Cómo extraer leche materna manualmente: Guía paso a paso
La extracción de la leche materna es necesaria cuando la madre y el niño no pueden estar juntos por enfermedad de uno de los dos y cuando se desea establecer, aumentar o mantener la producción. Puedes hacerlo manualmente o con un sacaleches. En ambos casos, lo más recomendable es empezar a practicar con una o dos semanas de antelación.
Chele Marmet es madre y asesora de lactancia, ella es la creadora de la “técnica Marmet” de extracción manual. Se trata de la extracción manual más conocida y usada en todo el mundo. Esta técnica de extracción manual nos permite extraer leche de una forma práctica y segura, sin ningún tipo de dolor ni de utensilios con lo que nos permitirá una extracción en cualquier lugar y momento si la necesitamos.
Preparación para la Extracción
Antes de empezar la técnica es importante recordar que la leche no sale del pezón, sale por el pezón. La zona que vamos a trabajar es la areola, que es la zona donde los bebés sitúan la boca para extraer la leche.
Es muy importante lavarse las manos y tener a mano un recipiente limpio y adecuado para recoger la leche. El calostro puede recogerse en un recipiente pequeño (5 ml) o incluso en una cucharilla limpia si se lo vas a dar a tu bebé inmediatamente.
Una vez que la producción de leche ha aumentado, la leche puede salpicar en varias direcciones, por lo que puede resultar más práctico un cuenco, un recipiente de boca ancha o un biberón con embudo. En nuestra sección de conservación y manipulación de leche materna tienes información sobre qué tipo de recipientes usar para conservar la leche.
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Fase 1: Estimulación del Pecho
Como decíamos esta fase es muy importante, especialmente cuando empiezas con la extracción manual y aún no eres una experta. La técnica Marmet consta de dos partes, una primera parte en la que la madre estimula el pecho para conseguir que se produzca más fácilmente el reflejo de eyección de la leche, y una segunda parte en la que se realizan movimientos para extraer la leche. Es importante respetar ambas fases a fin de conseguir extraer leche de manera eficaz.
Realizar ejercicios de relajación y respiraciones profundas y tranquilas. Empieza masajeando con movimientos circulares con los dedos en un mismo punto sin deslizarlos por encima de la piel, oprimiendo el pecho hacia las costillas. Repite estos movimientos durante algunos segundos en cada punto por todo el pecho alrededor de la areola y hacia el pezón.
Observa al tocar cada sección de tu pecho, busca las zonas en las que notes bultos o retenciones de leche, así al final de la extracción podrás detectar las diferencias. Frota sin presionar (como si fueran caricias), desde la parte superior hacia el pezón.
Comenzamos fomentando el flujo de leche en ambos pechos. Hay mujeres que hacen masajes y otras simplemente se tocan un poco el pecho. Es importante hacerlo con las manos a temperatura corporal.
Fase 2: Extracción Manual
Coloca el pulgar y el índice a unos 3-4 cm detrás del pezón (no tiene porque coincidir con el final de la areola) haciendo forma de “C” con la mano. Empuja el pecho con tus dedos hacia atrás, hacia las costillas.
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Ahora se comprime el pecho entre los dedos y el pulgar para hacer avanzar la leche hacia el pezón, pero sin que los dedos ni el pulgar avancen sobre la piel, es más una cuestión de presión que de movimiento. A continuación, se gira la mano alrededor del pecho un poco y se repite la operación. Puedes hacer esto para cada sección del pecho hasta que lo sientas suave y cómodo.
Comprime tus dedos pulgar e índice ligeramente hacia el pezón, sin que estos se deslicen por encima de la piel. Es muy importante tener en cuenta que hay que usar las dos manos para cada pecho e ir rotando alrededor de éste hasta alcanzar toda la circunferencia del pecho, ya que la glándula mamaria está distribuida por todo el pecho y podemos obtener más leche de esta manera.
Repetimos estos dos pasos al menos dos veces más. Empujar los dedos hacia atrás (hacia las costillas), sin separarlos. Rotar la posición de los dedos para vaciar otras partes del pecho. Repetir todo el proceso (bajada -> extracción) una o dos veces más.
Cambiar de pecho a medida que el flujo se ralentiza ayuda a desencadenar nuevos reflejos de eyección. Si no sale casi nada la primera vez, es normal. Hay que tener paciencia y practicar, buscad dentro de estas indicaciones la manera que os vaya mejor, y es que las madres que usan la técnica Marmet acaban adaptando los movimientos y consiguiendo así una mayor y más efectiva extracción de leche.
Delicadeza. Si se va a usar durante tiempo es preferible el eléctrico. Es más cómodo y eficaz, aunque también más caro. Usar 5 -7 minutos en cada lado (previo masaje) o hasta que el chorro o las gotas sean más lentas. Igual que con la extracción manual puede que en las primeras extracciones sólo se obtengan unas cuantas gotas.
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Colocar la copa de tamaño adecuado sobre el pecho. Encender el extractor. Cuando aparezca algo de leche, aumentar poco a poco el nivel de aspiración, hasta alcanzar el máximo vacío que no produzca dolor. Realizar la extracción alternando ambos pechos.
Extraer durante 5 a 7 minutos o hasta que empiece a gotear mas lentamente, cambiar de pecho, masajear, sacudir y volver a extraer. Con los sacaleches bilaterales se realiza el mismo proceso pero en ambos pechos a la vez.
Ventajas de la Extracción Manual
La extracción manual es una técnica poderosa. No necesitas ningún equipo ni fuente de energía. Es cómodo y gratuito. Te permite conocer mejor el funcionamiento de tus mamas y puedes hacerlo en cualquier lugar y momento. El contacto piel con piel con la extracción manual favorece el reflejo de eyección de la leche o reflejo de subida.
Muchas madres obtienen más leche utilizando la extracción manual sola o combinada con la extracción de leche que utilizando sólo el sacaleches. La extracción manual es especialmente útil si necesitas extraer el calostro al final del embarazo o en los primeros días después del parto. La extracción manual es fácil de aprender y se hace aún más fácil con la práctica.
Consejos Adicionales
Como cualquier técnica es necesario practicarla, aprenderla y adaptarla a las necesidades de cada una, así que no os desesperéis si las primeras veces que lo intentáis conseguís poca leche u os resulta agotador. La mayoría de los recién nacidos necesitan mamar cada 2 o 3 horas. Por tanto, esta sería la frecuencia recomendable si hay una separación madre-hijo. En otras situaciones la frecuencia se ajustará al motivo de extracción.
Al principio de sacarse leche manualmente, lo más probable es que la cantidad de leche sea mínima. No te preocupes porque esto cambiará con el paso de los días. Aproximadamente, se necesita el mismo tiempo para amamantar que para extraer la leche. Los pasos que debes seguir son muy sencillos. Lo primero es lavarte las manos y elegir una postura en la que te encuentres relajada y cómoda.
Cuando estés lista, masajea el pecho con suavidad desde la base hacia el pezón. Aprieta y suelta ambos dedos varias veces hasta que la leche empieza a salir.
Es importante tener en cuenta que la extracción de leche es una destreza que se aprende al practicarla. Como ya sabemos, para que la leche salga del pecho es necesario que se produzca un reflejo de eyección gracias a la oxitocina. La capacidad para despertar el reflejo de eyección es tanto física como psicológica. Es decir, no basta solo con que se produzca el estímulo sobre el pezón, sino que una situación emocional adecuada va a favorecer que todo ocurra.
De hecho, unos niveles elevados de adrenalina pueden inhibir el efecto de la oxitocina, impidiendo que el reflejo de eyección se produzca. ¿Quién no ha oído contar que a alguien se le cortó la leche ante un disgusto o una preocupación extrema?
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