Cómo congelar y almacenar leche materna Medela de forma segura
La leche materna extraída es el mejor alimento que puede tomar tu bebé cuando no estás con él. Así que, ¿cómo puedes guardar y usar tu leche de forma segura?
Importancia de un almacenamiento seguro
Cuando das el pecho y extraes leche para tu bebé, habrá ocasiones en las que necesites almacenarla para usarla posteriormente; por ejemplo, si das el pecho y trabajas a tiempo completo, si sales una noche, o, simplemente, si quieres tener una reserva de leche materna extraída para que otro cuidador pueda alimentar a tu bebé mientras descansas. Además, si tienes un suministro excesivo de leche materna, es recomendable que la guardes de forma segura en lugar de desperdiciarla: la leche materna conserva la mayoría de sus propiedades beneficiosas para la salud, por lo que es mejor para tu bebé que la leche de fórmula.
Recipientes libres de BPA
El BPA es un producto químico que antes se utilizaba en los recipientes y revestimientos de plástico, y que muchos fabricantes están retirando debido a sus dudosos efectos a largo plazo.
Almacenamiento en el refrigerador
Se pueden añadir pequeñas cantidades de leche extraída al mismo recipiente refrigerado, siempre que la leche que desees añadir se haya enfriado previamente en el frigorífico. No añadas leche a temperatura corporal a leche que ya esté fría.
Almacena la leche materna en la parte más fría del frigorífico: en la parte posterior, en el estante situado encima del compartimento de las verduras. No la almacenes en la puerta del frigorífico, donde la temperatura es menos consistente.
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Cómo congelar la leche materna de forma segura
Sigue leyendo para saber cómo congelar la leche materna de forma segura:
- Congela la leche materna lo antes posible tras su extracción.
- Se puede añadir leche extraída a la leche materna ya congelada, siempre que la leche que desees añadir se haya enfriado previamente en el frigorífico. No añadas leche a temperatura corporal a leche que ya esté congelada.
- Para facilitar la descongelación y minimizar las pérdidas, guarda la leche en porciones pequeñas (menos de 60 ml). Estas raciones se pueden combinar después de descongelarlas.
- Comprueba que tus recipientes de almacenamiento de leche materna se puedan usar en el congelador. Algunos productos (como los biberones de cristal) pueden romperse a temperaturas muy bajas.
- Las bolsas de almacenamiento de leche materna de Medela son ideales para almacenar la leche materna congelada, ya que son aptas para congelador, están listas para su uso y son fáciles de etiquetar.
- No llenes los biberones ni las bolsas más de tres cuartos de su capacidad, ya que la leche materna se expande al congelarse.
- Almacena la leche materna congelada en la parte posterior del congelador, donde la temperatura es más constante. Mantenla alejada de las paredes de los congeladores con función de autodescongelación.
Bolsas de almacenamiento de leche materna Medela
Si extraes tu leche directamente en biberones, transferirla a las bolsas de almacenamiento de leche materna de Medela para su almacenamiento y transporte tiene sentido. Estas bolsas permanecen en posición vertical para un manejo sencillo, aunque también se pueden tumbar una vez selladas para su almacenamiento en el frigorífico. Y, además, se pueden congelar. Las bolsas de almacenamiento de leche también facilitan tu vida después, cuando quieres descongelar y calentar tu leche materna congelada para alimentar a tu bebé. Tampoco te tienes que preocupar por posibles fugas, ya que cada bolsa de leche materna cuenta con una protección con autocierre doble y doble pared, y las uniones están termoselladas para evitar desgarros, roturas o fisuras.
Las Bolsas de Almacenamiento de Leche Materna de Medela son ideales para almacenar, transportar y congelar leche materna de forma segura. Con autocierre doble y apoyo vertical u horizontal, ofrecen comodidad y protección contra fugas.
Las bolsas para leche materna Medela incluyen una práctica funda de transporte que las mantiene juntas y organizadas, sin necesidad de ocupar mucho espacio. La funda también tiene impresas unas instrucciones claras y con ilustraciones, para que te sientas segura a la hora de utilizar las bolsas cuando estés fuera de casa.
Las bolsas de almacenamiento de leche materna son ideales para congelar la leche materna extraída, ya que son aptas para congelador, están listas para su uso y son fáciles de etiquetar. Solo tienes que rellenar el panel situado en la parte delantera de la bolsa para mantener un seguimiento de las fechas. Recuerda que, como sucede con todos los líquidos, la leche materna se expande cuando se congela, por lo que no debes llenar las bolsas para leche materna más allá de la marca de 180 ml, que aparece claramente indicada. Gracias a su forma plana, las bolsas se pueden colocar fácilmente en el congelador. Y también ofrecen una rápida descongelación.
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Higiene al usar las bolsas de leche materna
Una higiene adecuada es fundamental para garantizar que tu bebé pueda tomar de forma segura la leche materna extraída. Lávate bien las manos con agua potable y jabón. A continuación, sécalas con una toalla limpia o con una toallita de papel de un solo uso antes de tocar la bolsa de almacenamiento de leche. Intenta no tocar el interior de la bolsa. Debido a cuestiones de higiene, las bolsas de almacenamiento de leche materna de Medela solo se deben utilizar una vez. No vuelvas a utilizar la misma bolsa, ya que esto podría provocar contaminación cruzada. La buena noticia es que, como están disponibles en paquetes de 25, 50 y 100 unidades, tendrás suficientes para no tener que preocuparte.
Uso de la leche materna congelada
Ten cuidado al descongelar la leche materna para asegurarte de que sea segura para tu bebé:
- La leche materna se puede descongelar en el frigorífico, normalmente en unas 12 horas.
- También puedes poner el biberón o la bolsa de leche congelada bajo agua templada, a un máximo de 37 °C (99 °F).
- Cuando se haya descongelado por completo, la leche materna previamente congelada se puede mantener a temperatura ambiente durante un máximo de dos horas, o en el frigorífico durante un máximo de 24 horas.
- Nunca descongeles ni calientes la leche materna congelada en el microondas ni en agua hirviendo. Esto podría dañar sus propiedades nutritivas y protectoras, y crear puntos calientes que podrían quemar a tu bebé.
- Tu bebé debe consumir la leche materna descongelada y mantenida a temperatura ambiente antes de dos horas; de lo contrario, deberás desecharla.
- Nunca vuelvas a congelar la leche materna después de descongelarla.
Descongelación segura
Para evitar que se pierdan todas las vitaminas, minerales y otros ingredientes importantes de tu leche materna, descongela siempre la bolsa de almacenamiento de leche materna congelada en el interior del frigorífico. Este proceso durará unas ocho horas, así que asegúrate de tener en cuenta este tiempo a la hora de planificar las tomas. No intentes acelerar este proceso calentando una bolsa en el microondas o poniéndola a hervir en un cazo con agua, ya que estos métodos pueden provocar la aparición de «puntos calientes» en la leche, con el consiguiente riesgo de quemaduras.
Cómo calentar la leche materna almacenada
Los bebés sanos nacidos a término pueden beber la leche materna a temperatura ambiente o calentada a la temperatura corporal. Algunos bebés prefieren una de estas dos opciones, mientras que a otros les es indiferente. También puedes utilizar un calienta biberones. Lo más probable es que tu bebé prefiera tomar la leche extraída si está a la temperatura corporal, ya que se parecerá más a la leche que sale directamente del pecho.
Bolsas Medela Pump & Save para leche materna
Pump & Save es el método más cómodo e higiénico para conservar la leche materna tras su extracción. Estas bolsas de conservación permiten que la leche materna mantenga todas sus propiedades tras la retirada mediante sacaleches y su posterior guardado en frío o por congelación. Cada pack Pump & Save contiene 20 bolsitas de 150 ml de capacidad cada una. Las bolsas están especialmente diseñadas para poder acoplarse fácilmente a los sacaleches Medela y permitir una extracción y conservación segura, sin escapes y con total comodidad.
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Además, su formato permite que puedan mantenerse en pie por sí solas gracias a su base más ancha, con lo que se pueden evitar derramamientos indeseados. Cuentan con una etiqueta en las solapas superiores para poder pegar de forma fácil y segura la bolsa al embudo del extractor, de manera que se evitan movimientos indeseados. Asimismo, incluyen una pequeña parte que sobre la que se puede escribir, en la que poder indicar el nombre y la fecha de extracción para identificar en cualquier momento la leche extraída. Cuentan también con una línea punteada que facilita rasgarlas por la parte superior para separar la zona hermética de las solapas que se enganchan al embudo y de esta forma evitar salpicaduras accidentales.
Las bolsas de conservación de Medela están fabricadas con materiales aprobados para su uso alimentario y libres de Bisfenol-A (BPA) por lo que nada que no sea inocuo para la salud del bebé estará en contacto directo con la leche. Es muy fácil colocar las bolsitas Pump & Save en los sacaleches Medela.
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