Convulsiones Durante el Embarazo: Causas y Tratamiento
La epilepsia es un trastorno provocado por el aumento de la actividad eléctrica de las neuronas (células del sistema nervioso) en alguna zona del cerebro. Las personas que padecen epilepsia suelen sufrir una serie de convulsiones o movimientos corporales incontrolados de forma repetitiva, a lo que se denomina ataque epiléptico.
Este trastorno neurológico es el segundo más frecuente entre las mujeres embarazadas, precedido por las migrañas. El uso de medicamentos antiepilépticos durante el embarazo podría aumentar el riesgo de malformaciones fetales. Por ello, las mujeres epilépticas que desean ser madres, deberán planificar la gestación con el especialista.
¿Qué es la Epilepsia?
La epilepsia, también conocida como trastorno convulsivo, es una enfermedad que afecta al sistema nervioso. Este trastorno tiene una predisposición a sufrir ataques epilépticos que pueden conllevar diversas consecuencias.
La incidencia de la epilepsia en España está entorno a los 400.000 personas afectadas, siendo más frecuente en la población masculina. Sin embargo, alrededor de 62.000 de las personas que padecen este trastorno neurológico son mujeres que se encuentran en edad de quedar embarazadas.
Cabe destacar que la epilepsia es uno de los trastornos más frecuentes durante el embarazo. En estos casos, el embarazo es considerado de riesgo, ya que la mujer podría tener una crisis epiléptica durante el mismo.
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Características de la Epilepsia
Una persona es considerada epiléptica cuando se repiten los ataques epilépticos con cierta frecuencia, es decir, deben ser ataques recurrentes. La epilepsia tiene su origen en unos cambios breves y repentinos del funcionamiento del cerebro, por lo que se trata de una afección neurológica.
Dicha afección no es contagiosa ni está causada por ninguna enfermedad o retraso mental. Aunque algunas personas con retraso mental pueden experimentar ataques epilépticos, tener estos ataques no implica necesariamente el desarrollo de una deficiencia mental.
Sin embargo, la epilepsia puede ser un problema crónico y es necesario llevar un control específico, especialmente en aquellas mujeres que quieren evitar un embarazo y en las que están planeando quedarse embarazadas.
Tipos de Epilepsia
De manera general, las crisis epilépticas se clasifican en focales y generalizadas.
- Crisis epilépticas focales o parciales: Son aquellas que afectan a una parte del cerebro, aunque posteriormente se extienden por toda la corteza cerebral. Este tipo de epilepsias pueden ser simples sin o complejas. La diferencia entre ambas es que la epilepsia focal simple no ocasiona pérdida de conocimiento, mientras que en la compleja sí.
- Crisis epilépticas generalizadas: Se pueden manifestar de diferentes formas:
- Crisis de ausencia: La vista se queda fijada en un punto y se produce pérdida del conocimiento.
- Crisis mioclónicas: Sacudidas repentinas de los músculos, especialmente de la parte alta del cuerpo, brazos y piernas.
- Crisis tónica: Los músculos del cuerpo se ponen rígidos.
- Crisis atónica: Es la situación contraria a la crisis tónica, es decir, se produce relajación de los músculos y la persona se cae.
- Crisis convulsiva: También llamada crisis tónica-clónica. Las personas que sufren este tipo de crisis epiléptica pierden el conocimiento y se caen al suelo. Su cuerpo se pone rígido y comienza a sacudirse hacia delante y hacia atrás.
Otro tipo de esta afección son los espasmos epilépticos y suele afectar a los bebés en sus primeros meses de vida. Su cuerpo y su cabeza se flexionan o extienden durante 1-5 segundos.
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Riesgos de Padecer Epilepsia en el Embarazo
Aquellas mujeres que tienen epilepsia pueden presentar algunas complicaciones relacionadas con el embarazo. A continuación, se enumeran algunas de ellas:
- Riesgo de padecer ataques con convulsiones con mayor frecuencia.
- Sangrado vaginal durante el embarazo y el post-parto.
- Hiperémesis gravídica: vómito continuo durante casi todo el embarazo.
- Preeclampsia: hipertensión arterial y proteína en la orina después de la semana 20 de embarazo.
- Desprendimiento de placenta: separación de la placenta del sitio de implantación uterina antes de dar a luz.
- Contracciones débiles durante el parto: habría que inducir el parto con medicamentos.
- Parto prematuro.
No obstante, el embarazo afecta a cada mujer de forma distinta, y en las embarazadas que padecen epilepsia ocurre lo mismo. Aproximadamente un tercio de las mujeres epilépticas presentan una disminución en la frecuencia de las crisis durante el embarazo, otro tercio presenta un aumento en su frecuencia y el tercio restante no presenta variación en la frecuencia.
En caso de que la mujer presente crisis generalizadas sería posible, aunque raro, que se produjera un aborto. Por las posibles consecuencias en el bebé es importante trabajar con el médico para reducir las crisis durante el embarazo y evitar que se produzca una durante el parto.
Consecuencias en el Bebé
En el 90% de los casos los bebés nacidos de madres epilépticas son sanos, pero en el 10% restante pueden darse algunas complicaciones:
- Nacimiento prematuro.
- Retraso en el desarrollo del bebé.
- Bajo peso al nacer.
- Muerte en el parto o poco después.
- Síndrome de abstinencia por la falta de medicamentos administrados a la madre para la epilepsia.
- Hipoxia (problemas de oxigenación).
Otros efectos secundarios producidos por la medicación administrada en la madre son las hemorragias en el recién nacido y el retraso en el aprendizaje.
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El embarazo en mujeres epilépticas también supone un mayor riesgo de presentar defectos o malformaciones fetales, que pueden ser tanto leves como graves:
- Defectos menores: Suelen afectar al aspecto facial del bebé como, por ejemplo, los ojos muy separados, un labio superior muy corto o una pequeña diferencia en la forma de las uñas y los dedos.
- Malformaciones mayores: Tales como labio y paladar hendido, espina bífida y enfermedades congénitas del corazón.
No obstante, los riesgos de que la madre no tome la medicación son mucho mayores, ya que las convulsiones en el embarazo pueden producir lesión física, retraso en el desarrollo del feto e incluso la muerte fetal. Por ello, la embarazada no deberá dejar la medicación por sí misma sin previa indicación médica.
Tratamiento de la Epilepsia Durante el Embarazo
Las visitas al médico durante cualquier embarazado suelen ser frecuentes. En el caso de mujeres con epilepsia, además de acudir al ginecólogo, también tendrán controles por parte del neurólogo. Se realizarán todas las pruebas necesarias (análisis de sangre, exámenes de ultrasonido, amniocentesis, etc.) para comprobar que la salud del bebé, que aun no ha nacido, es la correcta.
La embarazada no deberá de dejar de tomar la medicación antiepiléptica por su cuenta propia, sino que deberá seguir las instrucciones de los especialistas. De lo contrario, podría producirse ataques severos que afectarían gravemente a la salud de la madre y del bebé.
En los casos en los que no se hayan presentado convulsiones durante dos años, si el médico lo considera necesario, podría reducir la medicación lentamente antes o durante el embarazo.
También, como toda mujer embarazada, las pacientes epilépticas que quedan embarazadas se tomarán los suplementos vitamínicos y ácido fólico que recomienden los especialistas. De este modo, se disminuye el riesgo de malformaciones como la espina bífida, por ejemplo.
Cabe destacar que los medicamentos anticonvulsivos pueden influir en la absorción del ácido fólico por el organismo. Por este motivo, es probable que el médico recomiende unas dosis más altas de lo habitual de ácido fólico.
La alimentación es fundamental. La embarazada tiene que seguir una dieta saludable, hacer ejercicio moderado con frecuencia y descansar bien. Así, se aumentará la probabilidad de tener un embarazo seguro.
Fármacos Antiepilépticos Durante el Embarazo
Existen diferentes medicamentos que se utilizan para la epilepsia. La elección de uno u otro dependerá del tipo de epilepsia y de las crisis.
- Ácido valproico (Depakine): Se suele utilizar para las epilepsias generalizadas con crisis convulsivas, mioclónicas y de ausencia. Sin embargo, este fármaco no está recomendado en mujeres epilépticas en edad fértil debido a sus consecuencias en el embarazo. El ácido valproico puede ocasionar retraso en el desarrollo psicomotor y mayor prevalencia de autismo.
- Carbamazepina (Tegretol): Se utiliza para las epilepsias focales. El riesgo de utilizar este tipo de antiepiléptico durante el embarazo es inferior al resto de medicamentos.
- Fenitoína (Epanutin y Neosidantoína): También se utiliza para la epilepsia focal y se asocia con las malformaciones congénitas a nivel cardíacos en el feto. Además, la fenitoína en el embarazo puede ocasionar hipospadias y pie zambo en el bebé.
- Levetiraceram (Keppra): Se puede utilizar tanto para epilepsias focales como generalizadas. Pese a ello, no hay estudios suficientes acerca del efecto de este fármacos sobre la gestación.
Eclampsia
La eclampsia se caracteriza por convulsiones tónico-clónicas generalizadas, que pueden ocurrir sin aviso en mujeres con signos previos de preeclampsia. El diagnóstico de eclampsia se basa en la identificación de convulsiones en el contexto de preeclampsia conocida o sospechada.
No obstante, otras condiciones deben excluirse mediante un diagnóstico diferencial cuidadoso. El sulfato de magnesio es el tratamiento de elección para prevenir y controlar las convulsiones. En mujeres con eclampsia, el parto es la única intervención curativa definitiva.
La eclampsia puede asociarse a complicaciones graves que ponen en riesgo la vida de la madre y del feto. La prevención de la eclampsia se centra en la identificación temprana y el manejo adecuado de la preeclampsia.
El embarazo es un factor desencadenante de la PTT o el Síndrome hemolítico urémico (SHU). Ambos pueden ser indistinguibles de la eclampsia que ocurre en una mujer con síndrome de HELLP.
Factores Asociados a Crisis Durante la Gestación (Estudio 2000-2018)
Un estudio observacional y prospectivo realizado entre 2000 y 2018 en un hospital terciario, que involucró a 101 gestaciones de 76 mujeres, arrojó luz sobre los factores asociados a la presencia de crisis epilépticas durante el embarazo.
En 40 gestaciones (39.6%) se registraron crisis, siendo tónico-clónicas generalizadas en 16 de ellas (40%). Los factores significativamente asociados con la presencia de crisis fueron:
- Mal control de la epilepsia el año previo a la concepción: El 75% de las pacientes mal controladas tuvieron crisis durante el embarazo, en comparación con el 25% de las bien controladas previamente (p < 0.001).
- Tratamiento con dos o más fármacos antiepilépticos: El 57.1% de las gestaciones de pacientes en politerapia presentaron crisis, comparado con el 27.5% de las pacientes en monoterapia (p < 0.001).
- Ausencia de tratamiento: Todas las pacientes no tratadas con fármacos antiepilépticos tuvieron crisis durante el embarazo.
El tipo de epilepsia no se asoció a la presencia de crisis durante la gestación. Tampoco se encontró asociación entre la monoterapia con un fármaco antiepiléptico específico y un peor control de crisis, ni entre la presencia de crisis y variables perinatales como la prematuridad, el peso del recién nacido o el tipo de parto.
Tratamiento Farmacológico (2000-2018)
De las 101 gestaciones estudiadas, 91 estuvieron bajo tratamiento antiepiléptico (90.1%), con 70 (69.3%) en monoterapia y 21 (20.8%) en politerapia. Los fármacos más utilizados en monoterapia fueron lamotrigina, valproato y levetiracetam. La dosis media diaria de lamotrigina fue de 159.2 ± 65.2 mg, la de valproato de 811.76 ± 323.81 mg y la de levetiracetam de 1145.8 ± 405.34 mg.
Al dividir la muestra en dos periodos (2000-2010 y 2011-2018), se observó un aumento en la proporción de monoterapias (81.5% vs. 55.3%) y una disminución en la de politerapias (11.1% vs. 31.9%) en el segundo periodo. Además, se encontró un descenso en el uso de carbamazepina (23.1% vs. 2.3%) y valproato (30.8% vs. 20.5%), y un incremento marcado de levetiracetam (0% vs. 27.3%).
Malformaciones Congénitas
Se encontró una tasa de malformaciones congénitas mayores del 5.81%, superior a la de la población general (2% a 3%). Cuatro de las cinco malformaciones congénitas mayores aparecieron en madres que realizaban tratamiento con valproato en monoterapia, con una dosis media de 1,000 mg/día, lo que supone un 23.5% de las pacientes tratadas con valproato.
Preguntas Frecuentes
¿Es posible hacer una FIV en mujeres con epilepsia?
La epilepsia no tiene por qué ser un obstáculo para cumplir el sueño de ser padres. Con el adecuado control de las convulsiones y la atención médica especializada, las parejas con epilepsia pueden considerar la reproducción asistida como una opción viable.
La fertilización in vitro (FIV) o la inseminación artificial (IA) se ha convertido en una opción viable para muchas parejas con epilepsia. En particular, la FIV ha mostrado resultados prometedores en términos de tasas de éxito para estas parejas. En algunos casos, se pueden realizar ajustes en el tratamiento para minimizar el riesgo de convulsiones durante el proceso de reproducción asistida.
Es fundamental que las parejas con epilepsia busquen asesoramiento especializado en reproducción asistida, para evaluar su situación individual y recibir la atención adecuada.
¿Se pueden producir malformaciones fetales por usar antipilépticos?
Sí. Existen ciertos estudios que indican que el uso de ciertos fármacos contra la epilepsia durante el embarazo pueden tener un efecto teratogénico sobre el feto. Esto conllevaría a un mayor riesgo de malformaciones congénitas.
Entre las malformaciones fetales más frecuentes como consecuencia del uso de fármacos antiepilépticos se encuentran:
- Paladar hendido.
- Anomalías en el esqueleto.
- Alteraciones nerviosas como microcefalia, defectos en el cierre neural, etc.
- Hipospadias.
- Atresia intestinal.
¿La epilepsia es hereditaria?
No tiene porqué. Las causas de la epilepsia son múltiples, por lo que pueden ser hereditarias, congénitas o adquiridas. Sin embargo, algunos estudios parecen indicar que existe una predisposición genética a padecer epilepsia si hay antecedentes en la familia.
¿Es posible la lactancia materna en mujeres epilépticas?
En la mayoría de ocasiones, las mujeres que padecen epilepsia pueden dar lactancia a los bebés tras el parto puesto que los fármacos antiepilépticos no suelen pasar a la leche. Sin embargo, en estas situaciones, lo mejor siempre es consultarlo con el médico y llevar a cabo un correcto control de la lactancia.
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