Cómo Introducir el Chupete a tu Bebé: Guía Completa
La succión es un instinto innato en los bebés, fundamental para su desarrollo y alimentación. ¿Quién no ha visto a su bebé chupándose el dedo durante una ecografía? La succión es un instinto innato que favorece la maduración de los circuitos neuronales del feto y entrena al bebé a succionar, una capacidad que le permitirá alimentarse por sí mismo una vez haya nacido.
Muchos padres recurren al chupete como una herramienta para calmar a sus bebés. Pero, ¿cuándo es el momento adecuado para introducirlo? ¿Cómo elegir el chupete correcto? Aquí te ofrecemos una guía completa para ayudarte en este proceso.
¿Cuándo Introducir el Chupete?
De acuerdo con la Asociación Española de Pediatría, se debería evitar el chupete durante los primeros días de vida. Un recién nacido puede usar el chupete una vez que la lactancia materna esté bien establecida, generalmente alrededor del primer mes de vida de tu bebé. Si bien la mayoría de los bebés no tienen problemas para cambiar la forma natural del pezón artificial, todavía hay pruebas contradictorias sobre si el uso temprano del chupete puede causar desórdenes de alimentación. Se recomienda posponer la introducción del chupete hasta que el método y patrón de alimentación del bebé estén bien establecidos.
En aquellos bebés que tomen el pecho de la madre, lo mejor es introducir el chupete una vez iniciada la lactancia y bien establecida:
- Fijación correcta y eficaz al pecho
- Producción adecuada de leche por parte de la madre
- Crecimiento de peso regular
No hay indicaciones concretas de tiempo ya que un buen inicio de la lactancia materna puede variar mucho para cada pareja madre-bebé, desde unos días hasta unas semanas.
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Si vas a ofrecer el biberón desde el principio, no hay ninguna razón por la que no puedas introducir el chupete al mismo tiempo.
Cómo Introducir el Chupete de Forma Efectiva
Una vez que creas que tu bebé está listo para comenzar a usarlo, aquí encontrarás algunos consejos y pautas que pueden ayudarte a introducirlo de forma efectiva:
- El chupete no sustituye a la comida: Si estás amamantando, es importante que cumplas con los horarios regulares de alimentación. En otras palabras, no permitas que el chupete sustituya ni retrase las tomas del recién nacido. La succión libera hormonas que facilitan la plenitud del bebé, así que asegúrate de poner el chupete solo como un medio para satisfacer las necesidades de succión de tu hijo, bien después de las comidas o antes de dormir.
- Logra que el bebé use el chupete: no lo fuerces: El chupete está destinado para consolar y relajar al bebé cuando está molesto o necesita succionar, además de ayudarle a dormir mejor. El chupete para tu recién nacido no debería ser algo que le impongas; si el bebé no quiere el chupete, no hay razón para insistirle.
- No ates nunca el chupete a ninguna parte: Recuerda no atar nunca el chupete del bebé a ningún lugar. Esto incluye el cuello, las manos y la cuna del recién nacido. Prueba con los Peluches Snuggle de Philips Avent, que facilitan que los bebés encuentren y sostengan su chupete, y que son desmontables para facilitar su limpieza.
- Deja la miel y el azúcar en la despensa: Asegúrate de darle a tu bebé el chupete limpio, tal y como está. No hay necesidad de añadir edulcorantes, azúcar, ni miel. Un chupete que contenga azúcar podría dañar los dientes de tu bebé.
- Dáselo a la hora de acostarse: Mientras tranquilizas a tu bebé para que se duerma, darle un chupete puede ayudarle a quedarse dormido, y es una de las mejores ocasiones para dárselo. Los mejores chupetes para los recién nacidos deben ser seguros y, al mismo tiempo, calmar a tu bebé, así que asegúrate de elegir uno que sea seguro, libre de BPA y diseñado para la edad de tu bebé.
Elegir el Chupete Adecuado
Elegir chupete no es tarea fácil porque hay muchos tipos de chupetes distintos. ¿Deberías elegir un chupete de látex o silicona? ¿Un chupete anatómico o fisiológico? Encontrar el mejor chupete para bebés puede parecer incluso agobiante cuando te paras a pensarlo. Por supuesto, no hay que olvidarse de las diferentes tallas de chupetes. Los tamaños suelen ir asociados a la edad del bebé y puesto que puedes encontrar hasta chupetes para prematuros o chupetes para recién nacidos, es normal preguntarse cuándo introducir el chupete a tu bebé.
Independientemente del chupete que elijas, asegúrate de que esté libre de BPA, que sea ortodóntico y que respalde el desarrollo natural del paladar de tu recién nacido, como el chupete Philips Avent Soothie, con tetina ortodóntica y fabricado por completo de silicona de uso médico flexible.
Consejos Adicionales
- Lávalo bien o esterilízalo las primeras veces que se lo ofrezcas.
- Ponlo en la boca de tu bebé. Es probable que al principio lo escupa. No te preocupes si el bebé lo rechaza al principio. Enseñarle a usar el chupete puede llevar unos días y varios intentos.
- Observa sus reacciones: si tiene hambre o está demasiado irritado, puede rechazarlo al principio. En ese caso, ten paciencia y vuelve a intentarlo cuando esté más relajado. Incluso cuando le ofrezcas el chupete para dormir, es importante que el bebé no esté demasiado cansado, ya que podría rechazarlo.
- Ten en cuenta que algunos bebés, especialmente los más pequeños, pero no solamente ellos, pueden ser perezosos a la hora de succionar. En estos casos, se recomienda encarecidamente utilizar un chupete pequeño y muy ligero, adecuado para el bebé ya que es fácil de mantener en la boca y succionar.
- Para favorecer el desarrollo de una correcta sensibilidad intraoral en los niños, es importante favorecer, desde los primeros días, la higiene bucal de las encías primero y luego de los dientes, pero también hacer que los bebés tengan experiencias con la boca: ofrecer objetos seguros y diferentes en cuanto a material, textura, temperatura como mordedores refrescantes.
- Es posible que el bebé quiera el chupete después de las comidas: esta necesidad debe considerarse normal y fisiológica ya que la succión no nutritiva, que se expresa a través del chupete, es muy importante para la digestión del recién nacido porque estimula la tejidos alrededor de la base de la lengua para producir enzimas útiles para la digestión.
- Esterilice siempre bien el chupete, al menos durante los primeros 6-9 meses de vida, para reducir el riesgo de infecciones gastrointestinales y colonización por cándida oral. Si cae al suelo, no se lo ofrezca al bebé y no lo limpie introduciéndolo en la boca del adulto. No sumerjas el chupete en edulcorantes para reducir el riesgo de caries. En general, es una buena práctica comprobar siempre el estado del chupete y sustituirlo ante los primeros signos de deterioro o rotura.
¿Qué Hacer si el Bebé Rechaza el Chupete?
Los bebés que están acostumbrados al pecho pueden presentar dificultades cuando decides introducir el chupete. Esto se debe, principalmente, a que notan la diferencia entre el pezón y la tetina. El rechazo del chupete puede convertirse en una fuente de frustración para muchos padres y madres, pero lo primero que debes saber es que no es obligatorio en absoluto que tu bebé use el chupete.
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Si tu bebé no quiere el chupete, prueba estos consejos:
- Paciencia: Como mamás y papás, esta es una virtud que vais a tener que desarrollar obligatoriamente, desde el primer momento. Es poco probable que el bebé acepte el chupete a la primera si no está acostumbrado a las tetinas.
- Prueba distintos chupetes: A veces verás tipos de chupetes recomendados que crees que van a ser perfectos para tu peque y luego resultará que no le gustan. No desesperes y prueba con otro tipo. Tarde o temprano darás con uno que no le parezca mal.
- Talla correcta: Asegúrate de que la talla es la adecuada. Si es demasiado pequeño, se le caerá y tendrá que hacer mucha fuerza para sujetarlo. Si es demasiado grande se sentirá incómodo e incluso puede que le de arcadas.
- NO lo mojes en nada: Mojar el chupete en azúcar, miel u otros alimentos para “darle buen sabor” es un error muy grave. Tu bebé no debe tomar nada más que leche materna o artificial por lo menos hasta los seis meses de edad.
- Insiste pero sin pasarte: Cuando hablamos de paciencia, nos referimos a que tendrás que intentarlo a lo largo de mucho tiempo.
Ventajas y Desventajas del Uso del Chupete
Las ventajas de emplear el chupete en los bebés durante la etapa de lactancia son numerosas. Entre ellas, destacar la principal por la que se usa: para calmar al bebé y hacer que se sienta más tranquilo. Por otro lado, también es perfecto para ayudarles a que se duerman, a la vez que sirve para aliviar molestias en caso de dolores en la boca (como la salida de los dientes).
Sin embargo, también existen posibles desventajas:
- Retraso en el habla: Esto puede suceder en el caso de que el niño utilice de manera recurrente el chupete a partir de los dos años.
- Mala succión durante la lactancia: Si el chupete se introduce antes de aprender a mamar, tendrá dificultades para succionar la leche de las mamas, ya que la forma de hacerlo es diferente.
- Malformaciones en el paladar y dientes si se sigue utilizando tras los 3 años.
- Es recomendable limitar total o parcialmente el uso del chupete en caso de infecciones de oído recurrentes.
En definitiva, el uso correcto del chupete resulta esencial para que puedas notar todos sus beneficios.
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