¿Cuándo se fundó el Estado de Palestina? Un análisis histórico

27.11.2025

Desde la proclamación del Estado de Israel en 1948, Oriente Próximo se ha convertido en una de las zonas más convulsas del mundo. Desde hace 70 años, se han sucedido en la zona guerras y enfrentamientos que han provocado decenas de miles de muertos y millones de desplazados que viven en la miseria. Sin embargo, el asentamiento del pueblo palestino en esta convulsa región de Oriente Próximo precede por mucho a la creación del Estado de Israel, así como sus conflictos.

Su condición no permite catalogarlo del todo como un país o estado propio, aunque varios países le han atribuido reconocimiento internacional. Para entender esta particular situación debemos retroceder en el tiempo, antes del conflicto palestino-israelí y de la administración británica de Palestina.

Un origen prehistórico

El paso del ser humano por la zona de Palestina data de la época del paleolítico, cuando los primeros hombres de origen africano y asiático migraron por los territorios del actual Oriente Medio hace aproximadamente 44.000 años. Se considera que esta tierra situada entre el río Jordán y el mar Mediterráneo fue una de las primeras áreas pobladas del mundo antiguo. Pero desde entonces, el territorio ha cambiado de manos frecuentemente y también se ha visto influenciado por las civilizaciones adyacentes: el Antiguo Egipto, Mesopotamia o Siria, entre otras.

Fue ocupado en varias ocasiones por otros pueblos semitas como los hebreos, los fenicios o los cananeos. Más tarde, alrededor del año 1150 a.C. llegaron los filisteos, surgiendo entre ellos y los hebreos los primeros conflictos por el control del territorio y dando lugar a la formación del reino hebreo como respuesta a una posible invasión.

Aunque breve, este momento histórico originó los reinos de Israel y Judá, que fueron destruidos por el Imperio Asirio y el soberano Nabucodonosor II de Babilonia, de la cual el territorio de Palestina pasó a formar parte. A este panorama le siguieron la invasión persa de Babilonia, y posteriormente la conquista de Alejandro Magno, dejando a Palestina en manos del Imperio Romano de Oriente hasta que en el año 636, con la expansión musulmana, los árabes ocuparon el territorio durante varios siglos.

Lea también: ¿Cuándo ven los bebés?

Se trata de un importante punto de convergencia que alberga el origen de las tres religiones monoteístas del mundo: la cristiana, la judía y la musulmana.

Una relación bíblica

Lejos de encontrar la paz, este territorio llamó la atención de las potencias cristianas occidentales, que iniciaron Las Cruzadas en el año 1095 con el objetivo de recuperar el espacio conocido como la Tierra Santa del control musulmán. El origen territorial común en Jerusalén de las tres religiones convierte a Palestina en un foco importante, lleno de conflictos religiosos: para los cristianos es la cuna del cristianismo, para los musulmanes es el lugar donde Mahoma ascendió a los cielos, y para los judíos es la tierra prometida.

Durante aproximadamente 100 años el mundo cristianos y el islámico se disputaron el territorio palestino hasta que este terminó en manos del Imperio Otomano desde el siglo XVI hasta principios del XX, un periodo de relativa tranquilidad que terminó con el estallido de la Primera Guerra Mundial.

También durante este periodo, concretamente a finales del siglo XIX, se inicia en Palestina una oleada de inmigrantes judíos causada por la persecución que estos recibían en otras partes del mundo, por ejemplo en territorio ruso.

La Palestina contemporánea

Tras la victoria aliada en la Gran Guerra, Francia y Gran Bretaña buscaron el apoyo de los árabes para vencer al Imperio Otomano a través de promesas que no llegaron a cumplirse, pues estos dos países se habían repartido previamente los territorios otomanos de Oriente Medio en el Acuerdo Sykes-Picot. Así, Francia pasaría a dominar el Líbano y Siria, mientras que el Reino Unido tomaría la actual Jordania, Irak y Palestina.

Lea también: Solicitar cita matrona

Para este último territorio la situación se agravó no solo por el inicio de la colonización inglesa, sino también por el apoyo que estos dieron al movimiento sionista que ya había empezado unas décadas atrás. A través de la Declaración Balfour de 1917, los británicos se comprometieron a construir "un hogar nacional judío en Palestina". A este hecho histórico le suceden años de conflictos trascendentales, entre los cuales destacan el levantamiento de al-Buraq en 1929, los disturbios de 1933 o la gran revuelta árabe de 1936-39.

Finalmente, los británicos ceden el control del conflicto a las Naciones Unidas entre 1946 y 1947, quienes deciden imponer la partición territorial de Palestina entre el estado judío y el árabe. Ninguno de los bandos quedó satisfecho con la decisión, lo cual provocó la formación de grupos paramilitares de defensa por el lado de Palestina, y el inicio de la expropiación territorial por parte de Israel. Estos lograron conquistar más territorios de los asignados por la ONU y crearon de forma unilateral el Estado de Israel, causando en el proceso la destrucción de la mayor parte de la Palestina histórica en 1948.

A esta situación le suceden una serie de conflictos bélicos entre los cuales se incluye la llamada Guerra de los seis días, la Guerra del Yom Kipur o la Intifada Palestina.

Cada 29 de noviembre desde 1977 se celebra el Día Internacional de la Solidaridad con el Pueblo Palestino, una fecha señalada con el objetivo principal de reivindicar que la cuestión palestina todavía no ha obtenido una resolución justa, especialmente desde la partición territorial impuesta por la misma Asamblea General de las Naciones Unidas en 1947. Esta decisión supuso la expulsión de cientos de miles de palestinos de sus tierras durante el inicio de la guerra árabe-israelí de 1948, un terrible suceso conocido como la Nakba que sin duda contribuye a contextualizar la situación bélica actual del territorio.

¿Cuál es el estado actual de Palestina?

Con todo esto, el pueblo palestino nunca llegó a construir un Estado legítimo en Palestina aunque siempre ha habitado en el territorio o parte de él, independientemente de quién lo haya ocupado. En 1964 se creó la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), un organismo que, liderada por Yasser Arafat, aspira a la abolición del Estado de Israel y la creación de un Estado laico que englobe a árabes y judíos de territorios palestinos.

Lea también: Maternidad y jornada laboral: derechos y plazos.

La OLP fue partícipe de los Acuerdos de Oslo, un intento por alcanzar la paz que abría la posibilidad de la creación de un Estado Palestino. Se estableció entonces el Gobierno Autónomo Palestino (GAP), una entidad gubernamental limitada que administraría los territorios de Gaza y la Ribera Occidental.

Sin embargo, este gobierno seguía bajo el control israelí y los Acuerdos de Oslo no cumplieron sus objetivos, desencadenando nuevos episodios de violencia en el territorio palestino.

El reconocimiento internacional es un aspecto clave para que un Estado pueda serlo legalmente. Tras los ataques terroristas de Hamás en octubre de 2023 y la posterior ofensiva israelí sobre Gaza, varios países reconocieron el Estado palestino.

Hitos históricos relevantes

Algunos hitos históricos relevantes en la lucha por el reconocimiento del Estado palestino incluyen:

  • 1917: La Declaración de Balfour compromete a la Corona Británica a apoyar el establecimiento de un “Hogar nacional judío en Palestina”.
  • 1947: La ONU aprueba la Resolución 181, dividiendo el territorio en dos estados: uno judío y otro árabe.
  • 1948: Fundación del Estado de Israel.
  • 1964: Se crea la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
  • 1988: La OLP declara unilateralmente la independencia en los territorios ocupados en 1967.
  • 1993: Firma de los Acuerdos de Oslo.
  • 2012: La Asamblea General de la ONU vota a favor de mejorar el estatus de Palestina, elevándolo a “Estado observador no miembro”.

Conflicto Israel - Hamás

La lucha por la creación de un Estado palestino se remonta al menos a 1967. Durante la guerra de los Seis Días contra una coalición de Estados árabes, Israel conquistó y amplió su control militar sobre el resto de lo que era la Palestina histórica, una franja de tierra que se extiende desde el río Jordán, al este, hasta el mar Mediterráneo, al oeste.

Al término de la guerra, Israel había tomado el control de Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza.

A diferencia de lo que ocurrió tras la guerra de 1948, que condujo a su independencia, Israel optó por no conceder la ciudadanía israelí a los palestinos que vivían en las zonas recién conquistadas. En su lugar, comenzó a gobernarlos mediante una serie de órdenes militares.

Estas órdenes controlaban casi todos los aspectos de la vida palestina, y muchas siguen vigentes en la actualidad. Por ejemplo, si un agricultor quiere cosechar sus olivos cerca de un asentamiento judío en Cisjordania, necesita un permiso. O si un trabajador de Gaza quiere trabajar dentro de Israel, necesita un permiso israelí. Incluso rezar en una mezquita o iglesia en Jerusalén Este depende de la obtención de un permiso.

Este sistema de permisos servía como un recordatorio constante a los palestinos que vivían en los territorios ocupados de que carecían de control sobre sus propias vidas cotidianas. Mientras tanto, las autoridades intentaban aplastar la idea de la nacionalidad palestina mediante políticas como la prohibición de exhibir públicamente su bandera. Eso, y otras expresiones de identidad nacional en los territorios ocupados, podían acarrear penas de hasta 10 años de prisión.

Estas políticas encajan con la creencia, expresada en 1969 por la entonces primera ministra israelí Golda Meir, de que “en esta zona no existe tal cosa como los palestinos”.

El auge del nacionalismo palestino

Casi al mismo tiempo que Meir hizo ese comentario, los palestinos comenzaron a organizarse en torno a la idea de la creación de un Estado.

Aunque la idea ya se había planteado anteriormente, la creación de un Estado se codificó como doctrina oficial en una resolución en febrero de 1969 en Egipto. Esto ocurrió durante una sesión del Consejo Nacional Palestino, el órgano legislativo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que se formó en 1964 como representante oficial de sus ciudadanos en los territorios ocupados.

Esa resolución pedía un Estado libre, secular y democrático en Palestina -incluido todo el Estado de Israel- en el que musulmanes, cristianos y judíos tuvieran los mismos derechos.

A partir de ese momento, la lucha contra la ocupación tomó dos caminos paralelos: la presión diplomática y la resistencia armada.

Compromiso y rechazo

Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Este comprenden alrededor del 22 % de la Palestina histórica. Por lo tanto, la declaración significaba efectivamente que los palestinos renunciaban al 78 % restante de lo que consideraban su tierra.

La reacción de la comunidad internacional ante la declaración de la OLP fue dividida. Muchos países del Sur Global que habían sido colonizados en el pasado reconocieron inmediatamente la independencia palestina.

Unos 78 países avalaron la declaración. Israel la rechazó de plano, al igual que Estados Unidos y la mayoría de los países occidentales.

Aunque se negaron a aceptar la condición de Estado palestino, Estados Unidos e Israel comenzaron a reconocer a la OLP como órgano representativo del pueblo palestino. Esto formaba parte de los Acuerdos de Oslo, un proceso diplomático que muchos creían que trazarían una hoja de ruta para una eventual solución de dos Estados.

Mientras que algunos palestinos consideraban los acuerdos como un avance diplomático, otros se mostraron más escépticos, entre ellos Darwish y el profesor palestino-estadounidense Edward Said, que creían que Oslo era un regalo envenenado: aunque se presentó como un paso hacia una solución de dos Estados, el acuerdo no decía nada sobre un Estado palestino en el ínterin.

En realidad, los Acuerdos de Oslo no han conducido a la creación de un Estado. Más bien, crearon un sistema de autonomía fragmentada bajo la recién creada Autoridad Palestina que, aunque estaba destinada a ser provisional, se ha convertido en permanente.

A la Autoridad Palestina solo se le concedieron poderes limitados y se le privó de una independencia real. Aunque tenía cierta influencia en la educación, la sanidad y los servicios municipales, Israel mantuvo el control de las tierras, los recursos, las fronteras y la economía palestinas. Esto sigue siendo así hoy en día.

Nuevo impulso para el reconocimiento del Estado

La desilusión con los Acuerdos de Oslo contribuyó a la segunda intifada, mucho más violenta, de 2000 a 2005.

Mahmoud Abbas, líder de la Autoridad Palestina tras Arafat, respondió impulsando de nuevo el reconocimiento internacional de la condición de Estado.

Y en 2012, la Asamblea General de la ONU votó a favor de mejorar el estatus de Palestina, elevándolo de “observador no miembro” a “Estado observador no miembro”.

En teoría, esto significaba que los palestinos ahora tenían acceso a organismos internacionales, como la Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia.

Pero cualquier cambio significativo en el estatus de la soberanía palestina tendría que pasar por el Consejo de Seguridad de la ONU, no por la Asamblea General.

Estados Unidos sigue oponiéndose a que los palestinos obtengan la condición de Estado independiente. Mientras tenga derecho de veto en el Consejo de Seguridad, la consecución de un Estado verdaderamente soberano seguirá estando fuera de discusión.

Conclusión

La búsqueda de un Estado palestino ha sido un camino largo y tortuoso, marcado por conflictos, negociaciones fallidas y la persistente ocupación israelí. Aunque el reconocimiento internacional ha aumentado en los últimos años, la realidad sobre el terreno sigue siendo desafiante, con un territorio fragmentado y una población que enfrenta numerosas restricciones. El futuro del Estado palestino sigue siendo incierto, pero la lucha por la autodeterminación y la soberanía continúa.

tags: #cuando #se #fundó #el #estado #de

Publicaciones populares: