Placenta Accreta: Riesgos y Complicaciones Durante el Embarazo

30.10.2025

La placenta accreta es una complicación grave del embarazo en la que la placenta se adhiere de forma anormal en el útero. Un parto normal tiene tres fases: Dilatación, Expulsivo y Alumbramiento. Las pacientes con una placenta accreta tienen una fase de alumbramiento patológica ya que la placenta no puede ser expulsada de la forma normal. Una parte o toda la placenta queda adherida a la pared del útero y produce un sangrado excesivo.

Incidencia y Factores de Riesgo

La incidencia de placenta accreta ha aumentado en los últimos años ya que varios de sus factores de riesgo también han aumentado (cirugías uterinas previas, partos anteriores, ser mayor de 35 años…).

Factores de Riesgo Comunes:

  • Cirugía uterina previa: cesárea anterior, miomectomía.
  • Placenta previa: la placenta está por delante del cuello uterino e impide el paso de la cabeza del feto.
  • Edad de la madre: por encima de los 35 años la placenta accreta es más frecuente.
  • Partos anteriores: el riesgo de placenta accreta aumenta proporcionalmente al número de partos previos.

Síntomas y Diagnóstico

La placenta accreta generalmente no da ningún síntoma hasta el periodo de alumbramiento del parto, aunque en algunas ocasiones por ecografía puede haber alguna sospecha. En ocasiones puede realizarse una resonancia magnética para una mejor visualización de la inserción de la placenta si quedan dudas por ecografía.

Complicaciones de la Placenta Accreta

La placenta accreta ha sido tradicionalmente un factor de riesgo de mortalidad materna, pero en las últimas décadas la mortalidad por placenta accreta ha disminuido del 9,5% a ser menor del 1%. El grado más severo de placenta accreta es la placenta percreta en que el tejido de la placenta atraviesa totalmente la pared del útero y puede llegar a invadir los órganos vecinos como la vejiga de la orina. En estos casos además de un riesgo de mortalidad sobre el 7%.

La hemorragia excesiva producida por la placenta mal insertada suele llevar a la necesidad de transfusión sanguínea. Si la placenta es percreta puede obligar a una cirugía es que se deban reconstruir los órganos afectados como la vejiga de la orina, con la consecuente posible afectación de estos órganos de forma definitiva.

Lea también: Componentes Vitales del Desarrollo Fetal

Tipos de Placenta Anómala:

  • Placenta ácreta: está anormalmente adherida a la pared uterina, no existe el plano de separación entre ambos órganos con lo cual al intentar despegarla el útero sangra.
  • Placenta íncreta: está tan infiltrada en el interior de las fibras musculares que invade literalmente su grosor siendo imposible su despegamiento.
  • Placenta percreta: es el grado máximo y menos frecuente, constituyendo el 5% de estas placentas anómalas. Se produce cuando la placenta invade completamente la totalidad de la pared uterina, traspasándola, y llega a infiltrar órganos vecinos.

Importancia del Diagnóstico Temprano

El pronóstico de la placenta accreta depende de varios factores, pero uno muy importante es el momento del diagnóstico. Es muy distinto la paciente con una sospecha de placenta accreta durante el embarazo y puede programarse una cirugía con un equipo multidisciplinar y con sangre en reserva por si fuera necesaria, que la paciente que tiene un parto normal y en el momento de esperar el alumbramiento se produce una hemorragia importante y se tiene que proceder a una cirugía urgente.

Pero la mayoría de veces el diagnóstico se realiza en el mismo momento del parto y por tanto no es programado.

Procedimientos y Tratamientos

Lo más frecuente es tener que realizar una histerectomía urgente, es decir, extirpar la matriz para evitar un sangrado masivo. En este caso se conservarían los ovarios para que la paciente no quedara menopáusica pero no tendría la regla al no tener matriz ni podría gestar más hijos.

En algunas ocasiones es posible extirpar toda la placenta con un legrado uterino con una legra grande, que es un instrumento en forma de cuchara vacía por el centro y por los bordes rasca la superficie contra la que se rasque.

Pero el riesgo de este tratamiento es que la abrasión sobre la cara interna de la matriz produzca un sangrado más abundante todavía o bien que se produzca una lesión que atraviese todo el espesor de la pared del útero, se tiene que ser muy cauto con un legrado en una placenta accreta.

Lea también: Guía sobre el tratamiento de restos placentarios

Finalmente, y en muy pocos casos, se logra un tratamiento conservador dejando que la placenta se disuelva con el tiempo, sobre todo en los casos de acretismo focal, es decir, de una parte y no de la totalidad de la placenta.

El riesgo del tratamiento conservador es la posibilidad de un sangrado vaginal intenso, riesgo de infección del tejido restante y de la matriz, riesgo de una embolia de tejido o bien por un coágulo sanguíneo y riesgo de tener que practicar una histerectomía más tarde por fracaso en la absorción del tejido placentario restante.

En los casos de tratamiento conservador debe dejarse una pauta antibiótica de al menos 10-14 días y realizar controles semanales.

Lea también: ¿Qué es la Placenta Envejecida y Cómo Afecta?

tags: #placenta #adherida #a #la #cara #del

Publicaciones populares: