Consumo de Drogas y Lactancia Materna: Riesgos y Recomendaciones
Los medicamentos y las drogas consumidas por la madre durante la lactancia pueden pasar al bebé a través de la leche materna y causar daños que afecten a su desarrollo. A continuación, se exponen algunos de los principales efectos del consumo de ciertas drogas y medicamentos, así como recomendaciones importantes para madres lactantes.
Recomendaciones para Madres Lactantes
Algunas de las recomendaciones principales que plantean varios hospitales y centros de investigación españoles a las madres que deciden amamantar a sus bebés son las siguientes:
- Evitar o reducir al máximo posible las drogas, incluidas las legales como el tabaco y el alcohol.
- No superar tres tazas de café al día.
- Consultar con el médico el consumo de cualquier medicación especial en caso de no conocer la seguridad durante la lactancia.
Tabaco, Alcohol y Otras Drogas
Tabaco
La leche de las madres que fuman contiene entre 2 y 240 nanogramos de nicotina/ml, lo que implica una dosis de entre 0.3 y 36 µg/kg/día en el bebé. La consecuencia de esto es un aumento de los cólicos y las infecciones respiratorias.
En relación al tabaco, es importante también tener en cuenta el ambiente, por lo que se aconseja evitar, al menos durante el momento de la toma de leche, los ambientes cargados de humo. En caso de que la madre no siga el consejo de dejar de fumar, se le recomienda reducir el consumo y distanciarlo del momento de la toma, así como fumar en estancias diferentes al lugar de lactancia.
Alcohol
Por lo que respecta al alcohol, no hay estudios determinantes, pero la mayoría de investigaciones indican que su consumo durante la lactancia puede ser perjudicial para el desarrollo motor del bebé. También se establece que puede afectar a sus patrones del sueño y aumentar la probabilidad de hipoglucemia en el lactante.
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Para minimizar los riesgos, se aconseja dar el pecho al bebé antes de la ingesta de alcohol o al menos dos o tres horas después. En caso de tomar alcohol de forma continuada se recomienda dejar la lactancia y sustituirla por el biberón.
Drogas Ilegales
En cuanto a las drogas ilegales, resumimos los efectos de las más comunes:
- Cánabis o marihuana: sedación en el bebé, adormecimiento, aumento de peso lento, mayor riesgo de muerte súbita, efecto sobre el desarrollo y alteración de las funciones mentales.
- Cocaína: alteraciones cardiovasculares y neurológicas, insomnio, alucinaciones, taquicardia, hipertensión...
- Éxtasis: daños en el desarrollo del bebé.
- Heroína: trastornos de coordinación motora, adicción en el bebé, posible síndrome de abstinencia.
Fármacos Durante la Lactancia
Existen numerosos medicamentos que son compatibles con la lactancia, pues no pasan a la leche materna y por tanto no ejercen efecto sobre el bebé o, en caso de pasar a la leche de la madre, no existe riesgo para el lactante.
Por el contrario, hay fármacos que están contraindicados durante la lactancia materna por el posible daño que puedan causar al pasar al bebé por la leche.
Recomendaciones sobre Fármacos
- Fármacos seguros: el ibuprofeno y el paracetamol son los medicamentos más comunes para tratar el dolor, malestar, síntomas gripales... Al igual que la mayoría de los antibióticos habituales (evitar la quinolona), son compatibles con la lactancia. Una mujer que amamanta puede también tomar antihistamínicos de nueva generación y hormonas (corticoides e insulina) a excepción de los estrógenos.
- Tomar con cautela: se debe valorar la relación riesgo-beneficio de este tipo de medicamentos. En este grupo encontramos algunos antidiabéticos, antidepresivos o antihistamínicos de primera generación.
- Fármacos prohibidos: anticancerosos, desinfectantes yodados, anticoagulante denindiona, la amiodarona y la ergotamina. También se debe evitar consumir medicamentos ginecológicos como bromocriptina, cavergolina y lisurida, los antineoplásicos, las anfetaminas y los yoduros.
En cualquier caso, siempre se recomienda hablarlo con el médico antes de consumir cualquier fármaco.
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Consumo de Drogas Durante el Embarazo
El consumo de drogas durante el embarazo puede tener consecuencias tanto para la mujer como para su bebé. Generalmente, las drogas pueden aumentar el riesgo de aborto, parto prematuro, bajo peso al nacer, malformaciones congénitas y problemas de aprendizaje y de conducta. Incluso, el bebé puede presentar síndrome de abstinencia neonatal.
Sin embargo, es posible que las mujeres embarazadas que consumen drogas ilegales también consuman alcohol, tabaco u otras drogas. Por ello, puede ser difícil determinar qué problemas específicos puede presentar cada droga en concreto en el embarazo.
Para evitar los efectos perjudiciales de las drogas sobre la madre y el bebé, la mujer no debe consumir estas sustancias. Además, lo recomendable es que se deje de consumir drogas desde antes de buscar la gestación.
Efectos de Drogas Específicas Durante el Embarazo
Marihuana
El consumo habitual de marihuana en el embarazo puede retrasar el crecimiento del feto, pudiendo causar bajo peso al nacer y que la cabeza tenga un tamaño más pequeño. Además, la marihuana también podría aumentar el riesgo de que surjan algunos problemas en la gestación como:
- Aborto espontáneo.
- Muerte fetal.
- Parto prematuro.
Algunos bebés también pueden presentar síntomas de abstinencia tras el parto si la madre ha consumido marihuana durante el embarazo.
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Cocaína
El consumo de cocaína durante el embarazo se ha relacionado con una serie de complicaciones obstétricas como las que se mencionan a continuación:
- Aborto espontáneo, sobre todo, cuando la mujer también es fumadora.
- Riesgo de ciertas malformaciones congénitas, como los genitourinarios.
- Desprendimiento de placenta, con el riesgo que supone tanto para la madre como para el bebé.
- Parto prematuro.
Por otro lado, los bebés nacidos de madres que consumen esta droga durante el embarazo pueden tener una cabeza más pequeña y bajo peso al nacer. Además, si se ha consumido cocaína en la etapa final del embarazo el bebé puede presentar después del nacimiento síntomas como temblores, irritabilidad, hiperactividad, dificultades para dormir e, incluso, convulsiones.
Heroína
El embarazo de una mujer que consume heroína es más posible que presente ciertas complicaciones obstétricas como:
- Retraso del crecimiento.
- Muerte fetal.
- Parto prematuro.
El bebé también puede presentar síntomas de síndrome de abstinencia neonatal. Entre estos síntomas se incluye irritabilidad, temblores, vómitos, sudoración, problemas respiratorios, dificultades en la alimentación...
Metanfetamina
El consumo de metanfetamina por parte de una mujer embarazada puede hacer que aumente el riesgo de padecer ciertos problemas durante la gestación. Entre las posibles complicaciones obstétricas con el consumo de metanfetamina durante el embarazo se encuentra:
- Aborto espontáneo.
- Malformaciones congénitas cardíacas.
- Desprendimiento de placenta.
- Parto prematuro.
- Bajo peso al nacer y cabeza más pequeña.
- Síndrome de muerte súbita infantil.
De igual modo que con el consumo de otras drogas cerca del momento del parto, el recién nacido puede tener síntomas de abstinencia de metanfetamina, entre los que se incluye: somnolencia, problemas para comer, nerviosismo y dificultad para respirar.
Síndrome de Abstinencia Neonatal
El cese brusco del aporte de algunas sustancias de abuso al recién nacido en el momento del parto, al cortar el cordón umbilical, hace que el niño pueda iniciar, en las horas o días siguientes, un cuadro de deprivación aguda de dichas sustancias. Descrito clásicamente para los opiáceos, actualmente también se considera el síndrome de abstinencia neonatal para las benzodiacepinas y para otras drogas.
La intensidad de la clínica, su momento de inicio y su duración, depende de la sustancia o sustancias que la madre haya consumido, de su patrón de uso, de la cantidad consumida y de la última dosis recibida. Asimismo, existe cierta variación interpersonal o propia de cada neonato, tanto para la intensidad como para su inicio y duración.
Se puede dividir la clínica del síndrome de abstinencia neonatal agudo en tres grandes grupos:
- Irritabilidad de SNC: Los recién nacidos presentan temblores, sueño escaso o fragmentado, llanto frecuente y agudo, hipertonía, reflejos hiperactivos, bostezos, estornudos e, incluso, pueden llegar a presentar convulsiones.
- Disfunción gastrointestinal: Los niños tienen dificultades para su alimentación, con succión incoordinada, vómitos, diarrea, deshidratación, escasa ganancia ponderal y otros problemas relacionados.
- Signos autonómicos: Pueden presentar taquicardia, taquipnea, cianosis, sudoración profusa, congestión nasal, fiebre, piel moteada o inestabilidad térmica, sin causa aparente.
Por todos estos motivos, en la exploración pueden verse lesiones en la piel por fricción o rascado en la cara, codos, rodillas y otros lugares de roce debidas a la irritabilidad, así como gran enrojecimiento perianal debido a la diarrea acuosa.
El inicio de la clínica depende de la sustancia (realmente, de su vida media), de la dosis de uso y del tiempo desde la última dosis. Para los opiáceos, la clínica suele comenzar a las 48-72 horas del nacimiento, aunque esto es muy variable. El alcohol, por ejemplo, puede dar irritabilidad muy precoz, y, en cambio, los barbitúricos suelen dar deprivación tardía.
Por otro lado, la duración de la clínica cambia mucho de unos casos a otros. Como regla general, la metadona da una abstinencia de inicio más tardío pero más prolongada que otros opiáceos. Para esta sustancia existe el acuerdo de que la madre debería llegar al parto con una dosis menor de 20 mg/día para evitar síndromes de abstinencia neonatal largos e intensos. Sin embargo, es aceptado por todos que es mejor tener a una madre bien controlada con metadona que someterla a una gestación con intoxicaciones y deprivaciones continuas por uso irregular de sustancias de abuso.
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