Origen y Creación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
Llega el 1 de mayo, festivo nacional, y es el aniversario de la lucha y celebración por los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Tiene su origen en el siglo XIX a raíz de movilizaciones obreras que exigían mejores condiciones laborales, entre ellas una jornada de 8 horas de trabajo como máximo.
Orígenes del Día del Trabajador
El origen del Día del trabajador se remonta al año 1886, cuando miles de trabajadores y trabajadoras de Chicago, Estados Unidos, iniciaron una huelga general el 1 de mayo para reclamar la reducción de la jornada laboral a 8 horas. La protesta, desgraciadamente, fue reprimida violentamente por la policía y causó varias muertes y heridos entre los manifestantes.
¿Cuáles son los derechos del Trabajador que se han ganado?
A lo largo de la historia, los trabajadores y trabajadoras han conseguido importantes avances en materia de derechos laborales, gracias a su organización, su movilización y su resistencia.
Algunos de estos derechos son:
- El derecho a la libertad sindical y a la negociación colectiva, que permite a los trabajadores y trabajadoras defender sus intereses y condiciones de trabajo frente a los empleadores.
- El derecho a la huelga, que es el instrumento de presión y protesta más eficaz de para hacer valer las demandas y rechazar las medidas injustas o abusivas de los empleadores.
- El derecho a la seguridad y salud en el trabajo, que implica la prevención de los riesgos laborales, la protección frente a los accidentes y enfermedades profesionales, y la reparación de los daños sufridos.
- El derecho a la igualdad y a la no discriminación en el trabajo, que implica el respeto a la dignidad y a la diversidad de los trabajadores y trabajadoras, y la garantía de que todos y todas tengan las mismas oportunidades y trato en el acceso, la permanencia y el desarrollo en el empleo, sin distinción de sexo, edad, origen, discapacidad, raza, religión, orientación sexual, ideología o cualquier otra condición.
- El derecho a la protección social, que implica el acceso a la seguridad social, a las prestaciones por desempleo, a las pensiones, a la asistencia sanitaria, a la educación, a la vivienda, a la cultura y a otros servicios públicos que garantizan el bienestar y la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras y sus familias.
Creación de la Organización Internacional del Trabajo
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) se remonta a principios del siglo XX, con un contexto social y laboral complicado, marcado por la rápida industrialización de Europa y el fin de la 1º Guerra Mundial. Fue fundada el 15 de abril de 1919, en virtud del Tratado de Versalles.
Lea también: Neurociencia: Orígenes y Desarrollo
Fundada en 1919 como parte del Tratado de Versalles, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es una agencia especializada dentro de la ONU que se dedica a promover la justicia social, los derechos humanos y el trabajo decente para todos.
Con el objetivo de disponer de una organización que garantice una paz duradera basada en la cooperación internacional y el diálogo social, la OIT elabora normas internacionales del trabajo, como convenios y recomendaciones laborales.
Estas normas abarcan temas como la libertad sindical, la negociación colectiva, la igualdad de género, la eliminación del trabajo infantil y forzoso, la seguridad y salud en el trabajo, la protección social, el salario mínimo, la jornada laboral, entre otros.
La OIT reconoce que el trabajo es una fuente de dignidad, de inclusión, de bienestar y de paz. Defiende que el progreso social y económico debe ir acompañado de justicia social y de respeto a los derechos humanos, y que el trabajo decente es un medio para lograrlo.
Además, la OIT contribuye a la agenda global de desarrollo sostenible, alineando sus objetivos con los de la ONU, luchando contra la pobreza, la desigualdad, la migración o el cambio climático, entre otros aspectos importantes.
Lea también: La paternidad de Henry Cavill
En 1969 la OIT recibió el Premio Nobel de la Paz.
Estructura de la OIT
La OIT cuenta con una estructura tripartita, donde participan representantes de los gobiernos, de los sindicatos y de los empleadores.
La organización de la OIT se compone de los siguientes elementos:
- Conferencia Internacional del Trabajo, que se reúne anualmente en junio.
- Consejo de Administración, que se reúne cuatrimestralmente en Ginebra.
- Director General. En 2012 fue elegido para el cargo el británico Guy Ryder.
Estas normas abarcan temas como la libertad sindical, la negociación colectiva, la igualdad de género, la eliminación del trabajo infantil y forzoso, la seguridad y salud en el trabajo, la protección social, el salario mínimo, la jornada laboral, entre otros. Posteriormente son presentados a la Conferencia para su aprobación.
Relación entre la Unión Europea y la OIT
Tras la 2º Guerra Mundial, y con la intención de establecer una paz más duradera, se comenzó a buscar el acercamiento de Alemania al resto de Europa con el fin de favorecer la recuperación de Europa al completo y mejorar las relaciones existentes entre los países involucrados en la Guerra. Tras el plan Schumann de cooperación política de 1950, se estableció un plan comunitario de gestión para el carbón y el acero entre varios países, que permitiría la confianza mutua, limitando la capacidad de producción armamentística de cada uno. Poco a poco esta comunidad para gestionar el carbón y el acero colectivamente acabaría ampliando la cooperación a otras áreas de interés común para los países miembros y acabaría por constituir la C.E.E. En el marco de la prevención de riesgos, destacó el Convenio C-155 de la OIT, que fue ratificado por la Unión Europea, con lo que pasó a tener un peso legal en la toma de decisiones de la misma.
Lea también: Origen del Estado de Palestina
Es evidente el peso de la OIT, partiendo de la base de que la reforma de nuestra normativa en prevención deriva del Convenio 155.
¿Qué es el estatuto de los trabajadores?
El estatuto de los trabajadores es la norma legal que regula los derechos y deberes de todos los trabajadores y empleadores en el ámbito laboral. Se aprobó en 1980 en España, y desde entonces ha sufrido varias reformas y modificaciones.
El estatuto de los trabajadores establece, entre otras cosas, la existencia del contrato de trabajo, y las especificaciones sobre la jornada laboral, el salario, las vacaciones, los permisos, el despido, la representación de los trabajadores y las trabajadoras, y la jurisdicción social.
El estatuto es una norma básica que puede ser mejorada por los convenios colectivos, que son los acuerdos que se negocian entre los sindicatos y las organizaciones para regular las condiciones de trabajo de un sector o empresa.
Por ende, los convenios colectivos son una expresión de la autonomía colectiva de los trabajadores y trabajadoras, y una fuente de derechos laborales. El estatuto de los trabajadores, junto con los convenios colectivos, son el resultado de la lucha y la conquista de los trabajadores y trabajadoras a lo largo de la historia.
Si bien es cierto, estos derechos no están garantizados de forma definitiva y pueden estar sujetos a presiones e intereses de los poderes económicos y políticos.
Inclusión laboral para las personas con discapacidad
Entre los derechos laborales que se han logrado, uno de los más importantes es el de la igualdad de oportunidades y la no discriminación por razón de discapacidad. Las personas con discapacidad tienen el derecho a participar plenamente en la vida social y laboral, y a acceder al mercado de trabajo en condiciones de dignidad y autonomía.
Para el cumplimiento de este derecho se han establecido medidas de acción positiva, como el cupo de reserva de empleo público, los centros especiales de empleo, las bonificaciones a la contratación, las adaptaciones del puesto de trabajo o el empleo con apoyo.
Sin embargo, aún queda mucho camino para garantizar la inclusión social y laboral completa de las personas con discapacidad. Según el último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las personas con discapacidad tienen una tasa de actividad un 40% menor que las personas sin discapacidad, y una tasa de desempleo un 50% mayor. Además, sufren una mayor precariedad, segregación y brecha salarial.
Es por eso que, desde el movimiento asociativo de la discapacidad, se reivindica la necesidad de impulsar políticas públicas que promuevan el acceso al empleo de calidad de las personas con discapacidad.
Políticas que fomenten la formación, la orientación y el acompañamiento laboral para eliminar las barreras físicas, comunicativas y actitudinales, y que reconozcan la diversidad como un valor añadido para las empresas y la sociedad.
Compromiso de ILUNION con los trabajadores con discapacidad
En ILUNION apostamos por la igualdad de oportunidades, la diversidad y la inclusión como ejes estratégicos de nuestro modelo de negocio, que se basa en la economía social y solidaria.
tags: #cuando #nace #la #oit #origen