1. Elige bien el momento.
  2. Redúcelo de forma gradual. Esta reducción paulatina le da al niño control y seguridad.
  3. Usa cuentos o rituales de despedida. Los cuentos infantiles sobre dejar el chupete son una herramienta maravillosa.
  4. Sustituye el chupete por otro objeto de consuelo. Puedes ofrecer un peluche especial, un cojín, una mantita o incluso una canción.
  5. Refuerza con palabras y mucha paciencia. Evita castigos o presiones.

Si tu hijo tiene más de 3 años, en ese caso, es recomendable hablar con él abiertamente. A partir de esa edad, muchos niños pueden entender explicaciones sencillas y participar en el proceso de forma activa.

Alternativas al chupete: los mordedores

El tipo más común mordedor tiene una forma parecida a un chupete, con una anilla en el extremo que queda fuera de la boca, para que el bebé pueda sujetarlos con una o ambas manos y una parte de goma en el extremo opuesto, que es la que muerde. Algunos mordedores contienen un líquido o gel especial que permite meterlos en el congelador o en la nevera para que estén más fríos. El mordedor en forma de collar no tienen asa de sujeción ya que va atado alrededor del cuello de la madre, evitando así que caiga tantas veces al suelo.

Por último, aunque presenta características y objetivos distintos a los hasta ahora reseñados, están las “mallas para fruta”, que tienen una asa como un chupete por un lado y una redecilla de plástico en el otro. Estos mordedores se utilizan para que el bebé comience a masticar trocitos de fruta, evitando riesgos de asfixia, pero es importante utilizarlos con prudencia, respetando las medidas higiénicas.

Conclusión

La decisión final depende de los padres y, por supuesto, del bebé. Hay bebés que no cogen el chupete de ninguna forma y, por mucho que se lo ofrezcas, no le gusta y lo escupe. En este caso, no debes obligarle ni forzarle. Pero si tu bebé es muy nervioso, llora a menudo, duerme mal y le encanta estar cogido al pecho y ves que le gusta el chupete, puede ser muy útil y ayudarte en muchas ocasiones, así que no hay problema en dárselo.

Recuerda que el chupete puede ser un gran aliado para calmar, reconfortar y acompañar al bebé en sus primeros meses de vida. Respetar el ritmo del bebé, su desarrollo oral y emocional, y saber cuándo es el momento de decir adiós al chupete hará que esta herramienta sea realmente útil… y no un obstáculo.

No debes preocuparte si tu bebé no coge el chupete. De hecho, este objeto no es imprescindible en el desarrollo de los más pequeños. Algunos bebés tienden a escupir el chupete que le ofrecen sus padres. Ahora bien, asegúrate de que la necesidad de succión de tu hijo no la supla con su dedo pulgar. Chuparse el dedo puede provocar deformaciones en la boca, en especial, afecta a los molares.

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