Complicaciones en el Embarazo y su Riesgo de Ictus e Infarto

18.11.2025

Sufrir complicaciones graves durante el embarazo, como una preeclampsia (relacionada con una tensión arterial elevada en la gestación), un parto prematuro, diabetes gestacional, un aborto o el nacimiento de un bebé sin vida, dobla el riesgo cardiovascular de la mujer. En concreto, entre los seis y los ocho años posteriores al parto.

Un estudio liderado por el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona ha analizado los datos de 10.734 mujeres que dieron a luz en este centro sanitario entre los años 2010 y 2015. Esta es la principal conclusión del estudio, que establece una relación directa entre problemas gestacionales y la aparición posterior de ictus o infartos.

Este centro sanitario está desarrollando, junto al Servei Català de la Salut (CatSalut), un circuito de seguimiento específico para estas mujeres para que los centros de atención primaria (CAP) sean capaces de detectar precozmente estas problemáticas.

La investigación se ha publicado en la revista científica 'Healthcare'. Ha contado con el trabajo del servicio de obstetricia y ginecología del Vall d’Hebron y el grupo de medicina materna y fetal del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR). También, han colaborado expertos en enfermedades cardiovasculares del mismo centro y del Hospital Universitario La Paz (Madrid), la Universidad Jaume I de Castellón y el CIBER de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV).

El Riesgo Cardiovascular en Mujeres

El riesgo cardiovascular, a diferencia de lo que ocurre en los hombres (se ha reducido "bastante" en los últimos años"), no ha conseguido disminuir entre las mujeres de 40 a 60 años. "Uno de los motivos es que los problemas cardiovasculares afectan de manera diferente a unos y a otros", apunta Goya, quien señala que los cambios hormonales en las mujeres producidos no solo por el embarazo, sino también por la menopausia o por la menarquia hacen que ictus e infartos se comporten distinto en el género femenino.

Lea también: Planificación familiar y tiempo de espera ideal

Como explica Goya, la "primera causa de muerte" de la mujer es la enfermedad cardiovascular, "especialmente a partir de los 40 años". De hecho, con la menopausia, el riesgo de morir de infarto o ictus es mayor que por cáncer de mama.

Complicaciones en el Embarazo y Riesgo Cardiovascular

“Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer se adapta para permitir el crecimiento del bebé. Sin embargo, si estas adaptaciones no son equilibradas, pueden favorecer la aparición de complicaciones como la diabetes gestacional o la preeclampsia, que a su vez pueden causar daños en el organismo. Además, si no se revierten adecuadamente tras el parto, aumentan el riesgo de que, en los primeros 10 años, la mujer desarrolle hipertensión crónica, sufra un ictus o un infarto", relata esta doctora. Según ella, la mayoría de estos problemas aparecen "entre los seis y los ocho años después del parto".

Los resultados mostraron que las mujeres que habían tenido algún tipo de complicación durante el embarazo tenían un riesgo más elevado de tener ictus o infartos años después del parto. En concreto, las mujeres con complicaciones tienen un riesgo 2,5 veces más alto que las mujeres sin, aunque las cifras eran bajas: 12 de las 2.500 mujeres (un 0,48%) con complicaciones tuvieron un ictus o infarto. Sin embargo, entre las 8.234 mujeres que no tuvieron complicaciones hubo 13 infartos o ictus (un 0,16%). Además, tener un parto prematuro se relaciona con un riesgo cuatro veces mayor de tener un ictus, y sufrir preeclampsia incrementa cuatro veces el riesgo de ictus o infarto.

En el caso de las mujeres que habían tenido más de una complicación durante el embarazo, el riesgo era todavía mayor que si solo habían tenido una complicación.

Las mujeres con complicaciones gestacionales duplican su riesgo de sufrir un infarto o un ictus con respecto a las que tuvieron embarazos sin incidencias. En concreto, haber tenido un parto prematuro cuadruplica el riesgo de ictus, mientras que la preeclampsia, un trastorno hipertensivo, multiplica por cuatro la probabilidad de sufrir un ictus o infarto. En los casos más graves, donde las pacientes presentaron más de una complicación durante el embarazo, el riesgo de enfermedad cardiovascular es ocho veces mayor.

Lea también: Aborto en España: Un estudio estadístico

Las mujeres que han sufrido complicaciones graves durante el embarazo como preeclampsia (hipertensión arterial durante la gestación), parto prematuro, diabetes gestacional o aborto, tienen el doble de probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares o ictus en los años posteriores al parto, en comparación con las mujeres sin complicaciones gestacionales. Estos problemas aparecen, de media, “entre seis y ocho años después del parto”, explica Goya.

La relación entre embarazo y enfermedades cardiovasculares se debe a los cambios que se producen en el cuerpo de la mujer durante el embarazo para adaptarlo y que pueda producir energía para ella misma, así como para el feto. Si durante el año posterior al parto, el cuerpo no “repara” esto de forma natural, es cuando aparece el riesgo de que surjan enfermedades posteriores: “El embarazo se considera una prueba de estrés que revela vulnerabilidades en el sistema cardiovascular de la mujer, que hasta ahora podían haber pasado desapercibidas”, explica la doctora Antonia Pijuan, médica adjunta del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Vall d’Hebron e investigadora del grupo de Enfermedades Cardiovasculares del VHIR y del CIBERCV.

Aproximadamente una cuarta parte de los embarazos presentan complicaciones graves, como parto prematuro, abortos, diabetes gestacional o preclampsia. Son las conclusiones de un estudio pionero desarrollado en el Vall d’Hebron con una cohorte de más de 10.734 mujeres que dieron a luz en este hospital de Barcelona entre el 2010 y el 2015. Los investigadores proponen un revisión de las evaluaciones de riesgo cardiovascular enfocada a las mujeres. Y la realidad es que los embarazos complicados incrementan en 2,5 veces el riesgo cardiovsacular, revela la investigación. De promedio, los accidentes cardiovasculares se producen seis años después del parto.

A fin de asegurar que la relación entre embarazo y riesgo vascular sea correcta, los investigadores han tenido en cuenta otros factores que influyen, como la edad de la madre, el fumar o la obesidad.

Detección Precoz y Estrategias Personalizadas

"El embarazo puede ayudar a detectar de forma precoz posibles problemas de salud cardiovascular que aparecerán más adelante", ha explicado la doctora Marta Miserachs, primera autora del estudio.

Lea también: El rol del obstetra y la matrona

Durante la gestación, el cuerpo atraviesa una transformación profunda. El corazón y los vasos sanguíneos deben adaptarse para abastecer tanto al feto como a la madre. Aunque estos cambios son fisiológicamente normales, también pueden agravar o destapar condiciones ocultas que, en algunos casos, derivan en complicaciones obstétricas.

Ya existen estudios internacionales que apuntaban en esta dirección, "pero resulta fundamental disponer de datos específicos de nuestra población para adaptar mejor las estrategias de prevención y seguimiento", ha aclarado la doctora María Goya, del servicio de obstetricia y ginecología del Vall d’Hebron.

El equipo responsable del estudio ha ajustado los resultados según otros factores que pueden influir en el riesgo cardiovascular, como la edad, el tabaquismo o el índice de masa corporal.

Las conclusiones del trabajo abren la puerta a una reconsideración del seguimiento clínico tras el parto. Los investigadores reclaman la implementación de estrategias de prevención personalizadas para las mujeres que hayan tenido complicaciones durante el embarazo, con el objetivo de identificar y tratar de manera precoz posibles problemas cardiovasculares.

El estudio también destaca la necesidad de profundizar en la investigación para comprender por qué estas complicaciones derivan en mayor riesgo cardiovascular. Esta vía podría favorecer nuevas estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento.

Tras este hallazgo, el hospital está desarrollando, de la mano del Servei Català de la Salut (CatSalut), un circuito de seguimiento especial para estas mujeres desde la atención primaria.

Este estudio adquiere una mayor importancia en el contexto actual, ya que las enfermedades cardiovasculares “son la primera causa de muerte en mujeres actualmente”, afirma Goya. Hasta la fecha, “no se estaban analizando debidamente los factores de riesgo de la mujer”, señala, algo que podría explicar el porqué de esta tendencia.

Actualmente, el sistema que calcula el riesgo cardiovascular en Cataluña -conocido como Regicor-, no ha sido del todo efectivo para prevenir estas enfermedades en mujeres embarazas, según explica la doctora, ya que está dirigido a personas mayores (principalmente hombres) y no permite incluir datos relacionados con el embarazo, la menopausia, la menarquia, etc. Estos factores “se deberían contemplar también en estos casos, más allá de los hábitos como el sedentarismo o el tabaquismo”, prosigue Goya, puesto que, a fin de cuentas, “son los que se han aplicado en el estudio para hallar los resultados expuestos”, concluye.

El estudio resalta la importancia de realizar un seguimiento postparto, algo que por ahora no es obligatorio. Para dar respuesta a esta necesidad, un grupo de trabajo formado por ginecólogos y obstetricias de todo el territorio catalán está desarrollando un protocolo de seguimiento para presentarlo al Catsalut y que sea estandarizado y aplicado a todo el sistema sanitario de Cataluña.

“La evaluación del riesgo cardiovascular de la mujer debe cambiar y no solo tener en cuenta los factores clásicos, sino también de género, como el embarazo”, explica la doctora Goya. “El cuerpo de la mujer cambia durante el embarazo, y si lo hace demasiado se producen unos cambios que después del embarazo hay que revertir.

En este nuevo paradigma de prevención de la enfermedad cardiovascular en un grupo que se ha descubierto vulnerable, el Vall d’Hebron trabaja en un sistema automático para transmitir la información sobre estas mujeres a sus centros de atención primaria. De esta manera debería crearse un circuito de control presencial o telemático para ofrecer recomendaciones de salud y realizar controles de los signos de enfermedad cardiovascular.

Recomendaciones para el Cuidado Cardiovascular Durante el Embarazo

Cuando la mujer tiene preeclampsia o diabetes gestacional en estos meses, hay que considerar que son un punto de partida para una serie de revisiones periódicas que tendrá que hacerse a nivel preventivo para cuidar de su salud cardiovascular en un futuro. “Alrededor del 15% de las mujeres sufren hipertensión durante el embarazo y, sobre el 7,5%, preeclampsia. Y esto multiplica por cuatro el riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca e hipertensión crónica a largo plazo y duplica el riesgo de diabetes e ictus”, señala la Dra. Fernández-Friera.

De este modo, las embarazadas que hayan desarrollado hipertensión en el embarazo deberán acudir a esos controles rutinarios y periódicos para comprobar “cómo van evolucionando los valores de presión arterial en el posparto”. De hecho, comenta la cardióloga, “hay mujeres que pueden seguir teniendo problemas de presión arterial alta después del nacimiento del bebé o empeorarlos, por lo que es importante llevar un control.

Cuando una mujer presenta problemas cardiacos previos al embarazo tiene que acudir antes de intentar la gestación a una de las unidades especializadas donde pueden valorar su cardiopatía y el riesgo que supondría un embarazo. Como estos problemas pueden tener distintos estadios y manifestaciones, hay que individualizar cada caso para dar una recomendación y poner en una balanza si la gestación está contraindicada de forma absoluta o relativa, y los cuidados a seguir en caso de que se intente.

Una vez confirmada la hipertensión antes del embarazo, lo recomendable es poner en conocimiento del médico la intención del embarazo, previamente a este, para estudiar las medidas terapéuticas a seguir, por si hubiera que poner otro tratamiento más compatible.

El seguimiento del embarazo tiene que ser exhaustivo para identificar con tiempo cualquier complicación que pueda afectar al feto o a la madre. “En ocasiones y, dependiendo de la mujer, será incluso necesario tomarse la tensión a diario, sobre todo si hay presencia de diabetes gestacional,y, por lo menos cada dos o tres días para llevar un control y evitar que se produzca la preeclampsia. Si la tensión aumenta de forma significativa, se debe consultar con urgencia a un profesional sanitario”, apunta.

En caso de aparición de síntomas cardiovasculares, como fatiga, ahogo, dolor torácico, arritmias, etc, hay que comunicárselo a nuestro ginecólogo, quien, según los síntomas, deberá derivar al cardiólogo para hacer el diagnóstico a través de una valoración personalizada”, descubre la especialista.

Además, “también hay que prestar atención a problemas de estrés y ansiedad que pueden comprometer la salud cardiovascular de la mujer durante esta etapa”, avisa.

Por lo general, las afecciones cardíacas no son incompatibles con el parto vaginal. Sí que es verdad que en ocasiones pueden ser considerados partos de alto riesgo debido a la condición cardiovascular de la mujer”, señala.

Tabla Resumen del Riesgo Cardiovascular Post-Parto Según Complicaciones en el Embarazo

Complicación Durante el Embarazo Riesgo Relativo de Ictus o Infarto
Sin complicaciones Referencia (0,16%)
Alguna complicación 2,5 veces mayor
Parto prematuro 4 veces mayor (de ictus)
Preeclampsia 4 veces mayor (de ictus o infarto)
Múltiples complicaciones 8 veces mayor

tags: #embarazos #complicados #riesgo #ictus #infarto

Publicaciones populares: