Dolores de Parto: Tipos y Sensaciones
Aproximadamente un mes antes de finalizar la etapa gestacional, el cuerpo de la mujer empieza a prepararse para el parto. Normalmente, el parto ocurre entre la semana 38 y la semana 40 de gestación. Sin embargo, hay veces que el momento del parto se adelanta y es lo que se conoce como parto prematuro. El momento final del embarazo es una de las etapas que más preocupan a las futuras mamás durante la gestación, pero deben estar tranquilas y relajadas.
¿Cómo saber si el parto está acercándose?
Es difícil determinar cuándo una embarazada está de parto y quizás es lo que más les preocupa a las gestantes. "¿Cuándo sé que estoy de parto?", se preguntan con frecuencia. No es necesario que todas las embarazadas experimenten todos los síntomas de parto, pero sí notarán alguno de ellos.
Una vez que comienza el tercer trimestre de embarazo, las mujeres pueden sentir contracciones. Sin embargo, estas contracciones no siempre indican que el parto va a comenzar. Lo más habitual es que al inicio del tercer trimestre sucedan contracciones de Braxton Hicks.
Además, las molestias del final del embarazo, en ocasiones, se pueden confundir con el parto. Por ello, es importante conocer cuáles son los síntomas que se producen antes del parto. A continuación, se detallan algunos de ellos.
Síntomas Comunes Días Antes del Parto
- Encajamiento de la cabeza: Un síntoma común días antes del parto es la sensación de que el bebé ha descendido en la pelvis. Este movimiento se conoce como encajamiento y puede aliviar la presión en la parte superior del abdomen, pero a su vez ejercerá más presión en la vejiga, lo que puede aumentar la necesidad de orinar con frecuencia. Esta posición más baja del bebé indica que el cuerpo está preparándose para el momento del parto.
- Aumento de flujo vaginal: Hay mujeres que pueden notar un aumento del flujo vaginal transparente, rosado o incluso con un poco de sangre días antes del inicio del trabajo de parto. Este aumento del flujo vaginal se debe a la congestión de la vagina por la presión del feto sobre la misma. Además de este aumento del flujo vaginal, se puede expulsar lo que conocemos como tapón mucoso, que no es más que el desprendimiento y la expulsión de un moco muy espeso que estaba alojado en el canal cervical durante las semanas previas de gestación. El desprendimiento de este tapón mucoso se produce por la presencia de contracciones más o menos regulares y puede indicar que el cuello del útero se está dilatando ha empezado a modificarse y a prepararse para el parto. Es importante estar atenta a cualquier cambio en el flujo vaginal, ya que puede ser un indicio de que el momento del parto está próximo.
- Contracciones de Braxton Hicks: Pueden presentarse contracciones irregulares semanas antes del inicio del parto.
Síntomas Comunes Horas Antes del Parto
- Contracciones: Las contracciones son un síntoma distintivo de que el parto está cerca. En las horas previas al parto, las contracciones pueden volverse más frecuentes, intensas y regulares. Pueden sentirse como dolores menstruales o dolor en la espalda y el abdomen. Cuando las contracciones son regulares, son una señal clara de que el trabajo de parto ha comenzado.
- Rotura de membranas: En algunas mujeres, las membranas amnióticas pueden romperse antes de que comiencen las contracciones. Esto se conoce como "romper aguas", y puede manifestarse como una sensación de líquido que gotea o sale de golpe de la vagina. Si esto ocurre, es importante acudir a tu centro médico u hospital. Es esencial tener en cuenta que cada mujer y cada embarazo son únicos, por lo que la experiencia antes del parto puede variar en cada caso. Es por esto por lo que siempre hay que consultar al ginecólogo para obtener una evaluación personalizada y garantizar un parto seguro y saludable.
Señales y Síntomas del Parto
Descenso del Bebé
Unas semanas antes de que se produzca el parto, la embarazada puede sentir unas molestias en la pelvis o la vagina. Al mismo tiempo, se aliviará la tensión en la caja torácica, por lo que la mujer podrá respirar mejor. Esto es debido a que el bebé desciende y se encaja en la pelvis, preparándose para nacer en el canal del parto. Este descenso y acomodamiento del bebé también se conoce como aligeramiento.
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Médicamente, el bebé estará encajado en la pelvis cuando la parte más grande y ancha de su cabeza se haya introducido en la pelvis. Si cuando comienza el trabajo de parto, el bebé ya está encajado en la pelvis, todo será más fácil y el parto sucederá más rápido que si no estuviera encajado.
Contracciones de Braxton Hicks
Estas contracciones empiezan a partir del tercer mes de embarazo, pero la futura mamá no podrá sentirlas hasta que estás en un estado más avanzado. A diferencia de las contracciones verdaderas de parto, las de Braxton Hicks son contracciones esporádicas del útero. Hacia las últimas semanas de gestación, las contracciones de Braxton Hicks se pueden confundir con las contracciones propias del parto y producirse una "falsa alarma". Por ello, es importante saber que las contracciones del parto van aumentando en intensidad y más progresivamente, mientras que las de Braxton Hicks, aunque pueden ser dolorosas, duran un instante.
El Cuello del Útero Madura
La maduración cervical o del cuello uterino es una etapa donde se producen cambios en la forma, en la posición y en la consistencia del cérvix. El ginecólogo determina el momento del parto a través de la dilatación uterina. Si no es el primer parto para la mujer, es posible que el útero haya dilatado un centímetro antes de que se inicie el trabajo de parto.
El proceso de maduración cervical se puede acelerar a través de distintos métodos:
- Tradicionales: tomar aceite de onagra, ya que puede provocar la liberación de oxitocina. Además, se puede recurrir a la acupuntura o a la estimulación del pezón.
- Mecánicos: utilizando dilatadores, la maniobra de Halmilton o haciendo una amniotomía, es decir, rompiendo la unión entre la bolsa amniótica y la decidua.
- Farmacológico: es el método de aceleración de la maduración cervical más habitual en la actualidad. Se trata de la administración de relaxina, oxitocina y protaglandinas.
En cualquier caso, la maduración del cuello uterino incrementa el porcentaje de parto vaginal, así como disminuye el de cesáreas.
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Expulsión del Tapón Mucoso
Entre la semana 4º y 6º de embarazo, el cuello uterino comienza a segregar una mucosa muy densa que se denomina tapón mucoso. Esta sustancia gelatinosa sella la entrada al útero y actuará protegiendo al feto de infecciones. Además, el tapón mucoso permite que las relaciones sexuales puedan llevarse a cabo sin riesgo para el futuro bebé, siempre y cuando el embarazo tenga un desarrollo normal.
El desprendimiento del tapón mucoso es el reflejo de la cercanía al parto, aunque no tiene que ser una señal de parto inminente. El tapón mucoso se advierte como un flujo muy espeso y viscoso que puede tener una coloración transparente, amarillenta e incluso levemente sanguinolento, debido a que a su paso hacia la abertura vaginal puede romper algún capilar sanguíneo, pero no hay que preocuparse. Tampoco debe confundirse con el flujo en general más denso que la embarazada experimenta durante toda la gestación.
Si la eliminación del tapón mucoso no se acompaña de contracciones o de rotura de aguas no es preciso que la embarazada acuda hospital. En la recta final del embarazo en cuello uterino se hace un poco más fino y puede darse una leve dilatación, propiciado por algunas contracciones esporádicas, lo que facilita el desprendimiento del tapón, pero no significa que se desencadene el parto de inmediato. Si el tapón se acompaña de un sangrado abundante sí debe acudirse a urgencias de inmediato.
Contracciones de Parto
Al contrario de las de Braxton Hicks, las contracciones verdaderas de parto son siempre dolorosas y se producen cada vez con mayor frecuencia durante al menos una hora. Se debe ir al hospital cuando se produzcan contracciones uterinas cada 5 minutos durante más de una hora. Si se trata de un embarazo gemelar, se recomienda acudir al hospital cuando las contracciones uterinas se produzcan a intervalos de 10 minutos.
A medida que el momento de alumbramiento se vaya acercando, las contracciones uterinas son más seguidas e irá aumentando la intensidad de las mismas.
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Romper Aguas
El saco de líquido amniótico, el fluido que recubre al bebé y gracias al cual puede sobrevivir, se rompe en el momento del parto. Tras su ruptura, el líquido amniótico es eliminado por la vagina. Esto es lo que se conoce popularmente como romper aguas y es bastante notorio porque es una cantidad considerable que empapa a la futura madre.
Si la coloración del líquido amniótico expulsado es transparente, todo va bien. Sin embargo, habrá que acudir al hospital, aunque la mujer se podrá asear, puesto que el parto puede comenzar en cualquier momento. Si se trata de un primer embarazo, es posible que el parto tarde pese a haber roto aguas.
En cambio, si la coloración del líquido amniótico es oscura, puede haberse producido la primera defecación del niño, lo que se conoce por meconio. Esto puede suponer sufrimiento para el bebé, por lo que hay que dirigirse inmediatamente a urgencias. Del mismo modo, si la rotura de la bolsa amniótica se produjese antes de salir de cuentas, también es inaplazable asistir a urgencias porque supone que el niño no está protegido del exterior y el riesgo de infección es muy alto. En estos casos, se pueden administrar antibióticos a la madre. Si la rotura de la bolsa amniótica ocurre antes de la semana 34, se administrarán esteroides para acelerar la maduración pulmonar y, así, preparar al niño para un posible parto prematuro.
Falsas Alarmas de Parto
Cuando la embarazada está llegando al final de esta etapa se encuentra pendiente de cualquier signo que le haga sospechar de que se está poniendo de parto. Sin embargo, muchas veces ocurren falsas alarmas. Por este motivo, es importante diferenciar entre el trabajo de parto verdadero y falso. A continuación, se enumeran algunos puntos a tener en cuenta y que ayudarán a distinguir un posible parto de una falsa alarma:
- Contar los intervalos de tiempo en el que suceden contracciones para valorar la regularidad.
- Describir si hay un aumento en la fuerza de las contracciones.
- Si la embarazada no es capaz de caminar durante las contracciones, seguramente sea señal de parto.
- Sensación de presión en la espalda.
En cualquier caso, si la mujer no está segura de lo que está notando en ese momento, lo mejor es informar al especialista. Así podrá determinar si va a comenzar el trabajo de parto o si ha sido una falsa alarma.
Diferencia entre Parto Verdadero y Falso
A veces puedes notar que te has puesto de parto, pero no es así. ¿Cuál es la diferencia entre las señales de parto verdadero y falso (también denominadas contracciones de Braxton Hicks)?
| Parto Verdadero | Parto Falso |
|---|---|
| Las contracciones son regulares y siguen un patrón predecible (por ejemplo, cada ocho minutos). | Las contracciones son irregulares e impredecibles (por ejemplo, en intervalos de diez minutos, seis minutos, dos minutos, ocho minutos, etc.). |
| Notas tres tipos de progresión: las contracciones se vuelven más frecuentes, más duraderas y más fuertes. | No se observa progresión con el tiempo en la frecuencia, la duración ni la fuerza de las contracciones. |
| Las contracciones comienzan en la parte baja de la espalda e irradian hacia la parte delantera, en la zona baja de la ingle. | Las contracciones se sienten en la parte delantera. |
| Un cambio de actividad o de posición no retrasa ni detiene las contracciones. | Un cambio de actividad o de posición puede hacer que las contracciones disminuyan o se detengan. |
| El médico notará que el cuello uterino adelgaza, se ablanda o se dilata. | No se producen cambios cervicales. |
Sensaciones Durante el Parto
Cada mujer siente las contracciones de manera diferente, e incluso la misma mujer puede sentirlas de forma distinta en cada embarazo. Durante las contracciones del parto, el abdomen se endurece. En general, las contracciones del parto empiezan con un dolor sordo en la espalda y el bajo abdomen y una sensación de opresión en la pelvis. Algunas mujeres las describen como parecidas a los dolores de la menstruación (si bien más intensas).
Durante el parto, las contracciones son rítmicas y regulares y no ceden aunque la gestante se siente o se tumbe. Es decir, cada dos o tres minutos, por ejemplo, notas que la tripa se pone dura. El tiempo entre contracción y contracción cada vez se va acortando más y pasa de ser cada 10 minutos hasta cada minuto. Por contra, la duración de cada contracción se va alargando y si durante el embarazo duraban unos 20-25 segundos, en el parto duran más de 30-35 segundos.
Con respecto al dolor, este no es un signo de parto. Las primeras contracciones de parto no suelen ser dolorosas. Se notan y molestan igual a las que se han tenido de forma irregular las semanas previas al parto. De hecho, hay mujeres que no se enteran de estas primeras contracciones de parto. Posteriormente, a medida que avanza el parto, las contracciones pueden considerarse más molestas y dolorosas. El dolor se percibe en el 90% de los casos en la parte baja del abdomen y en un 10% de los partos en la región inferior de la espalda (el mal llamado parto de riñones, ya que los riñones se localizan más arriba). A veces el dolor se puede irradiar a los muslos. Pero duela donde duela, siempre la tripa estará dura.
Hay mujeres que asemejan el dolor del parto a un dolor de regla, pero hay otras que lo describen como una presión o tensión abdominal que comienza en el ombligo y baja hasta el pubis. El hecho de que a una mujer le duela mucho la regla no significa que el parto le va a doler más. De cualquier forma, el dolor depende de cada mujer ya que intervienen distintos factores tanto objetivos como subjetivos.
En cuanto a los factores subjetivos del dolor de las contracciones de parto se encuentran el miedo, la ansiedad, los problemas personales o familiares y la angustia ante lo desconocido que supone un parto. Por tanto, la sensación dolorosa de las contracciones o incluso de las continuas exploraciones vaginales con un buen "entrenamiento" se puede minimizar. En las clases de preparación al parto te enseñarán cómo puedes controlar esos factores psicológicos que incrementan innecesariamente el dolor.
Tipos de Cesárea
El parto se puede dar por vía vaginal o mediante cesárea. Sin embargo, existen circunstancias en las que está indicado realizar el parto mediante cesárea para salvaguardar la salud de la madre y del feto.
Existen 3 tipos de cesárea:
- La cesárea electiva se realiza por la presencia de alguna patología materna o fetal como placenta previa, presentación de nalgas, transversa u oblícua, macrosomía fetal, infecciones activas del canal del parto, 2 cesáreas anteriores, algunos casos de alteración en el crecimiento y gestaciones múltiples.
- La cesárea indicada se recomienda en el curso de un trabajo de parto por distintas alteraciones como detención de la dilatación o descenso, desproporción céfalo pélvica, parto detenido, etc.
- La cesárea urgente es aquella en la que corre peligro la vida de la madre y el feto como consecuencia de una patología aguda grave.
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