Alimentos Prohibidos Durante el Embarazo: Guía Completa para Proteger tu Salud y la de tu Bebé
Cuidar la alimentación es indispensable para gozar de una buena salud a lo largo de la vida, pero hay una etapa concreta que se vuelve fundamental: el embarazo. Esta etapa obliga a hacer modificaciones y nuevos ajustes en el estilo de vida para que la gestación se lleve a cabo sin contratiempos para la criatura y para la propia madre. Entre estos cambios se encuentra la alimentación. Hay determinados alimentos que adquieren la categoría de "prohibidos" durante el embarazo debido a la alta probabilidad para contener microorganismos perjudiciales, atravesando la barrera de la placenta y pudiendo afectar seriamente a la salud del bebé.
Si te preguntas qué no puede comer una embarazada, esta guía práctica es para ti. Además, como estás esperando la llegada de tu pequeño, asegúrate de informarte sobre cómo cuidarte durante el embarazo y cómo cuidar de un recién nacido.
En Philips estamos contigo, pero recuerda que todos los embarazos son diferentes y que nuestros consejos no reemplazan la visita a un médico. Ponte en contacto con profesionales de atención sanitaria para informarte sobre cualquier cambio específico que debas poner en práctica en tu dieta si estás embarazada.
¿Qué Alimentos Debes Evitar Durante el Embarazo?
La buena noticia es que la dieta en el embarazo es bastante similar a cualquier dieta saludable. Lo primero que debe plantearse como objetivo una mujer embarazada es comer con regularidad y concentrarse en los alimentos completos como verduras, frutas y cereales integrales. Trata de mantener los alimentos con alto contenido de azúcar o procesados al mínimo.
La lista de alimentos que se deben evitar durante el embarazo, por razones de seguridad alimentaria, se compone de las carnes crudas, el hígado, el sushi, los huevos crudos, los quesos y la leche sin pasteurizar, así como los zumos no pasteurizados. Todos ellos son alimentos que no deben consumir una embarazada y deben eliminarse de la dieta.
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Pescado y Mariscos
Las embarazadas no pueden comer pescado con alto contenido de mercurio, como el pez espada, la caballa, el atún y el bacalao. Se puede consumir solo lomos de atún, y siempre con moderación. Por desgracia para todas las amantes del sushi, el pescado crudo y los mariscos también se encuentran en la lista de los alimentos prohibidos durante el embarazo, ya que pueden contener bacterias o parásitos. Respecto a los ahumados, también deben ser excluidos de la dieta de una embarazada.
El riesgo de anisakis obliga a las mujeres embarazadas a evitar a toda costa el consumo de mariscos poco cocidos o crudos, como por ejemplo: los langostinos, las gambas, las almejas, las ostras, los mejillones y los ostiones.
Si eres una apasionada del sushi tendrás que tener paciencia y esperar hasta que tu bebé haya nacido para volver a darte este capricho. El pescado crudo o marinado (boquerones, ceviche, etc.) puede contener anisakis, un parásito que no tiene consecuencias para el feto, pero puede dar problemas muy molestos a la madre.
Si te ponen una tapa de boquerones mientras tomas el aperitivo con tus compañeros de trabajo, asegúrate bien que antes se han congelado durante cinco días a -20ºC ( y para alcanzar esta temperatura se necesita un frigorífico de al menos tres estrellas). Los pescados crudos pueden contener un parásito llamado anisakis y cuando alguien ingiere uno de esos animales infectados crudos (como los boquerones en vinagre o el sushi) puede ocurrir desde una sencilla gastritis, una úlcera estomacal o provocar un cuadro clínico muy similar al de una apendicitis, con fuertes dolores estomacales, vómitos… No causa ningún daño ni al embarazo ni al feto, pero sus síntomas pueden ser verdaderamente molestos.
´La inactivación de las larvas se puede garantizar por congelación o con la cocción, pero antes hay que lavar bien el pescado y sacar las vísceras tan pronto como sea posible´, afirma la nutricionista Marta González Caballero. Esa es la razón de que haya que congelar el pescado cinco días A -20ºC. ´Pero la mejor manera de prevenirlo es cocinar el pescado a una temperatura mayor de 60º durante 10 minutos´, añade.
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Lácteos y Quesos
Los lácteos sin pasteurizar pueden contener la bacteria de la Listeria, esta se halla habitualmente en alimentos proteicos crudos que no están calentados. Esta bacteria puede provocar un aborto espontáneo, una infección o fallecimiento del bebé o un parto prematuro. La leche cruda podría proporcionar bacterias muy peligrosas para el recién nacido como la listeria, la salmonella, Campylobacter y E.coli. Este tipo de leche corresponde a la obtenida mediante cabras, vacas y ovejas (entre otros animales) sin haber sido pasteurizada.
Los quesos blandos y suaves, como el queso feta, el brie o el camembert, también forman parte de los alimentos que no puede comer una embarazada. La razón es que están hechos con leche cruda y con ello pueden estar contaminados con bacterias de la listeria. La regla de oro es: mira en la etiqueta si dice que es pasteurizado.
Tal y como sucede con los lácteos no pasteurizados, debes tener mucha precaución durante el embarazo con algunos tipos de quesos. Los quesos blandos, como por ejemplo: el queso feta, brie, queso fresco, queso blanco o panela presentan un mayor riesgo de listeriosis.
El queso azul o roquefort presenta un riesgo elevado de estar contaminado por alguna bacteria. Se encuentra dentro del grupo de quesos blancos con estrías, siendo poco seguros para consumir durante el embarazo.
Especialmente, los quesos blandos, porque son los que tienen más posibilidades de estar elaborados con leche sin pasteurizar (leche cruda).
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¿Una tabla de queso? Si acudes a cenar con amigos y te proponen pedir una, asegúrate que no incluye algunos quesos como el brie, cammembert, feta, queso azul o queso fresco sin pasteurizar, a menos que te digan que sí han sufrido este proceso. Pueden contener bacterias peligrosas como Listeria, responsable de causar enfermedades transmitidas por los alimentos. Si la infección con la bacteria se produce durante el embarazo, cuando las defensas están debilitadas, puede haber riesgo de aborto por muerte fetal intrauterina y la aparición otras enfermedades, que se manifestarán en el bebé después del parto como afectaciones en el sistema nervioso´, explica la nutricionista Marta González Caballero.
Carnes y Embutidos
Las carnes que no están bien cocinadas pueden contener toxoplasmosis, es decir, un parásito que se halla en la carne cruda de algunos animales y en excrementos de gatos infectados. La toxoplasmosis puede producir graves daños en el embarazo, como por ejemplo: un bajo peso del bebé al nacer, parto prematuro, ictericia, fiebre, retraso del desarrollo mental, irregularidades de retina, tamaño anormal del cráneo, convulsiones y calcificaciones en la formación del cerebro.
La carne cruda o poco hecha también está considerada uno de los alimentos que no debe consumir una embarazada porque puede albergar también la bacteria de la listeria. Si estás embarazada, evita la carne poco hecha o vuelve a calentarla hasta que se cocine bien por dentro. Los patés refrigerados, así como todo tipo de embutidos, están prohibidos, a excepción de aquellos que son cocidos. En cuanto a los cortes enteros de carne, como un solomillo o entrecot, asegúrate de que esté bien cocinados antes de consumirlos.
Aprende a pedirla bien hecha puesto que la carne cruda puede contener listeria, una bacteria muy peligrosa para las embarazadas.
Cuando vayas a comer una hamburguesa y el camarero te pregunte: ´¿Al punto o hecha?´, responde sin dudar: ´Bien hecha´. La carne cruda o poco cocinada puede contener la bacteria Listeria, además de producir toxoplasmosis. ´Si la infección de toxoplasmosis tiene lugar por primera vez durante la gestación, puede transmitirla al feto a través de la placenta, poniendo en peligro su salud, e incluso su vida´, afirma la especialista en Nutrición Marta González Caballero. Las consecuencias para el feto dependerán de la etapa del embarazo en que se produzca la transmisión: cuanto menos tiempo haya transcurrido desde el comienzo del embarazo, más graves serán los daños. Puede aparecer retraso en el crecimiento intrauterino, aborto espontáneo, muerte del feto o afectaciones en cerebro, pulmones, ojos, hígado, músculos, corazón o tubo digestivo del niño. Para evitarlo, debes cocinar siempre la carne por encima de 65ºC.
Los embutidos pueden ser contaminados por listeria durante su elaboración, por lo que exigen máxima precaución de consumo durante el embarazo. Se incluyen el salami, chorizo, mortadela, salchichón y fuet, entre otros. Para comerlos con seguridad, deben tener la verificación de haber pasado por un proceso de recalentado.
El jamón serrano y los embutidos como el chorizo o el salchichón, se elaboran a partir de carne cruda (no así con los fiambres, como el jamón york) y pueden contener el parásito toxoplasma gondii. Además el cerdo es el animal que más lo trasmite. Si en los análisis que te hacen en el primer trimestre de embarazo señala que no has pasado la toxoplasmosis, entonces debes tener un especial cuidado.
Las embarazadas pueden consumir jamón siempre y cuando esté curado más de 18 meses para evitar la toxoplasmosis. En el caso del jamón ibérico, debe tener una curación de 24 meses.
Huevos
El riesgo de salmonelosis es motivo suficiente para evitar el consumo de huevos crudos durante el embarazo, ya que puede ocasionar bacteremia, deshidratación, meningitis, síndrome de Reiter y artritis reactiva.
Los huevos crudos o poco hechos también están en la lista de alimentos que no debe consumir una embarazada, o bien aquellos alimentos que contengan huevos poco cocidos, como la masa para pasteles, la masa para galletas, los huevos pasados por agua o revueltos. Hay que tener especial cuidado con las comidas que puedan incluir huevos poco cocinados, como algunas ensaladas, aderezos y aliños, postres y helados. Durante el embarazo, solo se deben comer huevos pasteurizados completamente cocidos.
Los huevos crudos no representan un riesgo para el feto, pero podrían contener la salmonela.
La mayonesa y las salsas, siempre de bote. No lo vamos a discutir: la mayonesa casera está mucho más rica que la industrial, pero en el embarazo, no es la más indicada. Los huevos crudos pueden contener una bacteria llamada salmonella. Aunque no afecta directamente a la gestación ni pone en peligro al feto, sus síntomas (fiebre alta, vómitos, diarrea) pueden ser muy molestos, sobre todo en el embarazo. Los huevos y los productos que contienen huevo crudo, como la salsa holandesa o el aderezo para la ensalada César, se encuentran entre las categorías de alimentos que pueden causar mayor riesgo de salmonelosis. Opta por las salsas elaboradas por la industria alimentaria, ya que utilizan huevos pasteurizados.
Atención a la pastelería casera. En muchos postres que se hacen en casa se utiliza huevos crudos, como las cremas para el relleno o el tiramisú, lo que conlleva riesgo de contraer salmonelosis. Pero si no quieres renunciar a estos pequeños placeres puedes utilizar huevo pasteurizado, a la venta en comerciales especializados en alimentación.
Verduras y Frutas
Las verduras son una parte fundamental de la alimentación saludable para las mujeres embarazadas, pero siempre que sean manipuladas correctamente. Esto implica un buen lavado para evitar la contaminación de toxoplasmosis, ya que podría estar presente en los suelos de los cultivos de las hortalizas.
A pesar de lo saludable que son las verduras crudas y las frutas, es recomendable consumirlas solo si estás segura de que han sido lavadas correctamente con el uso de desinfectantes para alimentos. En las verduras y las frutas pueden esconderse varios tipos de bacterias y es mejor no arriesgarse.
Los brotes crudos germinados son beneficiosos para la salud, pero se debe evitar su consumo durante el embarazo porque son propensos a estar contaminados por bacterias, como por ejemplo: la Salmonella o E.Colli. Dentro del grupo de brotes crudos germinados se encuentran el rábano, la alfalfa, el trébol o la soja.
Las verduras son sanísimas en el embarazo y crudas mantienen todas sus vitaminas. Pero también pueden ´contener virus como la hepatitis, bacterias como la Listeria, salmonella o E. Coli o parásitos como el toxoplasma´, como afirma la nutricionista Marta González Caballero. Así que si optas por una buena ensalada, asegúrate de que las hortalizas se han lavado con algún desinfectante para uso alimentario. Como este punto es difícil de averiguar en algunos restaurantes, mejor opta por un plato de verdura cocida. Y en casa, usa siempre este tipo de productos desinfectantes, de venta en supermercados.
Durante el embarazo, es conveniente prestar atención a la elección de algunas verduras. Por ejemplo, durante el embarazo es mejor no exagerar con los nabos. Asimismo, hay que descartar el consumo de tomates verdes, que son ricos en una sustancia tóxica que desaparece con la maduración y que puede producir trastornos gastrointestinales. Tampoco se deben consumir patatas verdes. Las espinacas y las acelgas contienen muchos nitratos. Se trata de sustancias potencialmente nocivas, tanto para los adultos como para los niños. Con las verduras sucede lo mismo que con el pescado y la carne.
Otros Alimentos y Bebidas a Evitar
No se recomienda el consumo de carnes untables refrigeradas y patés durante el embarazo porque presentan un alto riesgo de listeriosis. Antes de comerlos, se debe verificar su pasteurización. Además, debes evitar los patés y foies caseros porque el riesgo de listeriosis es aún mayor.
Para evitar la infección por Listeria, aparte de las necesarias medidas higiénicas en la cocina, se recomienda cocinar muy bien todos los alimentos, sobre todo las carnes, marcos y pescados. Los patés y los ´foies´, si no están pasteurizados (lee bien las etiquetas, pero generalmente los que se comercializan sí lo están) son muy peligrosos. Así que si un amigo te dice que hace paté o foie o te ofrece el que ha hecho un conocido, sugiérele que te invite tras el parto y que de momento te ofrezca otro alimento más saludable para el embarazo. Además, contienen mucha grasa. Igualmente, si el chef te los recomienda, pregúntale si han pasado por el proceso de pasteurización. Si te dice que lo hacen ellos mismos, por mucho que te gusten, recházalos.
Aunque no esté considerado como un alimento, cabe destacar que el alcohol está completamente prohibido durante el embarazo, ya que la bebida ingerida por la madre llega al propio bebé. Las bebidas alcohólicas son muy peligrosas para el feto, alteran los mecanismos de absorción de los nutrientes y pueden causar tanto desequilibrios en el desarrollo fetal (síndrome de alcoholismo fetal), como problemas de salud al bebé.
`Durante el embarazo es recomendable abstenerse de tomar alcohol. Las investigaciones demuestran que tomar alcohol durante el embarazo causa daño al bebé dentro del útero y puede llevar a problemas médicos prolongados en el niño después de su nacimiento´, explica la nutricionista Marta González Caballero. ¿Ni una copa? Ni tan siquiera eso. Se sabe que el alcohol afecta a la absorción, metabolismo y excreción de nutrientes como el zinc, el magnesio, el cobre o el hierro, por lo que su consumo puede afectar los niveles de esos elementos en la gestación. Además atraviesa la placenta y el riesgo de aparición de síndrome alcohólico fetal es más elevado.
El consumo excesivo de café también está prohibido durante el embarazo, ya que el exceso de cafeína se relaciona con un riesgo más elevado de aborto. Las embarazadas deben moderar el consumo de cafeína y teína, que están contenidas en el café, el té y las bebidas a base de cola. Y es que estas sustancias pueden afectar al sueño y al ritmo cardíaco. En cuanto al café descafeinado, su consumo sí que está autorizado por los expertos, siempre que se haga con moderación, no más de una taza al día. El café descafeinado contiene un pequeño porcentaje de cafeína, ya que ningún método utilizado hasta el momento para extraer la cafeína de los granos ha conseguido eliminarla por completo.
Muchos estudios afirman que el café tomado con moderación no es perjudicial durante el embarazo. Pero ´siempre que no haya contraindicaciones como en el caso de la hipertensión arterial o preeclampsia´, como señala la experta en Nutrición Marta González Caballero.
Algas pardas como kombu, laminaria o Macrocystis no se deben consumir durante el embarazo por su acción potencial de función tiroidea en la propia embarazada. Por su parte, las algas verdes solo se pueden consumir en pequeñas cantidades pese a sus altos beneficios nutricionales.
Tabla resumen de alimentos a evitar durante el embarazo
| Grupo de Alimentos | Alimentos a Evitar | Riesgos |
|---|---|---|
| Pescados y Mariscos | Pescado crudo (sushi, sashimi), mariscos crudos o poco cocidos, pescados con alto contenido de mercurio (pez espada, atún rojo) | Anisakis, toxoplasmosis, salmonelosis, altos niveles de mercurio |
| Lácteos y Quesos | Leche no pasteurizada, quesos blandos no pasteurizados (brie, feta, camembert, queso azul) | Listeriosis |
| Carnes y Embutidos | Carne cruda o poco cocida, embutidos crudos (salami, chorizo), patés no pasteurizados | Toxoplasmosis, listeriosis |
| Huevos | Huevos crudos o poco cocidos, preparaciones con huevo crudo (mayonesa casera, mousse) | Salmonelosis |
| Verduras y Frutas | Verduras y frutas sin lavar, brotes crudos (alfalfa, rábano) | Contaminación por bacterias (E. coli, Salmonella), parásitos (Toxoplasma) |
| Bebidas | Alcohol, exceso de cafeína | Síndrome alcohólico fetal, riesgo de aborto |
Consejos Clave para una Dieta Saludable Durante el Embarazo
El embarazo es una época de intenso crecimiento y desarrollo para el bebé, a la par que se producen muchos cambios fisiológicos en el cuerpo de la madre. Por ello, una correcta nutrición debería ayudarte en ese viaje. Siempre es útil hablar con un profesional sanitario para asegurarte de que estás ingiriendo los nutrientes adecuados, en su justa medida.
Estos son algunos consejos clave sobre lo que puede comer una embarazada para tener una dieta saludable y equilibrada:
- Come cereales integrales, toma, por ejemplo, la pasta y el pan integral, opta por carnes magras o carne de ave e intenta comer entre 225 y 330 gramos de pescado hervido a la semana (recuerda elegir pescado con bajo contenido de mercurio).
- Elige para tus comidas una combinación de los cinco grupos de alimentos: cereales, frutas, verduras, alimentos con proteínas y productos lácteos.
- Los vegetales deben ocupar la mitad del plato, ya que son de las mejores comidas para embarazadas, y la otra mitad, cereales integrales o proteínas.
- Consulta con tu médico sobre tu plan de nutrición e infórmate sobre las vitaminas prenatales, como el ácido fólico y el hierro. Durante el embarazo, tienes una mayor necesidad de algunas de estas vitaminas y minerales, y es más difícil obtener todo lo que necesitas de los alimentos.
- Opta por grasas monoinsaturadas o poliinsaturadas como el aceite de oliva y los aguacates, y limita las grasas saturadas y los alimentos con "calorías vacías”, como dulces o bebidas azucaradas.
Ahora ya sabes cuáles son los mejores alimentos para embarazadas y las comidas que deben evitar las embarazadas. Mantente al día de tu salud durante el embarazo con la app de Embarazo+. Esta aplicación está diseñada para ayudarte durante el embarazo y te prepara para un buen parto mientras te proporciona una guía completa de todas las etapas del embarazo.
Consulta siempre con un médico antes de empezar cualquier dieta específica. Para más información sobre el embarazo y el cuidado del bebé, consulta nuestra guía para padres.
El embarazo no tiene que ser un periodo limitante en tu vida, sino un momento en el que vivir una experiencia única y, por eso, un motivo para cuidarse más. Aun así, cada vez que comes en restaurantes o en casa de amigos y familiares, no olvides preguntar ciertos detalles sobre la preparación de los platos. No te avergüences por preguntar, estarás previniendo molestias y problemas más serios para tu salud y para el correcto desarrollo de tu hijo. Si tienes cualquier pregunta acerca de tu alimentación durante la gestación no dudes en comentárselo a tu ginecólogo. Tu cuerpo está perfectamente equipado para el desarrollo de tu bebé, pero llevar una dieta saludable (y evitar algunos alimentos prohibidos en el embarazo) ayudará a la madre naturaleza a hacer aún mejor su trabajo.