Dolor de estómago después de comer: Causas y cómo aliviarlo
El dolor de estómago, o dolor abdominal, se refiere a una molestia o dolor que se siente en la zona abdominal. El término "dolor de estómago" se utiliza para describir la sensación de dolor o malestar abdominal. El abdomen se extiende desde las costillas hasta la pelvis, y esta amplia zona alberga todos los órganos del sistema digestivo.
Puede estar causado por diferentes órganos del aparato digestivo, así como por los músculos abdominales. Los dolores de estómago pueden estar causados por cualquiera de estos órganos, la pared abdominal o por los músculos abdominales externos.
El dolor en la zona abdominal puede experimentarse con diferentes tipos de sensaciones, por ejemplo: dolor sordo o agudo, ardor o calambres. También puede ser localizado (en un lugar muy concreto) o generalizado (en una zona extensa). En algunos casos, el dolor puede llegar a otras zonas, como la espalda, la pelvis o el pecho.
El dolor de estómago es una dolencia común, y tiene muchas causas posibles, algunas de las cuales pueden ser graves.
Posibles causas del dolor de estómago después de comer
Si el dolor de estómago se produce después de comer, probablemente las causas del dolor de estómago estén relacionadas con los procesos digestivos. En este caso, entre las posibles causas del dolor de estómago se incluyen:
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Indigestión
La indigestión, también conocida como dispepsia, puede resultar otra causa de dolor de estómago y se suele experimentar como dolor o malestar en la parte superior del abdomen y sucede cuando los nervios del estómago se vuelven excesivamente sensibles. Puede ir acompañada de ardor de estómago, de una sensación de estar demasiado lleno, de hinchazón, eructos y/o flatulencias. Aunque desagradable, esta condición suele ser un episodio pasajero que desaparece por sí solo.
Gases
Los gases intestinales están compuestos por vapores inodoros (oxígeno, dióxido de carbono, nitrógeno, metano e hidrógeno), pero cuando se mezclan con las bacterias intestinales pueden crear un olor desagradable. Este gas suele salir del cuerpo por la boca o el recto, pero a veces queda atrapado y se acumula en el estómago, provocando hinchazón y dolor.
A menudo, esto es consecuencia de consumir demasiados alimentos que producen gases, como las legumbres, las coles de Bruselas o el repollo. También puede ser un signo de intolerancia a ciertos alimentos, una infección bacteriana o vírica, o problemas digestivos graves, como la celiaquía o el síndrome del intestino irritable.
Alergias e intolerancias alimentarias
Una intolerancia alimentaria, o dificultad para digerir un determinado alimento, puede provocar hinchazón y dolor de estómago. En el caso de una alergia alimentaria, el cuerpo trata el alimento como una amenaza, lo que desencadena una respuesta inmunitaria inmediata que puede incluir una erupción o la inflamación de las vías respiratorias.
En casos extremos, una alergia alimentaria puede causar anafilaxia (o shock anafiláctico). El 90% de todas las alergias alimentarias son al marisco, el pescado, los huevos, la leche, los cacahuetes, los frutos secos, la soja o el trigo. Las pruebas de alergia aún están en sus inicios. Existen algunas pruebas de intolerancia alimentaria, como la prueba de hidrógeno en el aliento para la lactosa. Los expertos aconsejan llevar un diario de alimentos para evaluar qué alimentos pueden crear problemas gastrointestinales a una persona en concreto.
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Intoxicación alimentaria
La intoxicación alimentaria se produce al ingerir alimentos contaminados con gérmenes. Además de calambres intestinales, los síntomas pueden incluir náuseas, vómitos, malestar estomacal, diarrea y fiebre. La mayoría de los casos de intoxicación alimentaria pasan sin requerir atención médica; sin embargo, si los síntomas son persistentes o graves, puede ser necesario un tratamiento médico.
Dispepsia funcional
La dispepsia es un conjunto de síntomas que se presentan de forma continua o intermitente (Dolor, malestar general, pesadez tras las comidas y/o sensación de plenitud), que se localiza en la parte alta del abdomen (en el hueco del estómago) y que se puede acompañar de nauseas, vómitos, distensión abdominal, incapacidad para terminar una comida, acidez, eructos y regurgitaciones (regreso de la comida a la boca).
Las molestias suelen aparecer con mayor frecuencia en caso de comidas copiosas, alimentos muy condimentados o picantes, café, bebidas carbonatadas, alcohol y/o tabaco. El estrés, la ansiedad o la depresión pueden provocar la aparición de dicha dolencia. Algunos medicamentos pueden producir éstos síntomas también, entre los que se encuentran los AINES (Ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno…), acido acetilsalicilico (Adiro, aspirina), corticoides, digoxina, algunos antihipertensivos, algunos antibióticos, etc.
Gases estomacales
Por lo general, cuando decimos que tenemos gases estomacales o gases de después de comer, nos estamos refiriendo a gases intestinales, ya que es el lugar donde se producen. La ingesta de aire es uno de los principales causantes de los gases de después de comer. Cada vez que comemos o bebemos ingerimos una pequeña cantidad de gas y si no se expulsa al eructar, pasa al intestino.
Nuestro intestino grueso contiene una gran cantidad de bacterias que conforman el microbioma intestinal, el cual nos ayuda a la digestión. El consumo de ciertos alimentos que no son tolerables por nuestro organismo pueden causar gases. Es muy común en personas que padecen algún tipo de intolerancia, como al gluten o a la lactosa.
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Hay ciertos alimentos que pueden contribuir al aumento de gases de después de comer en el sistema digestivo. Comer despacio, disfrutando de la comida, masticando bien y a ser posible sin distracciones como la televisión o conversaciones tensas. Adaptar la cantidad de alimentos con fibra a tu tolerancia.
Pese a todas las medidas descritas, un porcentaje significativo de personas siguen padeciendo de gases de después de comer. En estos casos, el médico investigará las posibles causas y tratará de ayudar a resolverlo.
Hinchazón abdominal
Identificar las razones detrás de la hinchazón abdominal te ayudará a evitar esta molestia o reducir su impacto. Cuando comes grandes cantidades de comida o lo haces demasiado rápido, tu sistema digestivo se acelera y satura. Aunque no tengas intolerancias, no todas las personas digieren de igual manera los alimentos (depende de la flora intestinal de cada uno).
El exceso de gases en el sistema digestivo puede generar una presión incómoda en tu abdomen, también llamada distensión abdominal. Esto ocurre de manera natural durante la descomposición de alimentos en el intestino.
El estrés y la ansiedad pueden ralentizar la digestión o causar espasmos en el intestino, lo que genera hinchazón abdominal.
¿Cómo aliviar el dolor de estómago?
El dolor de estómago tiene una gran variedad de causas; la mayoría de ellas son benignas, episódicas y pueden evitarse siguiendo consejos tales como:
- Hidratación: favorece los procesos digestivos y reduce la acidez estomacal.
- Evitar acostarse justo después de comer: para prevenir la indigestión.
- Evitar el tabaco y el alcohol, ya que ambos podrían desencadenar el reflujo ácido.
- Seguir una dieta variada y saludable evitando el consumo excesivo de alimentos procesados.
- Controlar el estrés y la ansiedad.
- Practicar una actividad física de forma regular.
Si te resulta difícil aliviar el dolor de estómago con dichos consejos, puedes recurrir a medicamentos sin receta. También puedes suplementar tu dieta con complementos alimenticios a base de melisa, vitamina B2 y probióticos que ayudan al funcionamiento normal del tracto intestinal y a la relajación, ayudando al bienestar digestivo.
También existen formas sencillas para aliviar la incomodidad de la hinchazón abdominal esporádica y prevenir que se repita lo menos posible:
- Comer despacio y masticar bien: tómate tu tiempo para comer.
- Reduce los alimentos que te causen más gases: algunos alimentos, como las legumbres, las bebidas con gas, el brócoli o las coles, tienden a generar más gases.
- Realiza ejercicio suave después de comer: un paseo ligero después de comer puede mejorar la digestión y prevenir la acumulación de gases.
- Los probióticos son microorganismos vivos, como bacterias y levaduras, que aportan beneficios para la salud cuando se consumen en las cantidades adecuadas.
La medida más aconsejable para evitar las digestiones pesadas es la prevención: comer despacio, en las cantidades normales, evitar platos muy fuertes y no pasarse con el alcohol. Estos otros trucos también pueden facilitar la digestión:
- Haz pausas en la comida: aunque sea complicado cuando compartes mesa intenta practicar el mindfull eating o alimentación consciente. Es tan sencillo como saborear lo que comes, reteniéndolo en la boca, notando su textura, su forma o las sensaciones que te produce ese alimento. De esta manera, comerás más despacio y te saciarás antes.
- Compensa: si vas a tener una comida o cena copiosa, compensa el resto del día. Cocina al vapor y da prioridad a las verduras y pescado blanco.
- La carne, mejor magra: no abuses de las carnes rojas y embutidos ya que contienen grasas que pueden hacer la digestión más pesada. Inclínate por la carne de pavo o el pescado. El cordero y el pato también son carnes muy indigestas.
- Alíate con la fruta: la piña contiene bromelina y la papaya papaína. Son enzimas que facilitan la digestión de proteínas y pueden ayudarte a sentirte mejor.
¿Cuándo buscar atención médica?
Un diagnóstico correcto y precoz es clave para aliviar el dolor de estómago, independientemente de la gravedad de los síntomas. Algunos signos permiten al médico diagnosticar la enfermedad con sólo examinar el historial médico del paciente y realizar un examen físico externo. Para los casos más graves o complicados, los médicos también disponen de muchas herramientas diagnósticas para ayudar a identificar el origen específico de un dolor de estómago: un examen físico exhaustivo, análisis de sangre y orina, pruebas de la función pulmonar, ecocardiogramas, ecografías, radiografías, tomografías computarizadas (TC), resonancias magnéticas, endoscopias y colonoscopias.
Si el dolor de estómago es persistente o intenso, o empeora con el esfuerzo, o si el abdomen está hinchado o sensible, o si el dolor va acompañado de fiebre persistente, náuseas o vómitos persistentes, ictericia (coloración amarillenta de la piel y ojos), sangre en las heces, la orina o el vómito, se debe buscar atención médica.
Si la hinchazón abdominal es algo que experimentas con demasiada frecuencia o se acompaña de otros síntomas, como dolor intenso, fiebre o diarreas persistentes, sangrado en las heces o pérdida de peso abrupta, debes comentarlo con tu médico. Es preocupante cuando es persistente, va acompañada de otros síntomas graves como fiebre o pérdida de peso, o si afecta significativamente tu calidad de vida.
Asimismo, si estos dolores se repiten, es aconsejable solicitar visita con un especialista en el aparato digestivo.
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