Sangrado y Aborto Espontáneo a las 6 Semanas: Tamaño y Color de los Coágulos
Se entiende como sangrado toda aquella pérdida sanguínea a través de la vagina en cualquier momento de la gestación. ¿Notas un sangrado o manchado y no sabes si es peligroso? ¿Te planteas acudir a urgencias? Analizamos los 10 tipos de sangrado más frecuentes del embarazo y posparto.
Tipos de Sangrado Durante el Embarazo y el Posparto
Existen diferentes tipos de sangrado que pueden ocurrir durante el embarazo y el posparto, cada uno con sus propias características y niveles de riesgo:
- Sangrado de Implantación:
El de implantación suele ser un sangrado que se produce antes incluso de que aparezca la primera falta de menstruación y que está en relación con la implantación del embrión en la cavidad uterina. Suele ser un sangrado escaso, oscuro y con una duración corta en el tiempo. Normalmente no provoca dolor y no requiere una valoración urgente por parte del especialista.
- Amenazas de Aborto:
Las amenazas de aborto son sangrados que ocurren habitualmente en el primer trimestre de gestación y que conllevan un sangrado mucho mayor que el de la implantación. Se pueden presentar con coágulos y que suele asociar dolor abdominal de tipo intermitente.
- Sangrados del Cuello Uterino:
Incluyen todos esos sangrados que ocurren en cualquier momento del embarazo y que no proceden de la cavidad uterina sino que proceden del cuello del útero. Estos sangrados suelen ser escasos y pueden estar relacionados con el movimiento, el ejercicio físico o con la actividad sexual.
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- Desprendimiento de Placenta:
Aunque el desprendimiento de placenta no es la primera patología que hay que descartar ante un sangrado por su baja incidencia, debe siempre descartarse ante la presencia de sangrado en el segundo o tercer trimestre de gestación asociado a sensación de tripa dura, dolor abdominal o malestar en la madre. Este sangrado requiere valoración urgente por parte del especialista.
- Expulsión del Tapón Mucoso:
Cuando se acerca el momento del parto, en las últimas semanas de gestación, y habitualmente cuando comienzan las contracciones preparatorias para el mismo, puede presentarse un pequeño manchado, que habitualmente es marrón, escaso y autolimitado (remite por sí solo). Refleja la expulsión del tapón mucoso y nos informa de que el momento del parto se acerca.
- Sangrado Durante el Trabajo de Parto:
Los sangrados durante el trabajo de parto suelen estar en relación con los cambios cervicales (de cuello del útero) que se están produciendo, es decir la dilatación del cérvix uterino. Este sangrado suele ser escaso, y es valorado en todo momento por la matrona o por el personal que atiende tu parto.
- Sangrado Posparto (Cuarentena):
Este sangrado posparto es el que se produce de manera fisiológica en todas las mujeres después de haber dado a luz. Este sangrado puede ser de mayor o menor cuantía dependiendo del número de partos que se haya tenido la mujer, del tamaño del bebé, del número de bebés que se hayan alumbrado y del tipo de parto (normal o cesárea). Este sangrado tradicionalmente llamado cuarentena, suele durar entre cuatro y seis semanas de media y va disminuyendo en cantidad de forma progresiva.
- Hemorragia Posparto Precoz:
La hemorragia posparto es aquel sangrado que no se considera fisiológico que ocurre en las primeras horas tras el alumbramiento y que es potencialmente peligroso para la vida de la mujer. Las causas pueden ser varias: restos placentarios, problemas de coagulación, atonía uterina, o lesiones producidas durante el parto.
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- Hemorragia Posparto Tardía:
Es aquella hemorragia que se produce después de estas primeras horas del posparto, y que no acarrea un riesgo tan inmediato para la salud de la madre. Puede estar asociado a pequeñas infecciones, retenciones de tejido placentario, la creación de pólipos, etc. Requieren una valoración por parte de los especialistas y su tratamiento no suele precisar tanta urgencia como en el caso de la hemorragia posparto precoz.
Cuándo Preocuparse
Si estás embarazada y presentas un sangrado durante el primer trimestre, debes asustarte si éste asocia dolor intenso en el abdomen o es muy abundante. Y durante el posparto, debes de preocuparte cuando el sangrado es más abundante que una regla, o asocia mal olor o fiebre o presentas malestar o mareo.
Hematomas Intrauterinos
Un hematoma intrauterino es una acumulación de sangre dentro de la cavidad uterina en el transcurso de una gestación. Aparecen con mayor frecuencia en el primer trimestre de embarazo y pueden dar lugar a un sangrado vaginal o no. Los hematomas intrauterinos son motivo de preocupación para las mujeres embarazadas, pero no siempre causan complicaciones más graves.
Sin embargo, en algunos casos el embarazo puede considerarse de alto riesgo y, por tanto, será necesario que la mujer guarde reposo y lleve un control más exhaustivo de su estado.
Tipos de Hematomas Intrauterinos
Los hematomas intrauterinos se clasifican en función de su localización entre las distintas capas de tejido:
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- Subcoriónicos:
Son los más comunes y se forman en el interior de la cavidad endometrial, entre las membranas placentarias y la pared uterina, en las primeras semanas de embarazo. Aunque también constituyen una amenaza de aborto, estos hematomas suelen tener una evolución favorable y se reabsorben por sí mismos. Los hematomas retrocoriónicos son similares y tienen también una evolución parecida.
- Supracervicales:
Son los que mejor pronóstico tienen debido a su ubicación, en el cuello uterino. Se suelen eliminar por la vagina en forma de hemorragia.
- Retroplacentarios:
Se forman entre la placenta y el endometrio y son menos comunes. Se asocian al desprendimiento de placenta, que suele ser la causa más habitual del sangrado a partir de la semana 28 de embarazo. También pueden afectar al aporte de oxígeno y nutrientes hacia el bebé. Por tanto, pueden suponer un mayor riesgo para el embarazo.
Además de la ubicación del hematoma y del momento en el que ha aparecido, su gravedad también dependerá del tamaño que ocupe.
En general, el volumen de los hematomas intrauterinos se mide usando la fórmula de largo por ancho en milímetros. Se considera que el hematoma es pequeño si su tamaño es menor del 20% con respecto al saco gestacional y grande si supera el 50%.
Causas de los Hematomas Intrauterinos
Las causas de la formación de los hematomas intrauterinos son, en muchos casos, desconocidas. Sin embargo, su aparición se ha visto relacionada con los siguientes factores:
- Alteraciones en la coagulación de la sangre.
- Anomalías en la anatomía del útero.
- Malos hábitos como el tabaco o el alcohol.
- Mujeres mayores de 38-40 años.
- Hipertensión arterial.
- Diabetes.
- Embarazo múltiple.
Lo más probable es que el origen de los hematomas intrauterinos se sitúe entorno a la implantación del embrión, debido a la lesión que esta provoca en el endometrio que, finalmente, se transforma en sangre coagulada.
Si estos coágulos de sangre no se deshacen o son reabsorbidos, los hematomas pueden seguir creciendo y ejercer presión sobre el embrión, lo cual podría provocar un aborto en el peor de los casos.
Por otro lado, un traumatismo causado, por ejemplo, por una caída, también podría ser causa de un hematoma intrauterino en la embarazada.
Diagnóstico y Tratamiento
Los hematomas intrauterinos no suelen tener síntomas asociados como el dolor, pero en ocasiones sí es posible que la mujer embarazada tenga pérdidas de sangre. Las hemorragias vaginales causadas por los hematomas intrauterinos pueden variar en color y cantidad y se producen, especialmente, en el primer trimestre de gestación.
En cualquier caso, siempre que haya un sangrado en el embarazo, es recomendable acudir al médico cuanto antes. Los hematomas intrauterinos serán diagnosticados por ecografía, donde se les tomarán medidas para seguir su evolución. En caso de no haber pérdidas de sangre, los hematomas intrauterinos son detectados durante alguna de las ecografías de control del embarazo rutinarias.
Ante un hematoma intrauterino, es necesario seguir todas las recomendaciones del médico y acudir a la consulta las veces que éste indique para su control y seguimiento. Normalmente, la embarazada deberá ir a consulta una vez cada una o dos semanas hasta que pase el riesgo.
Principalmente, el pronóstico de los hematomas intrauterinos se valora teniendo en cuenta dos elementos: su ubicación y tamaño. Los hematomas pequeños suelen tener una evolución favorable y se reabsorben espontáneamente. En función del tamaño y la localización, el tiempo que tardarán en eliminarse los hematomas intrauterinos será mayor o menor.
En caso de que estos hematomas crezcan y alcancen un gran tamaño, el embarazo será considerado de alto riesgo y habrá que tomar algunas medidas preventivas. A continuación, se comentan algunas de ellas:
- Reposo relativo o absoluto, según el riesgo que suponga el hematoma por su tamaño y localización.
- No mantener relaciones sexuales.
- Medicamentos, en algunos casos.
- Hospitalización de urgencia, en los casos más graves.
En muchos casos, a medida que avanza la gestación, los hematomas pueden ir reabsorbiéndose poco a poco y la mayoría de ellos desaparecen gradualmente.
Como hemos dicho, las hemorragias durante el embarazo son muy alarmantes para la mujer. Sobre todo en los casos de hematomas intrauterinos grandes, el sangrado puede ser abundante y escandaloso. Pese a ello, este síntoma no tiene por qué indicar un peor pronóstico, ya que significa que el hematoma se está eliminando y reduciendo su tamaño progresivamente.
Tipos de Aborto Espontáneo
Un aborto espontáneo o natural es la pérdida involuntaria de una gestación antes de la semana 20 de embarazo. La incidencia de los abortos espontáneos es de uno de cada 5 embarazos, es decir, ocurren en el 20% de los embarazos. La mayoría de ellos tiene lugar en el primer trimestre, entre las semanas 6 y 12 de embarazo.
Clasificación de los Abortos
Hay muchas maneras de clasificar los abortos. En primer lugar, es importante saber diferenciar entre:
- Aborto espontáneo: se debe a una causa natural.
- Aborto inducido: por decisión personal de la mujer, por ejemplo, por tratarse de un embarazo no deseado.
- Aborto terapéutico: consiste en la interrupción voluntaria del embarazo por razones médicas.
En este artículo, vamos a centrarnos en los tipos concretos de aborto espontáneo, es decir, aquellos que no son intencionados.
Aborto Según la Frecuencia
Existen dos categorías de aborto según si se producen de manera puntual o se repiten en una misma mujer:
- Aborto esporádico: se presenta de forma aislada. Es frecuente en las madres primerizas y no supone ningún problema de fertilidad.
- Aborto de repetición: cuando tienen lugar dos o más abortos espontáneos. Puede ser aborto recurrente primario, si no ha habido ningún embarazo a término; o aborto recurrente secundario, si la mujer tiene hijos previos.
El aborto de repetición requiere un estudio adicional para determinar su causa y poder aplicar un tratamiento específico que permita a la mujer llevar un embarazo a término.
Aborto Según la Edad Gestacional
Como hemos dicho, el aborto espontáneo es aquel que puede tener lugar hasta la semana 20 de gestación. Dentro de este periodo de tiempo, es posible clasificar los abortos en función del momento en que sucedan:
- Aborto precoz: ocurren antes de la semana 12 de embarazo y son los más frecuentes.
- Aborto tardío: tiene lugar con posterioridad a las 12 semanas.
Los abortos precoces pueden ocurrir cuando la mujer ya sabe que está embarazada o, incluso, antes de hacerse la prueba de embarazo. Estos últimos pasan desapercibidos por la mujer y se confunden con un simple retraso menstrual.
Aborto Bioquímico
Un caso concreto que cabe mencionar es el aborto bioquímico, también conocido como microaborto. Se trata de pérdidas gestacionales muy tempranas después de una prueba de embarazo positiva.
Las causas más probables del embarazo bioquímico son los defectos iniciales de la fecundación del óvulo con el espermatozoide debido a que están alterados, las divisiones celulares anormales del embrión tras la fecundación, embriones alterados o las alteraciones en la implantación por anomalías uterinas.
Aborto Según el Saco Gestacional
Existen dos tipos de aborto en función de si se observa o no embrión dentro del saco gestacional:
- Sacos anembrionados: se observa el saco gestacional vacío, sin embrión en su interior, por una detención muy precoz del desarrollo. También es conocido como huevo huero.
- Sacos embrionados: el embrión se encuentra dentro del saco gestacional, pero no tiene latido cardíaco por una detención más tardía de su desarrollo.
Gran parte de los abortos en el primer trimestre son debidos a un embarazo anembrionado, cuyas principales causas son las alteraciones genéticas en el embrión.
En este apartado también podemos incluir el embarazo ectópico o extrauterino. Este tipo de embarazo consiste en que el embrión implanta en un lugar diferente al endometrio. Lo más usual en este caso es encontrar el saco gestacional en la trompa de Falopio. Evidentemente, este es un embarazo no viable que termina en aborto.
Abortos Según la Variedad Clínica
Después de la pérdida gestacional, es necesario que el cuerpo elimine todos los restos embrionarios de forma natural. En caso contrario, sería necesario tomar medidas para extraerlos como, por ejemplo, hacer un legrado.
Según si se eliminan el feto y los restos abortivos de forma natural o no, se pueden encontrar los siguientes tipos de aborto:
- Aborto completo o consumado: todo el contenido uterino ha sido expulsado después de la muerte fetal. No es necesario ningún otro tratamiento adicional, ya que el sangrado va cesando, el dolor desaparece y el cuello uterino se vuelve a cerrar por sí solo.
- Aborto incompleto: no se expulsa por completo el contenido del útero después de la muerte fetal. Será necesario eliminar los restos de tejido fetal y placentario para evitar que se produzcan hemorragias e infecciones que puedan suponer un riesgo en la salud materna.
- Aborto diferido o retenido: el embrión muere, pero la mujer no logra eliminar el saco gestacional durante varias semanas o incluso meses. Ocurre, normalmente, entre las semanas 8 y 12 de gestación. Lo que ocurre es que desaparecen poco a poco los síntomas de embarazo, el útero deja de crecer y las pruebas de embarazo se vuelven negativas, aproximadamente, 10 días después de la muerte fetal.
Tanto el aborto incompleto como el aborto diferido requieren una intervención médica para hacer un legrado y eliminar el contenido del útero.
En caso de no eliminarse todos los restos fetales, podría derivar en un aborto séptico por infección, lo cual supone un riesgo elevado para la madre.
Amenaza de Aborto
Una amenaza de aborto es una situación en la que se presenta un sangrado vaginal, generalmente escaso, durante las primeras 20 semanas de la gestación. Precisamente, los abortos espontáneos se producen cuando el embarazo no se desarrolla con normalidad desde un principio y suelen afectar a mujeres de mayor edad.
“La amenaza de aborto es la primera señal de que el embarazo se puede interrumpir de manera precoz. La experta destaca que “entre el 15 y 25 por ciento de las mujeres presenta una amenaza de aborto” y que en “más de la mitad de los casos el embarazo continúa con normalidad”.
Síntomas
- Sangrado vaginal: Se trata de la principal evidencia de esta problemática y suele producirse durante las primeras 20 semanas.
- Cólicos abdominales: Estos también pueden aparecer.
Ante un sangrado vaginal durante el embarazo, la primera sospecha será una amenaza de aborto y se debe consultar inmediatamente con el médico especialista. En primer lugar, se lleva a cabo una exploración física para valorar la cuantía de la hemorragia y el estado del cuello del útero, que debe estar cerrado y acompañado del tamaño idóneo para la edad gestacional.
Es importante descartar mediante atención sanitaria que no se trate de un embarazo ectópico -desarrollo del óvulo fecundado fuera de la placenta-, ya que sus síntomas son similares y es potencialmente peligroso.
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