Cómo Introducir el Chupete a tu Bebé: Consejos y Guía Detallada

27.10.2025

La llegada de un recién nacido es un momento lleno de emociones y también de muchas dudas. Una de las preguntas más comunes entre los padres es si deben o no introducir el chupete a su bebé. El chupete ha sido durante mucho tiempo un accesorio esencial para muchos recién nacidos, llegando a convertirse en una extensión fundamental de su día a día.

La succión es un instinto innato, fundamental porque favorece la maduración de los circuitos neuronales del feto y entrena al bebé a succionar, una capacidad que le permitirá alimentarse por sí mismo una vez haya nacido. ¿Quién no ha visto a su bebé chupándose el dedo durante una ecografía?

¿Cuándo Introducir el Chupete?

Aunque existen chupetes para bebés neonatos y que han nacido en un parto prematuro, la Asociación Española de Pediatría recomienda que si vas a optar por los beneficios de la lactancia materna exclusiva, esperes a que esta esté establecida. Es decir, no le ofrezcas a tu bebé el chupete, antes de que ya sepa agarrarse al pecho bien y se haya acostumbrado a mamar.

Según la Asociación Española de Pediatría, en su revisión del Uso del chupete y lactancia materna: “En los recién nacidos amamantados es mejor evitar el chupete durante los primeros días de vida y no desaconsejarlo cuando la lactancia materna está bien establecida, habitualmente a partir del mes de vida, edad en la que comienza el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante. En los niños lactados artificialmente, la recomendación del uso del chupete es especialmente relevante, ya que presentan otras características que pueden aumentar el riesgo del SMSL”.

Si vas a ofrecer el biberón desde el principio, no hay ninguna razón por la que no puedas introducir el chupete al mismo tiempo. Por ello es preferible que se comience a utilizar pasadas las primeras 3 o 4 semanas de vida del niño.

Lea también: Profundizando en la retórica del rap

Cómo Introducir el Chupete Correctamente

Una vez que la lactancia materna esté bien instaurada, he aquí algunos consejos para proponer un chupete a tu bebé:

  • Ofrécele un chupete lo más adaptado posible a su edad, prefiriendo los de tipo suave porque son delicados con la carita del bebé, y ofréceselo durante algunos días en diferentes momentos del día.
  • Observa sus reacciones: si tiene hambre o está demasiado irritado, puede rechazarlo al principio. En ese caso, ten paciencia y vuelve a intentarlo cuando esté más relajado. Incluso cuando le ofrezcas el chupete para dormir, es importante que el bebé no esté demasiado cansado, ya que podría rechazarlo.
  • Para introducir el chupete en bebés amamantados exclusivamente, es aconsejable elegir momentos tranquilos y relajados para que el bebé se adapte mejor.
  • Considerar un enfoque gradual puede ser una estrategia muy efectiva para fomentar su aceptación de manera más cómoda y natural. La elección de los mejores momentos para ofrecer el chupete desempeña un papel clave en la aceptación de este objeto. La hora de dormir puede ser un momento especialmente oportuno.

¿Qué Hacer si el Bebé Rechaza el Chupete?

Es poco probable que el bebé acepte el chupete a la primera si no está acostumbrado a las tetinas. Que tu bebé no quiera saber nada del chupete no es tan raro.

  • Paciencia: Como mamás y papás, esta es una virtud que vais a tener que desarrollar obligatoriamente, desde el primer momento.
  • Prueba distintos chupetes: A veces verás tipos de chupetes recomendados que crees que van a ser perfectos para tu peque y luego resultará que no le gustan. No desesperes y prueba con otro tipo. Tarde o temprano darás con uno que no le parezca mal.
  • Talla correcta: Asegúrate de que la talla es la adecuada. Si es demasiado pequeño, se le caerá y tendrá que hacer mucha fuerza para sujetarlo. Si es demasiado grande se sentirá incómodo e incluso puede que le de arcadas.

Como hemos comentado antes, puede que el chupete elegido no encaje con tu bebé. Puede ser que haya algo en el tacto, textura, tamaño o forma del chupete (o quizás todo a la vez) que le resulte desagradable. Por ello, es muy recomendable investigar y probar con distintos modelos, marcas y materiales.

Acariciarle los labios con la tetina, de arriba abajo, es una buena forma de estimular su reflejo de succión y hacer que abra la boca. Cuando lo haga, puedes intentar introducir el chupete con suavidad. Si lo suelta, repite lo mismo otras dos o incluso tres veces. Si ves que ni por esas el bebé quiere el chupete, no te agobies.

Incluso cuando le ofrezcas el chupete para dormir, es importante que el bebé no esté demasiado cansado, ya que podría rechazarlo. Ten en cuenta que algunos bebés, especialmente los más pequeños, pero no solamente ellos, pueden ser perezosos a la hora de succionar. En estos casos, se recomienda encarecidamente utilizar un chupete pequeño y muy ligero, adecuado para el bebé ya que es fácil de mantener en la boca y succionar.

Lea también: Leche materna: composición y ventajas

Consideraciones Adicionales

Si el bebé claramente no está interesado, no fuerces el chupete. Si ves que el chupete no es lo suyo, no te preocupes, puedes considerar diversas formas de consuelo. Asimismo, un balanceo suave puede ser también una gran opción para calmarle. Además de la aplicación de masajes delicados, que también pueden aliviar la tensión y el malestar, brindando una sensación de alivio y relajación al bebé. Sobre todo, es importante evitar que tu recién nacido recurra a su dedo como una forma de consuelo.

Además de elegir un chupete anatómico-funcional para favorecer la posición natural de la lengua, es buena idea comprobar la posición de reposo labial y lingual, en ausencia de chupete, tanto mientras el bebé está despierto como durmiendo para verificar su oportunidad.

Tabla de Pros y Contras del Uso del Chupete

Pros Contras
Función calmante y tranquilizadora en el bebé Síndrome de confusión (en bebés amamantados)
Ayuda a reducir el riesgo del síndrome de muerte infantil súbita Puede provocar deformaciones en la boca (uso prolongado)
Ayuda a conciliar el sueño y reduce el estrés y el dolor Mayor probabilidad de trastornos del habla (uso prolongado)
Factor de riesgo de otitis media aguda

Higiene y Seguridad del Chupete

Esterilice siempre bien el chupete, al menos durante los primeros 6-9 meses de vida, para reducir el riesgo de infecciones gastrointestinales y colonización por cándida oral. Si cae al suelo, no se lo ofrezca al bebé y no lo limpie introduciéndolo en la boca del adulto. No sumerjas el chupete en edulcorantes para reducir el riesgo de caries. En general, es una buena práctica comprobar siempre el estado del chupete y sustituirlo ante los primeros signos de deterioro o rotura.

El método más efectivo para limpiar un chupete es esterilizarlo, así es como te puedas asegurar de que esté libre de bacterias y microbios. Para esterilizarlo puedes utilizar el método natural poniéndolo unos minutos en agua hirviendo, o puedes ayudarte de un esterilizador.

Además, los chupetes deben someterse a una comprobación de seguridad antes de cada uso. Esta sencilla comprobación puede hacerse lavándose bien las manos e inspeccionando todo el chupete para detectar cualquier signo de deterioro.

Lea también: ¿Problemas de popó en tu recién nacido?

Consideraciones Finales

En última instancia, sea cual sea la elección, ya sea darle el chupete a tu bebé o no, recuerda que lo más importante es brindarle amor y atención. La clave está en ser consciente de las preferencias y necesidades únicas de tu pequeño y abordar la situación con paciencia, empatía y adaptabilidad.

tags: #como #introducir #el #chupete #al #bebe

Publicaciones populares: