El Origen y Desarrollo de la Burguesía
La burguesía es un término utilizado para describir una clase social específica dentro de la sociedad. Originalmente, el término «burguesía» se utilizaba para hacer referencia a los habitantes de las ciudades fortificadas o burgos (de ahí su origen etimológico), y su función principal era la de comerciantes y artesanos.
El Surgimiento de la Burguesía en la Edad Media
Las ciudades medievales y su clase específica, la burguesía, fueron fruto del crecimiento general de los siglos XI-XIII y formaron parte integrante del sistema feudal. No constituyeron, como querían Pirenne y otros historiadores, islas de progreso, de actividad y de protagonistas sociales que quebraban la sociedad feudal al dar origen a formas económicas precapitalistas ya desde el siglo XI. Sostener que la formación y crecimiento de las ciudades se debió a la expansión comercial es confundir el síntoma del fenómeno con las causas.
Durante la Edad Media, la sociedad europea estaba estructurada principalmente en torno al feudalismo, en el que la nobleza y el clero tenían un papel dominante y los campesinos trabajaban la tierra como siervos. El desarrollo urbano transformó la sociedad feudal. Muchas de las personas de la ciudad se dedicaron al trabajo artesano y al comercio, sin depender de ningún señor. Los judíos tuvieron importancia en las ciudades, pues se dedicaban a oficios muy artesanales, otros manejaban gran cantidad de dinero con el que contribuían a la independencia del poder real y algunos tenían grandes conocimientos en diversas ciencias.
Por su parte, el surgimiento de las universidades en Europa en el siglo XIII (Bolonia, Oxford o Salamanca) favoreció la aparición de profesionales (médicos, abogados, etc.), fuera del control de los señores feudales. Los monarcas se aprovecharon del auge de la burguesía para imponer su poder sobre la nobleza feudal. Los burgueses buscaban seguridad para desarrollar sus actividades y querían dictar sus normas en las ciudades para favorecer sus negocios. Las monarquías podían cubrir estas necesidades a través de cartas de privilegios a las ciudades, permitiendo abrir mercados o a establecer su propio gobierno en las urbes.
Además, la monarquía impuso la presencia de los representantes de las ciudades (la burguesía) en las Cortes para conseguir hacer frente a las peticiones de la nobleza y el clero. Los reyes convocaban estas Cortes para conseguir subsidios que les permitiera hacer frente a sus políticas, principalmente bélicas. Las monarquías se ayudaron de la burguesía para asentar su poder frente a la nobleza y el clero en las Cortes Medievales. A cambio les otorgaron Carta de privilegios para gobernar en las ciudades y conseguir abrir mercados.
Lea también: ¿Cuándo ven los bebés?
Con el tiempo, la burguesía adquirió un papel cada vez más relevante en la economía y la sociedad. Su posición económica se fortaleció gracias al comercio y la inversión, y comenzaron a acumular riqueza y capital. Durante los siglos XV y XVI, la burguesía también empezó a buscar una mayor influencia política y social. Su crecimiento económico y su acumulación de riqueza les permitieron establecer alianzas matrimoniales con la nobleza y obtener cargos y títulos nobiliarios.
Es importante destacar que la burguesía no era una clase homogénea, sino que tenía diferentes niveles y subdivisiones, desde la alta burguesía hasta la pequeña burguesía.
Características de la Burguesía
- Actividad económica: La burguesía se dedica principalmente a actividades económicas relacionadas con el comercio, la industria y los negocios.
- Acumulación de capital: La burguesía tiene una mentalidad empresarial y busca acumular capital y riqueza a través de inversiones y negocios rentables.
- Propiedad y control de los medios de producción: La burguesía es propietaria y controla los medios de producción, como fábricas, tierras, empresas y recursos.
- Búsqueda de movilidad social: La burguesía aspira a un mayor estatus social y busca ascender en la jerarquía social.
- Influencia política y cultural: Con su poder económico, la burguesía también busca influencia política y cultural.
Las Revoluciones Burguesas y la Consolidación del Poder Burgués
La sociedad europea del siglo XIX sufrió cambios profundos, de forma paralela a los que se produjeron en los ámbitos políticos y económicos. La división estamental se sustituyó por una división en clases, basada en una mayor movilidad social. La nobleza perdió su hegemonía social, política y cultural a favor de la burguesía, aunque consiguió adaptarse a la nueva sociedad. Y, por fin, emergieron las clases trabajadoras.
Las revoluciones políticas liberales-burguesas destruyeron el principio de la desigualdad jurídica al proclamar la igualdad ante la ley de todas las personas. A partir de entonces, las relaciones sociales se establecieron en torno al concepto de clase social.
En la nueva sociedad de clases dos grupos ostentaban la hegemonía social: la nobleza procedente del Antiguo Régimen, que tenía en la tierra su principal fuente de riqueza, aunque había perdido cualquier tipo de distinción o privilegio jurídico, y la burguesía, que combinaba su preeminencia en los negocios y en la industria con la propiedad rural, a la que había accedido gracias a los procesos de desamortización eclesiástica y civil de los países católicos, y por compras directas en el resto de Europa.
Lea también: Solicitar cita matrona
La burguesía fue la clase social más beneficiada en los procesos revolucionarios que marcaron el comienzo de la edad contemporánea en Europa, en los ámbitos políticos, sociales y económicos. Pero, en realidad, la burguesía era muy heterogénea. Dentro de ella, se pueden distinguir varios grupos. En primer lugar, estaría la alta burguesía de los grandes negocios financieros, comerciales, industriales y agrarios. Sus integrantes terminaron por formar verdaderas dinastías modernas: los Krupp, Thyssen, Rothschild, Péreire, Lafitte, etc. Después existiría la burguesía media, formada por comerciantes, dueños de pequeñas fábricas y talleres y notables rurales. Y, por fin, la burguesía de las profesiones liberales y funcionarial, integrada por los profesionales liberales (médicos, farmacéuticos, abogados, etc…), intelectuales, periodistas, y por los funcionarios de cierto grado.
Al alcanzar el poder, la burguesía cambió las ciudades dirigiendo la planificación urbanística con el trazado de calles amplias y rectas en el centro de las viejas ciudades, la expansión o ensanches derribando las murallas y el diseño de los nuevos barrios. También diseñaron y construyeron nuevos edificios públicos o para sus viviendas.
Ideología Burguesa
La ideología burguesa es la ideología propia del gran grupo social conformado por la burguesía desde el final de la Edad Media. Podemos decir que la ideología burguesa es aquella que poseen los burgueses. Es un tipo de ideología política muy particular. Se aplica a un grupo social muy concreto, por ello no se encuadra dentro de las ideologías generales que conocemos como el conservadurismo, progresismo, liberalismo, socialismo, etc. También se trata de una ideología del pasado, es decir, se puede seguir utilizando pero obtenía todo su sentido en la época en la que se desarrolló.
Para ver el origen de la ideología burguesa debemos buscar el propio origen de la burguesía. Esta nace en la baja Edad Media, es decir, en su parte más avanzada. Lo hace como consecuencia del establecimiento de artesanos y comerciantes en las ciudades. Con el desarrollo y la acumulación de capital de este nuevo grupo de comerciantes, estas personas van obteniendo un poder cada vez mayor. Hasta tal punto de ser la clase dominante y propiciar hechos históricos, como las revoluciones burguesas.
A partir de este hecho iba a existir una clara diferenciación dentro de la población no aristócrata. Por un lado, la burguesía sería un grupo poderoso y acomodado y, por otro, los obreros y campesinos serían los ciudadanos pobres y humildes.
Lea también: Maternidad y jornada laboral: derechos y plazos.
Principales Características de la Ideología Burguesa:
- Individualismo: El valor del individuo está por encima del colectivo.
- Propiedad privada: Es uno de sus rasgos principales. Es necesario que los individuos tengan total acceso a la propiedad privada y que esté protegida por el derecho.
- Libre comercio: El capital, la fortuna y el patrimonio se hacen a través de las inversiones y de que no haya restricciones al comercio.
- Derechos y libertades: La Revolución francesa demandaba el final del uso despótico del poder por parte del monarca.
- Movilidad social: Con la burguesía aparecen las clases sociales y su movilidad entre ellas.
- División de poderes: El nuevo Estado liberal también rompía con el rasgo absolutista de la unificación de todo el poder del Estado en una sola persona.
Las Revoluciones Burguesas de los siglos XVII-XIX
Las revoluciones burguesas de los siglos XVII a XIX, son llamadas así porque fue la burguesía (clase social económicamente próspera integrada por comerciantes, artesanos y profesionistas liberales) la que definió el espíritu de dichos procesos revolucionarios, y son importantes en la historia económica porque con su triunfo se crearon las nuevas instituciones de la sociedad que resultaron propicias para el desarrollo del modo de producción capitalista en sustitución del orden social y modo de producción feudal.
En el caso concreto de Europa, los procesos revolucionarios de carácter burgués se inician en Inglaterra en 1642, y tuvieron un gran auge entre 18I5 y 1848 con los cuales se consolidó el poder económico y político de la burguesía en buena parte del continente durante el siglo XIX El espíritu de las revoluciones burguesas se extendió a las colonias inglesas en Norteamérica, Francia y América Latina, lugares donde se consolidó un nuevo orden social que resultó propicio para el ulterior desarrollo del capitalismo.
La revolución inglesa del siglo XVII (1642-1689) significó el triunfo de la propiedad burguesa sobre la propiedad feudal, de la competencia sobre la estructura artesanal, del derecho burgués sobre los privilegios medievales, y fue una herencia ideológica para otros movimientos revolucionarios de tipo burgués contrarios al moribundo Medievo y el absolutismo.
En las colonias inglesas en Norteamérica, la causa principal de la revolución de independencia de 1776 consistió en la confluencia de dos tipos de desarrollo que se excluían mutuamente: la creciente autonomía económica y política de la sociedad colonial y la política colonial imperialista que se implantó a partir de 1763.
En Francia, la revolución de 1789 hizo posible la implantación de un estado moderno que respondía a los intereses y a las exigencias de la burguesía, y proclamó sin ninguna restricción la libertad de empresa y de beneficios, despejando así el camino hacia el capitalismo. La burguesía revolucionaria logró destruir el viejo orden aliándose con las masas rurales y urbanas a las que hubo que dar satisfacción a través de la democracia, de modo que el instrumento de cambio fue la dictadura jacobina de la pequeña y mediana burguesía apoyada en las masas populares.
Las revoluciones de independencia de las colonias españolas en América Latina entre 1790 y 1824 tuvieron su inspiración directa en la Revolución Francesa, y al igual que en los tres casos revidados, lograron concretar la eliminación de las formas precapitalistas de producción, explotación y dependencia.
Procesos de Industrialización siglos XVIII-XIX
Una vez consolidado el orden burgués producto de los procesos revolucionarios, quedó la mesa puesta para el despegue y consolidación del capitalismo, teniendo como su episodio emblemático la Revolución Industrial en Inglaterra iniciada alrededor de 1780. Después, durante la segunda mitad del siglo XIX la industrialización se extendió a un ritmo impresionante en Estados Unidos, Alemania y Japón consolidándose así el modo de producción capitalista en el mundo económicamente desarrollado.
Revolución Industrial en Inglaterra
La revolución industrial inglesa no sólo transformó económica, social y demográficamente a las Islas Británicas, sino a muchos países en toda la faz de la tierra, y lo hizo de forma más profunda que cualquier otro cambio en la historia de las sociedades conocedoras de la escritura. Por primera vez en la historia de la humanidad, el ingreso real per capita pudo aumentar sustancial y progresivamente en todas las clases de la sociedad, la producción pudo sobrepasar a la población, y la pobreza dejó de ser una característica necesaria de la condición humana para el grueso de la población, y existía la capacidad productiva para cubrir todas las necesidades humanas básicas con un importante margen para el ahorro, gracias a que el sistema económico pudo liberarse de los límites impuestos por las materias primas orgánicas al basarse ahora en la energía de origen mineral.
El caso de Estados Unidos
En 1776 los establecimientos coloniales en Norteamérica seguían desperdigados por la periferia del continente como prolongaciones marítimas de la expansión europea, pero 140 años después, al comienzo de la primera guerra mundial, Estados Unidos se había convertido en la mayor potencia industrial del mundo; esta notable expansión fue resultado no sólo de la simple adición de producción industrial, población y territorio, sino también de transformaciones fundamentales de todas las relaciones económicas y sociales y la creación de una sociedad nueva. En 1850, las industrias más importantes eran las del calzado, el algodón y las maderas, y si se clasifican por el valor del producto, la industria principal era la molienda, pero después de 1850, la revolución industrial, por completo floreciente en Estados Unidos, convirtió a esa nación en el país industrial más poderoso del mundo.
Hubo varios elementos que contribuyeron al sorprendente proceso de industrialización de Estados Unidos. El primero que podemos mencionar es el notable aumento de la población que pasó de 23.2 a 105.7 millones de habitantes entre 1850 y 1920, producto de la alta fecundidad de la población en un país nuevo y la gran ola inmigratoria. Esta población se constituyó en el mayor mercado libre del mundo, mercado que se hizo accesible a escala nacional para los industriales gracias a medios de trasporte como el ferrocarril, y en un ejército de trabajadores para las fábricas y las oficinas.
Un segundo elemento es la generosa dotación de recursos naturales cuya explotación dio origen a ramos industriales muy productivos: carbón, petróleo, gas natural, potencia hidráulica, y sobre todo, hierro y acero. Este país tenía los mayores depósitos del mundo de distintas variedades de carbón bituminoso que se empleaba en establecimientos industriales, ferrocarriles y para la obtención de gas para alumbrado y calefacción, y convertido en coque resultó esencial en el nuevo método de fundición de hierro.
Un tercer elemento es el surgimiento de la dirección científica (taylorismo) en las empresas, pero esto sólo fue un ejemplo aislado de una causa mucho más profunda del desarrollo industrial norteamericano: el creciente conocimiento de la ciencia pura y su aplicación a los asuntos materiales. Desde 1862 la Ley Morril dio un gran impulso a la instrucción ingenieril mediante la donación de terrenos públicos a cada Estado para que costease una o varias escuelas cuyos objetivos principales eran enseñar las ramas del saber relacionadas con la agricultura y las artes mecánicas para fomentar la educación práctica y liberal de las clases industriales en las diferentes carreras y profesiones de la vida. Las escuelas y universidades técnicas pronto ampliaron su plan de estudios incluyendo ramas de ingeniería no civil y cursos más completos sobre la enseñanza de la ciencia teórica.
Entre las actividades económicas que fueron líderes en el proceso de industrialización se encuentran la producción de petróleo, de hierro y acero, de energía eléctrica, de automóviles.
tags: #cuando #nace #la #burguesia #origen #y