¿Cuándo Puede Comer Jamón Serrano un Bebé? Edad Recomendada

01.11.2025

Si hay un producto más relacionado con la gastronomía española, ese es el jamón. Alrededor de 3,56 kg de jamón son consumidos por un español a lo largo de todo un año. Por ello, no es de extrañar que sea un producto tan presente en nuestras dietas y que acostumbremos a comerlo desde bien pequeños.

La alimentación del bebé es una gran duda para los padres, especialmente sobre cómo empezar a complementar la lactancia materna o de biberón. Como padres, esta es una pregunta que nos hacemos a menudo, a la cual, dependiendo de los métodos de crianza y las opiniones de algunos padres, la respuesta puede variar. Sin embargo, en estos casos, lo recomendable y aconsejable es guiarnos siempre por las indicaciones de profesionales de la medicina y nutrición infantil.

¿A partir de qué edad pueden comer jamón los bebés?

Si bien es cierto que la leche materna es el mejor alimento para los bebés, tanto la OMS como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), recomiendan la lactancia materna durante los 6 primeros meses de vida de los bebés, a partir de los siete meses de vida de un bebé es cuando comenzamos a introducir alimentos sólidos en las dietas de éstos, manteniendo la lactancia materna hasta los 2 años (o hasta que madre y niño lo decidan). Como por ejemplo las papillas de frutas y verduras y carnes blancas. De esta forma, se facilitan los niveles de desarrollo y de salud adecuados para nuestros hijos, protegiéndolos frente a alergias, infecciones…

Durante el proceso de diversificación alimentaria debemos ir añadiendo alimentos de forma progresiva y lenta (siempre observando su tolerancia), en función del desarrollo psicomotor y el interés por los nuevos sabores de nuestros pequeños. Por ello, desde los 10 meses podrás introducir en la dieta de tu pequeño alimentos como el huevo. Sin embargo, alimentos cárnicos como el jamón, lo mejor es esperar a que tengan un año para introducirlo en sus dietas.

Una vez que el niño ha cumplido un año de edad se considera que ya está listo para comer jamón. Cuando lo hagamos, es fundamental que sea en cortes de lonchas muy finas y desmenuzadas para que pueda comerlo sin problemas o riesgos de atragantamiento, al tiempo que disfruta del sabor y sus nutrientes.

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Tipo de jamón recomendado

De todos los tipos de jamones que hay en el mercado, el más aconsejable para darle a los bebés es el jamón serrano. Este cuenta con menos sal y grasas que el ibérico. Eso sí, debemos darle este alimento de forma moderada, ya que los bebés deben ir aprendiendo a comer poco a poco.

Beneficios del Jamón Serrano para Bebés

Tanto el jamón serrano como el jamón ibérico tienen altos valores nutricionales para los niños y los bebés muy importantes para su crecimiento y desarrollo. Gracias a el jamón serrano, conseguimos aportar a nuestros hijos grandes dosis de minerales como el zinc y el hierro, proteínas y vitaminas del tipo B. En cuanto al jamón ibérico, este contiene menos grasas y mayor concentración de proteínas, aunque contiene más sal.

Por último, el jamón cocido o jamón york, como muchos lo conocemos, contiene muchos azúcares, por lo que es mejor esperar para dárselo a tu bebé.

Es indudable que el jamón es un alimento sano que también es básico de la dieta mediterránea. Esto se debe principalmente a sus propiedades organolépticas, vitaminas y minerales. El jamón es una fuente rica de proteínas y hierro, factores clave para el crecimiento y desarrollo de los niños.

A continuación os damos todos los detalles sobre la edad adecuada para que los bebés coman jamón.

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¿Cómo debe ser la alimentación de un bebé?

Los niños deben seguir una dieta equilibrada que incluya variedad de alimentos con diferentes nutrientes. El jamón puede ser parte de esa dieta, pero no solamente podemos ceñirnos a dar ese alimento a los niños. Además, hay que tener en cuenta que es esencial proporcionar un jamón de calidad, con mucho magro y poca grasa.

Partiendo de esta base, los expertos aconsejan mantener la lactancia materna hasta los seis meses, al igual que en esos peques que toman leche a partir de la fórmula artificial o mixta. Una vez que ha pasado ese periodo de tiempo, los bebés empiezan a desarrollar los primeros dientes, teniendo la capacidad para ingerir ciertos alimentos.

Durante el primer año de vida los bebés crecen a pasos agigantados; además, en este tiempo empiezan a introducir distintos alimentos en su alimentación. Lo más recomendable es esperar hasta que el pequeño tenga un año de vida.

Consideraciones sobre el jamón ibérico

En cuanto llegue a los doce meses y empiece a masticar y a morder por sí mismo, puede empezar a tomar comida sólida, eso sí, cortada a trocitos y sin grasa. Es decir, en esta etapa es cuando los niños y niñas pueden empezar a comer jamón ibérico. En cuanto tus peques lo prueben, ¡verás como les encanta!

Los bebés menores de 12 meses no deben consumir jamón debido al riesgo de botulismo infantil. El botulismo infantil es una enfermedad rara, pero grave causada por la bacteria Clostridium botulinum, que puede estar presente en alimentos mal conservados o procesados.

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El jamón ibérico sigue un proceso de curación natural, por lo que no contiene aditivos, gluten ni lactosa. No contiene azúcar a diferencia del jamón cocido, también conocido como jamón York, que sí tiene y la mayoría no contiene entre sus ingredientes un alto porcentaje de carne. Es por ello que no conseguiremos la proteína necesaria, sino aditivos que no nos aportan nada a nuestro organismo.

Sin embargo, como todo en esta vida, no hay que abusar del jamón ibérico. La cantidad diaria recomendada en adultos es de 40 gramos, por lo que la cantidad tiene que ser un poco menor para los niños.

Por todo ello ya sabes que, si tu bebé tiene más de un año, puedes comenzar a darle jamón de forma moderada.

Otras recomendaciones alimentarias para bebés

Cuando le preparemos las comidas a nuestros pequeños durante el proceso de diversificación alimentaria, es importante tener en cuenta los aspectos nutricionales y sensoriales como el olor, sabor, texturas… y proponerles técnicas culinarias y preparaciones diferentes. De esta forma conseguiremos promover buenos hábitos alimentarios, potenciar la variedad gastronómica y aceptación de diferentes alimentos.

Es importante no añadir en su alimentación productos como el azúcar, la sal, la miel o los edulcorantes. De hecho, no se debe descuidar las posibles deficiencias nutricionales por no ingerir los alimentos adecuados. Un bebé durante los primeros meses de vida debe alimentarse solo y exclusivamente de leche materna, tal y como indican los expertos. Entre los 6 y 12 meses no más de 20-30 g al día de carne de cerdo (por ejemplo, 1/3 de filete de lomo). Por otro lado, si ya tiene entre 12 meses y 3 años, lo más adecuado es subir su ingesta a los 40-50 gramos al día (por ejemplo, medio filete de lomo).

Además, es importante también diferenciar los tipos de embutidos, ya que para ellos siempre será más recomendable el lomo que el chorizo, por ejemplo.

¿Cuánto embutido pueden comer los niños?

La dieta infantil debe estar basada en dar a los niños y niñas los nutrientes que necesitan, cuidando que lleven una alimentación variada y saludable. En este contexto, los embutidos (como otros alimentos de la pirámide nutricional que son de consumo ocasional) pueden tener asociados ciertos riesgos.

Lo que dicen fuentes como la Asociación Española de Pediatría respecto de consumo de embutidos es que los embutidos, al igual que el resto de alimentos superfluos -azúcares, miel, cacao, bollería, charcutería…- , “cuanto más tarde y en menor cantidad mejor (siempre a partir de los doce meses)”. Así lo sentencia, literalmente, la guía "Recomendaciones para padres sobre la alimentación complementaria".

La OMS actualizó sus investigaciones en la guía de 2023 "Red and processed meat in the context of health and the environment", en la que se indica que "El consumo excesivo de carne roja y carne procesada se asocia con un mayor riesgo de enfermedades no transmisibles, incluidas cáncer, enfermedades cardiovasculares (ECV) y diabetes tipo 2".

No se trata de prohibirlo ni demonizarlo, sino incluirlo en el contexto de una dieta saludable y hacer que su consumo sea ocasional. Y siempre teniendo en cuenta que no todos los embutidos tienen los mismos ingredientes (no se puede comparar un jamón serrano natural con uno con conservantes, así como no se parecen un jamón y un fuet).

Embutidos en bebés de 1 año: ¿qué tener en cuenta?

Cuando un bebé alcanza el año de edad, los padres pueden considerar la introducción de embutidos, pero siempre teniendo en cuenta ciertos factores. En primer lugar, es importante elegir embutidos de alta calidad, preferiblemente aquellos que sean bajos en sal y sin aditivos artificiales. Además, es recomendable ofrecerlos en cantidades pequeñas y no como parte regular de la dieta. Los embutidos deben ser una excepción y no la regla, ya que hay muchos otros alimentos que pueden proporcionar los nutrientes necesarios.

En definitiva, conviene tener claro que cuanto menos embutido tomen los niños será mejor para su salud y para la del medioambiente -el consumo de carne roja es menos sostenible a largo plazo-, aunque no les va a pasar nada si ocasionalmente lo toman a partir de los doce meses en cantidades limitadas.

Cuidar la alimentación durante la infancia es clave para el desarrollo de los niños y la prevención de todo tipo de enfermedades y deficiencias nutricionales. Por ejemplo, los bebés y los niños necesitan una gran cantidad de vitaminas y nutrientes como las proteínas. Por lo que muchos padres pueden preguntarse cuándo puede comer embutidos un bebé o cuándo puede comer jamón un bebé.

¿Es bueno que los niños coman embutido y jamón?

El jamón es un producto con interesantes beneficios para la salud y que sigue un proceso de curación natural, por lo que no incluye aditivos. Otro de los beneficios del jamón es que no incorpora azúcar, a diferencia del jamón cocido, y actúa como una importante fuente de proteínas.

Aunque no hay que abusar, la cantidad de jamón que coman los niños deberá ser inferior a la cantidad recomendada a los adultos, que es de 40 gramos al día.

Por otro lado, los niños a partir del año también podrán comer embutidos, especialmente si han seguido un cuidado proceso de elaboración y no incluyen conservantes, nitratos ni aditivos. Es importante que al igual que el jamón, el embutido se lo demos bien cortado.

Entonces, ¿Cuándo puede comer embutidos un bebé?

Los bebés pueden comer jamón y embutidos a partir del año, especialmente si ya tienen dientes y pueden masticar sin problemas. Pero como ya hemos comentado antes, deberá ser siempre en trocitos pequeños, quitando la grasa del jamón que puede causar atragantamientos, y sin abusar de ellos.

Tabla resumen de la introducción de alimentos

A continuación, te dejamos un resumen orientativo con las edades y alimentos que puedes ir introduciendo en la alimentación de tu bebé:

Edad Alimentos Recomendados
6 meses Leche materna exclusiva
7-9 meses Papillas de frutas y verduras, carnes blancas
10 meses Huevo
12 meses Jamón serrano (en pequeñas cantidades y desmenuzado)

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