Conjuntivitis en Niños de 2 Años: Causas, Síntomas y Tratamiento

05.11.2025

Es común que los padres se preocupen cuando sus hijos se despiertan con los ojos rojos, llenos de legañas y quejándose de picor. ¿Es normal? ¿Se trata de una infección o de una alergia? ¿Es necesario ir al médico? Y una pregunta muy frecuente: ¿es contagioso?

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, una membrana que cubre parte del globo ocular, más conocida como “lo blanco del ojo”. Es una de las afecciones más frecuentes en la infancia y puede tener varias causas: bacteriana, viral o alérgica.

Tipos de Conjuntivitis

La conjuntivitis infantil puede ser bacteriana, vírica, alérgica o irritativa. Puede clasificarse según su etiología como infecciosas o no infecciosas y según su evolución como hiperagudas, agudas (duración hasta 3-4 semanas) o crónicas (duración superior a 4 semanas). La conjuntivitis infecciosa aguda es muy común.

Conjuntivitis Bacteriana

Si el niño presenta legañas amarillentas o verdosas, ojos rojos y los párpados pegados al despertar, es probable que estemos ante una conjuntivitis bacteriana. Esta inflamación ocular suele estar causada por bacterias que son muy contagiosas. Causada por una infección bacteriana, suele generar secreción espesa, amarillenta o verdosa. Estos microorganismos pueden tener su origen en la propia piel del sujeto, en sus vías aéreas superiores, o bien ser transmitidos por otra persona que padezca conjuntivitis. Afecta habitualmente a los dos ojos. No provoca un dolor importante.

Conjuntivitis Viral

Cuando la legaña es más transparente, acompañada de lagrimeo, fiebre y síntomas catarrales, probablemente se trate de una conjuntivitis viral. Un virus común en este tipo de infecciones es el adenovirus, que puede provocar fiebre y ganglios inflamados cerca de la oreja. Este tipo de conjuntivitis también es muy contagiosa. Produce ojos rojos, lagrimeo y, en ocasiones, sensibilidad a la luz. La conjuntivitis vírica es la causa más frecuente de conjuntivitis infecciosa. Se asocia a menudo a los catarros y su causa más frecuente son los virus del grupo adenovirus. Este tipo de conjuntivitis es muy contagioso, puede extenderse rápidamente de una persona a otra e incluso ser responsable de verdaderas epidemias.

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Generalmente la conjuntivitis vírica tarda entre 1 y 2 semanas en curarse.

Conjuntivitis Alérgica

Si el niño experimenta picor intenso, lagrimeo continuo, estornudos y una legaña transparente muy leve, es posible que se trate de una conjuntivitis alérgica. Este tipo de conjuntivitis suele mejorar con antihistamínicos. Causada por una reacción a alérgenos como el polen o los ácaros. Produce picor intenso, lagrimeo y enrojecimiento. La conjuntivitis alérgica se produce por el contacto de algún tipo de aeroalergeno, como el polen, el polvo doméstico, los ácaros del polvo, plumas, pelo de animales, etc. Picor muy intensos y molesto.

Conjuntivitis Irritativa

Aparece tras el contacto con cuerpos extraños, cloro, humo o productos químicos. La conjuntivitis irritativa, como lo indica su propio nombre, es causada por cualquier cosa que irrite los ojos. En caso de conjuntivitis irritativa, se recomienda encarecidamente consultar a un oftalmólogo con carácter de urgencia para asegurarse de que no haya una lesión más profunda.

Síntomas de la Conjuntivitis

El signo típico es el enrojecimiento de la parte blanca del ojo, generalmente acompañada de aumento del lagrimeo o de la presencia de secreción ocular. Esta secreción puede ser clara (como agua) o espesa con mucosidad o pus y que hace que los párpados se peguen el uno al otro. Los niños pueden despertarse por la mañana con los ojos pegados por las secreciones purulentas.

La presencia de dolor es poco frecuente. Los niños mayores a veces se quejan de quemazón o picor, o de que tienen la sensación de tener algo en el ojo. Puede molestar la luz (fotofobia). La visión no se altera, aunque la mucosidad puede originar visión borrosa.

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La duración de la enfermedad es variable. Las infecciones virales generalmente mejoran en 8-10 días; las que son producidas por bacterias al tratarlas con antibióticos se curan en 3-5 días.

Tratamiento de la Conjuntivitis

Es importante acudir al pediatra cuando el niño presente síntomas de conjuntivitis. El médico evaluará si es necesario recetar antibióticos en caso de conjuntivitis bacteriana, o antihistamínicos para tratar una conjuntivitis alérgica.

La conjuntivitis producida por virus suele desaparecer por si sola sin tratamiento. En este caso, el lavar el ojo con frecuencia con agua tibia o suero salino le aliviará las molestias.

Si el pediatra sospecha que la conjuntivitis es de origen bacteriano, le recomendará un colirio o pomada antibiótica.

Antes de comenzar el tratamiento local con gotas o pomada, limpie la mucosidad o el pus de los párpados con una gasa mojada en agua tibia y luego lave los ojos con suero salino, de forma que el líquido sobrante escurra hacia la oreja del mismo lado. Debe advertir a los niños mayores que la medicina puede molestar durante los primeros momentos; a continuación tire con mucha suavidad del párpado inferior hacia abajo y ponga una gota (o un poco de pomada) en el espacio que se forma entre el párpado y el ojo. Si su hijo es mayor y puede cooperar, pídale que mire hacia arriba mientras usted administra la medicina. Evite tocar el ojo con el cuentagotas o el tubo.

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Otra forma de administrar las gotas oculares es hacer que su hijo se acueste con la cara hacia arriba y los dos ojos cerrados. Coloque una gota en el ángulo interno de cada ojo y, a continuación, separe ambos párpados o dígale que abra y cierre los ojos. Las gotas llegarán así a su destino por si solas.

Como las lágrimas limpian los ojos frecuentemente, las gotas deben administrarse cada 3 o 4 horas mientras su hijo esté despierto, al menos durante los dos primeros días de tratamiento. La pomada se administra 3 veces al día. El tratamiento debe durar unos 5 o 7 días. Aunque un solo ojo parezca infectado, es preferible tratar los dos ojos.

Tratamiento Antimicrobiano Empírico

El tratamiento antimicrobiano empírico para la conjuntivitis bacteriana aguda (>28 días de vida) es controvertido. Se recomienda tratamientos con mínimos efectos adversos y del menor coste. Se recomienda la no utilización de colirios de aminoglucósidos (tóxicos para el epitelio corneal) y fluorquinolonas (riesgo de aparición de resistencias y alto coste). Se propone cualquiera de las siguientes pautas:

  • Diferir el inicio de tratamiento antibiótico 48-72 h. En ese periodo se recomiendan lavados oculares frecuentes con SSF.
  • En caso de ser necesario, e puede utilizar cualquiera de las siguientes pautas:
    • Pomada de eritromicina, cloranfenicol, clortetraciclina: un cordón de 1 cm aproximadamente de pomada dentro del párpado inferior, 4 veces al día hasta que mejore y continuar con 1 aplicación c/12 horas hasta completar 5-7 días.
    • Colirio de Gramicidina-Polimixina B-Neomicina: 1-2 gotas c/6 horas hasta que mejore y continuar con 1-2 gotas c/12 horas hasta completar 5-7 días.
Tratamiento de la Conjuntivitis Infecciosa Aguda
Tipo de Conjuntivitis Tratamiento
Bacteriana Higiene estricta, pomada de eritromicina, cloranfenicol o clortetraciclina, colirio de Gramicidina-Polimixina B-Neomicina
Viral Higiene estricta, lavado frecuente con SSF

Cuándo Consultar al Pediatra

Si sospecha que su hijo tiene conjuntivitis debe ponerse en contacto con el pediatra para intentar determinar cuál es la causa y tratarla adecuadamente.

Debe consultar a su pediatra si el enrojecimiento, hinchazón o dolorimiento se extiende alrededor del ojo y del párpado, si aparece dolor intenso en el ojo, visión borrosa constante, cambios en la visión o sensibilidad a la luz.

Medidas de Higiene y Prevención

Sea cual sea el tipo de conjuntivitis, es fundamental extremar las medidas de higiene para evitar el contagio. Lavarse las manos antes y después de limpiar los ojos del niño y evitar el uso de lentillas durante esos días puede ser de gran ayuda.

La conjuntivitis infecciosa es contagiosa. El niño se puede contagiar al tocar algo que ha tocado una persona infectada, como un pañuelo o un juguete. También a través de toses y estornudos. Para poder prevenirla, enseñe a su hijo a lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón.

Para evitar la transmisión a usted mismo o a otras personas, usted debe lavarse las manos después de poner el tratamiento en los ojos de su hijo. A los niños mayores se les puede pedir que no se froten los ojos pero, si no pueden evitarlo, deben lavarse las manos a continuación.

Las toallas del niño con conjuntivitis deben mantenerse separadas del resto de las de la familia y cambiarse a diario, hasta que la secreción ocular haya cesado.

Los niños con conjuntivitis bacteriana pueden volver a las actividades de grupo después de un día completo de tratamiento.

Si el niño es propenso a las conjuntivitis alérgicas, evitar el contacto con el agente que provoca la inflamación.

Un niño puede contraer una conjuntivitis al tocar una persona infectada o algo que haya tocado esta persona. También se puede propagar a través de la tos o del estornudo. La prevención es la mejor cura para las conjuntivitis en niños.

Si hay que limpiarle los ojos, hágalo de adentro hacia afuera, siempre en la misma dirección, con un pañuelo limpio que tire después de su uso.

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