Cólicos y dolor de cabeza en el embarazo: Causas y tratamiento
Sentir molestias durante el embarazo es algo habitual que ocurre con mayor o menor intensidad prácticamente a todas las embarazadas. Los dolores de cabeza, de espalda, de senos y de la zona baja del vientre son los más comunes. Generalmente, las molestias que surgen a lo largo del embarazo no son señal de alarma ni impiden seguir con el ritmo de vida habitual.
En los primeros meses de gestación, los cambios que surgen en la mujer hacen que sienta sensaciones y síntomas nuevos que pueden ser molestos. A medida que avanza el embarazo, estas pequeñas molestias irán cambiando y volviéndose más incómodas conforme se acerque el momento del parto. Como tu cuerpo va a pasar por muchos cambios durante el embarazo incluyendo tus hormonas, es perfectamente normal que notes molestias y dolores que quizás no habías experimentado antes.
Dolor de cabeza en el embarazo
¿Sufres dolor de cabeza en el embarazo? Lo importante es saber diferenciar los síntomas de la cefalea tensional, típica del embarazo, del dolor de cabeza producido por la preeclampsia o tensión arterial alta, que es una urgencia médica. Hay muchos tipos de dolor de cabeza pero sólo algunos aumentan o aparecen durante el embarazo. Por ejemplo, las migrañas se alivian en el 80% de las embarazadas pero la cefalea tensional aumenta.
Las cefaleas son un síntoma bastante común entre las embarazadas cuando se encuentran en el primer trimestre de embarazo. La mujer puede sentir como una presión constante a ambos lados de la cabeza o en la parte trasera del cuello. Además, si la mujer ya era propensa a tener dolores de cabeza antes de la gestación, es habitual que este tipo de malestar empeore con el embarazo. Los especialistas no conocen con exactitud la causa por la cual los dolores de cabeza tienden a ser más frecuentes durante el embarazo. La hipótesis más acertada es el cambio en las hormonas característico del embarazo.
El dolor que aumenta con más frecuencia durante el embarazo es el de la cefalea tensional, llamada así porque se relaciona con la tensión emocional y muscular. Su empeoramiento es debido probablemente a la ansiedad o a cambios posturales en la espalda. También el cansancio, la pesadez, el estrés o la falta de sueño pueden causar dolor de cabeza. Una vez pasados los primeros meses, cuando la situación hormonal se equilibra, estos dolores tienen a desaparecer o a ser menos frecuentes e intensos.
Lea también: Dieta para cólicos menstruales
En el caso de que la cefalea se acompañe de mareos las causas pueden ser la hipotensión o la hipoglucemia ya comentadas. La cefalea aislada es más frecuente en mujeres que ya padecían cefalea previamente al embarazo, aunque también puede aparecer en mujeres que no son propensas a la misma. El estrógeno, la hormona sexual que está aumentada en el embarazo, produce vasodilatación y congestión sanguínea que agudiza la cefalea preexistente. El tratamiento más adecuado es el paracetamol en dosis de 500 mg, 650mg o 1 gr.
Cólicos y dolor abdominal durante el embarazo
Durante todo el embarazo es común sentir dolor o algún malestar en la zona abdominal. Esto es normal y, por lo general, son dolores que tienen una corta duración. Si los dolores en la barriga son fuertes o se sufre de cólicos, se debe consular con el profesional que lleva el embarazo, especialmente si los cólicos van acompañados de algún tipo de sangrado vaginal, escalofríos, mareos, fiebre o desmayos.
Los dolores o malestares leves en la zona del bajo vientre acompañarán las distintas fases del embarazo y pueden tener diversas causas:
- Presión del útero en crecimiento.
- Estreñimiento.
- Acidez estomacal.
- Gases.
- Pequeñas contracciones.
Cuando estos dolores aparecen, lo mejor es sentarse y elevar las piernas, tratando de relajar el cuerpo. No se debe cambiar de posición de forma brusca. Hacer una pequeña caminata también ayuda a aliviar el dolor y las tensiones en la zona abdominal. En el segundo trimestre, una causa muy común de los cólicos es el dolor del ligamento redondo. Otras causas frecuentes que ocasionan estos cólicos y calambres pueden ser tener gases e hinchazón del vientre, sufrir de estreñimiento o las relaciones sexuales.
Si respondes de manera afirmativa, debes saber que si te ocurre de modo leve y solo de vez en cuando, probablemente no supondrá nada de lo que debas preocuparte. ¡Buenas noticias! Si puedes, prepárate un baño caliente y sumérgete un rato en el agua.
Lea también: Causas de los cólicos en las primeras semanas de embarazo
¿Es normal sentir cólicos en el embarazo?
Los cólicos en el embarazo son una de las molestias más comunes que experimentan muchas mujeres, especialmente durante el primer y segundo trimestre. Aunque en la mayoría de los casos son inofensivos, pueden generar preocupación, sobre todo si se sienten con frecuencia o son intensos. Muchas futuras madres se preguntan: «¿Es normal sentir cólicos en el embarazo?», o incluso, «¿es normal sentir cólicos en las primeras semanas de embarazo?». Los cólicos en el embarazo son dolores o molestias abdominales similares a los cólicos menstruales. Suelen presentarse en la parte baja del abdomen o en la pelvis y pueden ir desde una leve molestia hasta un dolor moderado. Estos cólicos, a menudo, generan confusión por su parecido con otros tipos de dolor abdominal.
Desde las primeras semanas, los niveles de progesterona aumentan considerablemente. Una de las primeras causas de cólicos en las primeras semanas de embarazo es la implantación. Entre la tercera y cuarta semana, algunas mujeres sienten molestias cuando el embrión se adhiere a la pared uterina. A medida que el útero crece, los ligamentos que lo sostienen se estiran para adaptarse al desarrollo del bebé. Los cambios hormonales y el estiramiento de los ligamentos uterinos son causas comunes de los cólicos durante el embarazo. La digestión se vuelve más lenta debido a los cambios hormonales, lo que favorece la acumulación de gases y el estreñimiento, dos causas frecuentes de cólicos durante el embarazo. Algunas mujeres pueden experimentar cólicos leves después de mantener relaciones sexuales.
Sí, es normal sentir cólicos en las primeras semanas del embarazo. Estos cólicos suelen estar relacionados con la implantación, el inicio del crecimiento uterino y los cambios hormonales. Si te preguntas si cuando estás embarazada te dan cólicos todos los días, la respuesta es que puede variar. Algunas mujeres los sienten con más frecuencia que otras. En el primer trimestre, los cólicos son muy comunes.
Cuándo preocuparse por los cólicos
- Si los cólicos se acompañan de sangrado vaginal, fiebre, dolor intenso o persistente, podría tratarse de un aborto espontáneo o un embarazo ectópico.
- Si las contracciones son regulares, aumentan en intensidad y frecuencia, y se acompañan de dilatación cervical, es probable que el parto haya comenzado.
Los cólicos normales durante el embarazo suelen tener una intensidad leve a moderada, son breves y esporádicos, y se localizan principalmente en el bajo vientre o la pelvis. Por lo general, no presentan síntomas acompañantes o, si los hay, son muy leves. En cambio, los signos de alarma incluyen dolores intensos o insoportables, de duración continua o en aumento, que pueden estar localizados de forma lateral o ser generalizados en todo el abdomen.
Qué puedes hacer para aliviar los cólicos y calambres durante esta etapa
- Aplicar calor local suave: Una bolsa térmica en la parte baja del abdomen puede relajar los músculos uterinos y aliviar el dolor.
- Mantenerse hidratada: La deshidratación puede aumentar las contracciones uterinas.
- Consultar con tu médico antes de tomar medicamentos: Nunca tomes analgésicos por tu cuenta.
Preguntas frecuentes sobre los cólicos
- ¿Los cólicos pueden afectar al bebé? Los cólicos leves no representan riesgo.
- ¿Los cólicos pueden ser un síntoma temprano de embarazo? Sí.
Otros dolores y molestias comunes durante el embarazo
Pese a que los dolores anteriormente comentados son los más frecuentes entre las embarazadas, esto no significa que no haya otro tipos de molestias. Además, hay mujeres que pasan todo el embarazo sin sentir molestias demasiado intensas. Por tanto, la presencia o ausencia de dolores a lo largo de la gestación no quiere decir que el embarazo vaya bien o mal, sino que dependerá del cuerpo de cada embarazada.
Lea también: Entendiendo la dispareunia y sus causas
- Dolor de espalda: Cerca del 80% de las embarazadas sufre dolor de espalda, por lo que es la molestia más común durante el embarazo. El dolor de espalda se agudiza durante el tercer trimestre de embarazo y casi el 50% de las mujeres sienten dolor lumbar. El peso que lleva el abdomen en los meses más avanzados del embarazo van afectando al equilibrio y la postura creando una tensión en la parte baja de la espalda. Lo más conveniente es usar zapatos con tacón bajo, colocar una almohada en la parte inferior de la espalda al sentarse para aliviar el dolor y descansar la mayor cantidad de tiempo posible.
- Calambres e inflamación de los tobillos: Generalmente, este tipo de dolor se siente en los músculos de las pantorrillas y suele estar causado por falta de calcio y magnesio en la mayoría de los casos. Una gran parte de las embarazadas sufren inflamación en sus piernas debido a la cantidad adicional de sangre y que le proporciona circulación a la placenta y al bebé. También el útero hace presión sobre los vasos sanguíneos que abastecen de sangre a la mitad inferior del organismo, por lo que puede generar la acumulación de líquido en las piernas. Por ello, es fundamental beber mucha cantidad de agua diariamente, limitar la sal en los alimentos, descansar los pies sobre una almohada, utilizar ropa cómoda de algodón y dormir recostada sobre el lado izquierdo.
- Dolor en los senos: Los pechos de la mujer se preparan para la lactancia a lo largo del embarazo. Para ello, las hormonas femeninas (prolactina, progesterona, estrógenos y hormonas placentarias) provocan cambios en las mamas de la embarazada, lo que puede causar dolor y resultar molesto para la mujer. Algunos de los cambios que tienen lugar en los pechos de la embarazada son:
- Aumenta la grasa y la vascularización.
- Los pezones se vuelven más sensible.
- Las areolas se pigmentan y aparecen en ellas unos pequeños bultitos conocidos como tubérculos de Montgomery.
- Dolor de piernas, venas varicosas y hemorroides: Las venas varicosas son venas hinchadas, retorcidas o dilatadas. Este tipo de venas suelen aparecer en las piernas y causar pesadez, así como ligera hinchazón. Las hemorroides son también venas varicosas que ocurren en el recto. La principal causa de las hemorroides durante el embarazo es el aumento del volumen sanguíneo. Para prevenir cualquier tipo de vena varicosa es de gran ayuda hacer una dieta alta en fibra (frutas, verduras, granos enteros), beber abundante líquido y evitar estar de pie por espacios prolongados de tiempo.
Cuándo debes acudir a urgencias ginecológicas durante el embarazo
Las embarazadas a veces no saben diferenciar entre lo que serían síntomas normales del embarazo o bien signos de alarma. Por ello, los ginecólogos recomiendan que ante la duda es mejor acudir a urgencias para una valoración por un especialista. Sin embargo, aquí recogemos unas cuantas situaciones en las que claramente es conveniente acudir a urgencias en el embarazo:
- Sangrado vaginal: Es el motivo principal de visita a urgencias. Un sangrado durante el embarazo siempre debe ser motivo de visita a urgencias. En el primer trimestre debe diagnosticarse si se trata de una amenaza de aborto o bien descartarse el aborto diferido o en curso, o la gestación ectópica. Posteriormente, en el segundo y tercer trimestre deben descartarse sangrados por placenta previa o bien por un desprendimiento de placenta.
- Dolor abdominal: Es otro motivo frecuente de consulta en urgencias. En el primer trimestre debe descartarse ante todo una gestación ectópica si no se ha realizado todavía ninguna ecografía en la que se haya podido comprobar que el embarazo está bien implantado dentro de la matriz. En segundo y tercer trimestre debe descartarse un desprendimiento de placenta, contracciones o raramente una preeclampsia que puede cursar con dolor abdominal generalmente en la mitad superior del abdomen.
- Fiebre: La fiebre en el embarazo suele de ser causa aliena a la gestación, como resfriados, gripe, amigdalitis, infección de orina… pero debe asegurarse que no sea por una causa obstétrica y hacer el tratamiento indicado para evitar que derive en una infección que pueda afectar al feto. Una fiebre superior a los 38ºC de origen desconocido es una señal de alarma, dado que puede estar provocada por una infección relacionada con el embarazo, y puede causar contracciones o complicaciones.
- Dolor de cabeza: El dolor de cabeza constante y que no mejora con analgesia habitual siempre debe valorarse como un motivo de urgencias en el embarazo, sobre todo a partir de las 20-25 semanas. Debe hacerse una toma de tensión arterial y descartar la preeclampsia. Si la tensión es normal deben descartarse las causas de cefalea importante igual que en una mujer que no esté embarazada.
- Náuseas y vómitos: Las náuseas y vómitos ocasionales son síntomas comunes; pero cuando se convierten en intensos y repetidos, e impiden una alimentación adecuada, pueden desencadenar un cuadro de deshidratación que requiere atención médica. Es lo que se llama hiperemesis gravídica, y habrá que tratar con medicamentos que impidan los vómitos, así como sueros para revertir la deshidratación.
- Contracciones: Todas las pacientes se preocupan mucho por las contracciones, sobre todo en cuanto a reconocerlas. Hay que diferenciar entre dos tipos: las contracciones de Braxton Hicks (preparatorias) y las verdaderas contracciones de parto. Las contracciones de Braxton Hicks se pueden dar durante todo el embarazo. Notar las contracciones de Braxton Hicks es normal, pero estas no suelen ser dolorosas, y tampoco rítmicas. Son contracciones en las que el útero responde a distintos estímulos y se contrae. Las contracciones de parto son normales a partir de semana 37 de gestación, que es cuando decimos que el embarazo ha llegado a término. Antes de esta semana, si se tiene sensación de contracciones (dolor como de regla y sensación de barriga dura) de forma regular y que no cede en reposo, se debe hacer una exploración para descartar una amenaza de parto prematuro.
- Disminución de movimientos fetales: Si los movimientos fetales disminuyen bruscamente o desaparecen durante unas 12 horas a pesar de comer algo dulce, o bien estirarse del lado izquierdo, debe hacerse una valoración en urgencias.
- Pérdida de líquido amniótico: Si se tiene sensación de pérdida de líquido por la vagina, tanto de forma abundante o escasa, debe hacerse una valoración urgente. En caso de que el color de las aguas sea transparente no hace falta precipitarse a urgencias pero tampoco debe demorarse demasiado la consulta. Si las aguas están teñidas de un color verdoso o marronoso debe hacerse una valoración lo más rápida posible para comprobar el bienestar fetal.
- Picor en la piel: Con el aumento de volumen del abdomen frecuentemente las embarazadas refieren picor en la barriga. Pero si el picor es en las plantas de los pies o en las palmas de las manos debe descartarse patología hepática que podría ser peligrosa para el feto.
- Tensión alta: En la embarazada sin antecedentes de hipertensión, se produce un cuadro de tensión alta cuando está por encima de 140/90. Ante una primera toma de tensión elevada en casa, la recomendación es: relajaros, sentaros y esperar al menos veinte minutos para repetir la toma. Si sigue estando por encima de 140/90 se debe consultar por urgencias. Además, los síntomas asociados a tensión alta que los especialistas recomiendan vigilar son: dolor de cabeza intenso, dolor de estómago, visualización de lucecitas o malestar general.
- Picor vaginal: El embarazo produce una bajada de defensas en la mujer que la hace más vulnerable a infecciones, sobre todo del flujo vaginal. Por ello las candidiasis y otras infecciones habituales del flujo son muy frecuentes y, aunque no suelen ser peligrosas para el feto, es mejor tratarlas para evitar que puedan derivar en una infección más grave.
Recomendaciones generales
Ante este tipo de molestias o dolores que surgen durante el transcurso del embarazo, es importante que la embarazada no se automedique o tome alguna sustancia farmacológica sin consultar previamente al ginecólogo. Hay algunos medicamentos que pueden afectar al desarrollo fetal y, por ello, es importante consultar a tiempo. No hacer esfuerzos excesivos, descansar las horas necesarias, pasear y cambiar de postura son algunos de los consejos generales que ayudan a paliar o reducir las pequeñas molestias asociadas a la gestación.
tags: #colicos #y #dolor #de #cabeza #embarazo