¿Cuánta esperma se necesita para quedar embarazada?

30.10.2025

La reproducción humana es un proceso complejo que involucra la interacción de varios factores. En el caso de la fertilidad masculina, la cantidad y calidad de los espermatozoides juegan un papel crucial. Si estás interesado en el tema de la reproducción asistida y te has preguntado cuántos millones de espermatozoides hay en un eyaculado, estás en el lugar correcto.

En este artículo, exploraremos los parámetros seminales normales según el manual de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y te proporcionaremos datos técnicos sobre el tema.

Parámetros seminales normales según la OMS

La OMS ha establecido un manual que proporciona criterios y pautas para evaluar la fertilidad masculina. En este manual se definen los parámetros seminales normales que se consideran óptimos para la fertilidad. Uno de los parámetros clave es la concentración de espermatozoides en el eyaculado.

Según la OMS, la concentración mínima de espermatozoides en un eyaculado normal debe ser de al menos 15 millones por mililitro (ml) de semen. Esto significa que en un eyaculado de 3 ml, se esperaría encontrar al menos 45 millones de espermatozoides. Sin embargo, es importante destacar que la concentración promedio de espermatozoides en hombres fértiles es mucho mayor, alcanzando alrededor de 55 millones de espermatozoides por mililitro.

Además de la concentración, la OMS también evalúa otros parámetros seminales importantes para determinar la fertilidad masculina. El volumen total del eyaculado normalmente debe ser de al menos 1.5 ml. Si consideramos el valor mínimo de 1.5 ml y la concentración mínima de 15 millones de espermatozoides por mililitro, podemos calcular que un eyaculado normal debería contener al menos 22.5 millones de espermatozoides en total.

Lea también: Lactancia materna e hidratación

En cuanto a la movilidad, se espera que al menos el 40% de los espermatozoides presenten movilidad progresiva, lo que significa que pueden desplazarse hacia adelante de manera rápida y rectilínea. En cuanto a la morfología, se espera que al menos el 4% de los espermatozoides tengan una forma y estructura normal.

¿Qué es el seminograma?

El espermiograma, también denominado seminograma es el estudio básico que se realiza a una muestra de semen para poder evaluar su calidad seminal. La Organización Mundial de la Salud (OMS), establece los valores de referencia para considerar una muestra de semen como normal.

Los parámetros que se analizan en un seminograma son:

  • Volumen: cantidad (en mililitros) que se obtiene de eyaculado. Como mínimo debe ser de 1.5 mililitros.
  • Concentración: millones de espermatozoides por mililitro. Como mínimo 15 mill/ml.
  • Motilidad: porcentaje de espermatozoides que se mueven y se desplazan. Debe ser igual o mayor a un 32%
  • Viabilidad: porcentaje de espermatozoides vivos. Debe ser igual o mayor a un 58%.
  • Morfología: porcentaje de espermatozoides con forma normal. debe ser igual o mayor a un 4%
  • Licuefacción: En condiciones normales el semen queda licuado totalmente a los 60 minutos tras la eyaculación.
  • Viscosidad: Si la muestra es muy viscosa puede deberse a una disfunción prostática.
  • Color: El color habitual del semen es blanco opalescente, ligeramente amarillento
  • pH: El valor debe encontrarse por encima de 7.1. Valores inferiores podrían indicar azoospermia (ausencia de espermatozoides) o procesos inflamatorios crónicos.
  • Vitalidad: El porcentaje de espermatozoides vivos debe superar el 58%. Si fuera inferior hablaríamos de Necrozoospermia.
  • Leucocitos: Si la concentración de leucocitos es superior a 1 mill/ml de muestra puede indicar una infección (leucocitosis).
  • Anticuerpos antiespermatozoides o Mar test: refleja la cantidad de espermatozoides unidos a otras células o partículas.

Otra posibilidad es que en la muestra seminal a analizar no se observe ningún espermatozoide. En el último manual de la OMS se estableció además el concepto de “límite de referencia inferior” (LRI).

Parámetro 4ª edición (1999) 5ª edición (2010)
Licuefacción Total a los 60min Total a los 60min
Volumen 2ml 1.5ml
Color Blanco opalescente Blanco opalescente
pH 7.2-7.8 >7.1
Concentración (ml) 20 millones 15 millones
Móviles progresivos 50% 32%
Vitalidad 75% 58%
Morfología 15% 4%
Leucocitos (ml) < 1millón < 1 millón
Mar test <50% esp. Unidos a partículas <50% esp.

Debe respetar un período de abstinencia sexual de un mínimo de 3 días y un máximo de 5 días.

Lea también: ¿Cuánta proteína hay en la leche materna?

¿Por qué importa la cantidad de espermatozoides?

La cantidad de espermatozoides en un eyaculado es importante porque está directamente relacionada con las posibilidades de fertilidad. Cuanto mayor sea la concentración de espermatozoides, mayor será la probabilidad de que uno de ellos alcance y fertilice el óvulo de la mujer.

Es importante tener en cuenta que aunque los parámetros seminales normales establecidos por la OMS son útiles como referencia, la fertilidad masculina no se limita únicamente a estos números. Otros factores como la salud general, el estilo de vida y las condiciones médicas también pueden influir en la fertilidad masculina.

Aunque solamente hace falta un espermatozoide para fecundar un óvulo, es necesario que haya millones de ellos para asegurar que esto sea posible. Los espermatozoides tienen que ser capaces de llegar desde la vagina hasta la trompa de Falopio donde se encuentrá con el óvulo y van a tener que superar numerosos obstáculos durante el trayecto.

Por lo tanto, la OMS considera que hacen falta al menos 15 millones de espermatozoides/ml o 39 millones/eyaculado para asegurar que se puede producir un embarazo natural.

Si estos parámetros se encuentran alterados, puede haber problemas de fertilidad y que sea necesario recurrir a las técnicas de reproducción asistida para conseguir la gestación. El embarazo natural con oligospermia es más difícil que en los casos con recuento espermático normal.

Lea también: Guía de la progesterona durante la gestación

Cuando la concentración de espermatozoides es baja las probabilidades de concebir de modo natural desciende considerablemente. Es cierto que hay varones con sémenes con baja concentración que han sido capaces de conseguir un embarazo.

El recuento espermático

Para determinar cuántos espermatozoides hay en una eyaculación es necesario hacer un seminograma. Se trata de una prueba esencial para el estudio de la fertilidad masculina. El seminograma permite valorar si existe una concentración de espermatozoides suficiente para lograr un embarazo natural, además de otros parámetros seminales.

Cuando un varón obtiene una muestra de semen por masturbación y la recoge en un bote estéril, ésta permanece en reposo en el laboratorio durante unos 20 minutos para favorecer la licuefacción del fluido. Este tiempo es necesario para que la muestra seminal pierda viscosidad y sea más líquida. Además, la temperatura debe ser la adecuada para que la movilidad espermática no resulte alterada.

A continuación, se coge una gota de semen y se coloca sobre una cámara de conteo para poder observarla al microscopio. Después lo observamos al microscopio y ayudándonos de esas cuadrículas podemos calcular el recuento de espermatozoides (en millones por mililitro) del semen del paciente.

La cámara para contar los espermatozoides más utilizada es la cámara Makler, la cual consiste en una cuadrícula perfectamente definida de 10 filas x 10 columnas que facilita el conteo.

El método de recuento consiste en contar los espermatozoides que hay por cada 10 cuadros, es decir, en cada fila o columna. Este resultado debe multiplicarse por el factor 106/ml (1 millón por mililitro) y, finalmente, se obtiene la concentración de espermatozoides expresada en millones de espermatozoides por ml.

Para que el conteo sea más fiable, es necesario contar varias filas o columnas de la cuadrícula y hacer una media con todos los resultados obtenidos.

Estos parámetros fueron fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe del 2010 con el objetivo de unificar los criterios y establecer unos límites inferiores de referencia en todos los laboratorios de andrología. Sin embargo, en el año 2021 hubo una actualización del manual, aunque muchas veces se sigue teniendo en cuenta los criterios de 2010.

En el pasado, este límite inferior de referencia en cuanto a la concentración espermática se encontraba en los 20 millones/ml de espermatozoides (OMS 1999).

No obstante, la fertilidad masculina ha sufrido una bajada general en los últimos tiempos y, además, los hombres que tienen hijos de manera natural en la actualidad cuentan con una media de 15 millones/ml o más.

Por tanto, los hombres que obtengan menos de 15 millones/ml de espermatozoides en su seminograma tendrán dificultad a la hora de conseguir un embarazo. Esta alteración espermática es lo que se conoce como oligospermia.

Baja cantidad de espermatozoides

La oligospermia u oligozoospermia es la baja concentración de espermatozoides en el eyaculado teniendo en cuenta los 15 millones/ml que la OMS considera como normal.

Existen diferentes grados de severidad de la oligospermia en función del mayor o menor recuento de espermatozoides. Por tanto, la técnica reproductiva adecuada para conseguir el embarazo variará en cada caso:

  • Oligospermia leve: con una inseminación artificial puede ser suficiente si la mujer no presenta problemas de esterilidad.
  • Criptozoospermia: es el caso más grave de oligospermia (100.000 espermatozoides/ml) y necesariamente habrá que recurrir a la ICSI para poder fecundar los óvulos.

El caso más extremo sería la azoospermia, es decir, cuando no se encuentra ningún espermatozoide en el semen eyaculado. A veces, es posible recuperar los espermatozoides directamente del testículo con una biopsia. En caso contrario, habría que recurrir a una donación de semen para ser padre con azoospermia.

¿Cuáles son las causas de una baja cantidad espermática?

Las causas de la poca cantidad de espermatozoides en el hombre son muy diversas y algunas veces desconocidas. Existen factores o situaciones más frecuentes que pueden ocasionar la alteración de los valores seminales de manera puntual. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Alguna carencia nutricional.
  • Episodio de fiebre en los últimos tres meses.
  • Presencia de estrés.

Cuando estos síntomas desaparecen, normalmente la concentración espermática vuelve a sus valores normales y el hombre recupera su fertilidad. Por ello, es esencial repetir un segundo seminograma después de un tiempo intentando llevar buenos hábitos de vida y cuidando la salud.

Tratamientos de reproducción asistida

Cuando una pareja tiene dificultades para concebir debido a problemas de fertilidad masculina, existen varias opciones de tratamiento disponibles. La reproducción asistida ofrece técnicas y procedimientos que pueden ayudar a superar los desafíos de la fertilidad.

Algunas de las opciones más comunes en la reproducción asistida incluyen la inseminación artificial, la fecundación in vitro (FIV) y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Estos tratamientos pueden ayudar a superar problemas de concentración de espermatozoides baja, movilidad reducida o morfología anormal.

Cuando la concentración de espermatozoides está alterada podemos pensar que esta podría ser una de las causas de la infertilidad en el varón. Con un recuento espermático muy bajo no sería recomendable hacer una Inseminación Artificial Conyugal (IAC), porque la posibilidad de embarazo con oligospermia sería casi nula.

Cuánto viven los espermatozoides

La duración de la vida de los espermatozoides depende de las condiciones en las que se encuentren. Los espermatozoides pueden morir en cuestión de minutos o vivir durante meses. Fuera del cuerpo de un hombre, los espermatozoides pueden morir en pocos minutos. Como resultado, es muy poco probable que una mujer se quede embarazada por los espermatozoides que haya en el agua. Los espermatozoides pueden vivir hasta cinco días dentro del cuerpo de una mujer.

Si tu país permite que los espermatozoides se criogenicen legalmente, ten en cuenta que: Los espermatozoides pueden sobrevivir durante décadas cuando se congelan con nitrógeno líquido (es decir, a una temperatura de -196 °C). De hecho, los espermatozoides pueden sobrevivir indefinidamente en un banco de esperma.

Es difícil definir los valores óptimos, ya que la fertilidad de una pareja depende no solo de la calidad seminal. Es por ello que la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la última edición de su manual para el estudio del semen humano, en vez de definir los valores de normalidad, presenta los niveles de referencia más bajos de los parámetros seminales de 4.500 hombres, de 14 países, que habían tenido al menos un hijo en un periodo de 12 meses previo al estudio, con el fin de definir un semen “fértil”.

La cantidad de espermatozoides que hay en el semen del varón es importante a la hora de conseguir una gestación, ya que son muchos los que mueren durante el camino hasta el óvulo. Sin embargo, si un hombre tiene una baja concentración de espermatozoides en su eyaculado no significa que no vaya a conseguir un embarazo, pero sí será más complicado.

La vagina, el paso por el cuello del útero y la llegada hasta las trompas de Falopio son una yincana biológica en la que muchos espermatozoides no llegan al destino, por lo que es fundamental comenzar la carrera con una buena concentración espermática.

Los espermatozoides se desarrollan en los testículos, concretamente en los túbulos seminíferos y, a continuación, pasan por el epidídimo donde alcanzan la maduración final. Durante la espermatogénesis se generan una gran cantidad de espermatozoides, pero solo será uno el encargado de fecundar al ovocito. La formación y maduración de los espermatozoides tiene una duración aproximada de 62 a 75 días.

Durante la eyaculación los espermatozoides, junto con el plasma seminal se liberan en el tracto genital femenino concretamente en la vagina y, es aquí donde se inicia el largo y tortuoso camino hacia el ovocito. En el recorrido se encuentran con una gran cantidad de obstáculos como el pH de la vagina (que es más óptimo en el momento de la ovulación), la acción inmunológica (los glóbulos blancos los pueden fagocitar), el moco cervical y la propia anatomía interna del aparato reproductor femenino.

Solo aquellos espermatozoides que consiguen pasar el cérvix entraran en el útero y se dirigirán hacia la trompa de Falopio donde está el ovocito. Tan sólo unos pocos lo conseguirán. En la trompa de Falopio los espermatozoides son retenidos en las criptas oviductales y da comienzo al proceso conocido como capacitación. Una vez adquirida la capacidad fecundante, el espermatozoide es liberado y se dirige hacia el ovocito.

El óvulo está rodeado por las células de la granulosa, una vez el espermatozoide las consiga atravesar tendrá lugar la reacción acrosomal. Durante la misma, se liberan las enzimas presentes en el acrosoma permitiendo la entrada de la cabeza del espermatozoide y la fusión de los núcleos. Es este momento cuando el ovocito provoca un cambio en su membrana para evitar la entrada de más espermatozoides, fenómeno conocido como bloqueo de la polispermia.

Durante este recorrido, el espermatozoide atraviesa un trayecto de aproximadamente unos 19cm, y el tiempo va en contra ya que la vida media del ovocito es de unas 24 horas. Por tanto, el objetivo final del espermatozoide es fecundar al ovocito, pero no es una tarea fácil. Se trata de un camino largo y lleno de obstáculos en el que el espermatozoide tiene que ser capaz de superarlos para conseguir entrar en el ovocito.

Mantener los espermatozoides fríos. Los testículos deben mantenerse ligeramente más fríos que la temperatura corporal para obtener las condiciones óptimas para los espermatozoides. Dejar de fumar. Reducir el consumo de alcohol. Al igual que con el tabaco, el exceso de alcohol también afecta a la calidad de los espermatozoides. Evitar las drogas recreativas. Hablar con tu médico sobre los medicamentos que tomas. Algunos medicamentos con receta o incluso los de venta libre pueden afectara la fertilidad masculina. Elegir opciones de estilo de vida saludables. Intentar reducir el estrés. El estrés intenso puede limitar la producción de espermatozoides.

En primer lugar se recomienda una abstinencia sexual de 3 a 5 días. NUNCA se debe utilizar preservativo para la recogida ya que contienen espermicidas que “matan” a los espermatozoides. Tampoco se debe mezclar la muestra seminal con saliva ya que ésta también tiene un efecto deletéreo. No se aplicarán pomadas o cremas lubricantes en los genitales durante las 8 horas anteriores a la recogida del eyaculado. La muestra de semen se recogerá por masturbación, nunca por coitus interruptus, directamente en un recipiente estéril de boca ancha, como los que se utilizan en los análisis de orina. Es importante que todo el eyaculado se deposite en el bote. Si la muestra no se recoge en la clínica se debe entregar al laboratorio en el menor tiempo posible, siempre menos de una hora, ya que los espermatozoides se deterioran una vez han sido eyaculados. Así mismo, durante el traslado al Centro, deberá protegerse del frío y del calor extremo. Al entregar la muestra seminal al personal del laboratorio es importante indicar la hora de recogida, si se ha perdido parte de la muestra durante el proceso, pues en este caso habría que repetir el análisis, así como informar si el paciente ha tenido alguna enfermedad y/o fiebre en los últimos 3 meses, si se ha sometido a alguna operación quirúrgica, especialmente testicular, si está tomando alguna medicación y los días transcurridos desde la última eyaculación.

tags: #cuánta #esperma #se #necesita #para #quedar

Publicaciones populares: