Chupetes de Goma para Bebés: Ventajas y Desventajas

16.11.2025

El chupete, también conocido como “chupón o pipo”, resulta muy útil para la mayoría de los padres y supone un problema para otros. Se trata de una especie de pezón fabricado con materiales como silicona o látex y que se suele utilizar para calmar al bebé cuando llora. Para muchos padres, los chupetes y mordedores son un gran aliado a la hora de calmar a su bebé. Los pequeños tienen un gran instinto de succión y estos objetos satisfacen esa necesidad de una manera segura y cómoda.

Tipos de Chupetes

Hay una gran variedad de chupetes. La estructura básica de un chupete consta de 4 partes: la anilla, el anclaje, el escudo y la tetina. En función de la forma y el material del que esté fabricado el chupete, se pueden distinguir diferentes tipos.

Según el material de la tetina:

  • De caucho o látex: Son suaves y flexibles, pero de fácil deformidad. Este tipo de chupetes suelen tener un color anaranjado y se recomienda su uso en bebés con alergia a otro tipo de material o que prefieren una tetina de mayor suavidad.
  • De silicona: Suelen ser de color transparente y son más resistentes. Estos chupetes tienen una larga duración, ya que no se deforman con tanta facilidad como los de látex. Además, las tetinas de silicona tampoco absorben olores. Generalmente, se recomienda el uso de chupetes con tetina de silicona puesto que son más sencillos mantenerlos en buenas condiciones.

Según la forma de la tetina:

  • Anatómicos: La tetina tiene forma de pezón, por lo que los bebés se suelen adaptar fácilmente para la succión. Lo más destacable de un chupete anatómico es su diseño, pues simula al pezón materno. Este tipo de diseño cuenta con una parte más plana que se adapta perfectamente al paladar del bebé y que simula la forma aplanada que adoptan los pezones durante el reflejo de succión del bebé. Lo único que hay que tener en cuenta de este tipo de chupetes es que hay que estar mucho más pendientes de la posición del chupete, pues la forma aplanada solo permite la colocación del chupete en una sola posición.
  • Fisiológicos u ortodóncico: También conocidos como chupetes de gota. Este tipo de chupones tienen forma plana y simétrica, por lo que disminuye el riesgo de deformar el paladar. Por otra parte, los chupetes fisiológicos cuentan con una tetina plana pero también simétrica. Sin duda, los chupetes fisiológicos son perfectos para bebés o niños inquietos que suelan jugar con el chupete o que tiendan a ponérselo y quitárselo a menudo.
  • Redondos o cereza: Es el tipo de chupete de mayor tamaño y menos aconsejado puesto que puede provocar alteraciones en la mordida del bebé. Los de forma de bola o cereza son los más invasivos, por lo que es mejor evitarlos.

Como se puede observar, hay varias modalidades de chupetes, pero elegir el más adecuado para el bebé dependerá de varios factores.

Ventajas del Uso del Chupete

El uso del chupete es uno de los temas más controvertidos a lo largo de los años. Sin embargo, la decisión de si darle el chupete al bebé o no es muy personal, pero es importante conocer tanto las ventajas como los riesgos. Los defensores del uso del chupete apelan a una serie de beneficios del chupete. A continuación, se enumeran algunos de ellos:

  • Satisface el reflejo de succión.
  • Ayuda a calmar al bebé cuando llora y a relajarlo. Entre las ventajas del chupete está que relaja y calma al bebé cuando su madre no está disponible y le ayuda a conciliar el sueño.
  • Proporciona distracción al bebé. Son una buena distracción: hay situaciones donde es necesario distraer a los bebés de lo que está pasando, como durante las visitas al doctor, para vacunación u otros procedimientos. También pueden desviar la atención del pequeño si se siente mal por cólicos u otra modestia.
  • Ayuda a conciliar el sueño al bebé.
  • Además, hay estudios que afirman que el uso del chupete contribuye al desarrollo de los mecanismos cerebrales encargados del control de las vías respiratorias. Por tanto, el uso del chupete podría reducir el riesgo de la muerte súbita del lactante. Se han realizado estudios que sugieren que el uso del chupete durante el sueño puede ayudar a reducir el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante. Según evidencias científcias, el uso del chupete en recién nacidos a la hora de dormir reduce el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL). La AAP recomienda “ofrecer un chupete en el momento de dormir la siesta y por la noche, sin forzar si el bebé lo rechaza”. También el uso del chupete durante la noche está relacionado con la reducción del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.

Desventajas del Chupete

Pese a que el uso del chupete aporta una serie de ventajas, también puede suponer algunos inconvenientes:

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  • No es igual la succión del chupete que la del pezón de la madre, por lo que su utilización puede dificultar la lactancia, en especial, lo chupetes con forma de cereza. La evidencia nos dice que la introducción temprana de chupetes y tetinas en un bebé amamantado puede influir en su lactancia. Puede ser de diferentes maneras, bien sea en su forma de succionar, en la cantidad de leche que extrae del pecho o en la duración de su lactancia. Es importante no utilizar el chupete en los primeros días de vida, a ser posible hasta pasado el primer mes de vida. El motivo es que puede interferir en la lactancia materna, para la que la forma de succionar es muy diferente. El uso del chupete a tan temprana edad podría hacer que el bebé no se cogiera al pecho de una manera adecuada.
  • Aumenta el riesgo de otitis media aguda: algunos expertos hablan de que el uso del chupete favorece el paso de bacterias por la nariz y el oído, provocando infecciones en el oído medio. El chupete está relacionado con un aumento de las gastroenteritis y de infecciones de oídos, un mayor riesgo de tener candidiasis oral y una menor duración de la lactancia.
  • Provoca la desviación de los dientes, especialmente cuando se usa el chupete durante mucho tiempo y no se utiliza el tipo de chupete adecuado. Cuando un niño introduce la tetina en su boca, los dientes centrales inferiores tienden a desviarse hacia el interior, mientras que los del maxilar superior tienen una tendencia a separarse y sobresalir hacia afuera. Con el tiempo, los caninos pueden chocar entre sí, y la alineación de la arcada superior e inferior se ve comprometida. Si un niño utiliza el chupete durante más de seis horas al día de manera continua, aumenta el riesgo de desarrollar estos problemas dentales. Los estudios demuestran que el chupete no causa daños irreparables en los dientes del bebé si se deja de usar antes de los dos años. Como ya hemos comentado, el uso del chupete puede provocar alteraciones en la dentición y en la mordida, que pueden ser reversibles si retiras el chupete antes de los 24 meses.
  • Aparecen llagas en las mucosas del paladar y de la boca.
  • Además, es posible que si el bebé requiere del chupete para dormir, comience a llorar cuando se le caiga de la boca durante la noche. Por tanto, el uso del chupete puede crear una dependencia del mismo.
  • También puede incrementarse el riesgo de sufrir candidiasis en la boca o caries si se impregna el chupete con sustancias como, por ejemplo, la miel. Otro problema preocupante es la denominada caries del biberón. Esta puede aparecer por un uso indebido del chupete, cuando se unta en algo dulce y se le da al bebé. Esta práctica está totalmente desaconsejada.

Recomendaciones para el Uso del Chupete

Independientemente del material del que esté fabricado el chupete y de la forma que tenga la tetina, hay que estar seguro de que el chupete cumple con todas las normas de seguridad. Los padres deben tener en cuenta algunas recomendaciones básicas a la hora de adquirir un chupete. Por ejemplo, es importante saber que el chupete debe estar hecho de plástico y tener los bordes redondeados. Además, es preciso que el chupete tenga una anilla para poder extraerlo de la boca del bebé cuando sea necesario.

La tetina del chupete no debe superar los 3’3 cm y la base tiene que ser lo suficientemente grande como para que el recién nacido no pueda metérselo todo en la boca. En cuanto a la higiene, hay que cambiar el chupete periódicamente para evitar la aparición de bacterias y limpiarlo con agua a menudo. No se deben pasar los chupetes de una boca a otra para evitar el traspaso de gérmenes. Tampoco hay que guardar el chupete suelto en un bolso o bolsillo, sino que debe hacerse en su caja.

Los expertos aconsejan no untar el chupete con azúcar o miel, ya que se trata de un método que utilizan algunos padres para relajar a los bebés. Además, la tetina del biberón no debe usarse a modo de chupete.

Es importante recordar que el chupete no debe ser utilizado como un reemplazo del pecho materno. Dale el chupete solo en los momentos puntuales que lo necesite para calmarse. No es recomendable que el bebé lleve el chupete colgado y lo tenga a disposición todo el día. Es mejor que tú se lo vayas ofreciendo en las situaciones que sea necesario. Si tu bebé se alimenta con leche materna no es demasiado recomendable introducirlo antes del mes de vida. Siempre espera a que la lactancia materna esté bien establecida para evitar interferencias. No ofrezcas el chupete para retrasar las tomas, la alimentación de tu bebé debe ser a demanda. Nunca lo untes en sustancias dulces ni de otros tipos.

Evitar que succione el chupete en la media hora anterior a cuando se supone que va a mamar. Al terminar la toma no se le debe colocar el chupete inmediatamente. Algunos bebés, 5 o 10 minutos después de haber mamado, toman un poco más.

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¿Cuándo y Cómo Quitarle el Chupete?

Como es obvio, el bebé no puede usar el chupete eternamente. Conforme pasa el tiempo, los inconvenientes del uso del chupete superan a los beneficios. Por ello, lo más aconsejable es retirar el chupete a partir de los entre los 12-24 meses de edad. Sin embargo, esto puede variar según cada caso. Muchas papás se plantean cuándo quitar el chupete a su bebé, y lo ideal es, a partir de la erupción del primer diente, entre los 6-8 meses, podrías intentar comenzar a retirarlo. El uso del chupete es recomendable hasta los dos años de edad. Más allá de esta edad, su uso prolongado presenta riesgos para la dentición y el desarrollo bucal del bebé.

No existe una única forma para retirar el chupete, sino que dependerá de la dependencia de cada niño o niña. Por ejemplo, una buena idea es hablar con el pequeño o la pequeña y explicarle que se va haciendo mayor y, por eso, ya no tendrá que usar el chupete. Además, es importante no quitarle el chupete si ha sucedido o va a suceder un evento importante en la familia como la llegada de un nuevo miembro a la familia. Lo ideal es que no coincida con cambios importantes en la vida del bebé, como puede ser la llegada de un hermanito/a, el inicio de la escuela infantil, mudanzas, etc…

Procuraremos hacerlo de manera progresiva, respetando sus tiempos, ya que ha sido un objeto de apego muy importante para el bebé. Podemos explicarle la situación, recurriendo a métodos como cuentos o historias. En cualquier caso, durante el proceso de retirada del chupete, lo más importante es no enfadarse, tener paciencia y ser consciente de que cada niño o niña necesita su tiempo para ello.

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