Consulta Preconcepcional: La Importancia de la Matrona en la Planificación de un Embarazo Saludable

02.11.2025

En algún momento de nuestra vida, nuestro instinto maternal se despierta y el reloj biológico nos indica que es el momento de plantearnos tener un hijo. Sin embargo, ¿es buena idea lanzarnos a la aventura del embarazo sin más? Quizá sería mejor opción consultar con un médico, ginecólogo o matrona para realizarnos una revisión y verificar si nos encontramos en un buen momento de salud para afrontar una gestación.

¿Qué es la Consulta Preconcepcional?

La atención preconcepcional tiene como objetivo promover la salud de la mujer y la de su futura descendencia, formando parte de la asistencia prenatal. Se basa en la promoción de la salud, la evaluación del riesgo reproductivo y en las acciones emprendidas en función de los riesgos y enfermedades detectadas. Incorpora, junto con la preocupación por los problemas médicos y psicosociales, un mayor interés en los esfuerzos preventivos.

Cada vez más profesionales abogamos por la implantación de la visita preconcepcional en los centros de salud. Aunque en la actualidad no existe como tal, es posible concertar una consulta con el médico de Familia y la matrona de Atención Primaria.

Objetivos de la Consulta Preconcepcional

Nuestra intención con este trabajo es favorecer la implantación de la consulta preconcepcional como una actividad preventiva añadida a las que ya se realizan de forma rutinaria en Atención Primaria (AP). Los equipos de AP asumen en su práctica habitual las labores de promoción y prevención de la salud, con independencia del seguimiento del embarazo o no, queda al alcance de cualquier profesional de AP la atención a la mujer y en general a su familia antes de la concepción de un hijo.

La asistencia sanitaria preconcepcional tiene como finalidad la identificación de condiciones sociales y médicas, tanto maternas como paternas, que puedan ser optimizadas antes de la concepción, con el fin de incrementar las posibilidades de un resultado perinatal favorable.

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Componentes de la Consulta Preconcepcional

Se puede dividir la consulta preconcepcional en varios componentes: evaluación del riesgo preconcepcional (detección y/o seguimiento de enfermedades crónicas, antecedentes reproductivos, exposición a riesgos ambientales), exploraciones complementarias y acciones educativas y promotoras de la salud.

Evaluación del Riesgo Preconcepcional

La evaluación del riesgo se debe realizar en todas las mujeres que acuden a la consulta preconcepcional. Los instrumentos básicos son la historia clínica (cuando la edad de la mujer sea superior a 35 años, debe ser informada del riesgo de anomalías cromosómicas en la descendencia y de las posibilidades de diagnóstico prenatal en el caso de comenzar un embarazo) y la exploración física.

En la consulta preconcepcional se debe obtener información sobre los antecedentes menstruales, obstétricos (incluyendo complicaciones en embarazos previos), uso de contraceptivos, conductas sexuales y antecedentes de enfermedades de transmisión sexual (ETS). Una de las principales razones por las que las parejas acuden a la consulta preconcepcional es el antecedente de un mal resultado reproductivo, incluyendo abortos espontáneos, muertes perinatales, nacidos con defectos congénitos y nacidos con lesión residual.

Se debe obtener información, de los futuros padres, sobre el antecedente de enfermedades en los miembros de la familia, y se deben ofrecer consejo genético si ellos, su descendencia o parientes próximos han padecido anomalías cromosómicas, defectos del tubo neural u otros defectos al nacer, retraso mental o fibrosis quística.

Asimismo, en la consulta preconcepcional se debe obtener la historia social e información sobre los hábitos y el estilo de vida de la mujer, para poder identificar comportamientos y exposiciones a factores de riesgo que puedan condicionar el momento óptimo para la concepción, e identificar situaciones potenciales de riesgo.

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En esta consulta antes de concebir el médico hará una valoración de tu estado de salud, tratamientos crónicos y si es necesario algún cambio en esta medicación. En la consulta de la matrona hablaréis por ejemplo de tus hábitos de vida y alimentación y valorará si son realmente saludables para hacerte las recomendaciones precisas para cambiarlos por otros más recomendables.

También incluyen la investigación sobre el consumo de tóxicos como el tabaco, el alcohol y otras drogas en la mujer y su pareja. Asimismo, se pregunta sobre la actividad laboral, por si esta supusiera un riego para el embarazo y poder tomar las acciones oportunas para la reducción de ese riesgo. Otros aspectos son la revisión de la salud bucodental y la actualización del calendario vacunal, si se precisa.

Es importante que cualquier enfermedad o infección crónica esté bajo control antes de plantearte el embarazo. Algunas enfermedades necesitarán un cambio en sus tratamientos, para hacerlos compatibles con el embarazo. El consumo de tabaco, alcohol o drogas es un problema de cara al embarazo. No solo puede producir malformaciones en el bebé o alteraciones en la gestación, sino que serán un problema para el futuro de ese bebé. Los profesionales de Atención Primaria pueden ayudarte con asesoramiento, tratamiento y otros servicios de apoyo.

La exposición a medicamentos o productos químicos causa del 3% al 6% de las anomalías en el embrión o feto. El tiempo de exposición determina el tipo e importancia de la anomalía. Algunos de los más comunes tóxicos ambientales son: pesticidas, gases (monóxido de carbono), radiaciones, plásticos, disolventes y metales como el mercurio. La mujer embarazada o que planifique una gestación debe evitar exposiciones prolongadas a los anteriores. A las mujeres que consuman drogas como la cocaína, heroína o marihuana se les ha de ofrecer ayuda para la deshabituación.

Los medicamentos nunca se deben tomar sin la recomendación de un médico, tanto si son de venta libre como si lo son con receta. También tenemos que tener en cuenta que ciertos suplementos alimenticios no recetados por el médico o productos de herbolario pueden ser tan nocivos para el embarazo como algunos medicamentos de farmacia.

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A la hora de prescribir medicación a cualquier mujer en edad fértil hay que tratarla como si estuviera embarazada, ya que podría estarlo sin saberlo. Entre las enfermedades crónicas que se pueden beneficiar de la consulta preconcepcional están las siguientes: asma, diabetes mellitus, enfermedad intestinal inflamatoria, trastorno bipolar, enfermedades autoinmunes, cardiopatías, nefropatías, enfermedades tiroideas, enfermedades tromboembólicas, hipertensión arterial, infección por el virus de la hepatitis B, infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y tuberculosis.

Exploraciones Complementarias

Además de una exploración física básica se recomienda medición de peso, talla, índice de masa corporal (IMC), toma de tensión arterial (TA), anamnesis sobre vacunas recibidas y la realización de: hemograma y bioquímica, grupo sanguíneo y Rh, serología de lúes, rubéola, toxoplasmosis, hepatitis B y C, VIH (con la consiguiente información y consentimiento).

Seguidamente se realiza una exploración ginecológica completa, con citología, medición de peso y altura, ecografía de mamas y posible analítica sanguínea. Además de resolver cualquier duda respecto a la toma de medicación, vacunas, conocimiento de su ovulación, prueba de embarazo y primera visita después de la gestación.

Acciones Educativas y Promotoras de la Salud

En cuanto a las acciones educativas y de promoción de salud, deben incluir el consejo nutricional, la investigación de la exposición a posibles riesgos farmacológicos y ambientales, así como a agentes en el ámbito laboral capaces de producir un daño congénito.

El Rol del Ácido Fólico en la Prevención de Defectos del Tubo Neural

Durante el embarazo necesitamos un buen aporte de determinadas vitaminas para evitar problemas tanto en nuestro bebé como en el embarazo en sí mismo. El ácido fólico es una vitamina del grupo B imprescindible para la vida y que el ser humano no puede sintetizar, por lo que debemos adquirirla con la comida o mediante el aporte de suplementos vitamínicos.

Durante el embarazo es fundamental para prevenir defectos del desarrollo del sistema nervioso central y la médula espinal del embrión, llamados defectos del tubo neural (o DTN). Su carencia se relaciona con defectos del cierre de este tubo, como, por ejemplo, la espina bífida. Aunque no son las únicas alteraciones que se pueden producir.

Lo ideal sería comenzar a suplementar a cualquier mujer que se plantea tener un hijo al menos tres meses antes de la concepción, de manera que los niveles de ácido fólico sean los adecuados desde el principio del embarazo. Suplementar con ácido fólico a diario antes y durante todo el embarazo es la manera más eficaz de prevenir algunas malformaciones en la médula espinal del bebé.

Los suplementos de ácido fólico previenen el desarrollo de defectos en el tubo neural (DTN) en el bebé, como la espina bífida. Por este motivo, hace décadas que comenzaron múltiples campañas para fomentar la suplementación con ácido fólico.

Existe una sólida evidencia sobre la reducción de la incidencia y recurrencia de defectos del tubo neural con el consumo de cantidades adecuadas de ácido fólico antes de la concepción y durante las primeras semanas de embarazo. Hay que tener en cuenta que el cierre del tubo neural ocurre en las primeras cuatro semanas del desarrollo del embrión, antes de que muchas mujeres sepan que están embarazadas, por lo que la suplementación con ácido fólico debería comenzar de uno a tres meses antes y, por lo menos, hasta la decimosegunda semana de embarazo. Entre los grupos de alimentos ricos en ácido fólico cabe destacar los vegetales de hoja verde oscura, cítricos, frutos secos, cereales integrales y legumbres y algunas carnes como el hígado.

Se recomienda, por tanto, una profilaxis generalizada con AF (tabla 3), distinguiendo cuatro grupos:

  • Mujeres sin antecedentes de DTN: 0,4 mg de AF/día. El tratamiento comenzará al menos un mes antes de la concepción y se prolongará durante el primer trimestre del embarazo.
  • Mujeres diabéticas insulinodependientes y epilépticas (tratadas con ácido valproico y/o carbamacepina): 0,8-5 mg/día. Dosis de 4 o más miligramos/día pueden precipitar convulsiones en mujeres con epilepsia y tratamiento anticonvulsionante. Estas mujeres deberán ser remitidas al neurólogo.
  • Mujeres con embarazo previo con DTN: 4 mg/día (desde tres meses antes del embarazo y durante el primer trimestre).
  • Se recomienda que todas las mujeres en edad de tener hijos y que pudieran quedarse embarazadas, consuman 0,4 mg/día de AF de forma regular, siendo necesario evaluar programas de salud pública basados en enriquecer determinados alimentos (harinas, cereales) con AF.

Tal y como recoge la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, «la asistencia sanitaria preconcepcional tiene como finalidad la identificación de condiciones sociales y médicas, tanto maternas como paternas, que puedan ser optimizadas antes de la concepción, con el fin de incrementar las posibilidades de un resultado perinatal favorable.

Otros Aspectos a Considerar

Aunque no debería ser un elemento decisivo a la hora de plantearte tener un hijo, es importante conocer tus derechos en materia laboral durante el embarazo y después del mismo. Posiblemente no sea un tema que trates durante la consulta preconcepcional, pero sí es algo que debes plantearte antes de tener un hijo. ¿Cómo lo haré cuando vuelva al trabajo? ¿Y si se pone enfermo? ¿Cómo me organizaré en las vacaciones?

Durante el embarazo, todo lo que comas nutre a tu cuerpo y al bebé que crece dentro de ti. La conexión especial entre tú y tu pequeño comienza desde el primer día, y la alimentación juega un papel fundamental en este milagro que es el embarazo.

Beneficios Adicionales de la Consulta Preconcepcional

  • Identificación de Riesgos Genéticos: Para descartar la posibilidad de transmitir al bebé una enfermedad de tipo genético, es muy recomendable que los padres acudan a una consulta antes de buscar al bebé y se realicen un estudio adecuado. Esto es especialmente importante si se conoce en la familia, tanto por parte del padre como de la madre, la presencia de una de estas enfermedades, aunque es recomendable en todos los casos. El estudio consiste, en general, en un análisis de sangre en el cual se extrae un mapa de genes (conocido como cariotipo) en el que se exponen los distintos genes y sus posibles alteraciones.
  • Adecuación de Tratamientos Médicos: Otro de los objetivos de esta primera cita preconcepcional será adecuar los tratamientos (tanto para la madre como para el padre en su caso, si estos están afectando a la fertilidad) de enfermedades ya diagnosticadas. Es el caso por ejemplo de madres con epilepsia, diabetes, que sufren depresión o cualquier otra condición que implique tomar una medicación. En estos casos se debe estudiar si la medicación es segura para el correcto desarrollo del bebé, además de buscar el tratamiento que aporte a la mujer embarazada un mayor bienestar.
  • Revisión de Hábitos y Estilo de Vida: En esta cita preconcepcional además, tu matrona podrá realizarte algunas preguntas que tengan que ver con tus hábitos y tu estilo de vida. Esto te ayudará a vivir un embarazo más cómodo, con mayor salud y vitalidad, y asegurará un desarrollo seguro de tu bebé. Por ejemplo, es importante analizar la exposición a tóxicos como pueden ser el alcohol y el tabaco u otros ambientales, especialmente si se trabaja en un entorno en el cuál estos elementos están muy presentes.

En definitiva, analizar todos estos aspectos en compañía de tu matrona o tu profesional sanitario puede resultar clave. Un embarazo es una experiencia exigente para el cuerpo de una mujer, y vivirlo de la forma más cómoda y saludable posible está en tu mano. Por ello, si estás buscando quedarte embarazada, te animamos a que te pongas en contacto hoy mismo con tu matrona.

«La decisión de tener un bebé debe ser una decisión consciente y planificada con el único objetivo de mejorar el resultado perinatal. Por ello, la consulta preconcepcional debiera ofrecerse a todas las mujeres en edad fértil», destaca Pilar Costillas, matrona de IMQ.

Mediante la consulta preconcepcional, podremos planificar el momento más adecuado para la búsqueda del embarazo. Una vez conocido todo lo que aporta esta consulta médica, podemos indicar que resulta muy beneficiosa para todas las mujeres que deseen ser mamá.

Actitud ante los hallazgos de la consulta preconcepcional
Hallazgo Actitud
Enfermedades crónicas (asma, diabetes, etc.) Optimizar el tratamiento y asegurar control adecuado.
Antecedentes de malos resultados reproductivos Investigar causas y ofrecer consejo genético si es necesario.
Exposición a tóxicos (tabaco, alcohol, drogas) Ofrecer ayuda para la deshabituación.
Deficiencias nutricionales Corregir la dieta y considerar suplementos (ácido fólico).
Riesgos laborales Informar y buscar alternativas para reducir la exposición.

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